Para avanzar hacia nuevas relaciones sociales de producción

 

Quienes trabajamos por una sociedad socialista, contra la explotación salarial y por otras relaciones sociales de producción, nos pronunciamos por una Reforma Agraria, una Banca Pública Regional y Oficinas destinadas a la investigación y planificación para el fomento económico de la región.

Los precios del combustible, la electricidad y los alimentos están aumentando. Las tasas de inflación se están disparando y el costo de vida es cada vez más alto. Según los expertos, no se espera que la situación de Europa, y en concreto la de España, mejoren; por el contrario, la imagen que se espera del funcionamiento del sistema capitalista es devastadora para las clases trabajadoras, vale la pena prepararse para un futuro inmediato.

Todo lo anterior nos debe hacer consciente de que el movimiento obrero extremeño está inserto en el movimiento internacionalista contra el sistema del capital. Las políticas en la agricultura y todo lo relacionado con la PAC se imponen por los grandes capitales desde la UE, y por los acuerdos internacionales de la OMC, el FMI y el BM por citar algunas instituciones, con una influencia  directa en los precios de los productos agrícolas y alimentos que consumimos; en el terreno industrial, la producción de aceros, aluminios, vidrios, etc. en buena medida, están determinadas por las necesidades mundiales y por los precios que se marcan a nivel internacional; la capacidad financiera y tributaria del Estado Español está sometida a las normas del Banco Central Europeo, del euro, si queremos que haya presupuestos nacionales hemos de aceptar las directivas internacionales de las políticas monetaristas y fiscales; las obligaciones militaristas que nos imponen la OTAN y el imperialismo norteamericano nos obligarán a recortes presupuestarios en la sanidad, educación, dependencia y disminución de las ayudas a las personas mayores; los productos petrolíferos y gasísticos tienen una dependencia de los precios internacionales aunque el gobierno español les saque un jugo extra con los impuestos que les aplica, y así un largo número de situaciones que vienen determinadas por un plano nacional e internacional.

Sin embargo, aunque las políticas extremeñas tengan una relación de dependencia con lo que acontece en el estado español y mundial, no podemos quedar paralizadas esperando que el vendaval nos arrase y nos hunda más de lo que estamos. Si hasta la fecha poco o nada se ha hecho para resistir, salvo la inercia que por el viento a favor han podido ofrecer algunas actividades como las turísticas y otras en sectores aislados, sin planificación, es el momento para que desde las instituciones públicas se proyecten y se pongan en marcha, conscientemente, mecanismos que aprovechen nuestros recursos y las características propias de nuestra tierra.

En esta región, estamos cansados de noticias sensacionalistas que con cierta frecuencia suelen aparecer en la prensa acerca de personajes físicos o jurídicos de superior riqueza que vienen a invertir en Extremadura; la experiencia nos dice que lo habitual es que los finales no sean felices. En muchos casos, después de tanta información al tablero, la conclusión definitiva se corresponde con engaños y renuncias del generoso inversionista que vuela hacia otros horizontes más prometedores para multiplicar su abundante plata, desapareciendo sin dejar rastro como el humo en el espacio vacío.

El afán de nuestros representantes institucionales suele quedar como vulgarmente se dice con “el culo al aire”, una vez que han subordinado todos los recursos materiales a disposición del acaudalado emprendedor, con medidas administrativas que les faciliten las inversiones, ayudas para la adquisición de terrenos y subvenciones para contratos que abaraten la mano de obra.  Después de tantas filigranas legales viene la frustración política por la reducción de las buenas perspectivas electorales que se presagiaban con la creación de cientos de puestos de trabajo. Nadie va a venir a Extremadura a romper las barreras que impiden la salida adelante de nuestro débil capitalismo.

Extremadura tiene que ser gobernadas por gentes que tengan confianza y quieran centrarse en la capacidad creativa e innovadora del pueblo extremeño, del potencial técnico y profesional que tenemos entre la población joven y menos joven. En este sentido hacemos algunas propuestas:

1.- Reforma Agraria.

Consideramos que es de una importancia capital para la supervivencia demográfica, económica y social de esta tierra una reforma agraria integral que se centre en la expropiación de tierras improductivas y acciones que detengan radicalmente la extracción de las riquezas agrícolas y ganaderas que realizan las multinacionales de todo tipo.

No nos engañemos la Reforma Agraria con sus múltiples aspectos viene a ser un factor decisivo y determinante para que el mundo rural recupere la actividad y la confianza de sus gentes, para vencer la pérdida de población y detener la sangría de la emigración. La Reforma Agraria es el impulso necesario para conseguir la transformación económica y social de la tierra extremeña.

En nuestro territorio se encuentran algunas de las fincas de mayor extensión territorial, propiedad de personas de la aristocracia española, que viven fuera de la región, en muchos casos, completamente improductivas. Algunos de estas enormes extensiones de tierra en manos de la nobleza española son: La finca Valdepuercas, en la provincia de Cáceres, de unas 18.000 hectáreas. La finca Valero, con 4.850 hectáreas en la localidad de Torrejón el Rubio (Cáceres), en pleno Monfragüe. La finca Quintos de San Martin de 8.000 hectáreas en Valencia de la Torres (Badajoz). La finca Azagala, con 7.000 hectáreas en el término municipal de Alburquerque (Badajoz) y otras muchas.

2.- Banca Pública Regional.

Necesitamos una Banca Pública Regional que sirva de apoyo y sostén de las políticas que se apliquen en este orden de cosas desde la Junta de Extremadura. Una Banca Pública capaz de obtener recursos procedentes del ahorro de la población extremeña, y apoyar inversiones y financiar otras cuestiones que necesita la población.

 3.- Oficina de Investigación Regional.

Consideramos prioritario la creación de una Oficina de Investigación Regional dedicada a estudiar, investigar, programar y proponer inversiones para aprovechar los recursos humanos y materiales que tiene nuestro territorio en el plano agrícola, ganadero, industrial, turístico, patrimonial, cultural, gastronómico, etc.

4.- Cooperativismo.

Hay que promocionar los mecanismos políticos y administrativos que potencien el cooperativismo con el objetivo del aprovechamiento de los insumos necesarios para la producción agrícola y ganadera, del acceso de la población a los suministros básicos de luz, agua y gas, y de todos aquellos elementos que faciliten el bienestar social.

5.- Potenciar la investigación de la Universidad.

La Junta de Extremadura tiene que potenciar la Universidad Extremeña, para que despliegue una investigación dirigida a estudiar y planificar vías que definan un futuro económico para nuestros pueblos y nuestras gentes.

6.- Las Oficinas de Investigación Municipales.

La creación de oficinas de Investigación Municipal, con apoyo de la Junta de Extremadura y las Diputaciones Provinciales, encaminadas a planificación para el aprovechamiento de los recursos naturales que hagan posible la generación de empleo y riqueza, y en general, abran perspectivas de futuro a la región. Al igual que en casi todos los ayuntamientos hay oficinas de urbanismo con arquitectos y técnicos encargados de estudiar, vigilar y controlar todas las obras que se hacen o se pueden hacer, debería haber personal encargado de estudiar, planificar y ejecutar inversiones acordes con las posibilidades potenciales de nuestros recursos o nuevas actividades generadoras de la creación de empleo y riqueza.

7.- Por un cambio radical de quienes controlan el Poder Político.

Quienes estamos contra la explotación salarial y por otras relaciones sociales de producción, luchamos para que el poder político pase a manos de los trabajadores y trabajadoras. Hay que frenar el saqueo y el robo que las grandes empresas eléctricas, entidades bancarias, fondos de inversión y otras multinacionales realizan con diferentes mecanismos, productivos, extractivos y comerciales del sudor del pueblo trabajador extremeño.

El estado de cosas no se puede modificar por los que actualmente tienen en sus manos la dirección de los asuntos políticos y económicos regionales que conviven y tienen una perfecta sintonía política con los intereses de las grandes multinacionales; las que saquean nuestro territorio y consiguen una sustancia fidelidad gracias a que desparraman pequeños beneficios y satisfacciones  y además, gozan del apoyo de parte de una pequeña burguesía que se enriquece a su sombra con el aprovechamiento de parte de los recursos extremeños.

Los diferentes niveles públicos en los que se sustentan las élites burguesas, incluido el regional, se guían por una racionalidad que las beneficia y enriquece gracias a que controlan los diferentes sectores económicos; el resto de la población, clase trabajadora y pensionistas, sufre un crecimiento rápido de la precariedad, el desempleo y la pobreza. Las desigualdades sociales se acrecientan y sólo se pueden eliminar cuando haya una fuerza social poderosa y movilizada que luche por una racionalidad socialista contra la actual distribución de las ganancias y de los beneficios económicos. Ese es nuestro objetivo y en eso andamos.

 

 

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