Marco Rubio informó que su visita al Caribe durante esta semana se da con el propósito de afianzar acuerdos para «combatir la inmigración ilegal, la violencia y el contrabando».
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, inició este miércoles una gira por países caribeños con el objetivo de «fortalecer la seguridad» y «combatir el crimen transnacional» en lo que Washington considera como su «tercera frontera», especialmente por la importancia de las rutas marítimas comerciales en esa región que forma parte de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
«Trabajaremos juntos para combatir la inmigración ilegal, la violencia y el contrabando en nuestra región, y exigiremos responsabilidades a quienes realicen fraude financiero contra estadounidenses vulnerables. Siempre priorizando el bienestar de los estadounidenses», comentó Rubio en la red social X.
La primera parada de Rubio es Jamaica, país que es considerado por la administración de Donald Trump como su «socio más afín en el Caribe», según expresó el martes en una teleconferencia el enviado especial de EE.UU. para América Latina, Mauricio Claver-Carone, quien destacó que la misión más allá del asunto de seguridad contra la criminalidad, es lograr obtener «seguridad energética» tanto en el acceso a gas natural como petróleo, entre otros recursos.
En esa ocasión Claver-Carone señaló que «Jamaica es un socio clave desde la perspectiva de seguridad en la lucha contra el narcotráfico y el tráfico de armas» y «para el mantenimiento de las rutas marítimas que provienen, obviamente, del canal de Panamá, pero también de los flujos ascendentes que atraviesan la región».
Por ello, profundizar acuerdos con ese país «ayudará no solo a mejorar la seguridad de los estadounidenses», sino también a abordar «el desafío compartido» que representa Haití con el surgimiento de pandillas que incrementan el tráfico ilícito de armas, mientras se intenta «garantizar» que la Policía haitiana y su «gobierno provisional cuenten con el apoyo necesario para combatir la violencia».
Más allá de Jamaica
Con respecto a la gira de Rubio por Jamaica, donde se reunió con el primer ministro, Andrew Holness, y que se extenderá a Guyana y Surinam entre el 26 y 27 de marzo, el Departamento de Estado informó el lunes en un comunicado que el propósito del viaje es «avanzar con las prioridades de política exterior estadounidense del presidente Trump en el Caribe».
Por ello, Rubió sostendrá en Kingston encuentros bilaterales con los jefes de Estado de Barbados, que actualmente preside la Comunidad del Caribe (Caricom); de Trinidad y Tobago y de Haití, a los que EE.UU. considera como «valiosos socios caribeños», que «promoverán la cooperación regional para poner fin a la inmigración ilegal, contrarrestar el crimen organizado transnacional, fortalecer las acciones regionales para abordar los desafíos políticos y de seguridad» y «fortalecer las asociaciones económicas».
Sobre el interés de EE.UU. en el Caribe, la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, informó por su parte que este plan de Washington se ciñe a lo que ellos llaman la «Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe«, que tiene como fin aumentar la colaboración estrecha en materia de seguridad, «en particular para desmantelar el tráfico de narcóticos y armas de fuego, y combatir el crimen organizado transnacional».
«Influencias malignas»
Estas medidas, agregó Bruce, ayudarán a mejorar «la prosperidad económica compartida» y fortalecerá «la seguridad energética». «De la misma forma, abordaremos la inmigración ilegal, buscaremos desmantelar las redes criminales transnacionales y combatiremos las influencias malignas que amenazan la estabilidad de nuestro hemisferio», dijo la portavoz.
Al respecto, Claver-Carone detalló que uno de los puntos más importantes de esas medidas de seguridad para EE.UU. es que el Caribe tenga precisamente «seguridad energética» y que a su vez pueda servir como una fuente confiable de abastecimiento para la administración Trump, sobre todo, porque ayudará a cortar «la dependencia» histórica que tiene esa región con Venezuela, una situación que es calificada por Washington como «el talón de Aquiles del Caribe».
«Es hora de pasar página, que es uno de los enfoques de estos viajes: la oportunidad histórica para la seguridad energética en el Caribe (…) las oportunidades y la relación con EE.UU., y lo que eso significa», dijo el vocero, quien resaltó que en lo que respecta a la producción petrolera, tanto Guyana como Surinam pueden suplantar a Venezuela, mientras que el gas natural lo puede garantizar Trinidad y Tobago.
«La seguridad de Guyana es una prioridad clave para nosotros (…) Hemos visto las amenazas de Venezuela. Hemos visto los acercamientos a las instalaciones de Exxon. Obviamente, eso es inaceptable, y queremos trabajar juntos para garantizar un acuerdo vinculante de cooperación en materia de seguridad».
Esto beneficia tanto a Guyana como a EE.UU., dijo Claver-Carone, quien agregó que no le preocupan las compras caribeñas de petróleo venezolano porque esas exportaciones cayeron cuando «el programa de PetroCaribe se desmanteló, sobre todo tras la política de máxima presión del presidente Trump en 2019″.
Fuente: RT
* Imagen: Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU. X / SecRubio