En el ataque con drones del 7 de junio pasado atribuido a Marruecos fallecieron tres miembros del Frente Polisario, entre ellos el alto cargo Lehbib Mohamed Abdelaziz, hijo del anterior presidente saharaui, Mohamed Abdelaziz.
“Con Marruecos tenemos intereses vitales en juego”. Con esta frase resumió el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, el hecho de que España no haya condenado el ataque del 7 de junio pasado atribuido a Marruecos en el que fallecieron tres miembros del Frente Polisario, entre ellos el alto cargo Lehbib Mohamed Abdelaziz, hijo del anterior presidente saharaui, Mohamed Abdelaziz.
En la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados el ministro de Exteriores añadió para justificar la ausencia de condena del Gobierno al ataque con drones de Marruecos a que, según dijo, ningún país había emitido una condena por estos hechos, “ni las Naciones Unidas, ni la Unión Europea”
Sin embargo, el pasado día 9, tras el Consejo de Ministros, la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, se escudó en la “prudencia” para no condenar expresamente el ataque al “no conocer la información oficial”.
Albares se expresó así en respuesta al diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Francesc-Marc Álvaro, quien preguntó al ministro a qué se debía el silencio del Ejecutivo: “Hay que tener la mejor relación posible con todos nuestros vecinos, con Francia, con Portugal, a pesar de que el PP se enfrente a ellos, también Marruecos, subrayando la importancia de preservar una relación fluida con Rabat como vecino estratégico”, respondió.
El diputado de ERC calificó lo ocurrido como “asesinato colectivo” e instó al ministro a explicar si el Ejecutivo hubiese actuado de igual forma si el ataque hubiera sido perpetrado, por ejemplo, por “Israel sobre un dirigente palestino o Rusia sobre un dirigente ucraniano”.
Añadió que “silencio de muchos, consuelo de cínicos o de súbditos del corrupto monarca marroquí” al recordar que España es quien gestiona el espacio aéreo del Sáhara Occidental desde Canarias cuando “drones de Marruecos atacan en ese territorio». Consideró una “vergüenza” y un “escándalo” que el Gobierno no tenga nada que decir frente a eso y criticando su «doble vara de medir», ya que sí condenó un ataque del Polisario contra una posición militar marroquí en Smara, en el Sáhara Occidental ocupado.
El diputado de ERC criticó que continúe paralizada la iniciativa legislativa para otorgar la nacionalidad española a los saharauis, pese a que en el Congreso hay “muchos grupos dispuestos a tirar adelante”. “No lo comprendemos, a menos que, a pesar de ser el Gobierno más progresista de la historia, se hayan rendido al mandato de Trump y al monarca de Marruecos», afirmó.
Albares aseguró que es «totalmente favorable a que se conceda la nacionalidad española a los saharauis que nacieron bajo administración española” y que “no hay ningún bloqueo”.
También dijo que no se resigna a que el conflicto del Sáhara Occidental se prorrogue otros “50 años más” y aseguró que lo que hay que hacer, como hace España, es “apoyar a las partes para que lleguen a una solución política» y apoyar al enviado personal del secretario general de Naciones Unidas», Staffan de Mistura, “que es el que tiene que poner la solución en la mesa”.
Por último, sostuvo que hay que “apoyar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas» en cuya resolución 2795 “avala la posición de España y que esa es la vía por la que hay que seguir, en referencia al respaldo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara.




