¿Y el Estado Social de nuestra Constitución?

Hoy se cumple el XXXIII Aniversario de la Constitución Española y las Administraciones Públicas se visten de gala para celebrarlo. Hoy, en el trigésimo tercer aniversario de la Carta Magna muchos políticos, tertulianos con oficio y beneficio, académicos y juristas, hablarán del marco de convivencia democrática de estos años, de la nostalgia del consenso institucional, y de todas esas grandilocuentes frases hechas que no esconden sino la mayor hipocresía política de quienes hoy celebran un texto jurídico – político tan alabado como incumplido en nuestro país.

Hoy, el Bipartidismo Español (ese que roba escaños en la Cámara Baja con esta trampa electoral que tenemos por ley) escenificaran en la parafernalia de los actos de conmemoración&nbsp constitucionales el pacto PP- PSOE sobre la Constitución Española.

Ese pacto que ha hecho posible que tan sólo dos partidos, rompiendo así el consenso del &nbsp año 78 que incluyó a todas las fuerzas políticas,&nbsp hayan reformado con alevosía, nocturnidad y sin referéndum ciudadano, la Constitución para ponerla al servicio de los mercados. Nuestra soberanía popular al servicio del mandato del FMI, Banco Mundial y sus vasallos Merkel y Sarkozy. Siempre que se proponía la posibilidad de modificar la Constitución se aludía a la dificultad y seriedad del asunto, esto requería un análisis profundo, un amplio consenso, no se puede reformar así como así. Pues bien, ante las necesidades del mercado sí se puede. Se ha podido consagrar en nuestra Carta Magna el paulatino desmantelamiento de nuestro Estado Social y el incumplimiento sistemático de algunos derechos constitucionales.

Hoy, cuando algunos celebran la Constitución otros debemos exigir que se cumplan y garanticen: el&nbsp derecho al trabajo y a la negociación colectiva (Art 35 &nbsp “todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo ” y el Art 37 “la ley garantizará el derecho a la negociación colectiva laboral, así como la fuerza vinculante de los convenios”,&nbsp el derecho a la educación, a la protección a la salud&nbsp y a la seguridad social (Art 27, Art. 43 y 41 que dice “Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos&nbsp los ciudadanos que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente, en caso de desempleo”). Se debe hacer cumplir el mandato constitucional que emana del artículo 31 en el que se recoge que “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad” y del artículo 40 que deja claro que “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial, realizarán una política orientada al pleno empleo”.

Igualmente hay que recordar el derecho al acceso a la cultura (Art.44), a la libertad ideológica y religiosa y a la no obligación de declarar sobre la misma (Art.16 que es incumplido sistemáticamente por nuestro sistema educativo), derecho a “disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo” (Art. 45), y el derecho a “disfrutar de una vivienda digna y adecuada” y a que “Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación” (Art. 47).

Hoy, no es un día de celebraciones sino de reivindicar y defender nuestro modelo social emanado de la Constitución Española en peligro a raíz del reformazo de PP y PSOE y de la materialización de ese acuerdo con las políticas de recortes de las conquistas sociales que fuimos capaces de conseguir.

Hoy, es absolutamente comprensible que muchos ciudadanos y ciudadanas que vivieron la dictadura franquista en nuestro país, celebren un 6 de diciembre las conquistas de derechos y libertades que supuso la Constitución Española. Pero también es absolutamente comprensible que quienes como yo y generaciones posteriores, que nacimos con la Constitución ya aprobada, aspiremos a un legítimo nuevo proceso constituyente para una reforma profunda que garantice el cumplimiento de los derechos económicos y sociales para todos y todas y un modelo social y político republicano tanto en la Jefatura del Estado como en las relaciones de la ciudadanía con la res pública.

Talavera, 6 de diciembre de 2011

* Ex Coordinadora Provincial de IU en Toledo. Portavoz de IU- Foro Social y Ciudadano de Talavera

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS