“Wish You Were Here” (1975) o el bienvenido pacto con las máquinas

Roger Waters al bajo, David Gilmour a las guitarras, Nick Mason a la batería y Richard Wright a los teclados… o lo que es lo mismo: Pink Floyd, agotados después de la última gira con “Dark Side Of The Moon” (publicado en 1973 y una grabación de ocho meses). El proceso de grabación fue una “tortura” según Waters, el bajista ya que tras haber conseguido la consagración y el reconocimiento unánime, estaban replanteándose muchas cosas, entre ellas el propio significado por encontrar es sentido a sus nuevas vidas: la fama y el dinero…

Debido a la gira de su anterior álbum, escribieron las composiciones y la grabación se hizo durante los intensos meses de enero a julio de 1975 en los míticos estudios Abbey Road, propiedad de EMI, como productor fueron la misma banda, e ingeniero de sonido Brian Humphries, además de Peter James y Bernie Caulder como ingeniero y asistente de ingeniero.

Utilizando distintos efectos de sonidos y sintetizadores, el álbum no destila la psicodélica de sus anteriores trabajos, con este disco, Pink Floyd alcanza una evolución musical más experimental y conceptual que nunca, girando entorno al anterior miembro de la banda Syd Barret, quien se presentó en los estudios un 5 de junio en plena grabación. La banda le costó reconocerle, pues había ganado volumen y un cambio de aspecto brutal, asimismo, la canción “Shine On Your Crazy Diamond” recuerda al que fue el líder: Syd Barrett, cantante que tubo que abandonar la banda por problemas de drogas, así, otra canción que recoge su protagonismo es “Wish You Were Here”, de cuya letra dice en resumidas cuentas que como pudo cambiar su prometedora vida por un infierno.

Contiene tan sólo cinco hermosas canciones, pero son cargadas de gran fuerza y vigor, entremezcladas entre sí, consiguiendo un álbum de obligada escucha de principio a fin. Cuarenta y cinco minutos de magia, de sensaciones, de ingenio…

01. Shine on you crazy diamond (Part I)
Una canción instrumental introductoria y envolvente. Maravillosa pieza de trece minutos para empezar este hermoso álbum. Llena de delicadeza la guitarra toca unas notas sensuales, lentamente embriagada por el aroma de los teclados. Luego la letra, nos habla del antiguo miembro que comentába antes, Syd Barret:

“Alcanzaste el secreto demasiado pronto,
lloraste por la luna.”
Amenazado por sombras en la noche
i expuesto a la luz.”

El saxofón de Dick Parry entra con poderío y se pierde como un búho tras la noche dando paso a…

02. Welcome to the machine
La máquina da una sensación hostil a esta canción.  Efectos de sonido por doquier, conjuntándose con las guitarras y la voz de Glimour, dan cuerpo a una canción intranquila, siempre alerta, la letra lo dice todo:

“Bienvenido hijo mío,
Bienvenido a la maquina.
Donde has estado?
Esta bien, sabemos donde has estado.”

03. Have a cigar
Una guitarra eléctrica se asoma a la tercera canción, siendo dueña y señora. El cantante, parece que es un integrante de la banda: pues no; es un artista invitado: Roy Harper. Las guitarras merecen un protagonismo excelente en esta valoración, tocadas de manera armoniosa.  

04. Wish you were here
Una de las canciones más míticas de la banda, himno y mito por igual.

Empieza con un sonido de radio sintonizándose, y las primeras notas de la guitarra acústica anuncia la gran y bella canción que nos transporta a su historia:

“Así que crees que puedes distinguir cielo de infierno, el cielo azul del dolor.
Puedes distinguir un campo verde de un frío rail de acero, una sonrisa de un llanto?
Crees que puedes distinguir?”

5 Shine on you crazy Diamond (Part II)
Doce minutos para la segunda parte y última canción del disco. Unos efectos de sonido como de viento, dan paso a la fría continuación del primer tema. Predomina la música, a una locura de los cuatro genios, tocando con una belleza extraordinaria, acabando de manera relajada. Maravillosa.

La acogida de éste álbum fue espectacular, fue certificado de plata y oro (60.000 y 100.000 copias vendidas respectivamente) en el Reino Unido, el 1 de agosto de 1975, y oro en Estados Unidos el 17 de septiembre de 1975. El 16 de mayo de 1997 fue certificado seis veces platino y a fecha de 2004 ha vendido más de 13 millones de copias a nivel mundial.

En definitiva, un disco esencial para cualquier amante de la música, no sólo por la calidad de su música sino por ser una de las mejores portadas de la historia.

¡Fortuna y salud!

Contacto: joan.navas@hotmail.es

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