Willy Toledo: «La izquierda española no ha sabido aprovechar la situación en Cataluña para debilitar el régimen que nos oprime a todos»

Publicidad

Actor, madrileño, polémico, irreverente y abiertamente comunista. Guillermo Toledo (Madrid, 1970), alias ‘Willy’, ha pasado de ser nominado a los Goya y aparecer en algunas de las series con más éxito a ser vetado en el cine y la televisión por su activismo y opiniones políticas. De esto hace seis años, pero sigue disfrutando de su profesión en el teatro, donde las grandes productoras no tienen mano. Ha vuelto a los platós y rodajes, pero en Argentina. Reconoce que, para él, actuar es más que un trabajo: los escenarios le han “salvado la vida y la salud mental”, asegura. Ahora se le puede ver en el Teatro Lliure de Barcelona, en la obra ‘El sistema solar’, de la peruana Mariana de Althaus. Las entradas ya hace tiempo que se han agotado.

“Cuba no es el paraíso, pero es lo más cercano al paraíso que se ha construido en la Tierra”

¿Cómo te trata Barcelona?

Pues como siempre. Muy bien. Hace unos 20 años que vengo a Barcelona. La primera vez que vine fue en 1991, con 21 años, a ver un concierto de AC / DC y de Metallica en el Estadio Olímpico. Desde entonces hemos venido un montón con el teatro: con Animalario , primero, y con el Teatro de Barrio , después. Y yo me siento como en casa aquí. Me gusta mucho la ciudad. Y ahora, desde mi postura respecto al Procés, Cataluña me quiere.

¿Qué es lo que más le llama la atención a un madrileño como tú del proceso catalán?

Es una paradoja que los únicos políticos electos presos en este país son de la socialdemocracia capitalista o directamente de la derecha reaccionaria, como son ERC y el PDECat. En cambio, los que se llaman a sí mismos progresistas o comunistas siguen en sus poltronas sin que el régimen les haya tocado un pelo. Creo que esto es para reflexionar … ¿qué está haciendo la izquierda en este país?

¿Crees que la izquierda española debería apoyar la independencia de Cataluña?

A mí la independencia me importa lo mismo que la unidad de España: absolutamente nada. Apoyo al derecho a la autodeterminación, eso sí. El problema de los que dicen liderar la izquierda española es que no han sabido aprovechar esta coyuntura política para debilitar el régimen que nos oprime a todos: catalanes, gallegos o extremeños. Siguen cobrando sus sueldos y no han convocado ni una sola manifestación para, como mínimo, denunciar la represión a golpes de pelota de goma que está sufriendo el pueblo catalán. Yo decía en octubre pasado en Madrid: “Va! Aprovechamos y salimos a manifestarnos en la calle, que no hay “piolines”, todos están en Cataluña … La calle es nuestra! “. Pero nada.

Y los “ayuntamientos del cambio”¿ Están cambiando algo?

En Madrid, el Sindicato de Manteros ha denunciado que la persecución se ha redoblado con la llegada de Manuela Carmena al consistorio. El Ayuntamiento de Madrid está siendo un desastre absoluto. Se están posicionando continuamente con el poder. Manuela Carmena gobierna a golpe de editorial de “El País ‘. Y dentro de Ahora Madrid hay una división enorme entre la izquierda y la socialdemocracia del régimen. Yo dudo que Ahora Madrid sobreviva para las elecciones que vienen. Deberán inventar otra cosa. Llegaron al poder porque mucha gente de la izquierda decidimos votarlos con la nariz tapada. Pero a algunos ya nos han perdido; a mí, en la primera semana, desde el tema de Guillermo Zapata y los titiriteros. Ada Colau, en sus declaraciones públicas como mínimo, es bastante más radical que Manuela Carmena. Hay una diferencia obvia. Y es que Colau ha pisado las calles, mientras que Carmena no ha pisado una calle desde, no sé … en 1984? Es una señora que fue juez del Tribunal Supremo del régimen español, por favor.

Entonces, ¿no podemos rescatar nada del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid?

Carlos Sánchez Mato, concejal de Economía, fue uno de los únicos que llevaron a cabo alguna medida transformadora, como hacer pagar el IBI a las grandes superficies, que estaban exentas antes, como El Corte Inglés, FNAC, el Mercadona … mientras mi vecina del piso de abajo, con una pensión de 350 euros el mes, tenía que seguir pagando el IBI. Pero lo han acabado sacando fuera del Ayuntamiento, lo que me parece terrible.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

«No estoy dispuesto a pelearme con los mios; prefiero pelearme directamente con el poder «

No te cortas ni un pelo en tus opiniones políticas en las redes o los medios de comunicación, cuando te dejan. ¿Has llegado a estar organizado en algún partido o espacio político? Aparte de tu breve paso por Podemos …

No, no he militado en ningún partido, porque no duraría ni una semana, entre que me fuera yo o me echaran ellos. Reconozco que hay que militar en un partido, colectivo o sindicato, que es lo que realmente puede llegar a cambiar las cosas. Sé que mis grandes dosis de individualismo son contrarias a mi ideología comunista. Pero no me sentiría cómodo en un espacio político en el que, por experiencia de gente que conozco, sé que acabas esquivando las puñaladas de tus propias compañeras y compañeros. No estoy dispuesto a pelearme con los míos; prefiero pelearme directamente con el poder y asumir las consecuencias personales que ello pueda representarme.

¿Y sindicalmente?

Si estuviera en algún sindicato, estaría en la CGT. Es el único sindicato que me ofrece unas garantías de lucha. Detrás de la huelga de Amazon, por ejemplo, está la CGT. Una huelga de 48 horas con un éxito brutal como ya no hay hoy en día. Sólo conocemos casos recientes de huelgas más largas como Panrico o Coca-Cola.

Pero sí has ​​estado implicado en el Sindicato de Actores.

Sí, pero no somos un sindicato reconocido como tal. Cada vez que vamos a una negociación colectiva lo tenemos que hacer de la manita de CCOO y de UGT. De la manita del enemigo, vamos. No tenemos liberados, que, por un lado, está muy bien, porque ya vemos el papel de los liberados en CCOO y en UGT, pero entonces tenemos que hacer los mismos actores esta tarea directamente, sin ningún tipo de cobertura legal ni laboral. A mí, que fui secretario de Acción Sindical durante tres años, me tocó ir personalmente a teatros, a los rodajes y los platós a convocar los compañeros en las huelgas generales con los productores delante. Y estos productores luego te ponen la cruz y ya nunca más te vuelven a contratar.

¿Qué piensas que te ha pasado más factura profesionalmente: tus opiniones políticas sobre Cuba o Venezuela o tu tarea sindical en el sector?

Yo diría que mitad y mitad. Porque me temo que el tema mediático también ha pesado mucho. Si los grandes medios están continuamente insultándote y difamándote, los grandes productores pueden pensar que por el hecho de participar yo en sus programas o películas pueden dejar de ganar espectadores. Por otra parte, me he ganado la fama de conflictivo. Y sí, así es. Yo nunca he rehuido el conflicto, sobre todo si las injusticias afectan a mis compañeros de trabajo.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

«Con el ‘No a la guerra’ de los Goya no conseguimos parar la guerra, pero le dimos una buena bofetada a la mayoría absoluta del PP»

Actualmente, ¿Willy Toledo está vetado en el cine y en la televisión española?

Todo ello va sumando, hasta que llega un momento, en los últimos seis años, en el que nadie quiere contratarme salvo Pedro Almodóvar, que probablemente es el único director al que nadie le dirá “a éste no lo contrates”. Y me consta que ha habido directores, directoras y productoras que han querido contar conmigo, pero que, cuando han llegado a quienes controlan el cine en este país, que son Antena 3, Telecinco o Televisión Española, estos han dicho: “A todos menos el Willy “. Ahora voy a Argentina a trabajar, para comer, porque en este país me tienen vetado. Mi figura ha servido de ejemplo o de chivo expiatorio para el resto de compañeros y compañeras. “Cuidado con lo que hagaís; mirad lo que le ha pasado al Willy “. Y el miedo está tan instaurado en nuestra sangre que paraliza la gente.

Este año se cumplen 15 años de la gala de los Goya del “No a la guerra”. ¿Han cambiado tanto las cosas en el cine español desde entonces?

Aquello fue un hecho histórico e inédito. No había pasado antes ni ha vuelto a pasar después. También es cierto que en las manifestaciones del “No a la guerra” podías ver gente del mundo del cine más facha que Martín Villa. Pero tocaba. El hecho extraño era no estar allí. Aquel año, la Academia del Cine, presidida por Marisa Paredes -que sí es una persona progresista de verdad- nos propuso hacer la gala a Animalario después de que otros dijeran que no. Nosotros exigimos que, si nos encargábamos de la inauguración, nos encargaríamos de todo el espectáculo: guión, iluminación, escenografía, vestuario. Incluso hicimos las invitaciones y pusimos lo contrario a lo habitual de cada año: “Se ruega no asistir de etiqueta”. Teníamos la oportunidad de tres horas en Televisión Española en pleno reinado del PP para decir lo que nos diera la gana. Aznar acababa de casar a su hija en el monasterio de El Escorial, las costas gallegas estaban llenas del petróleo del Prestige, el Gobierno estaba apoyando la guerra mientras Aznar ponía sus botas sobre la mesa junto a George Bush y Urdaci , y demás gentuza como él, estaba al frente de la televisión pública como principal órgano de propaganda del PP. Así que era una aberración no aprovecharlo.

Y ¿qué consecuencias tuvo esta gala histórica?

No conseguimos parar la guerra, ni tampoco con las manifestaciones multitudinarias, pero le dimos una buena bofetada a la mayoría absoluta del PP desde el mundo del “artisteo”. Y entonces comenzó la persecución contra el mundo del cine. Incluso a los toros les han bajado el IVA. Han conseguido un silencio total hasta el punto que este año, que ha sido el que ha habido más producciones catalanas nominadas, no hemos escuchado ni una sola palabra en catalán en la gala de los Goya. Y esto es fruto del miedo que han sembrado.

Hoy, ¿a quien salvarías del cine español?

Personalmente, a muchos. Pero políticamente, como el resto de los gremios, la gente sólo mira por su interés. Por supuesto, está Alberto San Juan, al que tengo el orgullo de haber radicalizado estos últimos años hacia la izquierda. También está Juan Margallo, director y autor de teatro, que no ha parado de luchar desde que era un chaval, y su compañera, la actriz Petra Martínez. Los Bardem se han posicionado siempre del lado de la izquierda, el Carlos sobre todo, y me consta que el Javier dentro de las producciones utiliza su poder para mejorar las condiciones laborales del resto de trabajadoras. Por eso siempre han sido perseguidos por los medios de la extrema derecha. Y se me ocurre muy poca gente más.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

«La gente en el mundo del cine y de la televisión calla porque tiene miedo de dejar de ser millonaria»

¿Hay más miedo aquí que en Hollywood, donde primeras figuras han tenido posturas abiertamente antiimperialistas y contra los poderes hegemónicos?

EEUU son lo que son; pero, en cuanto a la libertad de expresión, nos llevan una ventaja que no podemos ni imaginar aquí. En caso contrario, no entenderíamos el posicionamiento de figuras como Sean Penn, Danny Glover, Tim Robbins, Susan Sarandon o el mismo Oliver Stone. Sean Penn se ha hecho fotos con Chávez y Fidel y Danny Glover también, que, además, ha sido la cara más visible del comité de apoyo a los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos. Esta gente sigue trabajando muchísimo, aunque seguramente hay productoras que no quieren contratarlos. Pero siguen trabajando. Esto aquí no pasa. El caso español hay que separarlo de cualquier otro país del mundo. Aquí sigue gobernando el franquismo, con lo cual nuestras libertades son muchas menos que en el resto de países.

¿Alguna vez has cuantificado lo que has perdido para decir lo que piensas? En euros.

La última serie que hice en la televisión, ‘Cuestión de sexo’ en Cuatro en 2007. La hice en el momento, digamos, que estaba en la cúspide. Estaba cobrando un salario indecente (pero no me avergüenzo, porque lo estaba sacando a un medio capitalista). Ganaba 23.000 euros por capítulo, que eran 10 días de trabajo. Así que tenía un sueldo de 70.000 euros el mes. Ahora, por ejemplo, en la obra del Teatro Libre, cobro 3.000 euros el mes.

Los que callan tienen mucho que perder.

La gente en el mundo del cine y de la televisión calla porque tiene miedo de dejar de ser millonaria. Entiendo, aunque no lo comparto, que para mis compañeros de profesión lo importante es tener siete pisos y poder viajar todos los meses. Yo vengo de una familia donde nunca nos ha faltado de nada, pero yo siempre he sido muy austero. Las ostias que te dan son para ver si te doblas. Me dicen algunos productores que, si rectificara, si dejara de posicionarme, quizás en un par de años podría volver a trabajar. Pues conmigo que no cuenten.

En Argentina se te ha abierto una puerta importante.

Sí, últimamente me ha salido trabajo en Argentina, donde estoy haciendo cine y televisión, lo que tengo vetado aquí. América Latina, que siempre ha sido mi refugio emocional, espiritual y político, se está convirtiendo también en mi refugio profesional. Y soy feliz. Lo que no me gusta es verme forzado a buscar trabajo en el extranjero. Pero es así. Y mira … me ofrecieron un papel en ‘Narcos’, la serie esta superfamosa, que me parece despreciable porque mitifica la figura de los narcotraficantes, pero que es una serie que ve todo el mundo, también aquí. Pero al final no pude trabajar por fechas, y me hubiera gustado, sólo porque me vieran los productores que me vetan aquí y decirles: “Ahora os jodéis, pedazo de cabrones”. Sólo por venganza, vamos, que no está mal.

La obra que ha estrenado en el Teatro Libre, ‘ El sistema solar ‘, ha sido un éxito.

Fíjate: casi una semana antes del estreno ya estaban todas las entradas vendidas. El texto de la obra, reconozco que al principio no me dijo casi nada, pero necesitaba trabajar y cobrar. Pero con el paso del tiempo le he cogido muchísimo cariño. Yo soy un poco ‘tronco’ para leer, la verdad. Y en el escenario disfruto tanto …

Foto: IVAN GIMÉNEZ

«Me indigna profundamente que en 2018 en este país todavía exista el delito de blasfemia o de herejía»

Has hablado abiertamente de una depresión profunda que sufriste. ¿El escenario fue tu terapia principal?

A mí el escenario me ha salvado la vida y la salud mental. Mi cierta bipolaridad se ha estabilizado. Porque yo tengo periodos de euforia y después de profunda tristeza y depresiones. Concretamente, tuve una depresión muy peligrosa y muy profunda, como ya he explicado abiertamente. En la hora y media, dos horas o tres que estoy sobre el escenario me olvido de mí mismo y de mi ego descomunal contra el que lucho cada día. Porque tener un gran ego no es sólo creerte el más guapo, el más grande, el más listo y el mejor actor; también es creerte el más feo, el más tonto y el peor actor. Esto lo aprendí tomando ayahuasca. Entonces el escenario, aparte de un oficio que me encanta, es una terapia y una liberación.

A raíz de un comentario en tu muro de Facebook en apoyo a la “procesión del coño insumiso” en Sevilla, se te imputa un delito de blasfemia por ofender los sentimientos religiosos. ¿Esto, en pleno siglo XXI, te deprime, te indigna o te hace reír?

Las tres cosas. En realidad, el delito del que se me acusa concretamente es el de “hacer escarnio del dogma de la santidad y la virginidad de la Virgen”. O sea, de reirme de este dogma. Que es como acusarme de reirme del dogma de ir vestido de Mortadelo … de reirme de un cuento de hadas. Me indigna profundamente que el año 2018 en este país todavía exista el delito de blasfemia o de herejía, que es lo que es esto, que por vergüenza supongo que llaman delito de ofensa a los sentimientos religiosos. Me hace gracia -me lo estoy pasando muy bien- porque la Iglesia Católica Apostólica, Pederasta y Romana ha sido uno de mis objetivos fundamentales desde que tengo uso de razón. Y ésto es porque afortunadamente tuve un padre ateo que no permitió nunca que se me acercara un cura. En bodas y bautizos, la familia Toledo siempre se quedó en el bar de enfrente. De todos modos, lo más indignante es que la Fiscalía acepte a trámite esta denuncia. Y no iré porque tengo muchas cosas que hacer antes de que declarar ante este grupo de ultraderechistas y declarar sobre mi ateísmo. Si quieren que declare, deberán venir y detenerme.

No es la primera vez que te enfrentas a una denuncia de este tipo.

Hace cuatro años, el Sindicato Profesional de la Policía, ultraderechistas también, me pusieron una denuncia por injurias y calumnias por decir que la policía en España todavía tortura. Algo que todo el mundo sabe, que se ha publicado, por la cual la Unión Europea ha condenado a España en repetidas ocasiones y por la que hay sentencias judiciales que condenan policías. Después, claro, llega el Gobierno de turno del PP o del PSOE y los indulta, por lo que en este país no hay ni un solo policía cumpliendo condena en prisión por torturas, a pesar de haber sido condenados. Y también me convocaron a un acto como este, un acto de conciliación. Aquí la policía me pedía una disculpa pública por mis palabras y una donación económica a la asociación de huérfanos de la policía. A mí me entró la risa, claro. Así que tampoco me presenté a la cita. Yo lo que quería también es que hubiera un juicio donde el juez determinara si lo que yo había dicho era verdad. Estuve en contacto con asociaciones contra la tortura y teníamos los testimonios preparados. Yo estaba deseando que llegara este juicio, pero la policía -que me tiene más que controlado- vio la defensa que estábamos preparando y decidió retirar la denuncia.

Y ahora, ¿se repetirá la misma historia?

Lo que se trata es de acojonarte, pero conmigo han tocado hueso, porque no pediré perdón para reírme de la virginidad de la Virgen. No pienso pedir perdón por ser ateo, ni por mofarme me de una serie de mentiras y de cuentos. Y quiero ir a juicio para que digan públicamente que se me juzga por blasfemia. Así que ya veremos qué pasa.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

«Mi madre vive con el miedo de que me pillen por la calle un grupo de nazis y me jodan obleas o me maten»

¿Cómo vive tu familia y tu entorno más inmediato que te hayas convertido en la diana de la caverna mediática?

Personalmente y emocional, mal; pero, desde la perspectiva política y militante, con mucho orgullo. Estoy defendiendo las ideas que me inculcaron. Yo soy comunista gracias a mis padres. Sé que mi madre vive con el miedo de que me pillen por la calle un grupo de nazis y me ostien o me maten. Y le provoca mucha tristeza que no me dejen trabajar aquí, y que me tenga que ir a trabajar fuera. Como cualquier madre. Mi padre murió hoy justo hace 9 años, y, aunque era casi más de izquierdas que mi madre y siempre fue militante, lo habría vivido peor. Se preocupaba mucho.

Y, como comunista y persona de izquierdas que te consideras, vives indignado con las injusticias del mundo. Pero, ¿qué es lo que te da esperanza?

Una vez me dijo mi amigo Alberto San Juan que no se puede ser de izquierdas y pesimista. Pero a mí me cuesta. Yo soy muy pesimista sobre si algún día lograremos la justicia social, sobre todo en un país como el nuestro, donde la gente está tan alienada por los medios de comunicación y por la educación, que nos adoctrinan. Pero, a pesar de mi pesimismo y mi desesperanza respecto al futuro, sigo luchando, como mucha otra gente.

Entonces, ¿sólo nos queda Cuba?

Yo estuve viviendo un año en La Habana, y lo que he visto allí no lo he visto en ningún otro país del mundo. Cuba es otro mundo. El simple hecho de que no exista la publicidad es maravilloso. Ir por la calle y leer en una valla “Playa Girón, la primera derrota del imperialismo yanqui en América Latina” en lugar de “Ha llegado la primavera en El Corte Inglés” es indescriptible. En Cuba, además, la calle es del pueblo. En Madrid, en todas las plazas hay un cartel que pone “prohibido jugar a la pelota”, “prohibido ir en bicicleta” y no sé qué más. La infancia es la gran perjudicada del capitalismo. En cambio, la niña consentida de la revolución cubana ha sido la infancia, junto con la salud y la educación. La vida en la calle es comunitaria; se ayudan unos a otros. También a través de los CDR (los Comités de Defensa de la Revolución cubanos). Esta construcción social de la comunidad y de la solidaridad que hay en Cuba es ciencia ficción aquí, para nosotros. Cuba no es el paraíso, pero es lo más cercano al paraíso que se ha construido en la Tierra. Junto con lo que fue la Unión Soviética, claro.


Willy Toledo: “L’esquerra espanyola no ha sabut aprofitar la situació a Catalunya per debilitar el règim que ens oprimeix a tots”

  • Text:
  • dimecres, 18 abril 2018

Actor, madrileny, polèmic, irreverent i obertament comunista. Guillermo Toledo (Madrid, 1970), àlies ‘Willy’, ha passat de ser nominat als Goya i aparèixer en algunes de les sèries amb més èxit a ser vetat al cinema i a la televisió pel seu activisme i opinions polítiques. D’això en fa sis anys, però segueix gaudint de la seva professió al teatre, on les grans productores no hi tenen mà. Ha tornat als platós i rodatges, però a l’Argentina. Reconeix que, per a ell, actuar és més que una feina: els escenaris li han «salvat la vida i la salut mental», assegura. Ara se’l pot veure al Teatre Lliure de Barcelona, a l’obra ‘El sistema solar’, de la peruana Mariana de Althaus. Les entrades ja fa temps que s’han esgotat.

 «Cuba no és el paradís, però és el més proper al paradís que s’ha construït a la Terra»

Com et tracta Barcelona?

Doncs com sempre. Molt bé. Fa uns 20 anys que vinc a Barcelona. La primera vegada que vaig venir va ser l’any 1991, amb 21 anys, a veure un concert d’AC/DC i de Metallica a l’Estadi Olímpic. Des de llavors hem vingut un munt amb el teatre: amb Animalario, primer, i amb el Teatro de Barrio, després. I jo em sento com a casa aquí. M’agrada molt la ciutat. I ara, des de la meva postura respecte al Procés, Catalunya m’estima.

Què és el que més li crida l’atenció a un madrileny com tu del procés català?

És una paradoxa que els únics polítics electes presos en aquest país són de la socialdemocràcia capitalista o directament de la dreta reaccionària, com són ERC i el PDECat. En canvi, els que es diuen a si mateixos progressistes o comunistes segueixen a les seves poltrones sense que el règim els hagi tocat un pèl. Crec que això és per reflexionar… què està fent l’esquerra en aquest país?

Creus que l’esquerra espanyola hauria de donar suport a la independència de Catalunya?

A mi la independència m’importa el mateix que la unitat d’Espanya: absolutament res. Dono suport al dret a l’autodeterminació, això sí. El problema dels que diuen liderar l’esquerra espanyola és que no han sabut aprofitar aquesta conjuntura política per debilitar el règim que ens oprimeix a tots: catalans, gallecs o extremenys. Segueixen cobrant els seus sous i no han convocat ni una sola manifestació per, com a mínim, denunciar la repressió a cops de pilota de goma que està patint el poble català. Jo deia a l’octubre passat a Madrid: “Va! Aprofitem i sortim a manifestar-nos al carrer, que no hi ha “piolins”, tots són a Catalunya … El carrer és nostre!”. Però res.

I els “ajuntaments del canvi”? Estan canviant alguna cosa?

A Madrid, el Sindicat de Manters ha denunciat que la persecució s’ha redoblat amb l’arribada de Manuela Carmena al consistori. L’Ajuntament de Madrid està sent un desastre absolut. S’estan posicionant contínuament amb el poder. Manuela Carmena governa a cop d’editorial d”El País’. I dins d’Ahora Madrid hi ha una divisió enorme entre l’esquerra i la socialdemocràcia del règim. Jo dubto que Ahora Madrid sobrevisqui per a les eleccions que vénen. Hauran d’inventar una altra cosa. Van arribar al poder perquè molta gent de l’esquerra vam decidir votar-los amb el nas tapat. Però a alguns ja ens han perdut; a mi, a la primera setmana, des del tema de Guillermo Zapata i els titellaires. Ada Colau, en les seves declaracions públiques com a mínim, és bastant més radical que Manuela Carmena. Hi ha una diferència òbvia. I és que Colau ha trepitjat els carrers, mentre que Carmena no ha trepitjat un carrer des de, no ho sé… el 1984? És una senyora que va ser jutge del Tribunal Suprem del règim espanyol, per favor.

Aleshores no podem rescatar res de l’actual equip de govern de l’Ajuntament de Madrid?

Carlos Sánchez Mato, regidor d’Economia, va ser un dels únics que van dur a terme alguna mesura transformadora, com fer pagar l’IBI a les grans superfícies, que estaven exemptes abans, com El Corte Inglés, l’FNAC, el Mercadona… mentre la meva veïna del pis de sota, amb una pensió de 350 euros el mes, havia de seguir pagant l’IBI. Però l’han acabat fent fora de l’Ajuntament, la qual cosa em sembla terrible.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

“No estic disposat a barallar-me amb els meus; prefereixo barallar-me directament amb el poder”

No et talles ni un pèl en les teves opinions polítiques a les xarxes o als mitjans de comunicació, quan et deixen. Has arribat a estar organitzat en algun partit o espai polític? A part del teu breu pas per Podem…

No, no he militat mai en cap partit, perquè no duraria ni una setmana, entre que me n’anés jo o em fessin fora ells. Reconec que cal militar en un partit, col·lectiu o sindicat, que és el que realment pot arribar a canviar les coses. Sé que les meves grans dosis d’individualisme són contràries a la meva ideologia comunista. Però no em sentiria còmode en un espai polític en el qual, per experiència de gent que conec, sé que acabes esquivant les punyalades de les teves pròpies companyes i companys. No estic disposat a barallar-me amb els meus; prefereixo barallar-me directament amb el poder i assumir les conseqüències personals que això pugui representar-me.

I sindicalment?

Si estigués en algun sindicat, estaria a la CGT. És l’únic sindicat que m’ofereix unes garanties de lluita. Darrere de la vaga d’Amazon, per exemple, hi ha la CGT. Una vaga de 48 hores amb un èxit brutal com ja no n’hi ha avui dia. Només coneixem casos recents de vagues més llargues com Panrico o Coca-Cola.

Però sí que has estat implicat al Sindicat d’Actors.

Sí, però no som un sindicat reconegut com a tal. Cada vegada que anem a una negociació col·lectiva ho hem de fer de la maneta de CCOO i de la UGT. De la maneta de l’enemic, vaja. No tenim alliberats, que, d’una banda, està molt bé, perquè ja veiem el paper dels alliberats a CCOO i a la UGT, però llavors hem de fer els mateixos actors aquesta tasca directament, sense cap tipus de cobertura legal ni laboral. A mi, que vaig ser secretari d’Acció Sindical durant tres anys, em va tocar anar personalment als teatres, als rodatges i als platós a convocar els companys a les vagues generals amb els productors davant. I aquests productors després et fan la creu i ja mai més et tornen a contractar.

Què penses que t’ha passat més factura professionalment: les teves opinions polítiques sobre Cuba o Veneçuela o la teva tasca sindical en el sector?

Jo diria que meitat i meitat. Perquè em temo que el tema mediàtic també hi ha pesat molt. Si els grans mitjans estan contínuament insultant-te i difamant-te, els grans productors poden pensar que pel fet de participar jo en els seus programes o pel·lícules poden deixar de guanyar espectadors. D’altra banda, m’he guanyat la fama de conflictiu. I sí, així és. Jo mai he defugit el conflicte, sobretot si les injustícies afecten els meus companys de treball.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

“Amb el ‘No a la guerra’ dels Goya no vam aconseguir aturar la guerra, però li vam donar una bona bufetada a la majoria absoluta del PP”

Actualment Willy Toledo està vetat al cinema i a la televisió espanyols?

Tot això va sumant, fins que arriba un moment, en els últims sis anys, en què ningú vol contractar-me llevat de Pedro Almodóvar, que probablement és l’únic director a qui ningú li dirà “a aquest no el contractis”. I em consta que hi ha hagut directors, directores i productores que han volgut comptar amb mi, però que, quan han arribat als qui controlen el cinema en aquest país, que són Antena 3, Telecinco o Televisió Espanyola, aquests han dit: “A tots menys el Willy”. Ara vaig a l’Argentina a treballar, per menjar, perquè en aquest país em tenen vetat. La meva figura ha servit d’exemple o de boc expiatori per a la resta de companys i companyes. “Compte amb el que feu; mireu el que li ha passat al Willy”. I la por està tan instaurada en la nostra sang que paralitza la gent.

Aquest any es compleixen 15 anys de la gala dels Goya del “No a la guerra”. Han canviat tant les coses en el cinema espanyol des d’aleshores?

Allò va ser un fet històric i inèdit. No havia passat abans ni ha tornat a passar després. També és cert que a les manifestacions del “No a la guerra” podies veure gent del món del cinema més fatxa que Martín Villa. Però tocava. El fet estrany era no ser-hi. Aquell any, l’Acadèmia del Cinema, presidida per Marisa Paredes —que sí que és una persona progressista de veritat— ens va proposar fer la gala a Animalario després que altres diguessin que no. Nosaltres vam exigir que, si ens encarregàvem de la inauguració, ens encarregaríem de tot l’espectacle: guió, il·luminació, escenografia, vestuari. Fins i tot vam fer les invitacions i vam posar-hi el contrari al que és habitual de cada any: “Es prega no assistir d’etiqueta”. Teníem l’oportunitat de tres hores a Televisió Espanyola en ple regnat del PP per dir el que ens donés la gana. Aznar acabava de casar la seva filla al monestir d’El Escorial, les costes gallegues eren plenes del petroli del ‘Prestige’, el Govern estava donant suport a la guerra mentre Aznar posava les seves botes sobre la taula al costat de George Bush i Urdaci, i la resta de gentussa com ell estava al capdavant de la televisió pública com a principal òrgan de propaganda del PP. Així que era una aberració no aprofitar-ho.

I quines conseqüències va tenir aquesta gala històrica?

No vam aconseguir aturar la guerra, ni tampoc amb les manifestacions multitudinàries, però li vam donar una bona bufetada a la majoria absoluta del PP des del món de l’”artisteig”. I llavors va començar la persecució contra el món del cinema. Fins i tot als toros els han baixat l’IVA. Han aconseguit un silenci total fins al punt que aquest any, que ha estat el que ha tingut més produccions catalanes nominades, no hem escoltat ni una sola paraula en català a la gala dels Goya. I això és fruit de la por que han sembrat.

Avui, qui salvaries del cinema espanyol?

Personalment, molts. Però políticament, com a la resta dels gremis, la gent només mira pel seu interès. Per descomptat, hi ha Alberto San Juan, a qui tinc l’orgull d’haver radicalitzat aquests últims anys cap a l’esquerra. També hi ha Juan Margallo, director i autor de teatre, que no ha parat de lluitar des que era un xaval, i la seva companya, l’actriu Petra Martínez. Els Bardem s’han posicionat sempre del costat de l’esquerra, el Carlos sobretot, i em consta que el Javier dins de les produccions utilitza el seu poder per millorar les condicions laborals de la resta de treballadores. Per això sempre han estat perseguits pels mitjans de l’extrema dreta. I se m’acut molt poca gent més.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

“La gent en el món del cinema i de la televisió calla perquè té por de deixar de ser milionària”

Hi ha més por aquí que a Hollywood, on primeres figures han tingut postures obertament antiimperialistes i contra els poders hegemònics?

Els EUA són el que són; però, pel que fa a la llibertat d’expressió, ens porten un avantatge que no podem ni imaginar aquí. En cas contrari, no entendríem el posicionament de figures com Sean Penn, Danny Glover, Tim Robbins, Susan Sarandon o el mateix Oliver Stone. Sean Penn s’ha fet fotos amb Chávez i Fidel i Danny Glover també, que, a més, ha estat la cara més visible del comitè de suport als cinc herois cubans presos als Estats Units. Aquesta gent segueix treballant moltíssim, encara que segurament hi ha productores que no volen contractar-los. Però segueixen treballant. Això aquí no passa. El cas espanyol cal separar-lo de qualsevol altre país del món. Aquí segueix governant el franquisme, amb la qual cosa les nostres llibertats són moltes menys que a la resta de països.

Alguna vegada has quantificat el que has perdut per dir el que penses? En euros.

L’última sèrie que vaig fer a la televisió, ‘Cuestión de sexo’ a Cuatro el 2007. La vaig fer en el moment, diguem-ne, que era a la cúspide. Estava cobrant un salari indecent (però no me n’avergonyeixo, perquè ho estava traient a un mitjà capitalista). Guanyava 23.000 euros per capítol, que eren 10 dies de treball. Així que tenia un sou de 70.000 euros el mes. Ara, per exemple, a l’obra del Teatre Lliure, cobro 3.000 euros el mes.

Els que callen tenen molt a perdre.

La gent en el món del cinema i de la televisió calla perquè té por de deixar de ser milionària. Entenc, encara que no ho comparteixo, que per als meus companys de professió l’important és tenir set pisos i poder viatjar tots els mesos. Jo vinc d’una família on mai ens ha faltat de res, però jo sempre he estat molt auster. Les hòsties que et donen és per veure si et doblegues. Em diuen alguns productors que, si rectifiqués, si deixés de posicionar-me, potser en un parell d’anys podria tornar a treballar. Doncs amb mi que no hi comptin.

A l’Argentina se t’ha obert una porta important.

Sí, darrerament m’ha sortit feina a l’Argentina, on estic fent cinema i televisió, el que tinc vetat aquí. L’Amèrica Llatina, que sempre ha estat el meu refugi emocional, espiritual i polític, s’està convertint també en el meu refugi professional. I sóc feliç. El que no m’agrada és veure’m forçat a buscar feina a l’estranger. Però és així. I mira… em van oferir un paper a ‘Narcos’, la sèrie aquesta superfamosa, que em sembla menyspreable perquè mitifica la figura dels narcotraficants, però que és una sèrie que veu tothom, també aquí. Però al final no vaig poder treballar-hi per dates, i m’hauria agradat, només perquè em veiessin els productors que em veten aquí i dir-los: “Ara us foteu, tros de cabrons”. Només per venjança, vaja, que no està malament.

L’obra que heu estrenat al Teatre Lliure, ‘El sistema solar‘, ha estat un èxit.

Fixa-t’hi: gairebé una setmana abans de l’estrena ja estaven totes les entrades venudes. El text de l’obra, reconec que al principi no em va dir gairebé res, però necessitava treballar i cobrar. Però amb el pas del temps li he agafat moltíssim afecte. Jo sóc una mica ‘tronc’ per llegir, la veritat. I a l’escenari gaudeixo tant…

Foto: IVAN GIMÉNEZ

“M’indigna profundament que el 2018 en aquest país encara existeixi el delicte de blasfèmia o d’heretgia”

Has parlat obertament d’una depressió profunda que vas patir. L’escenari va ser la teva teràpia principal?

A mi l’escenari m’ha salvat la vida i la salut mental. La meva certa bipolaritat s’ha estabilitzat. Perquè jo tinc períodes d’eufòria i després de profunda tristesa i depressions. Concretament, vaig tenir una depressió molt perillosa i molt profunda, com ja he explicat obertament. En l’hora i mitja, dues hores o tres que estic sobre l’escenari m’oblido de mi mateix i del meu ego descomunal contra el qual lluito cada dia. Perquè tenir un gran ego no és només creure’t el més guapo, el més gran, el més llest i el millor actor; també és creure’t el més lleig, el més ximple i el pitjor actor. Això ho vaig aprendre prenent aiahuasca. Aleshores l’escenari, a part d’un ofici que m’encanta, és una teràpia i un alliberament.

Arran d’un comentari en el teu mur de Facebook en suport a la “processó del cony insubmís” a Sevilla, se t’imputa un delicte de blasfèmia per ofendre els sentiments religiosos. Això, en ple segle XXI, et deprimeix, t’indigna o et fa riure?

Les tres coses. En realitat, el delicte del qual se m’acusa concretament és el de “fer escarni del dogma de la santedat i la virginitat de la Mare de Déu”. O sigui, de riure d’aquest dogma. Que és com acusar-me de riure del dogma d’anar vestit de Mortadel·lo… de riure d’un conte de fades. M’indigna profundament que l’any 2018 en aquest país encara existeixi el delicte de blasfèmia o d’heretgia, que és el que és això, que per vergonya suposo que en diuen delicte d’ofensa als sentiments religiosos. Em fa gràcia —m’ho estic passant molt bé— perquè l’Església Catòlica Apostòlica, Pederasta i Romana ha estat un dels meus objectius fonamentals des que tinc ús de raó. I això és perquè afortunadament vaig tenir un pare ateu que no va permetre mai que se m’acostés un capellà. En casaments i batejos, la família Toledo sempre es va quedar al bar de davant. De totes maneres, el més indignant és que la Fiscalia accepti a tràmit aquesta denúncia. I no hi aniré perquè tinc moltes coses a fer abans que declarar davant d’aquesta colla d’ultradretans i declarar sobre el meu ateisme. Si volen que declari, hauran de venir i detenir-me.

No és la primera vegada que t’enfrontes a una denúncia d’aquest tipus.

Fa quatre anys, el Sindicat Professional de la Policia, ultradretans també, em van posar una denúncia per injúries i calúmnies per dir que la policia a Espanya encara tortura. Una cosa que tothom sap, que s’ha publicat, per la qual la Unió Europea ha condemnat Espanya en repetides ocasions i per la qual hi ha sentències judicials que condemnen policies. Després, és clar, arriba el Govern de torn del PP o del PSOE i els indulta, de manera que en aquest país no hi ha ni un sol policia complint condemna a la presó per tortures, tot i haver estat condemnats. I també em van convocar a un acte com aquest, un acte de conciliació. Aquí la policia em demanava una disculpa pública per les meves paraules i una donació econòmica a l’associació d’orfes de la policia. A mi em va entrar el riure, és clar. Així que tampoc em vaig presentar a la cita. Jo el que volia també és que hi hagués un judici on el jutge determinés si el que jo havia dit era veritat. Vaig estar en contacte amb associacions contra la tortura i teníem els testimonis preparats. Jo estava desitjant que arribés aquest judici, però la policia —que em té més que controlat— va veure la defensa que estàvem preparant i va decidir retirar la denúncia.

I ara es repetirà la mateixa història?

El que es tracta és d’acollonir-te, però amb mi han tocat os, perquè no demanaré perdó per riure de la virginitat de la Verge. No penso demanar perdó per ser ateu, ni per mofar-me d’una sèrie de mentides i de contes. I vull anar a judici perquè diguin públicament que se’m jutja per blasfèmia. Així que ja veurem què passa.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

“La meva mare viu amb la por que m’enxampin pel carrer una colla de nazis i em fotin hòsties o em matin”

Com viu la teva família i el teu entorn més immediat que t’hagis convertit en la diana de la caverna mediàtica?

Personalment i emocional, malament; però, des de la perspectiva política i militant, amb molt d’orgull. Estic defensant les idees que em van inculcar. Jo sóc comunista gràcies als meus pares. Sé que la meva mare viu amb la por que m’enxampin pel carrer una colla de nazis i em fotin hòsties o em matin. I li provoca molta tristesa que no em deixin treballar aquí, i que me n’hagi d’anar a treballar a fora. Com a qualsevol mare. El meu pare va morir avui just fa 9 anys, i, encara que era gairebé més d’esquerres que la meva mare i sempre va ser militant, ho hauria viscut pitjor. Es preocupava molt.

I, com a comunista i persona d’esquerres que et consideres, vius indignat amb les injustícies del món. Però què és el que et dóna esperança?

Un cop em va dir el meu amic Alberto San Juan que no es pot ser d’esquerres i pessimista. Però a mi em costa. Jo sóc molt pessimista sobre si algun dia assolirem la justícia social, sobretot en un país com el nostre, on la gent està tan alienada pels mitjans de comunicació i per l’educació, que ens adoctrinen. Però, tot i el meu pessimisme i la meva desesperança respecte al futur, segueixo lluitant, com molta altra gent.

Aleshores només ens queda Cuba?

Jo vaig estar vivint un any a l’Havana, i el que he vist allà no ho he vist en cap altre país del món. Cuba és un altre món. El simple fet que no existeixi la publicitat és meravellós. Anar pel carrer i llegir en una tanca “Platja Girón, la primera derrota de l’imperialisme ianqui a l’Amèrica Llatina” en lloc d’”Ha arribat la primavera a El Corte Inglés” és indescriptible. A Cuba, a més, el carrer és del poble. A Madrid, en totes les places hi ha un cartell que posa “prohibit jugar a pilota”, “prohibit anar amb bicicleta” i no sé què més. La infància és la gran perjudicada del capitalisme. En canvi, la nena consentida de la revolució cubana ha estat la infància, juntament amb la salut i l’educació. La vida al carrer és comunitària; s’ajuden els uns als altres. També a través dels CDR (els Comitès de Defensa de la Revolució cubans). Aquesta construcció social de la comunitat i de la solidaritat que hi ha a Cuba és ciència-ficció aquí, per a nosaltres. Cuba no és el paradís, però és el més proper al paradís que s’ha construït a la Terra. Juntament amb el que va ser la Unió Soviètica, és clar.

http://www.elcritic.cat/entrevistes/willy-toledo-lesquerra-espanyola-no-ha-sabut-aprofitar-la-situacio-a-catalunya-per-debilitar-el-regim-que-ens-oprimeix-a-tots-22474

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More