W. Bush, Tabaré, Lugo y Bachelet: Dios los cría y ellos se juntan

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Tanta «química» con la presidenta Bachelet y con el médico cancerólogo que defiende la instalación de industrias carcinogénicas en las aguas del Plata, Tabaré Vazquez, tenía que tener una explicación. Y la confesión vino del actor menos imaginado, el clérigo presidente y teólogo neoliberal Fernando Lugo.
La explicación está en el golpismo de organizaciones no gubernamentales – o mejor dicho electoralismo, en este caso- que ha venido ratificando la capacidad de sincronización de los desestabilizadores al servicio del imperio.
Cae de maduro que lo que hoy Washington busca , incrustando a personajes como Bachelet, Tabaré Vazquez, Lula o el obispo Fernando Lugo, es implantar en Latinoamérica una socialdemocracia preventiva, que pueda manejar a su antojo como un dócil satélite de USAID, NED, y otros organismos de coacción imperialista.
Desde su fundación en 1947, la CIA había estado involucrada en la financiación y manipulación secretas de organizaciones de voluntarios no gubernamentales.
En 2003, el mismo agente de la CIA arrepentido que acusó a Epifanio Méndez (tío del obispo Fernando Lugo Méndez) de ser agente de Langley, Philip Agee, describió cómo la CIA ha utilizado en el pasado a organizaciones no gubernamentales (ONG) para alcanzar sus objetivos políticos antidemocráticos en todo el mundo. Y ciertamente los va perfeccinando, hasta llegar al extremo de que su intervención se va haciendo cada vez menos perceptible para la opinión pública.
El golpismo de las o­nGs, conforme a la línea de las teorías del politólogo estadounidense Gene Sharp, desarrolladas en el seno de la Albert Einstein Institution, ya ha probado su eficacia en Paraguay más de una vez.
Como señala el periodista de Counterpunch Jacob Levich, «las organizaciones no gubernamentales -asociaciones teóricamente independientes y con la reputación de humanitarias, conocidas bajo de la denominación de o­nG- están ya abiertamente incorporadas a la estrategia de conjunto de Washington para consolidar su supremacía global».
En Paraguay jugaron un papel fundamental en marzo de 1999, cuando el presidente Raúl Cubas fue derrocado por medio de movilizaciones lideradas por periodistas y activistas de o­nGs que fueron coordinados desde la embajada norteamericana, con notable capacidad de sincronización.
Otro tanto había acontecido en Ecuador poco tiempo antes, y volvió a repetirse en Argentina después.
En Paraguay, basta que un funcionario norteamericano visite el país y establezca sus lineamientos a través de la prensa, para que un coro polifónico de personajes vinculados a las o­nGs, USAID, IAF, NED y periodistas de la misma índole levanten sus voces como un enérgico eco del visitante.
En la campaña del obispo Fernando Lugo, fue notoria la preferencia de la prensa hacia los activistas de movimientos y partidos vinculados a este aparato montado por la IAF, NED y USAID. La explicación está en que James Cason proporciona a los medios la lista de movimientos y personajes que debe promocionar, a cuáles blancos atacar y a quiénes ensalzar.
La desobediencia puede tener consecuencias terribles: el recorte de los subsidios de USAID, las becas, los viajes, los cheques de NDI o de la National Endowment for Democracy.

Dos de los grupos estrella, el Tekojoja y el Pmas,que simularon pertenecer a la izquierda marxista, fueron sus protegidos y tuvieron una preferencial atención, a pesar de que uno de ellos ni siquiera alcanzó representación parlamentaria y el otro no tuvo ni el dos por ciento del total de votos.

De todas maneras, se confirmó la eficacia del andamiaje cuando fueron llamados a ocupar puestos en el gabinete exponentes que en su totalidad estaban vinculados a estos òrganos promotores del neoliberalismo, agentes del FMI y personajes promocionados por USAID.

Una de las operaciones desarrolladas por la Fundación Friedrich Ebert demuestra el alto grado de efectividad que pueden alcanzar. En 1974, después de 50 años en el poder, el régimen fascista de Portugal (país miembro de la OTAN ) fue derrocado, y un puñado de oficiales militares comunistas y de izquierda se hicieron cargo del gobierno. En ese momento, el número de socialdemócratas portugueses no podían armar un equipo de basketball, y vivían todos en París sin ninguna base popular en Portugal. Gracias a no menos de diez millones de dólares provenientes de la Fundación Friedrich Ebert, además de otros fondos de la CIA , los socialdemócratas regresaron a Portugal, y de forma similar a los grupos que apoyaron recientemente al obispo Fernando Lugo, se crearon partidos de la noche a la mañana, crecieron como hongos y en pocos años la socialdemocracia gobernaba Portugal. La izquierda, en plena confusión, se vio relegada a un segundo plano.
Para corroborar que la alternancia del poder en Paraguay fue una operación fuertemente apoyada por el complejo IAF-NED-USAID derivado de la CIA, basta ver a quiénes puso en el poder: a una caterva de socialdemócratas financiados desde hace mucho tiempo por la embajada norteamericana de Asunción.
En el sitio web: www.financiamientopolitico.org.py/V2/integrantes puede verse una nómina parcial de ellos, todos soportes del obispo de los pobres y teólogo de la liberación Fernando Lugo. También se puede corroborar en el sitio el auspicio que reciben de USAID.
También tenemos la confesión de los mismos aludidos, desde que Tekojojá publicó en su sitio web una confesión de la participación de esta agencia norteamericana en las elecciones paraguayas el 20 de abril: www.tekojoja.org.py/v1/news.php.
Así como ayer Pinochet, Stroessner y Bordaberry fueron los títeres del Tío Sam, los nuevos fantoches del imperio son un grupo de “moderados” al estilo de las socialdemocracias de Francia y Alemania, enriquecidas con las matanzas de medio oriente y socias menores en las masacres orquestadas por el imperio en Afganistán y Bagdad:
Bachelet, Lugo y Tabaré. Decididamente, Dios los cría y ellos se juntan.