Vivir no es delito. Nueva campaña de Obra Social PAH

Publicidad

Hoy hemos convocado diversas ruedas de prensa de forma simultànea en distintos municipios para presentar la nueva campaña de la Obra Social en Cataluña contra la criminalización de la ocupación, a la que hemos llamado “Vivir no es delito”.

Como bien sabéis, el derecho a vivienda está recogido en diferentes normativas y tratados, por ejemplo, en el Artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. O en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que ha sido ratificado por 108 estados, entre ellos España, en el qual, además, se reconoce al Estado como garante de este derecho. Asimismo el artículo 47 de la Constitución Española también recoge el derecho a una vivienda digna y adecuada. Por último, recordar que en España el Relator Especial de las Naciones Unidas para el derecho a vivienda digna lanzó una serie de recomendaciones que no han sido implementadas por nuestro gobierno.

El acceso a la vivienda no esta garantizado en Cataluña. La Administración pública no es capaz de dar soluciones habitacionales a las necesidades de la ciudadanía, teniendo una mesa de emergencia habitacional desbordada. En los últimos cinco años, el precio medio del alquiler en Cataluña ha crecido un 49% lo que obliga a las personas a destinar el 51% de sus ingresos para poder mantenerla. Todo esto ha contribuido que el riesgo de pobreza se sitúe en una tasa del 20%…y que en el caso de los menores de 16 años se sitúa en un 28,5%.

Por otro lado, los desahucios, aunque han dejado de ser mediáticos, siguen aumentando. Nos encontramos con el dato aterrador de que se producen 2 desahucios cada hora en Catalunya, de los cuáles el 64% es por impago de alquiler.

Como posible alternativa habitacional podríamos contar con las llamadas viviendas sociales. Sin embargo, los datos nos dicen que sólo un 1,3% del parque de vivienda corresponde a esta tipología de vivienda pública. Y es que España sólo dispone de 3 viviendas de alquiler social por cada 1000 habitantes, siendo así el país de la UE con menos oferta. Esto provoca que la espera para acceder a una vivienda social pueda alargarse años. Mientras tanto, la única alternativa que se da es la del hacinamiento de hasta tres generaciones familiares en una misma vivienda, con todas las problemáticas sociales, familiares y psicológicas que eso trae consigo.

En contrapartida nos encontramos que en Catalunya existe un 11,6% de viviendas vacías, lo que supone un total de 448.000 viviendas. Debido a este contexto social, económico y político que nos rodea, muchas familias que han visto vulnerado su derecho a vivienda, han encontrado en la ocupación de pisos vacíos la única solución para poder vivir dignamente. Con la Obra Social Catalana y la organización popular y colectiva se han realojado a más de 4.000 personas, que no tenían ninguna alternativa habitacional, en pisos vacíos de bancos o grandes tenedores. Con estas recuperaciones ponemos en el centro la función social de la vivienda: que las personas hagan vida en ellos.

Asimismo, al contrario de lo que el imaginario colectivo ha instaurado,  casi el 70% de las personas que ocupan una vivienda vacía de un banco o gran tenedor dicen tener una relación positiva o muy positiva con la comunidad de vecinas.

Estas acciones de justicia social han levantado ampollas dentro del sistema capitalista, ya que la propiedad privada es una de sus bases. Su respuesta no ha sido otra que la criminalización de estas recuperaciones usando todas las armas que tienen a su disposición, sobre todo los grandes medios de comunicación. A través de ellos, los partidos políticos y las grandes entidades financieras pretenden criminalizar la pobreza con mentiras y manipulaciones de la realidad que alimentan mitos sobre las ocupaciones. Quieren relacionar pobreza y delincuencia, ocupación y mafia, drogas y mala convivencia, cuando ellos son los principales responsables de este sistema que nos condena a la miseria. Por eso estamos aquí, para contestar a sus mentiras afirmando que el 93% de las personas que ocupan una vivienda vacía viven por debajo del umbral de la pobreza. Además el 82% de las viviendas ocupadas en Cataluña son propiedad de bancos y grandes tenedores, acabemos con la mentira de que a cualquier persona le pueden ocupar su vivienda cuando no esté. La ocupación de pisos vacíos se ha convertido en la única alternativa para miles de familias que sólo intentan tener un techo donde vivir. Por ello pedimos a la ciudadanía que no se dejen engañar, que no miren a otro lado y que se unan a nuestra lucha contra la mafia financiera y política, aquella que posee miles de viviendas vacías, en las que nosotras sólo queremos recuperar su función social. Basta de mentiras. Basta de desahucios. Basta de guerra entre pobres.

Por tanto, presentamos nuestra campaña Vivir no es delito en toda Catalunya, en la que intentaremos llegar a toda la población con el material que hemos elaborado, hablaremos con distintas organizaciones sociales, asociaciones de vecinas y plantearemos acciones para combatir el discurso que criminaliza la ocupación, y lo más importante: vamos a seguir organizadas y recuperando viviendas para darle su función social.

Sabemos que la criminalizacion de la ocupación va a ser el discurso que algunos politicos van a usar para ganar 4 votos, desde la Obra Social Catalana vamos a estar pendientes de esta campaña electoral y no vamos a permitir que se use el discurso que criminaliza la pobreza, vamos a señalar a todos los politicos que hagan campaña en este sentido.

Basta de criminalizar las  ocupaciones. Trabajemos por conseguir unos alquileres sociales para todas las personas que lo necesiten y para que los bancos y grandes propietarios cedan sus pisos vacíos al parque público de vivienda. Defendamos nuestro derecho a vivienda digna, es la hora de recuperar la función social de la vivienda!

Casas sin gente y gente sin casas? Ni hablar! Organizate en tu Pah más cercana, juntas Si Se Puede!



Català

COMUNICAT CAMPANYA OBRA SOCIAL ‘VIURE NO ÉS DELICTE’

Avui hem convocat diverses rodes de premsa de forma simultània a diferents municipis per presentar la nova campanya d’Obra Social de la PAH a Catalunya contra la criminalització de l’ocupació, a la que hem anomenat “Viure no és un delicte”.

Com bé sabeu, el dret a l’habitatge està recollit en diferents normatives i tractats, com per exemple, a l’Article 25 de la Declaració Universal dels Drets Humans. O al Pacte Internacional de Drets Económics, Socials i Culturals, que ha estat ratificat per 108 estats, entre ells Espanya, en el qual, a més es reconeix a l’Estat com el garant d’aquest dret. Així mateix, l’article 47 de la Constitució Espanyola també recull el dret a un habitatge digne i adequat. Per últim, recordar que a Espanya el Relator Especial de les Nacions Unides pel dret a un habitatge digne va llançar una sèrie de recomanaciones que no han estat implementades pel nostre govern.

L’accés a l’habitatge no està garantit a Caralunya. L’administració pública no és capaç de donar solucions habitacionals a les necessitats de la ciutadania, tenint una Mesa d’Emergència habitacional desbordada. Durant els últims cinc anys, el preu mig del lloguer a Catalunya ha crescut un 49% cosa que obliga a les persones a destinar el 51%  dels seus ingressos per poder mantenir-lo. Tot això ha contribuït a que el risc de pobresa es situï en una taxa del 20% i que en el cas dels menors de 16 anys ascendeix al 28,5%.

D’altra banda, els desnonaments, tot i que ja no són mediàtics, continuen en augment. Ens trobem amb l’esgarrifosa dada de que es produeixen 2 desnonaments cada hora a Catalunya, dels quals el 64% ve causat per impagament del lloguer.

Com a possible alternativa habitacional podríem comptar amb els anomenats habitatges socials. Malauradament, les dades ens diuen que només un 1,3% del parc d’habitatge correspon a aquesta tipología d’habitatge públic. I es que Espanya només disposa de 3 habitatges de lloguer social per cada 1.000 habitants, sent així el país de l’UE amb menys oferta. Això provoca que l’espera per accedir a un habitatge social pugui allargar-se anys. Mentrestant l’única alternativa que es dóna es la de l’amuntegament de fins a tres generacions familiars a una mateixa casa, amb totes les problemàtiques socials, familiars i psicològiques que això comporta.

En contrapartida ens trobem que a Catalunya existeixen un 11,6% d’habitatges buits, el que suposa un total de 448.000 habitatges. Degut a aquest contexe social, económic i polític que ens rodeja, moltes famílies que han vist vulnerat el seu dret a l’habitatge, han trobat en l’ocupació de pisos buits l’única solució per poder viure dignament. Amb l’Obra Social de la PAH i l’organització popular i col·lectiva s’han reallotjat més de 4.000 persones, que no tenien cap alternativa habitacional, a pisos buits de bancs o de grans tenidors. Amb aquestes recuperacions posem al centre la funció social de l’habitatge: que les persones hi puguin viure.

Així mateix, al contrari del que l’imaginari col·lectiu ha instaurat, quasi el 70% de les persones que ocupen un habitatge buit d’un banc o una gran tenidor diuen tenir una relació positiva o molt positiva amb la comunitat de veïnes.

Aquestes accions de justícia social molesten al sistema capitalista, ja que la propietat privada és una de les seves bases. La seva resposta no ha estat altra que la criminalització d’aquestes recuperacions utilitzant totes les armes a la seva disposició, sobretot als grans mitjans de comunicació. A través d’ells, partits polítics i grans entitats financeres pretenen criminalitzar la pobresa amb mentides i manipulacions de la realitat que alimenten mites sobre les ocupacions.Volen relacionar pobresa i delinqüència, ocupació i màfia, drogues i mala convivència, quan ells son els responsables principals d’aquest sistema que ens comdemna a la misèria.

Per això som aquí, per contestar a les seves mentides afirmant que el 93% de les persones que ocupen un habitatge buit viuen per sota del llindar de la pobresa. A més el 82% dels habitatges ocupats a Catalunya son propietat de bancs i grans empreses, acabem amb la mentida de que a qualsevol persona li poden ocupar la seva casa quan no hi sigui. L’ocupació de pisos buits s’ha convertit en l’única alternativa per a milers de families que només intenten tenir un sostre on viure. Per això demanem a la ciutadanía que no es deixin enganyar, que no mirin cap una altra banda i s’uneixin a la nostra lluita contra la màfia financera i política, aquella que poseeix milers de pisos buits, de les que nosaltres no volem res més que recuperar la seva funció social. Prou mentides. Prou desnonaments. Prou guerra entre pobres.

Per això presentem la nostra campanya “Viure no és un delicte” a tota Catalunya, en la que intentarem arribar a tota la població amb el material que hem elaborat, parlar amb diferents organitzacions socials, associacions de veïnes, plantejant accions per combatre el discurs que criminalitza l’ocupació, i el més important: seguirem organitzades i recuperant habitatges per donar-lis vida!.

Sabem que la criminalització de l’ocupació serà el discurs que alguns polítics utilitzaran per guanyar 4 vots, des de l’Obra Social catalana estarem atentes a aquesta campanya electoral i no permetrem que s’utilitzi el discurs que criminalitza la pobresa, assenyalarem a tots els polítics que facin campanya en aquest sentit. Prou de criminalitzar les ocupacions!

Treballem per aconseguir uns lloguers socials per a totes les persones que ho necessitin i per a que els bancs i grans propietaris cedeixin els seus pisos buits al parc públic d’habitatge. Defensem el nostre dret humà a habitatge digne, és l’hora de recuperar la funció social de l’habitatge.ª

Cases sense gent i gent sense cases? Ni parlar-ne! Organitza’t amb la teva PAH més propera, juntes si es pot!

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More