Vijay Prashad: Matando las cosas más bellas que tenemos

Por Tricontinental

Nazim Hikmet, el poeta comunista turco, evocó la imagen de un centinela solitario en un campo de combatientes de la Guerra Civil Española. Este voluntario está estupefacto por los horrores de la guerra y quiere aferrarse a los valores de la solidaridad y la esperanza. Está nevando en la noche Te paras frente a la […]

Nazim Hikmet, el poeta comunista turco, evocó la imagen de un centinela solitario en un campo de combatientes de la Guerra Civil Española. Este voluntario está estupefacto por los horrores de la guerra y quiere aferrarse a los valores de la solidaridad y la esperanza.

Está nevando en la noche

Te paras frente a la puerta de Madrid.

Delante de ti hay un ejército,

matando las cosas más bellas que tenemos,

esperanza, anhelos, libertad y niños.

Hikmet escribió este poema en 1937. Las esperanzas de toda una generación de la izquierda yacían a los pies de personas como este centinela. «Todo lo que mi alma nostálgica ansía sonríe ante los ojos del centinela de la puerta de Madrid», cantaba. Pero entonces, las fuerzas del odio y la desesperanza se apoderaron de España. Todo parecía terminar. Matamos las cosas más bellas del mundo.

Desde nuestro equipo en São Paulo, Brasil, llega un dossier franco e informativo sobre la destrucción de la Amazonía. La selva amazónica es uno de los lugares más hermosos del planeta. De una enorme diversidad, la Amazonía alberga una quinta parte del agua dulce del planeta y su vegetación absorbe una cantidad increíble de las emisiones de carbono del mundo. Además, cientos de comunidades indígenas tienen su hogar en la Amazonía.

La lucha por la Amazonía no es nueva, pero la escala de su destrucción ha aumentado considerablemente. Como escribe el equipo en el dossier, «los instrumentos de esta devastación son la deforestación, las actividades madereras, las quemas ilegales, la expansión desordenada de la ganadería y de la soja, así como la ejecución de grandes proyectos minerales, energéticos y viales». Los protagonistas del asesinato de la Amazonía son conocidos, empresas capitalistas de distintos tamaños y la clase política que las hace posibles. En primera línea de la destrucción están 170 comunidades indígenas que han vivido en la Amazonia brasileña durante los últimos 11.000 años.

En el otro lado del planeta, en el Archipiélago de Chagos, los chagosianos siguen luchando contra el gobierno británico para recuperar las 60 islas que les robaron hace décadas. En la isla más grande, Diego García, se encuentra una base militar estadounidense. La Corte Internacional de Justicia recientemente le pidió al Reino Unido devolverles sus islas a los chagosianos, pero el Reino Unido ha rechazado el veredicto señalando que lo considera solamente una «advertencia». Chagos, como la Amazonía, es la puerta de Madrid. El centinela está de guardia, pero el ejército al frente es formidable. La esperanza parece ser vencida a cada paso. Y aún así.

Escuela Secundaria Superior del Gobierno Karaparamba en Kozhikode, Kerala

El ex director del Reserve Bank of India y ex economista jefe del FMI, Raghuram Rajan dijo esta semana, «creo que el capitalismo está bajo seria amenaza porque ha dejado de proveer para la mayoría y cuando esto sucede, la mayoría se rebela contra el capitalismo». El problema no es que el capitalismo haya «dejado de proveer», sino que está destruyendo el planeta, no solo las esperanzas de la gente, sino también lugares como la Amazonía.

Rajan, que seguramente se convertirá en el próximo director del Bank of England, tiene razón al señalar el fracaso del capitalismo en proveer para la mayoría. La cuestión de cómo ocuparse de la mayoría está sobre la mesa en las elecciones de la India, que comienzan el próximo mes. Es probable que el gobierno actual – liderado por la extrema derecha – no pueda formar una mayoría y permanecer en el poder. Es poco probable que el próximo gobierno de la India produzca políticas alternativas en términos de administración de la naturaleza y creación de igualdad social.

En Kerala (34 millones de habitantes), sin embargo, el gobierno del Frente Democrático de Izquierda ha impulsado una agenda para mejorar los bienes públicos y en pro de los intereses de la mayoría. Jipson John and Jitheesh PM que obtuvieron una beca de investigación del Instituto Tricontinental de Investigación Social entrevistaron al Ministro Principal de Kerala, Pinarayi Vijayan, sobre esta alternativa. Vijayan describió la agenda del gobierno para la mejora de áreas clave de la educación, salud, empleo y pensiones, así como la lucha por definir la cultura de la sociedad, incluyendo la liberación de las mujeres y de las castas oprimidas.

La foto de arriba nos da un ejemplo de lo que el gobierno de izquierda ha hecho en Kerala. Es de la Escuela Secundaria Superior del Gobierno Karaparamba en Kozhikode. Mientras que las escuelas públicas en todo el mundo se enfrentan a un virtual embargo de recursos y atención, las escuelas en Kerala han sido renovadas. Esta escuela, que data de hace 112 años, tenía miles de estudiantes hace 12 años, pero la matrícula declinó sobre todo por la negligencia hacia las escuelas públicas en toda India.

La transformación de las escuelas estatales en Kerala (India)
Pradeep Kumar, que es candidato al parlamento en las próximas elecciones, impulsó un programa llamado Promoción de las Escuelas Regionales a Estándares Internacionales a través de Intervenciones Múltiples (PRISM por sus siglas en inglés) y logró que esta Escuela Secundaria Superior del Gobierno consiga 120 millones de rupias (1,7 millones de dólares). La escuela cuenta ahora con aulas inteligentes, una biblioteca, una cancha de básquet, un nuevo comedor y nuevos baños. La escuela obtiene electricidad proporcionada por paneles solares de 30KW y obtiene agua a través de un sistema de captación de aguas lluvia. La escuela – como todas las escuelas públicas en Kerala – entrega toallas sanitarias gratuitas a las chicas y tiene un incinerador especial para desecharlas. Gracias a estas mejoras, el número de estudiantes ha aumentado a más de 700. Durante los últimos dos años, 235.000 alumnxs se han cambiado de escuelas privadas a públicas en Kerala. Este es el poder de la alternativa de izquierda.
Comunistas de la India ante las elecciones 2019
Carlos Altamirano, Los anteojos de Allende, Venezuelan Foreign Ministry.
Hoy, hay centinelas en las puertas de Caracas, el epicentro de la «batalla del siglo» como dijo Joao Pedro Stédile. Al parecer, se está llevando a cabo una campaña concertada de sabotaje cibernético para cortar la energía y el agua en Venezuela. ¿Está fuera de los límites de la razón sospechar tal sabotaje? El activista canadiense Yves Engler escribe que el gobierno liberal de este país tiene un proyecto de ley (C-59) que busca autorizar a la oficina de Seguridad de las Comunicaciones a llevar a cabo estas operaciones ofensivas para «degradar, perturbar, influenciar, responder o interferir con las capacidades, intenciones y actividades» de actores extranjeros. En efecto, dice Engler, «la agencia de inteligencia dirigida por el Departamento de Defensa Nacional, podría intentar desconectar a un gobierno o cerrar una central eléctrica».

A finales del mes pasado, pasé unos días en Caracas, donde conocí a una diversidad de personas, incluyendo a algunas de la oposición. Rápidamente se hizo evidente que esta lucha dentro de Venezuela es una lucha sobre quién tienen derecho al país y qué políticas deben dar forma a su futuro. La vieja oligarquía quiere volver al poder, como lo ha hecho en buena parte de América Latina. Se sienten frustrados por el compromiso de la Revolución Bolivariana con el pueblo. Mientras tanto, el pueblo – los chavistas – se comprometen a defender su revolución hasta el final. Es una situación peligrosa, que se está volatilizando, agravada por el comportamiento incendiario de Estados Unidos, Canadá, Colombia y otros.

Marielle Franco, 1979-2018.
Lxs centinelas abundan. Una de ellos fue Marielle Franco, concejala asesinada el 14 de marzo del año pasado. Al parecer sus asesinos tienen conexión con el bloque que gobierna Brasil ahora. Otra es Füsun Üstel, una académica turca que firmó una petición por la paz en 2016. Fue una de las 1.128 académicxs juzgadxs por esa petición. Üstel será la primera en ir a la cárcel por ello. Otra más es Maria Ressa, la periodista y editora de The Rappler en Filipinas, arrestada por el cargo de pasquín digital por su reportaje crítico del presidente Rodrigo Duterte. Obligada a pagar fianza seis veces en dos meses, Ressa sigue siendo acosada por el gobierno.

Franco y Üstel querían y Ressa quiere, proteger las cosas más bellas a nuestro alrededor, la más bella de todas es la esperanza.

 

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