El pasado sábado 25 de mayo, las fuerzas de represión marroquíes arrestaron al activista saharaui de 14 años Mbarek Mohamed Bani y lo traslasaron a una comisaría de policía donde sufrió brutales torturas físicas y mentales.

Durante el interrogatorio, los policías abusaron verbalmente y por medio golpes físicos del estudiante de séptimo grado por el mero hecho de manifestar su simpatía con la RASD. A dicha conclusión llegaron tras confiscarle el teléfono móvil, registrarlo y encontrario en él banderas de laRepública Saharaui.

Su inexplicable liberación se produjo cuatro horas después de su detención sin que nadie le diera una mínima justificación del porqué fue retenido, y siempre bajo el condicionante de firmar un documento autoinculpatorio en el que reconoce haber lanzado piedras a la policia marroquí.

En una reciente entrevista en video concedida a este medio, Bani afirmó que «todo cuanto he hecho es participar en una manifestación pacífica denunciando el estatus de ‘potencia ocupante’ del régimen marroquí».