(VÍDEO) Íñigo Errejón y el rapero gánster que zurra a las mujeres

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Por Cristóbal García Vera


Los planteamientos teóricos postmodernos con los que la dirección de Podemos confía -o confiaba- en llegar al gobierno del Estado español producen auténticos monstruos. De acuerdo a la teoría de los inspiradores de Pablo Iglesias o Iñigo Errejón -los postmarxistas argentinos Laclau y Mouffe– sería posible gobernar teniendo como base un sujeto político interclasista, mediante la simple  «agregación de demandas de elementos heterogéneos», unificados por un discurso centrado en la creación de un difuso enemigo común. Recuerden ustedes: aquella «casta» que se convirtió durante algunos meses en una suerte de mantra mediático para Pablo Iglesias y que la dirigencia del partido morado dejó de mencionar en cuanto lo creyó tácticamente oportuno.

     En la práctica, como ya se está comenzado a demostrar, este planteamiento político de salón solo puede servir para la conformación de un «partido atrapalotodo» que, llevado por los vientos de la última encuesta electoral, es capaz de sostener  cualquier cosa y su contraria, elevando a la máxima expresión la célebre frase de Groucho Marx: «Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros».

   Huelga decir que un partido de tales características se encuentra situado en las antípodas de cualquier tipo de organización con el propósito de transformar verdaderamente la sociedad. La asunción por parte de Podemos de un descafeinado programa que podría firmar el PSOE, la profesión de lealtad hacia la OTAN y el imperialismo de los Estados Unidos, o el reciente acercamiento de Pablo Iglesias a los dirigentes de la patronal CEOEson algunas de las manifestaciones más evidentes de esta realidad.

  Pero el empeño de Podemos por cazar todos los votos, al precio que sea, aún puede conducir a lugares más insospechados a este  grupo de jóvenes ambiciosos de extracción social acomodada, cuyo conocimiento de los problemas de las clases trabajadoras es necesariamente ajeno a cualquier tipo de corporalidad.

  Esto es lo que parece haberle sucedido al secretario de Política y Área de Estrategia y Campaña de Podemos Íñigo Errejón.

UN APOLOGISTA DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, EL CONSUMO DE DROGAS Y LA DELINCUENCIA

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Iñigo Errjejón con el rapero «gangsta» Costa

   En la vorágine de estas fechas preelectorales, y mientras Pablo Iglesias se dedica a cantar viejas nanas en TV a María Teresa Campos, se ha colado en las redes sociales la fotografía del número dos de Podemos con el rapero «gangsta» Costa. En la instantánea, que pueden ver nuestros lectores sobre estas líneas,  músico y político se agarran mutuamente de la cintura en actitud de amigable complicidad.

    La fotografía no tendría mayor relevancia, si no fuera por las características del personaje con el que Errejón ha decidido posar.  Hugo Ortiz, artísticamente conocido como Costa, es uno de esos raperos que, imitando las formas y contenidos de sus homólogos estadounidenses,  transmiten a las nuevas generaciones con sus canciones  valores utrarreaccionarios relacionados con el «fácil éxito» económico, haciendo apología del consumo y tráfico de drogas y otras actividades delictivas, así como de la más brutal violencia contra las mujeres. Algo que, hasta donde conocemos, no le ha supuesto  ninguna condena judicial como la que sí ha recaído sobre el rapero comunista Pablo Hasel,condenado a dos años de cárcel por la Audiencia Nacional por sus letras de denuncia y reivindicación social.

Las siguientes frases, que forman parte de la «edificante» letra del tema «Labios tatuados», bastan para ilustrar el estilo y la calidad personal del tal  Costa:

  «Mama, dilo, puta, te va mi estilo… Yo la zurro en los labios, no dice nada, me agarra de los huevos, escupe y traga, (glop) en sus tetas y en su cara… Puta, lame el filo…  Zorra contra natura tameme los huevos, ponla bien dura. La pego y la araño, en el club o en el baño, no voy a dejar de darte hasta que te haga daño. Lo que cae por tu cara es mi chorretón, esos ojos de guarra piden bofetón. Chupando cristal, se lo come to crudo, puta bota el culo… quemo a la puta».

   En el vídeo que les ofrecemos a continuación, en el que se contrasta este mensaje indigno con las supuestas convicciones del número dos de Podemos en lo referente a la violencia de género, podrán juzgar ustedes mismos si semejante “artista” merece recibir la promoción gratuita que, suponemos que con la intención de arañar votos de cierto sector de la juventud, le ha regalado Iñigo Errejón.  

VÍDEO RELACIONADO (Advertimos que la letra de esta canción puede herir su sensibilidad)

http://canarias-semanal.org/not/17314/inigo-errejon-y-el-rapero-ganster-que-zurra-a-las-mujeres-video-/

 

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