Vidal Aragonés (CUP): «No compartiremos estrategias con fuerzas que no implementen la República catalana» (cast/cat)

Por Àngel Ferrero

Entrevista a Vidal Aragonés, número 3 a la lista de la Candidatura de Unidad Popular (CUP).

Vidal Aragónes (Cornellà de Llobregat, 1978), nos recibe en su despacho del Col·lectiu Ronda para hablar de unas elecciones que considera «anómalas» y «excepcionales». Para Vidal los objetivos de esta legislatura son claros: hacer la República catalana una realidad y aprobar lo que denomina «decretos de la dignidad».

Las encuestas os dan entre 7 y 11 diputados, la mayoría, sin embargo, por debajo de los 10. No serían unos resultados mejores que el de las últimas elecciones a pesar de que se pensaba que por vuestra defensa del referéndum de autodeterminación mejoraríais resultados. Qué motivos hay detrás de estos pronósticos?

No nos preocupan excesivamente las encuestas. Nos preocupa que desde el punto de vista objetivo haya una realidad para hacer efectiva la República y para implementar un programa de respuesta no únicamente a los recortes, sino a la pobreza prácticamente crónica que hay en el país. Nos preocupa más el movimiento que los resultados que podamos sacar. Como movimiento, una de las cuestiones que tenemos muy claras es que si somos fuertes en la institución podemos facilitar este proceso. Más allá de las encuestas, nos centramos en acumular fuerzas en el proceso de autoorganización para hacer efectiva la República.

Dicho esto, el 2015 tuvimos una parte de voto prestado de ERC, en la medida en que una parte de los votantes no quería votar a Junts pel Sí por estar formada también por CDC. Es posible que una parte de este voto vuelva a ERC. Quiero recordar que algunas encuestas nos daban unos resultados inferiores: el abanico no va de 7 a 11, sino de 5 a 11. Lo que valoramos es que en los actos políticos vemos mucha participación. En Sort vinieron 350 personas, con una población de 2.000 habitantes. Casi es un 20% de la población. Lo que pueda pasar después lo valoraremos después de las elecciones. Estamos en un proceso electoral absolutamente anómalo y excepcional, con elementos antidemocráticos: nuestros espacios electorales no se emiten en TVE o en RNE y no nos dicen por qué, se prohíbe el lazo amarillo o una fuente de color amarillo, etcétera.

Las encuestas también muestran un Parlamento fragmentado. Habéis hablado de posibilidades de coalición?

Decimos de manera muy clara, y lo decimos así porque así se votó en la Asamblea Nacional extraordinaria de Granollers, que no compartiremos estrategias con aquellas que no implementen la República catalana. Llegado el momento presentaremos nuestro programa, que por un lado será la implementación de la República, y los decretos de la dignidad, por la otra. Los llevaremos a las fuerzas de izquierda y soberanistas, y en base a esto, y a  lo que pueda decidir la militancia en asamblea, decidiremos en un sentido o en otro. No tenemos, evidentemente, una visión acabada, pero sí unas premisas. Y una de ellas es no participar con quien no implemente la República.

Se ha vuelto a especular con una entrada de la CUP en un gobierno tripartito con ERC y Juntos per Cataluña o en un gobierno de ERC con los comunes.

No hemos decidido nada. Por lo tanto, nadie puede trasladar que lo haríamos en unas condiciones u otras. Las condiciones ya las he mencionado antes.

En los medios habéis insistido en estos dos mismos puntos: hacer efectiva la República y los decretos de la dignidad. Entrevisté hace poco a Eva Granados, que dijo que los independentistas hablan de hacer efectiva la República, pero no manifiestan como hacerlo.

Que lo diga Eva Granados es un insulto. Representa un partido que tuvo miembros condenados por el GAL, que nos ha hecho más de 25 contrarreformas laborales o la legalización de las ETT. Que nos hable de esto da un poco de vergüenza. Primero tendrían que reconocer lo que su gestión ha supuesto para los derechos de la clase trabajadora y después pedir cuentas. Cómo lo haremos? Ya lo hemos explicado. Internalización o gestión pública de los servicios públicos. Esto significa un solo sistema de enseñanza pública y sanitario –y acabar con los chiringuitos de subcontrataciones– o un nuevo código del trabajo –que ahora se denomina estatuto de los trabajadores y las trabajadoras– y situar en el centro la estabilidad de la ocupación, no como hizo el PSOE, que facilitó el despido desde el 1982 hasta el 2010, cuando el gobierno de Zapatero aprobó una gran contrarreforma laboral.

Hablamos de fiscalidad justa y de una reforma del IRPF: que paguen más los que más tienen y que paguen menos los que menos tienen. No puede ser que la carga fiscal de la clase trabajadora esté al mismo nivel que el de las grandes empresas que tienen beneficios multimillonarios. También queremos una Renta Garantizada de los Iguales para que aquellos que no tengan ingresos no caigan en la pobreza, no pasen hambre y puedan calentar su casa. Esto es un programa claro para revertir las políticas de los últimos años. Emplazamos al PSC e incluso a los comunes a que nos expliquen si están a favor de una única red de sanidad pública y que acabemos con los 40 millones que damos a centros de enseñanza que segregan por género, si están a favor de incrementar el IRPF o de un impuesto de sucesiones. Los emplazamos a que miren que estamos haciendo en Sabadell, en Badalona, en Ripollet, en Cerdanyola o en Berga, donde llevamos a cabo medidas claramente progresistas. En dos años hemos hecho más medidas progresistas que el PSC en 35. Si nos quieren alliçonar en algo, que lo hagan, pero con datos objetivos.

Habláis mucho decretos de la dignidad.

Ya me he referido. Una enseñanza pública única, universal y gratuita. Antes de que nos denominen bolcheviques –y una parte de la CUP se identifica con los valores de la Revolución del 1917– me gustaría recordar que este es el modelo de Finlandia. No puede ser que tengamos barracones en las escuelas públicas de los barrios de clase trabajadora mientras damos 40 millones al Opus Dei, que en algunos estados se considera una secta, para segregar y discriminar. Lo mismo con la sanidad: no puede ser que tengamos un modelo de privatización de la sanidad y que en plena crisis haya grandes empresas que hagan beneficios multimillonarios por no dar un servicio de calidad. Otro decreto sería la expropiación del parque de viviendas de los grandes tenedores, como los bancos, hecho con un procedimiento legal. Fijaremos cuánto dinero ha dado el estado español a estos bancos para salvarlos y cuando valen los pisos vacíos de los bancos. Ya hemos hecho los números y la indemnización saldría por cero euros. Estas viviendas las pondremos en un parque público y costarán el 30% del salario medio de un trabajador. Y esta cuestión revertirá no sólo sobre el precio directo, sino sobre los precios de mercado, en el precio de los alquileres.

Podemos hablar de otros… Un nuevo código del trabajo para acabar con el despido libre. Si el despido ha sido improcedente, el trabajador tiene que decidir entre la indemnización y la readmisión. Prohibición de las ETT y la subcontratación que no sea de una actividad permanente: no tiene sentido que se permita subcontratar un servicio que la empresa tiene que hacer sí o sí. Es una fragmentación del mundo del trabajo absolutamente irracional desde el punto de vista organizativo, sólo racional desde el capitalismo para fragmentar la fuerza de trabajo y aumentar los beneficios. Internalizar el Servicio de Ocupación de Cataluña (SOC), que tiene muchos elementos de gestión privada. Si hay demanda y hay un ente público de ocupación, para qué necesitamos las ETT?

Se ha hecho algo mal en la CUP como para qué este programa social no sea tan visible como las decisiones en el plano nacional?

Hemos hecho una reflexión clara al respeto, ya en enero del 2016, cuando se presentaron los presupuestos. Nosotros hemos dicho que estos presupuestos eran antisociales. Una tercera parte de la CUP estuvimos en contra. Otros compañeros consideraron que este era el sapo que nos teníamos que tragar para hacer efectivo el referéndum. Pero cuidado: a diferencia de lo que algunos hicieron al Tripartito, nosotros dijimos desde el principio que estos presupuestos eran antisociales, nunca hemos dicho que fueran unos presupuestos progresistas. Nunca. Ahora bien, vemos toda la batería de medidas sociales aprobadas en el Parlamento de Cataluña –aprobadas seguramente por la intervención política de la CUP– y que el Tribunal Constitucional ha anulado. Vemos algunas medidas sociales que ha presentado la CUP y que han votado los comunes y ERC. Parece como si hubiéramos renunciado durante meses a implementar políticas sociales cuando en realidad hemos hecho propuestas y lo que nos hemos encontrado es que los comunes, o su referente actual, Cataluña Sí Que Es Pot, han votado en contra. No hemos renunciado: desde el Parlamento y los ayuntamientos hemos continuado haciendo propuestas sociales de carácter progresista y no siempre hemos encontrado el apoyo de los comunes.

Después de la aplicación del 155 se vuelve a hablar de referéndum pactado. Es, como se afirmó en Granollers, una «pantalla pasada»?

El problema no es únicamente este. Nos gustaría un referéndum pactado y un proceso de independencia pactado. Pero con quién? Porque para que sea pactado tiene que haber un interlocutor al otro lado de la mesa. El PP ya ha dicho que no se negocia nada, ni tan sólo una reforma a la Constitución. Y ya hemos hecho un referéndum, el mismo que muchos dijeron que no se haría. Xavier Domènech dijo que no se haría. El PSC dijo que no se haría. El PP y C’s tampoco. Con violencia por parte del estado, y a pesar de todo se ha hecho un referéndum.

Dicen que no nos preocupemos, que cambiará la correlación de fuerzas en el estado español. La realidad de estos últimos años es que no parece que cambie para tener más sensibilidad hacia la cuestión nacional, sino al contrario. Hay una cuestión clave: no es una cuestión de cambio de partidos, sino de régimen. Una de las esencias del aparato del estado español es el mantenimiento de la unidad del territorio. Si alguien cree que con un cambio de correlación de fuerzas, que nos diga como conseguirá tres quintas partes al Congreso y en el Senado o dos terceras partes en el Congreso, si algún momento lo que representan C’s, PP y PSOE será menos de una tercera parte. Esto no se ha dado nunca, incluso si consideramos al PSOE autodeterminista. Que no vendan humo: estos escenarios no se darán. El aparato estatal es heredero del franquismo: defenderá la unidad de España, la monarquía y la iglesia y el sistema capitalista.

Escuchando los discursos de otros partidos parece que sois el único que no renuncia a la unilateralidad ni a la desobediencia. No os da miedo quedaros como el único partido independentista en el Parlamento?

No nos ha dado miedo como movimiento político durante cuarenta años, ni a la izquierda revolucionaria le dieron miedo los planteamientos de ruptura. Menos todavía cuando venimos del 1-O, donde más de dos millones de catalanes y catalanas expresaron de manera muy clara que querían una República catalana. No es un tema de unilateralidad: se trata de democracia y de un mandato popular. Tenemos legitimidad democrática y una base social suficiente para implementar la República. Lo que no haremos nunca es renunciar a cuatro décadas de reivindicaciones de independencia, socialismo y Países Catalanes para dar pasos atrás ahora, cuando más apoyo tiene la independencia. No avanzar es retroceder. Y esto nos trae a una realidad peligrosa: cada vez que no avanzamos, retrocedemos, y cada vez que retrocedemos, cargan contra nosotros. O avanzamos, o el tripartito del 155 y el 135 [reforma constitucional por un tope de deuda] nos arrasan como pueblo.

Abandonaríais el Parlamento como medida de protesta si se renuncia a implementar la República?

No es exactamente así. Si no hay una actuación clara para implementar la República, nos podríamos plantear taponar la actividad institucional, votar en contra e incluso retirarnos del Parlamento para que no resultara gobernable. No con la voluntad de tapón, sino de reactivar el movimiento popular, y centrarlo no en la institución, sino en la calle. No sería una retirada desde el punto de vista «marchamos y no hacemos nada», que no entenderían nuestros votantes. Sería estratégico para hacer efectiva la implementación de la República.

Antes habéis dicho: «Se hizo el referéndum». Qué diríais que hizo mal el gobierno después de la DUI?

Me atrevería a decir que más allá de la declaración formal del 27 casi todo. Primero: no puedes hacer una declaración formal de independencia y plantear simultáneamente que marchamos de fin de semana y vamos a los centros comerciales a comprar. Entiendo que pueda haber unas horas de celebración, el pueblo tiene derecho a celebrar las pocas victorias que tenemos. Pero era necesaria una defensa de la República y no se hizo ninguna. Segundo: a partir del siguiente lunes, no pasadas ni 72 horas, vimos un abandono de la administración catalana por parte de su dirección. Se aceptó tácitamente el 155, cuando tendríamos que haber tenido el pueblo movilizado para defender la República. Tercero: los responsables del departamento se retiraron sin hacer ningún defensa de las instituciones catalanas y, sin hablarlo con el movimiento popular y las plataformas soberanistas, dijeron que se presentaban a las elecciones del 21-D. Desde la CUP planteamos en un primer momento defender el boicot a estas elecciones, pero cuando el resto de fuerzas aceptaron ir a las elecciones, no hubiera tenido sentido. Lo hubiera tenido si PDECAT, ERC y las plataformas soberanistas hubieran boicoteado las elecciones. Pero no se dio este escenario.

Ha empezado una investigación contra políticos catalanes, incluyendo a Anna Gabriel y a Mireia Boya. Pensáis en la posibilidad de una acción represiva contra la CUP?

Ya hemos tenido detenciones. Joan Coma [regidor en Vic] y Montse Venturós [alcaldesa de Berga] han sido detenidos. Coma por unas declaraciones en un pleno municipal, con un desprecio absoluto a los derechos. Cuando a la puerta de  aparecieron los Mossos a buscar a Montse Venturós eran las siete de la mañana, y fue también por su desobediencia a la normativa española. Otra cosa es que no estén en la prisión. No dudamos de la base represiva del estado español. También de revancha. No seríamos la primera candidatura ni el primer partido que ilegaliza el estado español. En cualquier caso, si el pueblo de Cataluña responde masivamente a la independencia y se amplía nuestra base social, la represión del estado español queda muy reducida. Si retrocedemos en el planteamiento de la República, la actuación represiva del estado español es posible. Nuestros postulados políticos no cambiarán por la represión. Muchos de nosotros, hijos de clase trabajadora, hemos disfrutado de derechos sociales porque otros sufrieron la represión. No daremos ni un paso atrás.

Como enfrentarse a esta represión o incluso a la negociación con el estado español? En una situación de debilidad o de fuerza? En cuanto a los juicios, le pongo el ejemplo de los ‘juicios de ruptura’, que es otro tipo de desobediencia. Es ir a los tribunales -no iremos de manera voluntaria, pero nos llevarán- y, una vez ante los jueces, hacer una declaración no reconociéndolos como magistrados porque nosotros estamos en una lógica de construcción republicana. Es lo que hizo el pueblo de Argelia en su proceso de independencia de Francia.

A raíz de la respuesta de Bruselas al proceso hemos visto como aumentaba un sentimiento crítico hacia la Unión Europea en Cataluña. La CUP propone salir. Ahora bien, salir a la vez de España y la UE es una tarea enormemente complicada.

La salida del estado español nos provocaría la salida inmediata de la UE. Algunos, desde el independentismo, dicen que no, pero esto es el que ha dicho la UE. Pero esto no es para nosotros un problema, es una posibilidad. Una posibilidad para construir al sur de Europa una alternativa que no pase por el euro y las políticas de la troika. La UE no fue construida para reconocer derechos, sino para generar un espacio económico común para la burguesía europea para competir con Asia y los EE.UU. y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en una prisión de pueblos y aplastamiento de los derechos sociales. Durante un tiempo se veía a la UE desde el sur de Europa como un espacio de libertad y conquista de derechos sociales. Los derechos sociales no vienen de allá: vienen de la lucha de los pueblos europeos en Francia, en Italia, en Alemania. Está muy bien que la mayoría del pueblo de Cataluña haya visto cómo, ante la represión que sufrimos, la UE no sólo no defiende las libertades, sino que justifica en buena medida la actividad represiva del estado español.

Puigdemont propuso hacer un referéndum.

Aquellos que han defendido los privilegios de la UE han dejado descolocados a una parte de sus votantes. Está muy bien que se plantee un referéndum, que se diga que es un espacio en decadencia, pero nos tienen que decir que proponen ellos como modelo social europeo. Contentos, sin embargo, de que el presidente de la Generalitat de Cataluña exprese estas opiniones. Hace menos de tres años nos tildaban a nosotros de locos y extremistas por decir el mismo.

Y lo mismo proponéis en cuanto a la OTAN, imagino.

Una Cataluña independiente dentro de la OTAN es un oxímoron. Ningún estado que tenga fuerzas extranjeras en su territorio es independiente. Hay principios del derecho internacional que dicen que existe incluso el derecho a echar a cualquier ejército que no sea el tuyo. En Cataluña ya tuvimos las antenas de Radio Liberty y todo lo que significaba. Cataluña no necesita un ejército. Cuando se ha tenido que defenderse lo ha hecho sin ejército. Venimos de una cultura de paz. Quiero recordar que el Principado ya votó contra la OTAN en el referéndum de incorporación de España.

Estar contra la UE y la OTAN es hacerse dos enemigos considerables, más teniendo en cuenta la posición geográfica de Cataluña.

Es un reto. Pero esto es combate con un pueblo organizado y estableciendo nuevas relaciones internacionales. Podríamos hablar de muchos pueblos que se han encontrado a unas decenas de millas con el imperio más grande de la historia, los EE.UU., y han defendido su independencia nacional. Hablo, evidentemente, de Cuba. Está la aparición de gobiernos de carácter antiimperialista en América Latina, bajo amenaza permanente de los EE.UU., y no han conseguido aplastarlos. Están las experiencias de resistencia en otros puntos del planeta. En este sentido, nuestra tarea es dirigirnos a nuestro entorno inmediato, en este caso las izquierdas del conjunto del estado español y francés. Hagamos un llamamiento a defender la República catalana y a crear nuevas realidades políticas al sur de Europa.

Qué respuesta habéis obtenido de este llamamiento a otras fuerzas?

Una buena respuesta en Euskal Herria, en Galicia y en Andalucía, con el SAT, Izquierda Castellana, Corriente Roja y algunos anticapitalistas de Madrid, como Jaime Pastor, que ha hecho una defensa clarísima de la República catalana. En el resto de Europa hemos visto una respuesta masiva en los actos organizados. La gente viene a escuchar y a preguntarnos como ayudar en la defensa de la República. En Nápoles, en un acto de celebración del centenario de la revolución bolchevique, dejaron un segundo espacio para hablar de la República catalana. La gente estaba entusiasmada con lo que podía suponer y lo que podía abrir una República catalana en el sur de Europa. También es cierto que es muy difícil hacer una campaña internacional cuando no tenemos aquello que el movimiento obrero organizado ha tenido históricamente: una internacional.

No habéis mencionado a los comunes. No es vuestro partido, y me hago cargo que no conocéis los motivos, pero por qué creéis que no han apoyado a la República catalana?

Creo que por un cálculo electoralista. Y porque no creen en la ruptura. Creen en un planteamiento -y no lo digo despectivamente- de la socialdemocracia histórica, donde se puede luchar por algunas cosas en el día de hoy, pero las grandes cuestiones se dejan siempre por mañana porque ahora no hay una correlación de fuerzas. Me da la sensación de que responden a esta lógica. Analizamos los comunes como un bloque homogéneo y no lo es. Hay sectores que defienden la República catalana, pero su cúpula no lo hace, y no lo hace por un cálculo electoralista: a corto plazo les resta votos. Hay una pugna por los votos de C’s y el PSC. Si lo leyeran a medio o largo plazo no les supondría restar, sino sumar en la lógica de construcción de una República española, que es lo que tendrían que estar defendiendo, lo verían como una alianza necesaria. Pero no es lo que están defendiendo a la práctica. Están defendiendo cambios dentro de la monarquía española. Bien, ahora hablo más de Podemos que de los comunes.

Os hemos visto en muchos medios de comunicación. Consideráis correcto el trato que os dan como izquierda independentista?

Hay también medios catalanes que tienen un tratamiento idéntico a aquello que denominamos medios españoles, como La Vanguardia, y medios españoles como El Salto, que no nos dan este tratamiento. Tenemos que ser cuidadosos a la hora de decir que la prensa española no es objetiva o es prensa mentirosa. La mayoría de medios de comunicación de masas españoles sí que nos tratan con animadversión y preparan la represión. En una entrevista me hicieron preguntas con el único objetivo de imputarme judicialmente. Me refiero a Al Rojo Vivo. Las preguntas iban destinadas a que contestara lo mismo que había afirmado Maria Rovira, nuestra regidora en el Ayuntamiento de Barcelona, que tiene iniciado un proceso judicial penal. Me parece un uso criminalizador de los medios. En este mismo programa se llegó a afirmar que nosotros gobernábamos en Cataluña con corruptos. Les recordamos que no habíamos gobernado, nos dijeron que los habíamos apoyado y les tuvimos que recordar que habíamos echado a Mas, y acabaron diciendo que según un informe del Consejo General del Poder Judicial los más corruptos son los catalanes, y nosotros contestándoles que confunden a los ladrones con el pueblo de Cataluña. Muchas veces no nos dejan ni contestar las preguntas. Tenemos que pedirlo constantemente. Y acabamos del mismo modo: enviando un abrazo al resto de pueblos del estado español que todavía se encuentran bajo jurisdicción española. No saben como responder, a esto. Más allá de esto, la libertad de expresión es fundamental y siempre la defenderemos.

Os preguntaba por estos medios porque sois donde más habéis participado últimamente…

… seguramente por mi condición de castellanoparlante.

… pero el mismo podía haber dicho de la entrevista de Vicent Sanchis a Carles Riera en Tv3 y muy criticada por su tramo final.

Por eso quería diferenciarlo antes. La mayoría de medios de comunicación de masas nos pretenden maltratar. No tenemos ningún problema: continuaremos yendo. A título de anécdota: acabando una entrevista en La Sexta, el señor Marhuenda, a quien por cierto acaban de condenar por una noticia falsa, dijo «este tío es muy listo, ¿pero cómo se llama? Aragonés Chicharro. ¿Y van a venir los de fuera a decirnos a nosotros los catalanas lo que tenemos que hacer?» Si esto lo hubiera dicho un independentista estaríamos siendo criminalizados. Un representante de la derecha españolista pretende echarnos del Principado a quienes tenemos orígenes fuera de los Países Catalanes. Es muy curioso.

 


 

Vidal Aragónes (Cornellà de Llobregat, 1978), ens rep al seu despatx al Col·lectiu Ronda per parlar d’unes eleccions que considera «anòmales» i «excepcionals». Per a Vidal els objectius d’aquesta legislatura són clars: fer la República catalana una realitat i aprovar el que anomena «decrets de la dignitat».

Les enquestes us donen entre 7 i 11 diputats, la majoria, però, per sota dels 10. No serien uns resultats millors que el de les darreres eleccions tot i que es pensava que per la vostra defensa del referèndum d’autodeterminació milloraríeu resultats. Quins motius hi ha al darrere d’aquests pronòstics?

No ens preocupen excessivament les enquestes. Ens preocupa que des del punt de vista objectiu hi hagi una realitat per fer efectiva la República i per implementar un programa de resposta no únicament a les retallades, sinó a la pobresa pràcticament crònica que hi ha al país. Ens preocupa més el moviment que els resultats que puguem treure. Com a moviment, una de les qüestions que tenim molt clares és que si som fortes a la institució podem facilitar aquest procés. Més enllà de les enquestes, ens centrem en acumular forces en el procés d’autoorganització per fer efectiva la República.

Dit això, el 2015 vam tenir una part de vot prestat d’ERC, en la mesura en que una part dels votants no volia votar Junts pel Sí per estar formada també per CDC. És possible que una part d’aquest vot torni a ERC. Vull recordar que algunes enquestes ens donen uns resultats inferiors: el ventall no va de 7 a 11, sinó de 5 a 11. El que valorem és que als actes polítics veiem molta participació. A Sort van venir 350 persones, amb una població de 2.000 habitants. Gairebé és un 20% de la població. El que pugui passar després ho valorarem després de les eleccions. Estem en un procés electoral absolutament anòmal i excepcional, amb elements antidemocràtics: els nostres espais electorals no s’emeten a TVE o a RNE i no ens diuen per què, es prohibeix el llaç groc o una font de color groc, etcètera.

Les enquestes també mostren un Parlament fragmentat. Heu parlat de possibilitats de coalició?

Diem de manera molt clara, i ho diem així perquè així es va votar a l’Assemblea Nacional extraordinària de Granollers, que no compartirem estratègies amb aquelles que no implementin la República catalana. Arribat el moment presentarem el nostre programa, que per una banda serà la implementació de la República, i els decrets de la dignitat, per l’altra. Ho portarem a les forces d’esquerra i sobiranistes, i en base a això, i al que pugui decidir la militància en assemblea, decidirem en un sentit o en un altre. No tenim, evidentment, una visió acabada, però sí unes premisses. I una d’elles és no participar amb qui no implementi la República.

S’ha tornat a especular amb una entrada de la CUP en un govern tripartit amb ERC i Junts per Catalunya o un govern d’ERC amb els comuns.

No hem decidit res. Per tant, ningú no pot traslladar que ho faríem en unes condicions o unes altres. Les condicions ja les he esmentat abans.

Als mitjans heu insistit en aquests dos mateixos punts: fer efectiva la República i els decrets de la dignitat. Vaig entrevistar fa poc a Eva Granados, que va dir que els independentistes parlen de fer efectiva la República, però no manifesten com fer-ho.

Que ho digui Eva Granados és un insult. Representa un partit que va tenir membres condemnats pel GAL, que ens ha fet més de 25 contrarreformes laborals o la legalització de les ETT. Que ens parli d’això fa una mica de vergonya. Primer haurien de reconèixer el que la seva gestió ha suposat per als drets de la classe treballadora i després demanar comptes. Com ho farem? Ja ho hem explicat. Internalització o gestió pública dels serveis públics. Això significa un sol sistema d’ensenyament públic i sanitari –i acabar amb les guinguetes de subcontratacions– o un nou codi del treball –que ara s’anomena estatut dels treballadors i les treballadores– i situar al centre l’estabilitat de l’ocupació, no com va fer el PSOE, que va facilitar l’acomiadament des del 1982 fins al 2010, quan el govern de Zapatero va aprovar una gran contrarreforma laboral.

A Sabadell, a Badalona, a Ripollet, a Cerdanyola o a Berga portem a terme mesures clarament progressistes. En dos anys hem fet més mesures progressistes que el PSC en 35. Si ens volen alliçonar en alguna cosa, que ho facin, però amb dades objectives

Parlem de fiscalitat justa i d’una reforma de l’IRPF: que paguin més els que més tenen i que paguin menys els que menys tenen. No pot ser que la càrrega fiscal de la classe treballadora estigui al mateix nivell que el de les grans empreses que tenen beneficis multimilionaris. També volem una Renda Garantida dels Iguals per a que aquells que no tinguin ingressos no caiguin a la pobresa, no passin gana i puguin escalfar casa seva. Això és un programa clar per revertir les polítiques dels últims anys. Emplacem al PSC i fins i tot als comuns a que ens expliquin si estan a favor d’una única xarxa de sanitat pública i que acabem amb els 40 milions que donem a centres d’ensenyament que segreguen per gènere, si estan a favor d’incrementar l’IRPF o d’un impost de successions. Els emplacem a que mirin que estem fent a Sabadell, a Badalona, a Ripollet, a Cerdanyola o a Berga, on portem a terme mesures clarament progressistes. En dos anys hem fet més mesures progressistes que el PSC en 35. Si ens volen alliçonar en alguna cosa, que ho facin, però amb dades objectives.

FOTO: Clàudia Frontino

Parleu molt de decrets de la dignitat.

Ja m’hi he referit. Un ensenyament públic únic, universal i gratuit. Abans que ens anomenin bolxevics –i una part de la CUP s’identifica amb els valors de la Revolució del 1917– m’agradaria recordar que aquest és el model de Finlàndia. No pot ser que tinguem barracons a les escoles públiques dels barris de classe treballadora mentre donem 40 milions a l’Opus Dei, que en alguns estats es considera una secta, per segregar i discriminar. El mateix amb la sanitat: no pot ser que tinguem un model de privatització de la sanitat i que en plena crisi hi hagi grans empreses que facin beneficis multimilionaris per no donar un servei de qualitat. Un altre decret seria l’expropiació del parc d’habitatges dels grans tenidors, com els bancs, feta amb un procediment legal. Fixarem quants diners ha donat l’estat espanyol a aquests bancs per salvar-los i quan valen els pisos buits dels bancs. Ja hem fet els números i l’indemnització sortiria per zero euros. Aquests habitatges els posarem en un parc públic i costaran el 30% del salari mitjà d’un treballador. I aquesta qüestió revertirà no només sobre el preu directe, sinó sobre els preus de mercat, en el preu dels lloguers.

Un nou codi del treball per acabar amb l’acomiadament lliure. Si l’acomiadament ha estat improcedent, el treballador ha de decidir entre la indemnització i la readmissió

Podem parlar d’altres… Un nou codi del treball per acabar amb l’acomiadament lliure. Si l’acomiadament ha estat improcedent, el treballador ha de decidir entre la indemnització i la readmissió. Prohibició de les ETT i la subcontratació que no sigui d’una activitat permanent: no té sentit que es permeti subcontractar un servei que l’empresa ha de fer sí o sí. És una fragmentació del món del treball absolutament irracional des del punt de vista organitzatiu, només racional des del capitalisme per fragmentar la força de treball i augmentar els beneficis. Internalitzar el Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC), que té molts elements de gestió privada. Si hi ha demanda i hi ha un ens públic d’ocupació, per què necessitem les ETT?

S’ha fet alguna cosa malament a la CUP com perquè aquest programa social no sigui tan visible com les decisions en el plànol nacional?

Hem fet una reflexió clara al respecte, ja al gener del 2016, quan es van presentar els pressupostos. Nosaltres hem dit que aquests pressupostos eren antisocials. Una tercera part de la CUP vam estar en contra. Altres companys consideraren que aquest era el gripau que ens havíem d’empassar per fer efectiu el referèndum. Però compte: a diferència del que alguns van fer al Tripartit, nosaltres vam dir des del principi que aquests pressupostos eren antisocials, mai hem dit que fossin uns pressupostos progressistes. Mai. Ara bé, veiem tota la bateria de mesures socials aprovades al Parlament de Catalunya –aprovades segurament per la intervenció política de la CUP– i que el Tribunal Constitucional ha anul·lat. Veiem algunes mesures socials que ha presentat la CUP i el que han votat comuns i ERC. Sembla com si haguéssim renunciat durant mesos a implementar polítiques socials quan en realitat hem fet propostes i el que ens hem trobat és que els comuns, o el seu referent actual, Catalunya Sí Que Es Pot, han votat en contra. No hem renunciat: des del Parlament i els ajuntaments hem continuat fent propostes socials de caràcter progressista i no sempre hem trobat el suport dels comuns.

Després de l’aplicació del 155 es torna a parlar de referèndum pactat. És, com es va afirmar a Granollers, una «pantalla passada»?

El problema no és únicament aquest. Ens agradaria un referèndum pactat i un procés d’independència pactat. Però amb qui? Perquè sigui pactat ha d’haver-hi un interlocutor a l’altre costat de la taula. El PP ja ha dit que no es negocia res, ni tant sols una reforma a la Constitució. I ja hem fet un referèndum, el mateix que molts van dir que no es faria. Xavier Domènech va dir que no es faria. El PSC va dir que no es faria. El PP i C’s tampoc. Amb violència per part de l’estat, i malgrat tot s’ha fet un referèndum.

Diuen que no ens preocupem, que canviarà la correlació de forces a l’estat espanyol. La realitat d’aquests darrers anys és que no sembla que canviï per tenir més sensibilitat cap a la qüestió nacional, sinó al contrari

Diuen que no ens preocupem, que canviarà la correlació de forces a l’estat espanyol. La realitat d’aquests darrers anys és que no sembla que canviï per tenir més sensibilitat cap a la qüestió nacional, sinó al contrari. Hi ha una qüestió clau: no és una qüestió de canvi de partits, sinó de règim. Una de les essències de l’aparell de l’estat espanyol és el manteniment de la unitat del territori. Si algú creu que amb un canvi de correlació de forces, que ens digui com aconseguirà tres cinquenes parts al Congrés i al Senat o dues terceres parts al Congrés, si algun moment el que representen C’s, PP i PSOE serà en algun moment menys d’una tercera part. Això no s’ha donat mai, fins i tot si considerem al PSOE autodeterminista. Que no venguin fum: aquests escenaris no es donaran. L’aparell estatal és hereu del franquisme: defensarà la unitat d’Espanya, la monarquia i l’esglèsia i el sistema capitalista.

Escoltant els discursos d’altres partits sembla que sou l’únic que no renuncia a l’unilateralitat ni a la desobediència. No us fa por quedar-vos com l’únic partit independentista al Parlament?

No ens ha fet por com a moviment polític durant quaranta anys, ni a l’esquerra revolucionària li van fer por els plantejaments de ruptura. Menys encara quan venim de l’1-O, on més de dos milions de catalans i catalanes van expressar de manera molt clara que volien una República catalana. No és un tema d’unilateralitat: es tracta de democràcia i d’un mandat popular. Tenim legitimitat democràtica i una base social suficient per implementar la República. El que no farem mai és renunciar a quatre dècades de reivindicacions d’independència, socialisme i Països Catalans per fer passos enrere ara, quan més suport té la independència. No avançar és retrocedir. I això ens porta a una realitat perillosa: cada vegada que no avancem, retrocedim, i cada vegada que retrocedim, carreguen contra nosaltres. O avancem, o el tripartit del 155 i el 135 [reforma constitucional per un topall de deute] ens arrasen com a poble.

FOTO: Clàudia Frontino

Abandonaríeu el Parlament com a mesura de protesta si es renuncia a implementar la República?

No és ben bé així. Si no hi ha una actuació clara per implementar la República, ens podríem plantejar taponar l’activitat institucional, votar en contra i fins i tot retirar-nos del Parlament a fi i efecte de que no resultés governable. No amb la voluntat de tap, sinó de reactivar el moviment popular, i centrar-lo no en la institució, sinó en el carrer. No seria una retirada des del punt de vista «marxem i no fem res», que no entendrien els nostres votants. Seria estratègic per fer efectiva la implementació de la República.

Abans heu dit: «Es va fer referèndum». Què diríeu que va fer malament el govern després de la DUI?

M’atreviria a dir que més enllà de la declaració formal del 27 gairebé tot. Primer: no pots fer una declaració formal d’independència i plantejar simultàniament que marxem el cap de setmana i anem als centres comercials a comprar. Entenc que pugui haver unes hores de celebració, el poble té dret a celebrar les poques victòries que tenim. Però era necessària una defensa de la República i no se’n va fer cap. Segon: a partir del següent dilluns, no passades ni 72 hores, vam veure un abandonament de l’administració catalana per part de la seva direcció. Es va acceptar tàcitament el 155, quan hauriem d’haver tingut el poble mobilitzat per defensar la República. Tercer: els responsables del departament es van retirar sense fer cap defensa de les institucions catalanes i, sense parlar-ho amb el moviment popular i les plataformes sobiranistes, van dir que es presentaven a les eleccions del 21-D. Des de la CUP vam plantejar en un primer moment defensar el boicot a aquestes eleccions, però quan la resta de forces van acceptar anar a les eleccions, no hagués tingut sentit. L’hagués tingut si PDECAT, ERC i les plataformes sobiranistes haguéssin boicotejat les eleccions. Però no es va donar aquest escenari.

Ha començat una investigació contra polítics catalans, incloent Anna Gabriel i Mireia Boya. Penseu en la possibilitat d’una acció repressiva contra la CUP?

Ja hem tingut detencions. Joan Coma [regidor a Vic] i Montse Venturós [alcaldessa de Berga] han estat detinguts. Coma per unes declaracions a un ple municipal, amb un menyspreu absolut als drets. Quan a la porta de casa seva apareixen els Mossos a buscar Montse Venturós són les set del matí, i fou també per la seva desobediència a la normativa espanyola. Una altra cosa és que no estiguin a la presó. No dubtem de la base repressiva de l’estat espanyol. També de revenja. No seríem la primera candidatura ni el primer partit que il·legalitza l’estat espanyol. En qualsevol cas, si el poble de Catalunya respon massivament a la independència i s’amplia la nostra base social, la repressió de l’estat espanyol queda molt reduïda. Si retrocedim en el plantejament de la República, l’actuació repressiva de l’estat espanyol és possible. Els nostres postulats polítics no canviaran per la repressió. Molts de nosaltres, fills de classe treballadora, hem gaudit de drets socials perquè altres van patir la repressió. No farem ni un pas enrere.

Els ‘judicis de trencament’ és un altre tipus de desobediència. És anar als tribunals -no hi anirem de manera voluntària, però ens hi portaran- i, un cop davant els jutges, fer una declaració no reconeixent-los com a magistrats

Com enfrontar-se a aquesta repressió o fins i tot a la negociació amb l’estat espanyol? En una situació de feblesa o una de força? Pel que fa als judicis, li poso l’exemple dels ‘judicis de trencament’, que és un altre tipus de desobediència. És anar als tribunals -no hi anirem de manera voluntària, però ens hi portaran- i, un cop davant els jutges, fer una declaració no reconeixent-los com a magistrats perquè nosaltres estem en una lògica de construcció republicana. És el que va fer el poble d’Algèria en el seu procés d’independència de França.

Arran de la resposta de Brusel·les al procés hem vist com augmentava un sentiment crític cap a la Unió Europea a Catalunya. La CUP proposa sortir-ne. Ara bé, sortir alhora d’Espanya i la UE és una tasca enormement complicada.

La sortida de l’estat espanyol ens provocaria la sortida immediata de la UE. Alguns, des de l’independentisme, diuen que no, però això és el que ha dit la UE. Però això no és per a nosaltres un problema, és una possibilitat. Una possibilitat per construir al sud d’Europa una alternativa que no passi per l’euro i les polítiques de la troika. La UE no va ser construïda per reconéixer drets, sinó per generar un espai econòmic comú per a la burgesia europea per competir amb Àsia i els EUA i que, amb el pas del temps, s’ha convertit en una presó de pobles i esclafament dels drets socials. Durant un temps es veia a la UE des del sud d’Europa com un espai de llibertat i conquesta de drets socials. Els drets socials no venen d’allà: venen de la lluita dels pobles europeus a França, a Itàlia, a Alemanya. Està molt bé que la majoria del poble de Catalunya hagi vist com, davant la repressió que patim, la UE únicament no defensa les llibertats, sinó que justifica en bona mesura l’activitat repressiva de l’estat espanyol.

Puigdemont va proposar fer-ne un referèndum.

Aquells que han defensat els privilegis de la UE han deixat descol·locats a una part dels seus votants. Està molt bé que es plantegi un referèndum, que es digui que és un espai en decadència, però ens han de dir que proposen ells com a model social europeu. Contents, però, que el president de la Generalitat de Catalunya expressi aquestes opinions. Fa menys de tres anys ens titllaven a nosaltres de bojos i extremistes per dir el mateix.

FOTO: Clàudia Frontino

I el mateix proposeu pel que fa a l’OTAN, imagino.

Una Catalunya independent dintre de l’OTAN és un oxímoron. Cap estat que tingui forces estrangeres al seu territori és independent. Hi ha principis del dret internacional que diuen que existeix fins i tot el dret a fer fora a qualsevol exèrcit que no sigui el teu. A Catalunya ja vam tenir les antenes de Radio Liberty i tot el que significava. Catalunya no necessita un exèrcit. Quan s’ha hagut de defensar ho ha fet sense exèrcit. Venim d’una cultura de pau. Vull recordar que el Principat ja va votar contra l’OTAN al referèndum d’incorporació d’Espanya.

Estar contra la UE i l’OTAN és fer-se dos enemics considerables, més tenint en compte la posició geogràfica de Catalunya.

És un repte. Però això és combat amb un poble organitzat i establint noves relacions internacionals. Podríem parlar de molts pobles que s’han trobat a unes desenes de milles amb l’imperi més gran de la història, els EUA, i han defensat la seva independència nacional. Parlo, evidentment, de Cuba. Hi ha l’aparició de governs de caràcter antiimperialista a Amèrica Llatina, sota amenaça permanent dels EUA, i no han aconseguit esclafar-los. Hi ha les experiències de resistència a altres punts del planeta. En aquest sentit, la nostra tasca és adreçar-nos al nostre entorn immediat, en aquest cas les esquerres del conjunt de l’estat espanyol i francès. Fem una crida a defensar la República catalana i crear noves realitats polítiques al sud d’Europa.

Quina resposta heu obtingut d’aquesta crida a altres forces?

Una bona resposta a Euskal Herria, a Galícia i a Andalusia, amb el SAT. Izquierda Castellana, Corriente Roja i alguns anticapitalistes de Madrid, com Jaime Pastor, que ha fet una defensa claríssima de la República catalana. A la resta d’Europa hem vist una resposta massiva als actes organitzats. La gent ve a escoltar i preguntar-nos com ajudar en la defensa de la República. A Nàpols, en un acte de celebració del centenari de la revolució bolxevic, van deixar un segon espai per parlar de la República catalana. La gent estava entusiasmada amb el que podia suposar i el que podia obrir una República catalana al sud d’Europa. També és cert que és molt difícil fer una campanya internacional quan no tenim allò que el moviment obrer organitzat ha tingut històricament: una internacional.

No heu mencionat els comuns. No és el vostre partit, i em faig càrrec que no coneixeu els motius, però per què creieu que no han donat suport a la República catalana?

Crec que per un càlcul electoralista. I perquè no creuen en la ruptura. Creuen en un plantejament -i no ho dic despectivament- de la socialdemocràcia històrica, on es pot lluitar per algunes coses el dia d’avui, però les grans qüestions són sempre per demà perquè ara no hi ha una correlació de forces. Em dóna la sensació que responen a aquesta lògica. Analitzem els comuns com un bloc homogeni i no ho és. Hi ha sectors que defensen la República catalana, però la seva cúpula no ho fa, i no ho fa per un càlcul electoralista: a curt termini els resta vots. Hi ha una pugna pels vots de C’s i el PSC. Si ho llegissin a mig o llarg termini no els suposaria restar, sinó sumar en la lògica de construcció d’una República espanyola, que és el que haurien d’estar defensant, ho veurien com una aliança necessària. Però no és el que estan defensant a la pràctica. Estan defensant canvis dintre de la monarquia espanyola. Bé, ara parlo més de Podemos que dels comuns.

FOTO: Clàudia Frontino

Us hem vist a molts mitjans de comunicació. Considereu correcte el tracte que us proporcionen com a esquerra independentista?

Hi ha també mitjans catalans que tenen un tractament idèntic a allò que anomenem mitjans espanyols, com La Vanguardia, i mitjans espanyols com El Salto, que no ens donen aquest tractament. Hem de ser curosos a l’hora de dir que la premsa espanyola no és objectiva o és premsa mentidera. La majoria de mitjans de comunicació de masses espanyols sí que ens tracten amb animadversió i preparen la repressió. En una entrevista em van fer preguntes amb l’únic objectiu d’imputar-me judicialment. Em refereixo a Al Rojo Vivo. Les preguntes anaven destinades a que contestés el mateix que havia afirmat Maria Rovira, la nostra regidora a l’Ajuntament de Barcelona, que té iniciat un procés judicial penal. Em sembla un ús criminalitzador dels mitjans. En aquest mateix programa es va arribar a afirmar que nosaltres governavem a Catalunya amb corruptes. Els vam recordar que no havíem governat, ens van dir que els havíem donat suport i els vam haver de recordar que havíem fet fora Mas, i acaben dient que segons un informe del Consell General del Poder Judicial els més corruptes són els catalans, i nosaltres contestant-los que confonen als lladres amb el poble de Catalunya. Moltes vegades no ens deixen ni contestar les preguntes. Hem de demanar-ho constantment. I acabem de la mateixa manera: enviant una abraçada a la resta de pobles de l’estat espanyol que encara es troben sota jurisdicció espanyola. No saben com respondre, a això. Més enllà d’això, la llibertat d’expressió és fonamental i sempre la defensarem.

Us preguntava per aquests mitjans perquè sou on més heu participat últimament…

… segurament per la meva condició de castellanoparlant.

… però el mateix podia haver dit de l’entrevista de Vicent Sanchis a Carles Riera a TV3 i molt criticada pel seu tram final.

Per això volia diferenciar-ho abans. La majoria de mitjans de comunicació de masses ens pretenen maltractar. No tenim cap problema: continuarem anant-hi. A títol d’anècdota: acabant una entrevista a La Sexta, el senyor Marhuenda, a qui per cert acaben de condemnar per una notícia falsa, va dir «este tío es muy listo, ¿pero cómo se llama? Aragonés Chicharro. ¿Y van a venir los de fuera a decirnos a nosotros los catalanes lo que tenemos que hacer?» Si això ho hagués dit un independentista estaríem sent criminalitzats. Un representant de la dreta espanyolista pretén fer-nos fora del Principat als qui tenim orígens fora dels Països Catalans. És molt curiós.

«No compartirem estratègies amb forces que no implementin la República catalana»

 

 

-->
COLABORA CON KAOS