¿Vergel israelí versus desierto palestino?

Publicidad

Fue en marzo de 2002 cuando Joan Cañete Bayle ( Barcelona, 1973) aterrizaba en Jerusalén como corresponsal de El Periódico de Catalunya, dándose la casualidad que hubo de padecer un atasco producido por un suicida palestino que había hecho estallar una bomba provocado la muerte de tres personas , más la suya propia, claro. Esta fue su primera crónica que escribió, de las que le siguieron durante cinco años de estancia en la zona.

Ahora Lengua de Trapo publica su « Muros, bosques, tumbas . Un periodista en Jerusalén». No me corto ni un pelo en decir que el libro arranca con brío y no pierde la fuerza a lo largo de la travesía que nos ofrece, en la que el punto de mira se va abriendo a diferentes aspectos de la realidad retratada. Ya de entrada toma un clarificador ejemplo recurriendo a un texto de Josep Pla escritor en 1957 a continuación de una visita que realizó el periodista catalán a Israel, en donde quedó maravillado por el milagro israelí que había convertido en vergel lo que antes era desierto ¡ vaya! Partiendo de los elogios de Pla, que no reflejan más que el discurso dominante que habla del carácter trabajador de los judíos ( incluyendo bajo tal etiqueta a modo de sinónimos: sionista e israelí), frente a la vagancia propia de los árabes y palestinos. Aclara las cosas Joan Cañete en lo que hace al pretendido desierto y la holgazanería, propia de morenos, que dominaba aquellas tierras baldías y vacías de población, falacias interesadas todas ellas, al dejar constancia de que aquellas tierras estaban habitadas, cifras al apoyo, por gente que allá había permanecido de siempre, y que ante la llegada de occidentales se comenzó a mosquear ante la invasión creciente.

El autor del libro va avanzando tratando diferentes problemas que son de suma importancia para hablar del tema con honradez y pertinencia, y no de oídas, teniendo en cuenta que lo que más se oye es lo que es difundido por los altavoces más potentes que obviamente son los del estado de Israel y los poderosos lobbys judíos afincados en el extranjero, en este aspecto recurre a un sabroso ejemplo tomando como sujeto el comportamiento del inefable Antonio Muñoz Molina que fue tan campante a recoger un galardón que le concedió el estado israelí, haciendo caso omiso al consejo de los militantes del BDS ( boicot, desinversión y sanciones), al alegar, tan campante, que los críticos más críticos con el estado de Israel era los israelitas, lo cual venía a suponer la negación de cualquier valor a los opiniones de los pisoteados que en esta caso, como salta a la vista, son los palestinos ; cuestión que va en paralelo a la falacia que habla de lo que allá sucede como la lucha de dos ejércitos, cuando salta a la vista que la contienda es netamente desigual en lo que hace a los dos contendientes: uno poseyendo un poderosísimo ejército( Tzahal) frente a dispersos grupos de milicianos armados con piedras o con lanzamisiles, etc., pero desde luego nada que ver con los dos bandos de una guerra convencional como se empeñan en difundir los altavoces de Tel Aviv. En este orden de cosas , son varios los asuntos que aborda Cañete, subrayando su importancia: el lenguaje, el papel y actitud de la prensa, la historia y evolución de la ocupación de tierras supuestamente sagradas, al basarse en la Biblia como base de la reclamación territorial de Eretz Israel. Con respecto a las llamadas del BDS, desoyéndolas también fueron Serrat & Sabina, los dos pájaros, que se justificaron con argumentos más bien torpes, o Caetano Veloso con Gilberto Gil ofreciendo el primero justificaciones más matizadas y de denuncia para justificar el haber acudido. Se detallan también las campañas de ELAI ( Espacios Libres de Apartheid), al igual que se dedican páginas a puntualizar la colpa de vender Israel como él único país democrático de la zona al tener con separación de poderes, libertad de expresión, manifestación y respeto a los derechos y libertades de sus ciudadanos, desvelando, no obstante, la segregación y exclusión de algunos y el mantenimiento de la inequívoca fórmula de: Ocupación=Desposesión + Opresión + Represión.

No cabe duda que el lenguaje no es inocente y no es lo mismo que a un muro llamarle valla o barrer en vez de nombrarlo como lo que es: un muro, que divide no tanto a los israelíes de los palestinos sino a los propios palestinos que ven su territorio cuarteado como si de un archipiélago se tratara; o la catalogación del tranvía de Jerusalén como de la paz, por unos, sin tener en cuenta que su trazado avanza por zonas anexionadas en la guerra de los Seis Días, con la clara pretensión de convertir Jerusalén en localidad habitada por mayoría judía e indivisible, la Gran Jerusalén, que de ser , por diferentes acuerdos, ciudad compartida por judíos, musulmanes y cristianos, tiene de con el apoyo de Trump & company, en capital oficial del país . Igualmente una importancia de gran calado es tener en cuenta que contra las versiones oficiales del sionismo no eran aquellas tierras despobladas sino que los palestinos vivían allá cuando empezaron la instalación de las primeras colonias a finales del XIX, del mismo modo que es esencial si se quiere atenerse a la verdad y a la justicia, tener en cuenta que lo que para unos fue la fiesta de la independencia para otros fue el desastre ( nakba) que vieron que les robaban las tierras, o tuvieron que venderlas por cuatro perras a quienes les amenazaban y que se vieron obligados a buscar refugio en otros países . Los poblados bosques, fueron plantados sobre las cenizas de pueblos palestinos que fueron demolidos siendo bautizados con otros nombres, Biblia en mano, haciendo que no quedasen huellas del latrocinio cometido, sometiendo cualquier resto de los antiguos pobladores a una política de tierra quemada y rebautizada en hebreo.

Desde las primeras páginas, en las que narra los problemas que se planteó el periodista fue como retratar la situación con objetividad viendo que las concepciones que se tenían en los ambientes periodísticos eran absolutamente falaces en lo referente a la supuesta imparcialidad, que solamente prestaba oídos a la versión dominante , la de los nuestros, la de los occidentales, que es la de los altavoces más potentes, desoyendo las valoraciones críticas, en espacial las provenientes de los palestinos, etiquetadas de terroristas, calificativo que se extiende en su aplicación a todos aquellos que se salen de la fila de la versión dominante, aunque de hecho tales posturas traten de dar cuenta cabal de lo que sucede, en la lucha entre opresores y oprimidos que allá sucede; oprimidos dentro de su propios suelo, con un estado impuesto que cuando no les expulsa les considera como ciudadanos de segunda, de tercera o como subhumanos; estatus consagrado por las discriminadoras leyes del Estado dicho judío. También se deja constancia del uso en aumento de la amalgama que hace que criticar los crímenes del estado de Israel y del sionismo sea convertido automáticamente en antisemitismo ( concepción que trasladada del campo lingüístico, que incluía en sus clasificaciones lenguas semíticas, se paso a la concepción biológica impulsada por el racismo higienista del nacionalsocialismo / En este sentido, de todos modos es de resaltar el monopolio establecido del semitismo como característica única y exclusiva de los judíos – religión- cuando también los palestinos son semitas).

Aporta el autor fechas esenciales que desarman la versión oficial que defiende la instalación del estado de Israel como freno a la repetición del Holocausto ( * ) , ya que la implantación por medio de asentamientos colonialistas venías de antes de tal hecho: así la llegada de los primeros colonos en el siglo anterior a la guerra de 1948, fecha de la fundación del Estado de Israel, la propuesta de 1917 de Baldour, embajador británico de cara a la repartición de Palestina, y la posterior guerra, que de hecho se convirtió en guerra de conquista, de los Seis Días en 1967, que supuso la ampliación de la extensión de los límites marcados por la ONU y otros organismos internacionales, sin olvidar la continuación del enfrentamiento y la expansión, sin obedecer las resoluciones sobre la devolución de las tierras anexionadas, sobre la vuelta de los refugiados, etc. En este orden de cosas , resulta necesario tener en cuenta las circunstancias del sionismo, a finales del XIX, de la mano de Theodor Herzl que consideraba que los judíos, necesitaban un país para huir del antisemitismo imperante en Europa, con frecuentes progromos en especial en el este; tras varias posturas, entre la asimilación y la exclusión y el mantenimiento de la comunidad de creyentes, y tras contemplar la posibilidad de diferentes ubicaciones ( Argentina, Uganda…) se recurrió al argumento bíblico, en reclamación la tierra prometida por Yavé. Ese fue el momento en el que siguiendo la oleada del nacionalismo y sus aires románticos, de la época surgió el sionismo que posteriormente derivó en diversas ramas desde la supuestamente revolucionaria y de liberación a la reformista…

De la mano de algunos de los nuevos historiadores israelís ( en especial de Shlomo Sand e Ilia Pappé), y apoyándose en declaraciones diverso corte y orientación, además de visitando documentos oficiales sobre la cuestión, Joan Cañete Bayle va componiendo el cuadro de cara a una visión completa y honesta de lo que allá realmente se juega….con cifras demográficas, análisis de los transportes, de la situación de la educación y la discriminación implantada, de los castrados e incumplidos tratados de paz, poniendo fechas, hechos históricos, declaraciones, explicaciones del qué, cómo y cuándo, etc., etc., etc.

Estamos ante un libro que da una visión guiada por la probidad y la claridad de quien ve en la zona la diferencia entre oprimidos y opresores, entre poderosos y los otros, la plebe…despreciada, humillada, silenciada, desposeída… y con un recortado y dividido territorio que se asemeja a la piel de un leopardo.

N.B.: Hay en la página 89 una frase que al no ir entrecomillada me resulta sorprendente ya que la interpreto como discordante con respecto al espíritu del libro, además de que sintácticamente cruje : hablando del pragmatismo que ha ido implantándose en las organizaciones palestinas, desde la Autoridad Palestina a Hamas, se lee « es un ardid propagandístico que los palestinos sólo pretenden la destrucción de Israel…».

——————————————————————————————————

( * ) El uso consagrado por el uso, y el abuso, aun siendo consciente de que no es uso de Cañete que en muchas ocasiones no hace sino utilizar el término utilizado, por ejemplo por el museo del ídem, del término Holocausto para referirse al genocidio programado por el nacionalsocialismo de los judíos , inaugurado a finales de los setenta del siglo pasado a raíz de la exitosa teleserie del mismo nombre, me parece poco acertado por no calificarlo de otro modo. En origen, bíblico, del término y su etimología ( holos kausto) se usaba para referirse a los sacrificios ofrecidos a Yavé, quemando las víctimas propiciatorias; en el caso que nos ocupa los nazis no quemaban , gaseados, a sus víctimas en honor de ningún dios ( a no ser de la raza pura, aria), del mismo modo que las víctimas judías, no se ofrecían al sacrificio de Yavé para pagar sus pecados o yo qué sé. Así pues, la dificultad de hallar un modo de nombrar adecuado, es, por lo visto, la que hace que se acepte de manera generalizada el empleo del desafortunado término. Ciertamente es difícil referirse a la fabricación de cadáveres puesta en marcha, por los nazis, ya que recurrir a la expresión que ellos utilizaban, solución final, parece una infamia; desde la proyección de la película-reportaje, Shoah, de Claude Lanzmann, el nombre de la cinta pasó a ser de uso habitual al menos en el panorama hexagonal…al ser la palabra hebrea, cierto es que se pueda considerar como excluyente ya que deja fuera a otros exterminados; no obstante en el caso que nos ocupa, y sin establecer un ranking del número de víctimas, sí que parece de recibo, como menos malo, la utilización de dicho término.

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More