Verdades y mentiras del gasto público en Grecia: la cuarta parte se lo lleva la banca

Por Marta Garijo y Raúl Sánchez

 

En los foros de debate de la crisis griega uno de los temas más recurrentes ha sido analizar cómo se gasta el dinero Grecia. Los  últimos datos de Eurostatmuestran que Atenas registró un gasto público total de 88.371 millones de euros en 2014, una cantidad que supone un descenso de 10,7 puntos respecto al dato del año anterior. Si se compara con el PIB del país, esta cifra representa un 49,3% del mismo. Un porcentaje que se sitúa tres décimas por encima de la media de la zona del euro. Aunque al observar esta comparación hay que tener en cuenta que mientras que el PIB de Grecia en 2014 descendió un 0,8%, en el conjunto de la zona del euro este indicador se incrementó en un 0,9%.

¿En qué gasta el dinero el Estado heleno? A pesar de que los abanderados de la austeridad en Europa señalan que uno de los grandes problemas de Grecia es no haber llevado a cabo suficientes recortes, lo que muestran los últimos datos publicados por la oficina de estadísticas europea relativos a 2013 es que gran parte del gasto público del país se destina a la banca. La segunda mayor partida del gasto público en Grecia es la que aparece bajo la denominación de Asuntos Económicos, con un 25,5% del total de gasto. Bajo este paraguas se esconden las ayudas a las entidades financieras, que explican en el caso de Grecia el elevado monto de esta partida que de media en los países del euro se limita a un 9% del total de gasto público.

“Las inyecciones de capital en los bancos consideradas como transferencias de capital explican las altas cifras de Grecia (recapitalizaciones a la banca y resoluciones bancarias) y de Eslovenia en 2013”, apunta el organismo estadístico en una nota. “Estos gastos se recogen en el grupo ‘asuntos económicos, comerciales y laborales’. Una partida que en 2013 supuso un 11,1% del PIB griego y un 10,8% en Eslovenia (en ambos países no solo son relativas a transferencias de capital)”, especifica la institución.

Por encima de este epígrafe, la mayor partida en Atenas es la relativa a la protección social que se sitúa solo 6,9 puntos por encima de la ayuda financiera. A pesar de ser la mayor partida del gasto público griego, el 32,4% que destina Grecia a este tema se sitúa significativamente por debajo del 41% de media de los países del Euro. Aquí se recogen las prestaciones por desempleo, las pensiones o las ayudas por enfermedad.

Sanidad y educación

En lo relativo a sanidad y educación, el gasto público griego se encuentra también por debajo de la media de la los países del euro. En el caso de la sanidad, el porcentaje destinado a ella representa el 8,6% del total del gasto público mientras que la media de la zona euro asciende al 14,7%. Unas cifras que sitúan a Grecia lejos de los países que destinan un mayor porcentaje de su gasto público a esta partida, una clasificación liderada por Dinamarca, Finlandia y los Países Bajos.

En educación, Atenas se sitúa en el furgón de cola con un gasto del 7,6% del total frente al 9,7% de media de los países de la moneda única. Grecia comparte este coche escoba con Italia (8%) y Rumania (8,1%). En la cabeza de la clasificación de gasto público se sitúan Chipre, Letonia y Lituania, con un 15,7% cada uno, seguidos por Estonia, con un 15,4%.

Donde Grecia destaca frente por su mayor porcentaje de gasto frente a otros países del euro es en la partida de Defensa. El gasto en este área se sitúa en el 3,6% del gasto público general, por encima del 2,5% que se destina a esta partida de media en la zona euro.

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