Venezuela y su relación con Colombia

La complejidad que vive el mundo en general, y Venezuela en particular, obliga al gobernante que lo quiere hacer bien, a rodearse de los hombres más capaces. Venezuela tiene muchos profesionales apoyando el proceso de cambio sin tener, lamentablemente, ninguna participación.&nbsp
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El observador más distraído no deja de caer en cuenta que en sus relaciones exteriores, Venezuela recurre a la improvisación que es alimentada por la intuición del presidente. Así solo se generan políticas erráticas buenas solo para avanzar y retroceder, pero que no permiten logros concretos con frutos a largo plazo, pues no se trabaja en pro de un norte que se ha definido después de ser evaluado. Ha sido esta norma la que se ha seguido en lo que respecta a Colombia, donde los vaivenes han sido sus determinantes. Y es precisamente por eso que se han dado con tanta frecuencia, los desencuentros.&nbsp
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No es lo mismo con Colombia, que no pronuncia una sílaba si esta no está en sintonía con su interés, que determina con claridad quienes son sus aliados, y quienes no lo son. Su posición con relación a Honduras es la manifestación de esa línea que sigue por encima de cualquier contingencia. Para ese gobierno, nada queda sujeto al azar.&nbsp
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Las nuevas bases estadounidenses que han disgustado a países del área según lo han hecho conocer, no merece de Uribe ni siquiera un vocablo como respuesta. El plan que procura ejecutar jamás se apartará de los intereses de EEUU., a los cuales con impudicia se subordina. Eso es lo que desde hace mucho rato, tenía que haber determinado Venezuela. Otras habrían sido las consecuencias.&nbsp
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Para la planificación de la política exterior del país que sea, sus intereses últimos son su fundamento. Lo primero que debe determinar cualquier cancillería para sus diseños políticos con respecto a cualquier nación, son los puntos de coincidencia y los de divergencia que guarden con la misma, en aquello que le es trascendente. De ahí, precisamente, surge la definición estratégica de un país, de lo que le es sustancial. Habrá naciones con las que las coincidencias serán mayores, y hacia ellas se privilegiará la relación afianzándola.&nbsp
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Con aquellos países con los cuales se comparte frontera, las políticas laxas no tienen lugar pues deben obedecer a una profunda reflexión que no las permite. La relación se establece en base a criterios sólidos, exigentes y bien determinados. Nada puede quedar sujeto a la suerte. Recordemos que las fronteras aunque estén definidas, no son estáticas. Las políticas para ella nunca estarán dibujadas para el momento, sino elaboradas para que las generaciones futuras las encuentren ampliadas, o tales como hoy son.&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp
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Tal vez ahora, luego de este otro chasco que le regaló Uribe a Chávez, este comprenda que en la relación entre naciones, prima el interés estratégico de la nación, y no la voluntad de los gobernantes que siempre, cuando se manejan correctamente estos asuntos, se subordinarán a lo que le sea más importante para aquella. Colombia se ha hartado de mostrárnoslo. Lamentablemente no ha sido igual con Venezuela, que actúa de acuerdo con el momento.&nbsp
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Para Colombia, las reacciones de Venezuela le son predecibles. En tanto que esta ni siquiera se ha paseado por lo que son los intereses de los gobernantes vecinos, que se subordinan a lo que decide EEUU. Nunca, mientras persista esa visión que los distintos gobiernos de ese país han seguido, podrá considerársela aliada. Esto de ninguna forma implica que haya que considerarla enemiga. En las relaciones que se establecen, prima solamente el interés comercial por encima de cualquier otra estimación.&nbsp &nbsp
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Si algo ha caracterizado a Chávez respecto de Colombia es precisamente la improvisación exageradamente evidenciada. Los reveses recibidos tendrían que haberle servido para captar lo que todavía no se comprende.&nbsp &nbsp
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El ex ministro de Defensa Manuel Santos, es el mayor ejemplo de la insolencia que se ha recibido de ese país. No perdió oportunidad para atacar a Chávez, que es como hacerlo con Venezuela, tal la investidura del agredido. Este, dirigiéndose a Uribe le pedía que “controlara a su loco”. Uribe ni siquiera se tomó el trabajo de contestarle. Chávez, cuando le respondía a Santos, estaba realmente jerarquizando a quien no tenía el rango requerido para recibir su respuesta. Nunca, en el gobierno de Uribe, Venezuela recibió un desagravio o una disculpa de Colombia ¿no le ha servido esto a Chávez para aprender y comprender las políticas de ese gobierno?
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Los últimos eventos generados en Colombia son suficientemente demostrativos del desencuentro entre los dos países. Se seguirán repitiendo pues obedecen a principios y valores diferentes que, en tanto que se mantengan, producirán los mismos resultados. Las bases estadounidenses que se instalarán ahí, lo hacen con la complacencia del gobierno que mira su interés por encima de cualquier otro ajeno al suyo. ¿Qué hizo el gobierno ante la instalación de las bases, y la denuncia de las armas que le anexaron? Volvió al micrófono pese a que este le ha demostrado suficientemente su inutilidad frente a Colombia.&nbsp
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Habría sido mucho más efectivo y ejemplarizante, si en la primera agresión de Santos, por ejemplo, Venezuela hubiera ordenado el regreso del embajador en lugar de recurrir al micrófono y a la inútil bambolla. Si a muy corto plazo no hubiera habido una respuesta satisfactoria, se retiraba una parte del personal diplomático, y se comenzaba a revisar el comercio, limitando el ingreso de mercancías de ese país, que es el mayor beneficiario del mismo.&nbsp
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Seguramente, a las horas de su aplicación, sintiendo sus efectos que siempre le serán muy gravosos, el embajador colombiano reflejando la preocupación de su país, se habría acercado a la Cancillería a conversar sobre las diferencias entre ambas naciones. Allí, Maduro le podría decir sotto voce, que las relaciones se afectaron por las declaraciones de tal ministro, y que el país entiende que no deben ser restablecidas, hasta tanto no se produzca la remoción del mismo.&nbsp
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En el ya hoy antepenúltimo conflicto, cuando Chávez llamó al embajador, y cerró las fronteras, inmediatamente se perdieron miles de puestos de trabajo en Colombia, generando reclamos de empresarios y obreros que exigían a su gobierno restablecer de inmediato relaciones con Venezuela.&nbsp
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El comercio, lamentablemente, es la mejor herramienta que tiene el país para moderar a Colombia. Si el gobierno percatado de su importancia hubiera dilatado unos días más la apertura de sus fronteras para el ingreso de productos colombianos, el gobierno de Álvaro Uribe que fue muy recriminado por sus empresarios y trabajadores por su conducta, lo habría sido todavía más, lo que le habría obligado de ahí en adelante, a cuidarse de ofender o molestar a un gobierno que solo desea tener buenas relaciones con el suyo.
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La Cancillería venezolana tiene un grupo profesional de primera jerarquía. ¿Cuál es la razón para que Chávez no recurra a ella para la elaboración de sus políticas con la hermana nación y las del resto del mundo? Sinceramente, no se comprende, salvo que se quiera hacerlo mal a propósito.&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp
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