Venezuela y el rostro del imperialismo

Publicidad

Las últimas medidas tomadas unilateralmente por los Estados Unidos sobre Venezuela, resultan la muestra clara y transparente del real espíritu imperialista, las medias anunciadas responden a su verdadera naturaleza depredadora y antihumana, Donald Trump devuelve al imperialismo su rostro más crudo y deja a un lado los eufemismos tan recurrentes en el período de Barack Obama. El reciente anuncio sobre el envió de buques militares y el incremento de la presencia bélica en el Caribe y Suramérica por parte de los Estados Unidos, no es otra cosa que el deseo efectuado de aquello que sueñan, creen los imperialistas que logran engañar a los pueblos, piensan que su hegemonía sigue intacta y que adormecidas las masas esperan su llegada salvadora, pero nada está más lejos de la realidad, pues las naciones y sus pobladores saben las intensiones y deseos de dominación y vasallaje que para ellos tiene el Imperio, a toda luces, la crudeza inhumana sedienta de guerra, muerte y saqueo moviliza sus brazos pretendiendo alcanzar la piedra dorada de la libertad que la República Bolivariana de Venezuela cultiva y resguarda desde los tiempos en que el comándate Hugo Chávez rescató del baúl olvidado la grandeza del pensamiento de Simón Bolívar uniéndolo al de Carlos Marx, para dar cabida además, a tantos otros libertadores de la palabra y acción, que sirven de ejemplo y lumbrera para la emancipación de los pueblos, así que ahora, el cinismo otorga su lugar al rostro genocida del imperialismo y su avaricia mundanal.

Unos días antes, Mike Pompeo; secretario de Estado del Imperio, presentó lo que llamó una propuestas para integrar un consejo de cinco miembros excluyendo al presidente Nicolás Maduro Moros y al sátrapa lacayo imperialista Juan Guiadó, según dijo, este consejo serviría de órgano regulador hasta que convocara a elecciones, rápidamente se nota la formula golpista, ya sea un consejo o una persona en particular como han hecho en Bolivia, lo que buscan es el autosacrificio o claudicación de Nicolás Maduro, para poder maniobrar a su gusto al interior de Venezuela. Pero sabe muy bien el imperialismo que el gobierno bolivariano no claudicará ni el pueblo venezolano lo hará, por eso, pasadas las muchas acciones que vienen aplicando desde años atrás, incluido el recrudecimiento del bloqueo en plena pandemia de coronavirus, tiene el imperialismo que revelar su espíritu bélico cual brabucón engreído, cercando con buques y mentiras las fronteras marítimas venezolanas. Los actos conocidos en la historia del imperialismo hacen prefigurar una agresión directa, la ubicación de Venezuela en la lista de países narcotraficantes y de Nicolás Maduro como jefe de tales operaciones, junto al precio fijado sobre él, recuerdan las formas de criminalización de otros lideres mundiales asesinados a mal salva en completa impunidad, la diferencia en este caso, como lo ha sido con Cuba durante los años de revolución, es que el pueblo saldrá a defender su autonomía y autodeterminación como lo hace en la isla caribeña.

Para la opinión pública mayoritaria, la decisión de enviar buques militares desborda todo sentido en el contexto actual de crisis sanitaria y humana, la ambición desborda toda cordura y sirve de cortina de humano para distraer el hecho que los Estados Unidos tiene en su seno una enorme tragedia, pues es ya el país con mayor número de contagios del coronavirus. Trump a dicho en otra de sus acostumbradas insensibilidades que se espera puedan haber entre 200,000 muertes o más, así tan simple, como si hablara de cualquier cosa menos de la vida de seres humanos, la frialdad desalmada encarna el ideal imperialista de destrucción como sinónimo de poder y grandeza, la crisis interior en el Imperio responde al desinterés e incapacidad de Trump para hacer frente a la pandemia, algo muy similar en el caso de Jair Bolsonaro en Brasil, Sebastián Piñera en Chile y Lenin Moreno en Ecuador, justamente los gobiernos que han mostrado mayor rostro fascista ante los reclamos sociales y que han logrado sostenerse en el poder por su sometimiento al imperialismo y a las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI), el descaro es tal que el cinismo se ve rebasado ante la realidad.

La economía estadounidense que se ha basado en la guerra por lo menos en las últimas décadas, enfrenta un recesión critica y la figura de Trump, cuestionada, juzgada y próxima a ser votada en las elecciones que pudiera perder, requieren de poner en práctica la vieja estrategia de cohesión social y consenso mediante un nuevo conflicto bélico que distraiga la atención, active la industria militar, propicie la simpatía al gobierno de Trump con las mentiras mediáticas y la falsa defensa democrática y combate a las drogas, todo en un paquete que le permita además al imperialismo, adueñarse de la riqueza petrolera de Venezuela, todo lo otro que se diga desde los centros control de Washington y se divulgue en los medios vendidos, es y será mera propaganda política y fomento bélico para el hambre de dolor que cultiva el águila imperial.

La grandeza del proceso bolivariano con sus misiones sociales-culturales y su pensamiento de unidad, integración y emancipación latinoamericana, es la vacuna justa para la mayor pandemia de la historia humana; el imperialismo-capitalista de los Estados Unidos. La fuerza de la conciencia socialista-bolivariana que se ha forjado en Venezuela es el arma de combate del pueblo y sus dirigentes, el imperialismo caerá en Venezuela como ha caído siempre en Cuba, la libertad de los pueblos se construye y defiende con la voluntad revolucionaria de su gente que sabrá luchar ante cualquier amenaza.

 

 * Cristóbal León Campos. Integrante del Colectivo Disyuntivas

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More