Venezuela. La venganza del capital

Gran parte del superávit del Sur del mundo continúa fluyendo hacia los centros de intermediación financiera ubicados en “metrópolis globales” por excelencia: Pekin, Dubai, Shangai, Londres, Singapur, Hong Kong, New York, Londres, Doha y Tokio.

Gracias a la visión política de nuestro Comandante Chávez, una parte significativa y creciente de ese excedente eludió esos centros de intermediación y constituyó reservas de divisas, pudiendo acudir a otros destinos situados en el Sur, debilitando el control del FMI y de las otras instituciones financieras dominadas por el Norte para chuparse sus recursos y riquezas y además ejercer un férreo dominio sobre nuestros países.

Nos cuenta el nada filantrópico economista Michael Porter que cuando el polvo se asentó sobre las ruinas de muchas economías emergentes, entre los gobernantes del mundo subdesarrollado se extendió un nuevo credo: acumular tantas divisas extranjeras como fuera posible, así dispondrían de un seguro frente a los desastres financieros. Sólo en Venezuela al 2013 habían 75.000 millones dólares en reservas en distintos fondos.

Chávez materializó la que era sólo una tradición jurídica Romana basada en el siguiente lema: el dueño del suelo es también dueño del subsuelo. Hizo de esta riqueza un arma, una palanca para generar contra hegemonía geopolítica, ofreciendo términos más generosos y reorientando nuestros excedentes al Sur, persuadiendo a otros líderes a retomar el control sobre sus políticas económicas, pagar las deudas de sus países, reduciendo así la cartera de créditos contraídos con el FMI al nivel más bajo desde 1980, y por ende su capacidad de chantaje.

Obligados por esta circunstancia los globalizadores se vieron en la necesidad de cambiar sus métodos de presión: asfixia, ahogo, bloqueos, saqueos, robos y un enemigo interno fortalecido y debilitando el modelo social y de justicia, asolando al país.

Socialglobalistas y su expresión religiosa, el Vaticano Postmoderno y su agenda ONU 2030, satanizan nuestros recursos calificándolos de mera renta territorial, medios de producción no producidos, y por tanto no son parte del esfuerzo humano, debiendo la República desprenderse de ellos pues carecen de valor, siendo sólo riqueza. Insisten con la tesis de que la renta se origina en el comercio internacional, cuyo monto es muy apreciable con relación al tamaño de nuestra economía, lo que se traduce en una capacidad de gasto y financiamiento muy grande al Estado venezolano, dicen es éticamente incorrecto, pues no es producto del esfuerzo del trabajo.

Según estos genios esa condición especial del poder del Estado nación venezolano contraria a su tan cacareado Estado Mínimo, desempolvado por los liberales de nuevo cuño, impide la existencia de ciudadanos y en su lugar aparecen formas de vasallaje y dominio.

Esta argumentación justifica la tesis de los ortodoxos neoliberales, según  la cual debemos desprendernos de nuestra condición de Estado como dueño para que pueda crecer una sólida sociedad civil de individuos soberanos. Dogma liberal inglés superado por Bolívar en la ley de minas de 1829. Supervivencia de los más aptos, falacia del Darwinismo social vestido de buenas intenciones

Nos acusan por obtener una ganancia al intercambiar nuestros recursos en el comercio mundial calificándolo de intercambio desigual ante el Dios Mercado, obviando que ese sacrosanto mercado con su invisible mano, de hecho y  también por intermediación de su criminal derecho desde el inicio de la era mercantilista, es desigual, lógica aplicada por los países del centro a  los de la periferia, como bien lo denunciara en su momento Samir Amín.

Estamos en un momento donde la incertidumbre sobre el futuro de Venezuela se incrementa de forma exponencial: el propio impulso inercial del proceso político ha sido sustancialmente frenado. Un verdadero regalo para los enemigos de la Nación.

Una nueva clase, reencarnación subdesarrollada y miserable de los mariscales traidores, pretende convencernos que es mejor mostrar nuestro cuello al verdugo. Lo dicen porque en el fondo a todo lo que aspiran es a obtener su perdón. En estas circunstancias, hemos llegado a un punto impensable: flexibilizar y desaplicar la Constitución para complacer a los capitales frescos. Recordamos a Deng Xiaping quien defendió que para superar la pobreza hay que generar ricos y estos riqueza, pues ser rico es glorioso, hechura de  Nixon, Kissinger, Rothschilds y sus pulcros capitales.

China como modelo no es el mas adecuado a nuestros intereses, pues es la maximización de la cosificación del trabajo, incluso de la tecnología como pretende  la GAFAMT, promotores del 5G no como tecnología a favor de lo humano sino como inteligencia de cosas. En fin,la fetichizacion de la mercancía en su máxima expresión y de la tecnología como Big Data totalitaria. Con esas características tan antihumanas no nos puede servir de guía, pues su sistema tiene como meta alcanzar el transhumanismo y hacer del planeta una fábrica y mercado, mientras el nuestro  es defensor ante todo de la vida y de la humanidad.

Desligados y lejanos del pueblo, la nueva clase, avanza en la ejecución de la agenda globalista. Necesitaban estos transformistas como les dice Gramsci, arrogantes que sobreviven como depredadores de los pueblos, destruir la esperanza de los venezolanos y venezolanas.

El avance de esta tendencia está generando importantes conflictos ideológicos dentro y fuera del gobierno, porque la socialdemocratización de la revolución es la corrupción de la revolución, ya que implica automáticamente la desnacionalización y desoberanización: el vaciamiento de sus contenidos más profundos: Ley antibloqueo como su instrumento.

La nomenklatura de esa nueva clase, pretende realizar su “revolución” sin justicia social, no sólo en un marco de “libre mercado” (lo que ya sería la cuadratura del círculo), sino sobre todo manteniendo el ajuste y la apertura económica dura y pura. «Ajuste» y «Apertura» ¿Alguien recuerda el malhadado gobierno neoliberal de CAP II?: he aquí las dos variables hegemónicas a las que se considera «conditio sine qua non» para el mantenimiento del «status quo» con el polo corporativo transnacional.

Nuestra conducción económica no ha alterado siquiera parcialmente las reglas impuestas por la dogmática neoliberal, hoy expresado como “nuevo paradigma económico” y por las instrucciones del FMI. Esto encaja muy bien con la cosmovisión de la nomenklatura como grupo de poder. Estamos simplemente en el punto medio del puente donde confluyen y siempre se han unido el capitalismo con el socialismo real y la socialdemocracia.

Ejemplos de esta rendición sobran: Gadafi asesorado por extranjeros -entre ellos un hermano de Carter- arrinconando fue convencido para «flexibilizar» los controles de la Industria del Petróleo que el mismo había Nacionalizado, y poco a poco le fueron revirtiendo su proceso Árabe Socialista en Libia, al extremo de que un país donde no existía deuda Pública, con el mejor índice de desarrollo y vida del Mundo Árabe y de todo el Continente Africano lo desmantelaron progresivamente hasta darle la estocada mortal, asesinando a su líder a manos de sus propios aliados y amigos: Italia, Francia, Inglaterra y EEUU padre del silencioso complot.

Sin poder disimular su afán privatizador pretenden sacarse la piedra en el zapato: el origen de la renta en Venezuela. Todo este reset es para volarla de una vez. El tema de fondo es el conflicto de siempre: el dominio sobre la res pública (al final terminarán privatizándola “disimuladamente”) y lo privado que pretende gerenciar el despojo y el saqueo de manera más eficiente.

A pesar de la camisa de fuerza que para ellos representa nuestra Constitución Bolivariana lograron lo impensable, con métodos del minimalismo tecnocrático  Obamista, mal utilizando a Amartya Sen, economía de la desigualdad y el márketing político, nos venden la panacea de la gobernanza global y el progreso. Mientras cabalgan junto con los amos del Valle, los troyanos de la revolución ponen en práctica la tesis de los neoliberales que promulga que el Estado no puede ser dueño de las tierras y devengar esa renta puesto que termina ahogando a los inocentes emprendedores, renta mala, renta parasitaria.

Su trampa y máquina de demolición sigue destruyendo la singularidad de la Nación para así poder igualarnos al tamaño de la economía regional que las corporaciones y criminales banqueros nos asignan.

Son dos momentos de un mismo plan(nos referimos al primer plan de recuperación y prosperidad económica), el primero, inducido a fracasar para justificar la implementación del segundo (el plan antibloqueo). La orientación de sus planificadores en definitiva es, neoliberal, ortodoxa, antipopular y antidemocrática. Pieza fundamental en el proceso de trastocamiento radical de la distribución de derechos y deberes hasta ahora vigente, es decir, sirve a un reordenamiento constitucional, en el sentido duro del término.

Pretenden que esta ANC borre el producto de la anterior ANC de Chávez, su Constitución con todo dentro, agujero negro que se tragaría los últimos 20 años de rebeldía popular y justicia. Ese es el fundamento de esta crisis inducida; la indocilidad de Chávez quien se resistió,  generó  durante catorce años una tenaz oposición a esa lógica perversa. Ahora “sin opciones” como le gusta decir a la nueva clase, pretenden aprobar una ley vía fast track: venganza del capital contra Venezuela.

Ninguna emergencia legislativa puede ni debe estar por encima del principio inviolable, irrevocable e inderogable de que la SOBERANIA reside intransferiblemente en el Pueblo quien lo ejerce directamente como se encuentra expresamente establecido en el Art. 5 de nuestra Carta Magna.

Sin soberanía no hay garantía de los derechos humanos, no hay crecimiento ni distribución equitativos, ni menos justicia social.  Abrirnos a los capitales y a la economía global sin defensa ni límite alguno y en estos momentos precisos momentos de debilidad, es autodestruirse.

Preocupados y ocupados como estamos, advertimos que la ley contiene lo que creemos son violaciones directas de la Constitución, donde las atribuciones de los poderes Legislativo y Judicial  son conferidas  al Ejecutivo, incluyendo «desaplicar» o “flexibilizar” leyes; sometimiento de controversias sobre materias de orden público a órganos distintos a los previstos en nuestro sistema jurisdiccional, y, una vez más, privilegios que se confieren a extranjeros y no a venezolanos, así como facultades casi absolutas para disponer de bienes públicos, y colocar los activos obtenidos en un  fondo aparte del Tesoro Público,con un control menguado de la Contraloría General, obviando a la AN.

Entendamos ninguna «Ley Constitucional» puede derogar la Constitución vigente, sancionada por referendo, menos para favorecer un supuesto desarrollo capitalista que nos salvará de la crisis y nos llevará al socialismo.

Apuntamos: esta Ley puede dar sentido a las acusaciones de que el gobierno es una dictadura, ya que prevé la concentración del Poder Ejecutivo, legislativo y judicial, para instaurar un régimen de absoluta libertad de contratación con capitales privados extranjeros, que llega incluso, a garantizarles el resultado económico, y mantiene un régimen de secreto y opacidad total, así como de represión para la investigación y la divulgación de información.

No hay explicación que valga: no pueden aplicarse principios del Derecho administrativo al ámbito Constitucional. Si queremos que la contratación administrativa que exige un elevado estándar de seguridad jurídica, permitiendo al contratista enfrentar las contingencias económicas, financieras, tributarias, tecnológicas, y nuestro caso particular la persecución financiera de la OFAC y los banqueros criminales globales no es “desaplicando y flexibilizando” las cláusulas constitucionales y favoreciéndolos en detrimento de lo público, que lo conseguiremos.

Lo responsable y lo prudente es examinar, debatir y Consultar al Pueblo, en Referéndum Popular como lo indica la Constitución para temas trascendentales, no mediante una encuesta engañosa como quieren imponérnosla como modelo democrático del nuevor orden unipolar tecnológico ¿Quién estaría en desacuerdo con leyes que verdaderaente nos protejan de bloqueos? ¿Si ahora una encuesta es válida para decidir temas trascendentales y el rechazo al gobierno supera el 90% que deberíamos hacer entonces, automáticamente despedirlos? Las encuentas son instrumentos útiles para otros temas y propósitos, pero inválidas para modificar o suspender Constituciones.

No hay otra propuesta posible, porque la Ley esta diseñada en forma sistemática para lograr su fin y nada que cambies en ella afectará el fondo, es una obra genial de la contrarrevolución, malévolamente e ingeniosamente concebida para servir de marco pseudo jurídico para la entrega y rendición. Alerta pueblo: Contra estas pretensiones debemos luchar muy firmemente ¡Y más temprano que tarde venceremos!!

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