Venezuela. Entrevista a Cármen Bohórquez, alma mater de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad: “Es necesario emplear todas las armas a nuestra disposición para defender la Revolución Bolivariana”

Carmen Bohórquez, es filósofa e historiadora venezolana y una figura fundamental en la coordinación del Encuentro de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad que sesionó recientemente en Caracas.

Bohórquez señaló que “el balance del Encuentro ha sido muy positivo. Desde nuestra posición de pueblo bolivariano, de pueblo venezolano, nos sentimos sumamente agradecidos con todos los participantes que vinieron a Venezuela a manifestar su solidaridad y también muy emocionados porque ese nivel de compromiso estuvo muy bien fundamentado. No es un compromiso sólo de palabra, sino también de corazón y de convencimiento racional. La Revolución Bolivariana es hoy vital para el futuro de Nuestra América y es necesario emplear todas las armas a nuestra disposición para defender esa Revolución y para evitar que Estados Unidos pueda lograr su cometido de acabarla, de derrotarla”.

-¿Cuál es su opinión sobre la encrucijada en la que está hoy la Revolución Bolivariana?

-Pienso que es el momento más difícil que ha vivido la Revolución, y eso que desde que el Hugo Chávez tomó el poder no ha habido un solo día en que la derecha internacional en conjunción con la derecha nacional no haya dejado de atacarnos. Han pasado momento muy duros, como el del golpe de abril de 2002, y después vivimos el paro petrolero que fueron tres meses terribles de acoso, una guerra económica muy fuerte donde prácticamente no se conseguía comida y ni siquiera había gasolina para mover los autos, y logramos superar eso. Ahora todas las esferas de la vida cotidiana están acorraladas por esta embestida de la derecha. Y como no tenemos ya la fortaleza espiritual que nos daba el comandante Chávez -porque en aquellos momentos que vivimos que también fueron muy difíciles, uno sentía que iba a salir de eso porque el comandante Chávez tenía la virtud de trasmitirte seguridad y uno decía ‘Chávez resuelve esto´-, pero después que él muere nos quedamos solos, nos quedamos huérfanos, y aunque el presidente Maduro y todo su gobierno hace su mejor esfuerzo, él mismo confiesa ‘yo no soy Chávez’ y él también siente que le falta ese gran apoyo que fue el comandante Chávez. En este momento, la arremetida ha sido mejor articulada, ya no aparece sólo la derecha nacional atacando sino que hay una orquestación de toda la derecha continental y europea también contra el gobierno bolivariano. Nosotros por lo menos hemos resistido esos ataques pero también comprendemos que no es sólo resistir porque ellos vienen con todo y estamos convencidos de que los Estados Unidos ya les dio luz verde para que empleen cualquier método para acabar con el gobierno bolivariano.

-¿Frente a esa embestida cuál es el camino posible?

-Necesitamos pasar a una contraofensiva exitosa y en eso estamos empeñados en este momento. En lo personal siento que es el momento más difícil que hemos atravesado, hay mucha incertidumbre con respecto a lo que pueda pasar y nos falta esa certeza que representaba Chávez, entonces tenemos que jugarnos el todo por el todo y hacer lo posible por parar este golpe de Estado que está en pleno desarrollo. Tenemos también mucha conciencia de la responsabilidad histórica que nos cabe, entendemos que si acaban con la Revolución Bolivariana, la derecha internacional y el Departamento de Estado que la dirige sabe que de ahí podrá ir con mayor facilidad a acabar con los otros procesos que están en construcción en Nuestra América. Desde ese punto de vista, este momento es de mucha complejidad porque tiene demasiadas aristas y es un momento decisivo para nuestro futuro inmediato.

-Cuáles son a su entender los motivos o errores que llevaron a la derrota del chavismo en las elecciones legislativas de diciembre pasado?

-Varios elementos. Pienso que en primer lugar el hecho de que el presidente Maduro haya sido tan acosado por la derecha que no le ha dejado ni un minuto de respiro, incluso desde que era vicepresidente de la República, todavía con el comandante Chávez vivo. Y luego que muere el comandante Chávez, en esa campaña electoral de diez días creí que se cometió el error con respecto a cómo se planteó la misma porque no se tomó en cuenta que no estábamos en un proceso democrático normal y tampoco se tuvo conciencia del enemigo que estábamos enfrentando. Afortunadamente ganamos, pero como dijo el vicepresidente (Adolfo) Istúriz, quien ganó fue Chávez. Todavía la fuerza de Chávez seguía viva. A partir de allí, la derecha empezó a atacar duramente al presidente Maduro, eso pudo haber incidido en que por estarse defendiéndose de todos los ataques de la derecha se descuidaran algunas cosas. Por ejemplo, es claro que se fue perdiendo la conexión con el pueblo y eso quedó en evidencia el 6 de diciembre. Por estar tratando de dar respuestas permanentes a los ataques se descuidó el sostén del gobierno, que es el pueblo mismo. Sin el pueblo no tiene sentido la Revolución Bolivariana.

Luego, hubo ataques incluso de las propias fuerzas de la izquierda que, o no lograron superar bien la desaparición del Presidente Chávez o que una vez desaparecido ese fuerte liderazgo que ejercía Chávez se sintieron con la posibilidad de disputar la dirección del movimiento de izquierda, y esta izquierda -vamos a llamarla radical- se unió al coro de críticas que le hacían al presidente Maduro y empezó a reforzar la idea de que Maduro no se parecía a Chávez, que no estaba cumpliendo el legado de Chávez. Eso hizo que parte del pueblo que venía apoyando entrara en duda y no se actuó de inmediato sobre eso, se descuidó un poco el reforzamiento de la figura presidencial que en ese momento representaba Maduro. Eso ahora se está corrigiendo, nos hemos hecho conscientes de que hay que defender al presidente Maduro en todos los órdenes porque es el líder de este proceso y es un líder que además se esfuerza por mantener vivo el legado del presidente Chávez.

Un tercer error fue que no se actuó a tiempo contra unos casos de corrupción muy graves que se empezaron a vislumbrar con motivo del control de cambio, allí los empresarios venezolanos que nunca han sido en verdad productores, que nunca han invertido, sino que se acostumbraron a vivir de la renta petrolera y a apropiarse de esa renta, como ya no lo podían hacer, descubrieron que a través de ese control de cambio -que era el gobierno el que autorizaba las divisas para importar cosas- lograron diseñar una estrategia para quedarse con gran cantidad de esos dólares que le asignaba. Así se esfumaron unos 30 mil millones de dólares aproximadamente y no se ha actuado con dureeza, incluso todavía la gente está esperando una respuesta contundente y quiere saber quiénes fueron los responsables. Hay una investigación abierta en la Fiscalía General de la República, u de la que no se ha vuelto a decir más nada, uno no sabe si se está avanzando o no y en todas las manifestaciones públicas el pueblo nombra ´combate a la corrupción´. Se descuidó eso y aunque hoy sí se está actuando contra ello, todavía quedan muchos casos que necesitan ser esclarecidos.

Y el cuarto elemento ha sido la bestial guerra económica que nos han lanzado, eso ha transformado la vida cotidiana del venezolano común prácticamente en un caos, en un infierno, una cosa terrible. La gente tiene que pasar horas y horas haciendo colas para conseguir un producto regulado por el gobierno pero del cual se apropian los que llamamos acá en Venezuela los bachaqueros, que es gente igual que los bachacos, que son esas hormigas gigantes, que cada una se lleva una hojita de un árbol. pero cuando atacan un árbol en conjunto lo deshojan en cuestión de minutos, entonces estos bachaqueros llegan en la madrugada a hacer cola frente a los supermercados y los abastos, y son los primeros que entran y compran todos los productos regulados, se los llevan y cuando la gente normal llega a comprarlos no los hay, y después ellos los revenden a precios exorbitantes. Eso ha ido creciendo, estimulado por la derecha, al comienzo le pagaban a la gente más necesitada para que fuera a hacer esas colas, le ofrecían 5 mil bolívares diarios. Esa suma para una persona que gana un salario mínimo es una fortuna y entonces se ganaban en un día lo que antes ganaban en un mes. Así fueron atrayendo cada vez más gente a que hiciera ese trabajo de bachaquear los alimentos de los supermercados y luego revenderlos en el mercado informal a precios diez mil veces más alto que lo que costaba normalmente. Había un límite para comprar, dos kilos de arroz, dos kilos de harina de maíz, pero ellos iban en ´cambote´, se llevaban a toda la familia y cada vez entraban más y sacaban dos productos de un supermercado y se lo entregaban al que los contrataban y de ahí se iban a otro supermercado, sacaban otros dos productos y en la noche con ocho productos ya se ganaban los 5 mil bolívares.

-¿Por qué cree que hay tanta levedad en las sanciones?

– Al comienzo, porque se partió de la idea de que ese pueblo pobre que iba a hacer ese bachaqueo, no era el responsable de eso y que había que atacar a los jefes de esas mafias que se estaban formando. Así se hizo, pero las mafias se iban diluyendo en la cantidad de intermediarios que intervenían en la operación. Había un gran jefe que contrataba por ejemplo a cincuenta intermediarios, esos intermediarios contrataban a cien cada uno que eran los que iban a bachaquear, entonces reconstituir el hilo hacia atrás se hacía sumamente complicado. Se ha detenido a mucha gente, eso es lo que no dicen los medios de comunicación, ahorita hay 2.500 personas acusadas, presas y juzgadas por hechos de corrupción pero sin embargo eso no se menciona, como si el gobierno no hubiese hecho nada contra la corrupción. El gobierno ha estado actuando, no ha reprimido directamente a los que bachaquean por el compromiso que tiene el gobierno de respeto al pueblo y porque cuesta demostrar en una cola de esas quién es un bachaquero y quién una persona que necesita ese producto. Por ejemplo, cuando se dictó la norma que para comprar un producto se iba a hacer por número terminal de la cédula de identidad, que los lunes le tocaba a los que terminaban en 0 y 1, los martes al 2 y 3, el miércoles 4 y 5, etc. se han detenido personas que en el bolsillo cargaban como 40 cédulas de identidad diferente, es que la imaginación para la trampa es terrible.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS