Venezuela. El tutelaje se opone a lo comunal

Ponencia para el encuentro de comunas en el estado Lara, 25 y 26 de enero del 2020

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Tutelaje es la acción de tutelar. Los hijos menores de edad están bajo la tutela de los padres, y si estos faltaran, de un tutor designado por alguna autoridad. Es decir, se trata del control y resguardo de una persona, y sus bienes, cuando ella es menor de edad o está incapacitada. Por eso sus sinónimos son el amparo, la protección, la custodia, la ayuda y la orientación.

No es casual que este vocablo no sea usado políticamente. En ese escenario se habla de protector, defensor, bienhechor, guía, jefe. Es decir, evitando cualquier connotación de minusvalía. Así ha sido desde hace cinco milenios cuando un antiguo modo de producción colectivo, que algunos sociólogos llamaron “modo de producción asiático”, y otros “comunismo primitivo”, fue sustituido por el tutelaje de padres severos y guías iluminados que representaban la supremacía de razas y clases y la supervivencia del más apto frente  a las “incapacidades” naturales que arrastran los demás, “poco hábiles” para caminar con sus propios pasos o peligrosos se así lo hicieran.

Este control social, que se asume necesario dada “las minusvalía” colectivas, es responsable de buena parte de las dificultades de desarrollo que han afectado a la sociedades. Tiene, además, una expresión filosófica que, amparada en la ilusoria definición que hizo Platón hace más de 2.350 años, presenta a la democracia no como el gobierno de todos sino como el gobierno de los mejores

A lo largo de la historia a las castas militar y sacerdotal se le sumaron las cúpulas políticas y corporativas para, además de mantener la tutela de clanes, tribus y naciones, convertir la fuerza de trabajo de la sociedad en capital propio. Y con el uso de la fuerza y de palabras elusivas lograron que los pueblos aceptaran tal cosa. Así se ha mantenido hasta nuestros días, en las democracias capitalistas y en las formas socialistas surgidas posteriormente. Los teóricos de la burguesía argumentan que no hay otra manera de mantener los métodos modernos de producción masiva: capacitación parcializada, repetición operacional, movimientos controlados. Convierten el desdén por la gente en una exigencia del progreso y la seguridad. Lo llaman división del trabajo, y funciona igual en el control político que ejercen los gobiernos, de uno u otro bando.

Pero pasaron cosas importantes para enfrentar esta practica perversa. En el París del 1871, cuando el olvido y la humillación se hizo exasperante, surgió un movimiento comunal que tomó los centros de producción expulsando a la burguesía gobernante de la ciudad y asumiendo la administración de ella. El logro de la Comuna de París duró tres meses antes que la aplastaran. La burguesía se apoyó en un ejército invasor para retomar la ciudad. En tres días asesinaron a 50 mil comuneros.

Marx, sorprendido al principio por la comuna, vio rápidamente que ella era la coordinación consciente, es decir voluntaria de la división del trabajo. La única que podía superar de manera democrática que la sociedad siguiera explotada por los dueños de los medios de producción, y por los políticos a su servicio. Y así le dio todo su apoyo insistiendo en que el asunto medular para avanzar al socialismo es el desarrollo de una forma de producción colectivizada que pudiera equilibrar esas otras fuerzas del mercado. Es importante aquí señalar que, si bien, esa nueva forma de producción es medular para avanzar al socialismo, no es la verdadera diferencia entre el capitalismo y el socialismo que anhelamos, es la democracia para todos, que significa igualdad y justicia.

En la Rusia de 1917 el grito de Lenin fue Todo el poder a los soviets… Se estaba refiriendo a los consejos obreros en las fábricas y los consejos campesinos en las granjas colectivas. Sin embargo luego de su muerte prematura la ortodoxia devino desviación. El Estado se convirtió en dueño de todos los medios de producción, incluyendo la tierra, convirtiendo a los trabajadores en asalariados y a los burócratas del Partido en gerentes de empresas.

En China, Mao vio a las comunas como unidades de producción autónomas, que progresivamente y a medida que avanzaran en su capacidad productiva y en la posesión colectiva de su territorio, irían tomando el control del Estado. De esta forma las comunas se convertirían en la organización que permitiría realizar dos saltos: al sistema general de propiedad comunal como propiedad colectiva (el socialismo) y el salto al comunismo con el ejercicio del poder colectivo. Lo llamó el Gran Salto Adelante.

Por diversas causas (entre ellas una confrontación interna por el poder dentro del PCCh que hay que analizar adecuadamente), el salto no se dio. Mao Zedong fue relegado y luego de su muerte decenas de miles de comunas productoras, perdieron ese poder de control territorial cuando se les pidió concentrarse en el trabajo de producción trasladando las tareas de administración del territorio a los funcionarios del Estado. La evolución de China, luego de este proceso, que se ha llamado de reforma y apertura, debe ser seguida con interés pues está marcando el futuro del socialismo mundial. Como datos referenciales oficiosos se señala que en la actualidad la propiedad de la producción china es un 38% estatal, un 32% mixta (empresas de gobiernos provinciales y comunas) y un 30% privadas.

Por nuestras tierras hemos vivido esta historia de sometimiento al tutelaje desde la llegada de los españoles. Historia que se mantuvo luego de la independencia con la implantación de un modo de producción capitalista que es un espantoso desaire a la humanidad. Fue por esto que Alfredo Maneiro, en 1977, al caracterizar la revolución como un cambio en las relaciones humanas, un cambio en la forma de relacionarse los hombres entre sí y arreglar de una cierta manera sus relaciones con la naturaleza… impulsaba al activismo popular a profundizar en la conciencia y en su propia organización.

Treinta años después Chávez lanzó la propuesta más avanzada que conozco sobre una sociedad socialista que busca dejar atrás los regímenes tutelares que representan una dirección contraria a la democracia protagónica y opuesta también a la colectivización por la fuerza. Veamos una síntesis de lo que él llamó “la nueva geometría del poder”:

  • La unidad política primaria de la organización territorial nacional será la ciudad, entendida esta como todo asentamiento poblacional dentro del Municipio, e integrada por áreas o extensiones geográficas denominadas Comunas.
  • Las comunas serán las células sociales del territorio y estarán conformadas por las comunidades, cada una de las cuales constituirán el núcleo espacial básico e indivisible del Estado Socialista Venezolano, donde las ciudadanos y las ciudadanas tendrán el poder para construir su propia geografía y su propia historia…
  • A partir de la comunidad y la comuna, el Poder Popular desarrollará formas de agregación comunitaria político-territorial, las cuales serán reguladas en la Ley, y que constituyan formas de autogobierno y cualquier otra expresión de democracia directa.
  • La Ciudad Comunal se constituye, por decreto del Presidente de la República en Consejo de Ministros, cuando en la totalidad de su perímetro, se hayan establecido las comunidades organizadas, las comunas y los Autogobiernos Comunales…

Sin embargo, la defensa del tutelaje, esta vez dentro del PSUV, derrotó esta reforma constitucional solicitada por Chávez en el 2007. ¿Cómo fue posible que dentro del PSUV fueran derrotados la conciencia socialista y Chávez? Las razones son esas que hemos comentado y que han puesto a la humanidad al servicio de los poderes constituidos. Esas razones son estimuladas por el desprecio a las capacidades del pueblo llano para dirigir en conjunto su propio desarrollo, y también, por la ambición de convertirse en jefe de algo con el potencial beneficio económico que tal cosa pudiera significar, así se trate sólo de una dirección parroquial del partido.

No voy a relatar las vicisitudes para avanzar por este camino luego de esa derrota, ustedes las han vivido directamente. Sólo señalaré, para concluir, la necesidad planteada en el pasado encuentro de comunas en El Maizal, en junio del año pasado. Allí se acordó entre otras cosas, que las comunas legalmente constituidas, que son productivas y sin subordinación alguna, deben vincularse para apoyarse mutuamente en un Plan de Producción Nacional. Para ello era necesario crear un Secretariado coordinador del Plan.

En aquel momento, luego de ese acuerdo, me atreví a hacer un esbozo de propuesta para ese secretariado que les envié vía Internet. Aprovecharé esta oportunidad para hacer una muy breve síntesis de aquella propuesta de Secretariado Nacional Comunal (SNC). Son sólo cuatro puntos:

  1. Trabajar para la superación de la dispersión comunal, es decir, trabajar coordinadamente para que la producción comunal adquiera peso específico en la economía venezolana. Eso es lo medular.
  2. Crear un organismo colegiado, de iguales y rotativo, constituido por un número relativamente pequeño e impar de personas, designadas en cada encuentro como este, que se realice trimestral o semestralmente.
  3. En razón de la prevención contra el tutelaje, que es una enfermedad contagiosa, el SNC debe ser de carácter ejecutivo, no aprueba políticas ni planes, las ejecuta.
  4. La agenda de actuación del SNC será las políticas y planes aprobados en los encuentros de las comunas, procesando toda la información relevante sobre ellas, sus territorios, formas productivas, potencialidades y limitaciones. Igualmente preparará la propuesta de agenda del siguiente encuentro asumiendo su logística.

Muchas gracias.

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