Venezuela:: Diálogo…¿Entre Quienes? y ¿Para Qué?

La palabra–Diálogo–es hermana de otra–Reconciliación–muy usadas en los últimos tiempos en la política venezolana. Apareció la segunda de primera en el uso, con hasta exagerada frecuencia, que le dieron los primates de la ultraoposición para cubrir sus intenciones reales con pañuelo rosado.

Era, esa gritería reconciliacionista, una especie de abrazo del oso, con el que buscaban los derechoviolentistas la manera de detener el impacto de la acción revolucionaria en contra de sus diarias gritonas prédicas mediáticas y de sus acciones de calle, revestidas de la verdad de la cosa–la violencia–para presentarse ellos como unos santicos, y decir que si no se iba a la "reconciliación" el país ardería, pero, por supuesto, por culpa de los malos, que vendríamos a ser, entonces , quienes estamos en favor del avance y la profundización del proceso revolucionario en marcha al socialismo, y más allá todavía, PCde parte nuestra, hasta el comunismo.

Esos fueron sus gritos mientras agredían a policías, quemaban en las calles cuanta cosa había, ejercían la peor de las violencias en los medios de comunicación, y por supuesto, como siempre y por debajo de la mesa–no tanto en los Municipios que dominan donde lo hacen hasta a luz pública y cuidados por sus propias policías–, metían y encuadraban paramilitares por aquí y por allá, hacían reuniones conspirativas, calentaban orejas y presionaban a militares con intenciones golpistas, metían y escondían armas, organizabann escuadrones al estilo nazi cubriéndolas con el nombre de "redes populares", y todas las demás manifestaciones del Plan de Campaña de Desestabilización contra Venezuela que conducen con la dirección directa yanqui, y en la que están todos los días y no cesan nunca.

Campaña de Desestabilización que se combina perfectamente en sus dos vertientes: la violentista, con acción y preparación diaria, contínua, incesante, sin parar, y la cobertura, lo legal, que avanza, adaptándose en unos casos a las condiciones de la situación política general, y tomando iniciativas, en otros, para tratar de imponer las reglas de juego. Con lo de la "reconciliación" fue esto último, tratar de envolver a las fuerzas revolucionarias en creer una supuesta beatificación de los radicales opositores, y así desmontar nuestra vigilancia. Ya sabemos que todo eso se les cayó y la tal "reconciliación" dejó de tener sentido.

Cambiaron la envoltura después de las elecciones regionales, con el cuento del "diálogo", de la supuesta "paridad" que habían arrojado las elecciones. Mientras que por una parte levantaban la palabra, lo de "diálogo", por la otra andaban entrelazando la maraña :…. Caracas, embajada todos saben cual–Bogotá, ex-embajador, también todos saben cual–, Washington-Miami…, y que finalmente revienta en la famosa reunión de Puerto Rico, ahora reconfirmada con la reunión en Madrid con el derechiestro enano Aznar, quien cubrió a los conspícuos representantes conspiradores de todos los elogios, les dió consejos, y su dinerito de los protectores peninsulares y europeos, seguramente después de haber apartado para sí su respectiva "comisión".

Es todo eso lo que envuelve la palabra diálogo usada desde la oposición , y a la vista está el fondo del asunto con las acciones tomadas por los recién electos Gobernadores y Alcaldes de la Oposición para desmontar las políticas a favor del pueblo, las Misiones, los programas sociales, y demás. El diálogo, entonces, por ese lado, no es otra cosa que una cobertura.

Pero hay otros elementos en esto. Y es que de este lado hay quienes han caído en creer–y hasta promover– eso del Diálogo. Son las consecuencias de tener eso que se denomina derecha endógena. Es decir, sectores que en el despliegue de las fuerzas revolucionarias quedan del lado derecho y como tal fronterizan, van borde a borde con el despliegue del lado de enfrente.Y que creen que esto es posible: un diálogo con quienes no es posible dialogar.

A la vista está la campaña de desmontaje de Misiones y Progrmas sociales, los despidos masivos injustificados en Alcaldías y Gobernaciones, las campañas de obstrucción montadas con el cuento de la defensa de la descentralización, las salidas a la calle ahora teñidas de reivindicativismo, manejadas en su mayoría por los mismos que intentaron parar al país junto con el paro conspirativo petrolero, la defensa del conspirador, magnicida frustrado y tratante de paramilitares Manuel Rosales, e indudablemente toda la actitvidad conspirativa que para ellos es una constante.

Ante esa situación, no es posible, y hasta ni se entiende, esa posición de algunos de los integrantes de las fuerzas progresistas y revolucionarias que caen en eso de la necesidad del diálogo, poniendo en la mesa la posibilidad de que se incluya a esa oposición cuyo norte y objetivo es siempre acabar con el gobierno Bolivariano, pero ya.No hay diálogo posible allí, sino tomar iniciativas y ofensiva contra esos factores.

Ahora, en cuanto a las fuerzas que defendemos el proceso y queremos que avance, entre estas fuerzas sí se hace necesario establecer un diálogo permanente, Mas que eso, crear una estructura de diálogo permanente, de coordinación y acción, de dirección colectiva de la revolución. Se están produciendo casos, –en este mismo Diario Digital del PCV Miranda… ¡Aquí Estamos…! Comunistas Miranda, se hizo referencia a situaciones en dos Municipios: La Ceiba en Trujillo, y Lander en Miranda, donde se han presentado situaciones que con toda seguridad con una estructura de Diálogo Revolucionario, de Coordinación de la aplicación de la política revolucionaria en todas las escalas, no se hubiesen presentado.

Es lo que está planteado, y el Partido Comunista de Venezuela lo ha venido señalando: debemos acabar con el electoralismo en la coordinación revolucionaria, cuando se acercan elecciones sí se remueve la búsqueda de la "unidad", se reactivan los enlaces, las conversaciones, después, eso se cae. La unidad revolucionaria debe ser, a nuestro juicio, una instancia colectiva permanente de Diálogo verdadero, franco, de planteamiento y también de ejecución, de instancias organizativas, asentadas firmemente en la clase obrera que es sujeto vanguardia determinante en la lucha por el avance de la revolución hacia el socialismo. La Revolución requiere de una Dirección Colectiva, que se debe expresar en todas las escalas para garantizar el avance revolucionario. Desde las bases de las fábricas, de los sitios de trabjo en general, de los barrios, las Comunas. los Municipios, Estados, estructuras funcionales en todos los niveles, y en escala nacional.

De acuerdo a las condiciones existentes en el país, en la medida que se tomen y se cumplan disposiciones que afecten de una u otra manera a los sectores dominantes, se van a profundizar las contradicciones, y con ello se profundizará también la lucha que habrá de enfrentar al pueblo y los sectores revolucionarios, la profundización de la lucha de clases, donde los sectores de la oligarquía y sus aliados acudirán ,cada vez más, a la acción violentista y conspirativa de la unión de factores de la derecha conspirativa golpista-imperialismo, actuante afuera y dentro del país contra Venezuela y su gobierno. Y esto es vigente también en los Estados, quizá, y principalmente, en Miranda, dadas las condiciones existentes aquí, , en cada Estado, como también en cada Municipio y hasta el mínimo rincón del país.

Por eso el Diálogo….¿entre quienes? ..entre todos los componentes del campo revolucionario, para forjar la unidad, en el seno de la clase obrera, alrededor de la clase obrera , como factor dirigente principal, de las clases populares y factores sociales revolucionarios, Partidos Revolucionarios y aliados en general del proceso, en todas las escalas.

Entonces el Diálogo.. ¿para qué? ..Para tomar la iniciativa estratégica en general, política, operativa, del avance del proceso revolucionarios en todos los frentes, para garantizar la unidad de dirección real colectiva de la revolución, en todas las escalas, para garantizar la defensa del proceso y la organización de la población.

Es muy importante el saber que se quiere, en una revolución, conocer para donde vamos, pero por mas conciencia que se tenga de eso, si no hay la organización para actuar en conseguirlo, los peligros son muchos y se dificulta la tarea. A eso debemos dedicarnos: a conseguir una real y verdadera coordinación y unidad revolucionaria, y a garantizar su organización.

Fuente: ¡Aquí Estamos…! Comunistas Miranda

http://pcvmiranda.blogspot.com

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