Publicado en: 5 enero, 2016

Venezuela: Descontento justificado, desorientación del gobierno de Maduro

Por Alejandro López-González

El resultado de las elecciones parlamentarias del 6-D es una muestra de un descontento profundo, sustentado en las fallas, denuncias de corrupción y nepotismo en el gobierno nacional. El pueblo venezolano ha acompañado un proceso y ha sido leal a una idea, lamentablemente el gobierno no lo entendió.

Es posible vivir en la pobreza cuando se le hace frente en comunión (…) es únicamente la injusticia la que hace de la pobreza una auténtica tortura (…) cuando unos ganan y otros pierden desaparece el apoyo reciproco” – Jurgen Moltmann (2015)

1.- Introducción

Venezuela atraviesa una profunda crisis de valores, principios, una crisis de institucionalidad y creo que de gobernabilidad. Nuestro país es actualmente indomable, la crisis económica ha provocado desarticulación en las organizaciones sociales y en las instituciones. El prestigio de la institucionalidad gubernamental está por el piso, carece de credibilidad y confianza, seamos o no afines al gobierno nacional, seamos de izquierda o de derecha, los venezolanos nos sentimos huérfanos de instituciones diligentes. Las instituciones del gobierno nacional se evidencian claramente incompetentes, dirigidas por Ministros absolutamente ajenos a las realidades nacionales, extraños al estudio y la formación académica y profesional requerida para cada área del aparato gubernamental, son objeto de recelo y burla de parte de la ciudadanía y de la estructura burocrática, que siente que cada ministro derrumba los logros del anterior y afianza las fallas, así uno tras otro, sin planes consecuentes, sin visiones estratégicas compartidas. Todo eso genera frustración y angustia en la población trabajadora y más vulnerable. No se puede gobernar un país con semejante pandilla de ineptos en puestos ministeriales y direcciones de instituciones estratégicas del estado, en gobernaciones y alcaldías. Basta de manejar a esta nación de más de 30 millones de habitantes, la inmensa mayoría de ellos alfabetizados y con algún grado de instrucción bien sea técnica o universitaria, como si fuera un cuartel o una bodega (pulpería). Esta nación es grande en recursos, cuenta con talentos y facultades creadoras en su pueblo dignas del progreso social y económico propio de una nación en acelerado crecimiento y desarrollo. El gobierno actual, el gobierno del círculo de herederos indignos de Hugo Chávez, no es ya reflejo de una sociedad que ha avanzado social y políticamente, en parte gracias a los programas sociales del ex presidente Hugo Chávez y en parte gracias a la interconectividad y globalización de las comunicaciones, educación e información. Gobierno nacional y pueblo venezolano (todo el pueblo venezolano) ya no están en equilibrio, ni uno representa los intereses del otro, ni éste se siente identificado con el discurso, accionar, valores ni políticas del aquel.

De estos años de transformación, liderados por el ex presidente Hugo Chávez, destaca la ruptura con la vieja democracia representativa que nace del pacto de Punto Fijo, que representó un gran logro histórico del pueblo venezolano. En este sentido, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) fue elaborada por solicitud y convocatoria directa del pueblo venezolano a través de referéndum consultivo, en el cual el 87,75% de ciudadanos aprobaron la necesidad de elaborar una nueva constitución. Posteriormente, se sometió a consulta popular y fue aprobada por el 71,78% de la población, no hay antecedentes ni en nuestro país ni en la región de algo así, es un logro venezolano que jamás se debe obviar. Pretender volver a la obsoleta constitución de 1958 no solo sería sectario sino también anti-democrático, las repúblicas se construyen a través de sucesivos procesos de aportación colectiva y no entenderlo llevaría al país a un retroceso. En todo esto, se debe siempre reconocer el inmenso liderazgo y voluntad constructiva del ex presidente Hugo Chávez. La CRBV habla de mujeres y hombres, de familias, de pueblos indígenas dando nuevo significado a la ciudadanía y haciendo visible la diversidad que integra el pueblo. Entre los logros más importantes en la CRBV está la garantía del “goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos” (Art. 19), que incluye las medidas positivas hacia grupos que pudieran ser vulnerables (Art. 21) [1]. En su artículo N° 21, número 2, eleva a rango constitucional las acciones afirmativas, también llamadas “discriminaciones positivas” a favor de sectores en objetiva desventaja (minusválidos, niños, etc.). Muy importante, en el marco del gran desastre ecológico que ha venido generando la actividad humana, En su Título III, Capítulo IX, establece los derechos ambientales (artículos N° 127 a 129). En su Título III, Capítulo VII, establece los derechos económicos; en el artículo N° 114, prohíbe la especulación y la usura. En el N° 118°, otorga rango constitucional a las cooperativas y otras formas económicas autogestionarias o comunitarias.

Se han alcanzado importantes niveles de avance político, participación popular e inclusión social. Eso no se debe obviar jamás, es el mayor logro de estos quince años. Pero el gobierno actual, el de los herederos indignos, tuvo el deber de moverse al lado de la sociedad, de ejecutar el golpe de timón solicitado por Hugo Chávez, de avanzar y de acelerar las mejoras que el aparato gubernamental requiere pero, contrariamente, no solo no lo ha hecho sino que han descarrilado al país lanzándolo a una profunda crisis moral, económica y social. Sin dudas, no hay alternativas en la derecha para enmendar estos errores, al menos hasta ahora no se visualizan, pues se desconocen las intenciones de las organizaciones políticas de oposición. Por otro lado, se han monopolizado las banderas de la izquierda por parte de militares corruptos, burocrátas “rojos, rojitos”, “pdvseros” y politiqueros rojos sin ningún tipo de formación ni de izquierdas, ni de derechas, ni de nada. Hace falta inspirar una nueva esperanza en los valores populares de democracia participativa y los postulados de la izquierda socialista, para evitar el abismo neo-liberal, el gobierno de los amos del valle, de los asalariados del gran capital trasnacional. Para lograrlo, debemos liberar al discurso socialista de la cautividad monopolista de la retórica falaz de estos oportunistas, burócratas chanceros, palanqueados disfrazados, familiares narcorruptos, militares toderos metidos a ministros de cualquier cosa y de todas las cosas, y politiqueros de ocasión: “adecos rojos”, “copeyanos comunistas”, “masistas bolivarianos”, entre otras variedades híbridas.

2.- Inseguridad, escasez, inflación y “guerra económica”

Inseguridad

El mayor general Miguel Rodríguez Torres, ex ministro de Interior y Justicia, sorprende este 31 de diciembre al afirmar que “Debemos desempolvar la Gran Misión A Toda Vida! Allí está el camino a seguir para alcanzar un nivel satisfactorio de Seguridad Ciudadana”. Me pregunto, ¿habían abandonado esta Misión? ¿Cuándo la abandonaron que no nos enteramos? ¿Cuál fue el reemplazo de este programa nacional? ¿Hubo algún otro programa de emergencia para luchar contra los altos índices de inseguridad? ¿Las llamadas OLP sustituyen a esa Misión, no la complementan? Por momentos, parece que todo es una permanente improvisación. Lo cierto es que más de 20 planes de seguridad se han implementado en Venezuela desde la llegada al gobierno del ex presidente Chávez, con el objetivo de controlar la criminalidad, ninguno con resultados positivos y/o permanentes en el tiempo. En diciembre del 2003 se tuvo el último acceso a la estadística oficial sobre criminalidad y delito en Venezuela, antes de esa fecha las cifras de delitos conocidos por la policía eran públicas, se podían obtener por cualquier investigador o ciudadano en los anuarios disponibles y en las páginas web de los organismos competentes. Diez años después, al finalizar 2013, hubo 24.763 muertes violentas en el país y una tasa de 79 fallecidos por cada cien mil habitantes, esto implica que las muertes violentas representan en Venezuela el 12% de la mortalidad general. Es decir, de cada cien venezolanos y venezolanas que fallecieron en el año 2013, por todas las causas posibles, 12 de ellos murieron por causas violentas distintas a los accidentes o los suicidios. Según datos del Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV), para el 2014, la tasa ascendió a 82 muertes violentas por cada 100 mil habitantes. Con esta tasa, Venezuela es el segundo país con la más alta tasa de homicidios del mundo, sólo superado en su magnitud por Honduras (con una tasa de 104 por 100mil/hab.), que ocupa el primer lugar. En Venezuela se cometen muchos más asesinatos que en países considerados tradicionalmente violentos como Jamaica (con una tasa de 45 por 100mil/hab.), El Salvador (con 44 por 100mil/hab. ), Colombia (44 por 100mil/hab. ) y con una tasa mucho más elevada que la de Brasil (32 por 100mil/hab.) o México (22 por 100mil/hab.). Recordemos, 20 planes de seguridad después, pasados muchos y variados ministros de interior y justicia y luego de la creación de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la modificación de una variedad de leyes ¿estos son los resultados?¿quién puede defender estos resultados?¿quien asume la responsabilidad por este desastre?. Los niveles de violencia, la crisis moral, la carencia de valores éticos y ciudadanos llega incluso al grupo y círculo más cercano del presidente de la República Nicolás Maduro, a quien el pasado 29 de Diciembre en transmisión en vivo, un ciudadano, ex dirigente nacional de los Círculos Bolivarianos, recomendó textualmente: “Aquí el que se rinda, un pepazo (balazo) por la cabeza por detrás, pin”.

Escasez e Inflación: ¿Guerra económica?

La situación económica, diagnosticada desde la izquierda crítica venezolana, es descrita por el economista Manuel Sutherland de la siguiente manera: “Venezuela tendrá por tercer año consecutivo la inflación más alta del mundo, que en 2014 fue (muy subestimada) de 68,5%. La inflación de 2015 ha sido frontalmente ocultada por los organismos estatales, prohibiendo con denuedo su publicación. En 2015 se prevé que la inflación sobrepase los tres dígitos, convirtiéndose en la inflación más fuerte de nuestra historia. Hablamos de: déficit fiscal de dos dígitos, la caída del 70 % de los precios del petróleo, el riesgo país a la inversión internacional más alto del globo (JP EMBI+ 2400 puntos, 2015), la estrepitosa caída del PIB del año anterior (cerca del 4 %), la cantidad de divisas operativas en las reservas internacionales más baja del decenio y una tremebunda escasez de toda clase de bienes y servicios”[2]. Más sucinto, científica y concretamente, es imposible explicarlo. Actualmente, la canasta básica alimentaria en Venezuela está cinco veces por encima del salario mínimo, aunque el gobierno nacional se esfuerza por propagandear que, el venezolano, tiene el salario mínimo más alto de América Latina (¿?).

De acuerdo al presidente Nicolás Maduro, la situación es consecuencia de una llamada “Guerra Económica” contra Venezuela. Luego de la derrota electoral del 6 de diciembre, afirmó “Ha triunfado la guerra económica (…) el esconder los productos, encarecerlos, (…) se establecía el precio justo para un producto y lo escondían todo, a una camisa de vestir le ponen el precio que le da la gana: 100 mil bolívares, un par de zapatos 60 mil bolívares –el salario mínimo es 16 mil bolívares-“[2]. Sin embargo, Sutherland explica que la “especulación” no es la causa de la subida general del nivel de precios sino una consecuencia. Nos recuerda que todas las economías del mundo han pasado por cuadros inflacionarios similares al venezolano y que, por ejemplo, en Alemania luego de la guerra, la hiperinflación llegó a hacer que una cerveza costase 4 mil millones de marcos y a ningún político germano se le ocurrió culpar de ello a una presunta “guerra económica” contra Alemania. Hace alrededor de diez años, en Argentina y Bolivia sucedió lo mismo aunque ninguno de sus presidentes era enemigo de EE.UU. Sin tener que ir más allá de nuestras fronteras, todo venezolano informado y mayor de 30 años podrá recordar que “en los años noventa, las tasas de inflación llegaron a ser de más del 100%, ese crecer de los precios fue acompañado por una severa escasez. Eso sí, a nadie se le ocurrió argumentar que la inflación era inducida por una Guerra Económica contra Caldera o CAP (Carlos Andrés Pérez)”.

Deivis Battes, profundiza en el tema de la “guerra económica” afirmando: “Si bien la burguesía acapara, contrabandea, fuga capital, importa fraudulentamente, cuestión nada nueva sino bastante tradicional, todo esto con articulación de ciertos corruptos del sector público (…); una cosa es entender estos fenómenos como un acto de conspiración en contra del gobierno y otra entenderlo como características consustanciales al proceso de acumulación de capital o enriquecimiento en la sociedad venezolana” [3]. Es cierto que han existido “episodios que pudieran entrar en lo que hoy se denomina, por el discurso oficial, una guerra económica (…); como ejemplo se pueden mencionar: el bloqueo económico hacia Cuba; el paro petrolero de 2003, el sabotaje en Chile durante el gobierno de Allende, etc.”, sin embargo, la realidad venezolana no es esa, acá a la burguesía venezolana se le siguen entregando dólares preferenciales cuyas asignaciones se establecen a través de mecanismos bastante oscuros para la ciudadanía. Si a uno de estos “pseudo-empresarios” se le entregan divisas a 6,30 Bs/$ para importación de alimentos, y se le regula un margen de ganancia, a través de leyes y reglamentos de “precios justos”, a un máximo del 30%, pero este pseudo-empresario puede emplear ese capital otorgado para compra y venta de bonos extranjeros o negociación de divisas en el mercado negro, y obtener una ganancia superior al 1000% ¿Qué es más probable que ocurra? ¿Esto es guerra económica o miopía gubernamental ante el desorden cambiario?, por otro lado, ¿acaso es posible que exista una desviación de divisas al mercado paralelo sin complicidad de altos funcionarios del gobierno nacional?. Entonces ¿De que guerra económica estamos hablando? Acá la única economía de guerra (no guerra económica) la estamos padeciendo los trabajadores, asalariados y autónomos que nos vemos cada día empobrecer, sin obtener una respuesta sensata de parte del gobierno que hemos puesto al frente de la nación para defender los intereses de las mayorías y, supuestamente, de los trabajadores, un gobierno que se auto-denomina “socialista”.

Los economistas de izquierda venezolanos (antes citados), han estudiado la desigualdad en la repartición de la renta durante los años del gobierno bolivariano y dan cuenta de que en 1999 la repartición era ligeramente favorable a los trabajadores y de que esa situación se ha revertido completamente, para los momentos actuales. Según los autores, con base en los datos del Banco Central de Venezuela (BCV), la clase dominante y dueña de los medios de producción se apropia de un porcentaje de la renta petrolera mucho mayor que antes y los trabajadores nos vemos retribuidos, con una porción mucho más reducida del ingreso, aumentando así la explotación y la pobreza relativa. Otra cosa es que se haya reducido la pobreza en términos absolutos, según reitera ad nauseam el gobierno del presidente Nicolás Maduro, pero cabe preguntarse ¿a qué precio se ha dado esa reducción de la pobreza en términos absolutos?¿es sostenible esa reducción de la pobreza absoluta?¿Cuanto se ha incrementado la riqueza de la clase dominante y su apropiación de la renta petrolera en términos relativos?. Se continúa afirmando que en 1999 la clase dominante se apropió del 49% del ingreso total, mientras que en el 2010 la burguesía su enriquecimiento relativo se incremento hasta un 63%, dejando a los trabajadores las migajas que caben dentro del paupérrimo porcentaje del 37%, es decir, relativamente hemos reducido nuestros ingresos como clase en 38%, en diez años.

Evidentemente, la torta a repartir, con un barril de petróleo sobre los 100$, es mucho mayor que con un barril a menos de 15$. Por lo tanto, se produce un reducción de la pobreza absoluta, pero en términos relativos, estamos mucho peor que 1999 (¿Socialismo?¿Petro-populismo?¿Que es esto?¿Quienes son los responsables?). En estos momentos cabe la reflexión del teólogo protestante alemán Jurgen Moltmann quien afirma que: “Es posible vivir en la pobreza cuando se le hace frente en comunión (…) es únicamente la injusticia la que hace de la pobreza una auténtica tortura (…) cuando unos ganan y otros pierden desaparece el apoyo reciproco (…) [desaparece] la cohesión interna de una sociedad que se deja regir por la igualdad y por la paz social” [4].

3.- Corrupción, nepotismo y descontento en militantes de izquierda

Héctor Navarro, ex miembro de la dirección nacional del PSUV (expulsado), ex ministro de educación y de energía eléctrica durante el gobierno del ex presidente Hugo Chávez, dijo que la posición del presidente Maduro al culpar a la guerra económica de la derrota del Gran Polo Patriótico en las pasadas elecciones del 6-D, no es más que una excusa para abstraerse de lo que calificó como “una verdadera catástrofe” y considera que si no se toman medidas urgentes “Esto es el preludio de lo que puede pasar”. Denuncia el nepotismo del actual gobierno al imponerse candidatos que son allegados de personas con cargos importantes: “varios gobernadores pusieron como candidatas a sus esposas. ¿Y por qué?, ¿por ser su esposa o porque ella se lo ganó?”. Por otro lado, el ex ministro de planificación durante el gobierno de Hugo Chávez, Jorge Giordani, afirmó acerca del 6-D que “La dirigencia del gobierno fue la que fracasó, (…) cada quien tiene sus responsabilidades” y calificó de “autistas” a quienes no siguieron el Plan de la Patria (personalmente, este autor ha denunciado la inobservancia flagrante del Plan de la Patria en cuanto a la planificación en el sector eléctrico http://www.aporrea.org/energia/a216535.html).

Es un hecho alarmante y ya denunciado por varios personajes tanto del gobierno como de la oposición, el desfalco de más de 20 mil millones de dólares que ha hecho la corrupto-cracia roja en conjunto con las clases dominantes del país a través de dólares preferenciales de CADIVI (CENCOEX), justo después de conocerse la gravedad de la enfermedad Chávez. Ricardo Sanguino, diputado por el PSUV, dijo “Con la política de aplicación de administración de divisas, se produjo — cuando se supo de la enfermedad del Presidente (Hugo Chávez) — una estafa al país con las importaciones mediante la obtención de divisas preferenciales; se estima que fueron 20 mil millones de dólares. Eso generó un desbalance porque salió más de lo que estaba ingresando”[5]. No hay responsables ni detenidos por esta enorme estafa a la nación. Con respecto a este caso, el ex ministro Giordani (expulsado del PSUV) también ha dicho que debido a los fracasados y fraudulentos mecanismos de control de cambios, se fueron del país 25 mil millones de dólares y señaló que hubo asignaciones de divisas por las cuales el sector privado “importó chatarra” y que de esas prácticas “no se escapan las empresas públicas y petroleras” [6].

De acuerdo a las declaraciones de la entonces presidenta del Banco Central de Venezuela (BCV) Edmeé Betancourt, en el año 2012 se asignó una suma exorbitante de divisas al sector privado, de alrededor de 59 mil millones de dólares [7]. Tanto ésta funcionaria como el ex ministro Giordani, consideraron entonces que nuestra economía podía funcionar con importaciones de entre 40 millardos y 50 millardos de dólares, de allí la crítica a que en el año 2012 (recién fallecido el presidente Hugo Chavez) se haya alcanzado el nivel de 59 millardos de dólares, según los datos de la balanza de pagos del país que reportó el Banco Central de Venezuela. La ex presidenta del BCV, duró apenas tres meses en el cargo y salió luego de estas declaraciones en las que acotó que “Lo que se entregó en divisas el año pasado fueron cantidades muy considerables, pero también hay otra cantidad considerable de divisas que se llevó a empresas de maletín (…) se pasaron entre 15 mil y 20 mil millones de dólares” [8].

Como si esto fuera poco, el nepotismo militante de la actual primera dama de la república, Cilia Flores, ha quedado en evidencia luego de que se revelara su vínculo consanguíneo con el tesorero nacional Carlos Erick Malpica Flores, nombrado Tesorero Nacional de acuerdo con el decreto N° 428 de la Presidencia de la República, publicado en Gaceta Oficial 40.260, de fecha 27 de septiembre de 2013. Sin ser abogado, me parece que esta situación podría, al menos, representar una inobservancia del artículo 71 de la Ley contra la Corrupción que decía que las “situaciones de conflicto de intereses” ocurren cuando se “nombre, designe, contrate o intervenga de manera directa en la selección de su cónyuge, concubina o concubino, o personas con quienes esté vinculada o vinculado por parentesco dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad, en cargos dentro del órgano o ente en el cual se desempeña o sobre los cuales ejerza control de tutela, accionarial o estatutario”. Curiosamente, en las discusiones de la saliente Asamblea Nacional para la reforma de la Ley contra la Corrupción se frenó el castigo penal para el nepotismo. Luego fue aprobada en una Habilitante del presidente Nicolás Maduro el 19 de noviembre de 2014, que omite el antes mencionado artículo 71 [9]. Además, de ser tesorero nacional el funcionario Malpica Flores es, desde el 30 de diciembre de 2014, Vicepresidente de Finanzas de PDVSA. Según diversas fuentes, hoy en día, “el sobrino de Cilia”, de 43 años, maneja el presupuesto nacional, los créditos adicionales y muchos fondos financieros que los economistas califican de inauditables por la ausencia de informes y balances públicos [9]. El Sr. Malpica Flores, era prácticamente un desconocido debido a que, durante 10 años de carrera en el sector público (inició en 2005 con el cargo de director General de Gestión Administrativa y Servicios en la Asamblea Nacional, mientras su tío político, Nicolás Maduro, presidía el Parlamento), nadie había visto su rostro y, al parecer, siempre ha cuidado cada uno de los detalles de su gestión, pero su nombre comenzó a resonar luego de que dos jóvenes también parientes de la Primera Dama fueran detenidos por presunto narcotráfico y se encuentren detenidos en la ciudad de Nueva York (EEUU).

4.- Conclusión

Inmenso ha sido el liderazgo de Hugo Chávez para que, a pesar de toda la catástrofe que ha significado para el pueblo venezolano la gestión del actual gobierno, aún en las pasadas elecciones para la asamblea nacional los militantes de izquierda de ninguna manera pasaron a votar por la oposición, sino que fundamentalmente se abstuvieron o votaron nulo. Que noble y que entregado ha sido este pueblo a este movimiento comenzado por Hugo Chávez y, contrariamente a lo dicho por el Presidente Maduro, los traicionados hemos sido nosotros no usted, Sr. Presidente. Hemos sido estafados, engañados y traicionados. Usted ahora busca, por ejemplo, recoger los taxis que desordenadamente entregó su gobierno, seguramente con una alta tasa de corrupción y preferencias, y yo le pregunto Sr. Presidente ¿Quiénes van a recoger los taxis, los mismos que pidieron comisiones para entregarlos a quienes no los necesitaban?. Hasta hace poco hubiera pensado que cuando usted habla de los fondos públicos, como fondos manejados a su entera discreción, lo hacía metafóricamente, sin embargo, conociendo ya los vínculos familiares que sostiene con el tesorero de la nación, le creo Sr. Presidente, le creo que usted hace o no hace casas de la Misión Vivienda según le plazca y no de acuerdo a un plan; compra la comida importada que debemos consumir los venezolanos, por ser lo único que conseguimos, cuando quiere si, cuando no quiere no o según amanezca su humor, pues usted tiene sobre el tesoro nacional un control mucho mayor que el que tenemos los venezolanos, trabajadores de a pie, sobre nuestros propios ingresos (producto de nuestro trabajo honesto). Este chantaje contra el pueblo venezolano debe terminar, esta corrupción debe acabarse y a usted Sr. Presidente, le pedimos una profunda rectificación, profunda, profundísima y personal. Quienes nos hemos abstenido o votado nulo en las elecciones no merecemos “un pepazo (balazo) por la cabeza por detrás, pin” como le recomendó su amigo Alberto (ex jefe nacional de los círculos bolivarianos), en vivo por la televisora nacional. No somos traidores, hay que revisar ese concepto que creo que no lo tiene usted muy claro. De haber sido traidores habríamos votado directamente por la oposición y creo que la paliza hubiese sido aún mayor!, reflexione Sr. Presidente!. Este es un país inmensamente hermoso y con lugar para todos, menos para bandoleros y corruptos, saqueadores de las arcas públicas, empresarios de maletín y nepotistas. Quienes militamos por convicción en la izquierda venezolana, le pedimos encarecidamente que reflexione y que entienda que hay un descontento profundo y justificado, que no es correcto ni justo hablar de traidores en el pueblo, porque para dirigir los destinos de esta nación le hemos elegido a usted, nuestro trabajo lo hacemos día a día en nuestros sitios de labor, haga usted su trabajo y solucione este desastre que pinta cada día más gris, oscuro…negro. Venezuela prevalecerá ante estas inmensas dificultades con o sin usted, pero el pueblo le ha invitado (absteniéndose o votando nulo) a reflexionar y al parecer usted sigue sin entenderlo.

REFERENCIAS

[1] http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/nuestras-victorias-constitucion-l999-opinion/

[2] http://www.aporrea.org/endogeno/a219402.html

[3] http://www.aporrea.org/ideologia/a205512.html

[4] Moltmann, J & Boff, L. “¿Hay esperanza para la creación amenazada?. Editorial Salterrae. España. 2015.

[5] http://www.panorama.com.ve/politicayeconomia/Sanguino-Mediante–Cadivi-estafaron-al-pais-con-20-mil-millones-de-dolares-20140916-0083.html

[6] http://impactocna.com/giordani-reconoce-que-se-perdieron-25-mil-millones-de-dolares-por-el-sitme/

[7][8] http://www.aporrea.org/actualidad/n229466.html

[9] http://www.analitica.com/actualidad/actualidad-nacional/malpica-flores-el-nepotismo-controla-el-tesoro-nacional/

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