Venezuela 6D: una derrota, eso nomas

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¿Cambio algo este proceso electoral en relación de los anteriores? Pues no. Como en los otros se verificaron hasta 23 veces absolutamente todos los pasos, firmados por todas las partes. Ambos colocaron sus delegados en todas las urnas en las que pudieron y trajeron acompañantes internacionales, ex presidentes, ex ministros y congresistas de su gusto y enfoque. Miles de periodistas han acudido por veinteava vez. Observadores no, porque igual que en los EEUU y la mayoría de países de américa latina se les invita en calidad de amigos no de fiscales.

La diferencia es que esta vez gano la oposición. Curiosamente esta se quejaba que los circuitos electorales lograban que siempre el chavismo logre más asambleístas. Acusaban que el chavismo le daba más peso político donde sabía que tenía más fuerza. Pues hoy no se les ha escuchado molestia alguna cuando los números le dan más del doble de representación en el legislativo bajo la misma fórmula.

Tampoco cambio el horario promedio de la entrega de resultados. Una vez que la tendencia es irreversible, el Consejo Nacional Electoral sale en cadena a todo el país.

La diferencia está, sin lugar a dudas, en el comportamiento del perdedor. Cuando el chavismo ha perdido cambios constitucionales en referéndum acepto la derrota. Igual cuando pierden algún municipio o Estado, retrocede en números en la asamblea o como ayer. Nadie en el chavismo ha llamado a salir a las calles a desconocer resultados, destrozar vehículos, hospitales, armar guarimbas, colocar guayas, incendiar viviendas, llamar a los tanques o intervenciones extranjeras o salir armados a matar a los del frente, como suele hacer la oposición cada vez que pierde y que cuesta millones a todos y la vida de muchos inocentes.

Y este 6D con el dolor de la derrota Nicolás Maduro en nombre del chavismo ha demostrado que el mito que vendió toda la semana anterior los contrarrevolucionarios fue mentira. No hubo golpe de estado como tanto se anunció. Venezuela voto en paz y en paz, con tristeza y mucha hidalguía se aceptó la derrota.

Yendo a los números, la oposición aumento en poco más de 10% su cantidad de votos históricos. Al chavismo lo castigo la abstención de dos millones y medio millones de electores más o menos. De 19 millones de electores, fueron a votar más de trece millones. Con un histórico de 16 millones de votantes hubo un sector importante que no le iba a dar su voto al chavismo pero tampoco a la oposición y prefirieron quedarse en casa.

Así que no hay que dejarse engañar por las cifras. Gano la contrarrevolución pero no son mayoría entre los habilitados para votar. El chavismo ha perdido en medio de la guerra económica impuesta por la oligarquía y el imperialismo, la más salvaje en la historia de Sudamérica.

Ha ganado la oposición y mientras saltan en Casa Blanca no ven que la mayoría que los voto lo hizo porque esperan un cambio. Y ese cambio para sus votantes es el fin de la guerra económica, el fin de las colas, el ocaso del acaparamiento y del tráfico de alimentos.

Otro sector que los voto cree que ellos mantendrán los programas chavistas y al mismo tiempo se darán la mano con el FMI.

Pero los dirigentes de la oposición han sacado a relucir sus verdaderas intenciones en menos de 48 horas. Han declarado que van por la cabeza de Maduro en seis meses vía referéndum revocatorio y que quieren destruir el Cuartel de la Montaña donde reposan los restos del Comandante Hugo Chávez olvidando que tienen 6 millones de chavistas disciplinados que darán batalla para que eso no suceda.

Además, han dejado claro que no tienen un plan para terminar con las necesidades que hoy padece la población, olvidando que la mayoría de sus votantes esperan resultados. Que buscaran alguna ley de amnistía para el asesino y golpista de Leopoldo López y sus secuaces. Y que contrariamente a sus reclamaciones sobre libertad de expresión, amenazan cerrar el canal de la Asamblea Nacional. Y aun no se sientan en la Asamblea.

Y en vez de escuchar al pueblo que los eligió, han recibido solícitos la agenda de FEDECAMARAS (la versión venezolana de la Confiep peruana) que ha pedido acabar con los subsidios de los alimentos, fin de los proyectos de viviendas gratuitas, recorte de los derechos laborales, anular los convenios de salud con Cuba y que se vuelva a la concentración de tierras.

Los problemas saltan a la vista internamente para la oposición: No son un partido, sino más bien un archipiélago de intereses y liderazgos que, según trascendidos, alumbraran el espacio político con sus peleas intestinas por espacios de poder. Que los une su odio a Chávez y a la Revolución, pero que ese odio no les hace olvidar que para ellos el país es una res a la que trataran de sacarle trozo mayor que los demás. Así que no nos decepcionaran disparándose una y otra vez en los pies, y claro entre ellos.

La confrontación que se viene será todo un duelo. La oposición desde la Asamblea intentara descabezar al gobierno con ?comisiones investigadoras? que sirven para el menú de la prensa escuálida local e imperialista en el mundo aunque todo quede en eso. Debilitar a los líderes del chavismo es su estrategia ahora rumbo al revocatorio a Maduro en medio año. También sacar leyes para destruir los derechos logrados en socialismo. Y bloquearan todas las iniciativas del presidente por cualquier motivo.

De parte del gobierno no se aprobara ninguna ley que la Asamblea con mayoría derechista que vaya en mano contraria con el espíritu socialista de la revolución. Y para curarse en salud, se conformara un nuevo gabinete de Ministros, evitando la censura de los que hay por parte de la nueva asamblea.

Según veo yo, muy pronto la población se dará cuenta que el ?cambio? que tomó por medicina es la raíz de la enfermedad. Y más de uno que los eligió saldrán a las calles en contra de la Asamblea si se convierte en mesa de parte del FMI y Fedecamaras.

Este pueblo puede hoy estar desencantado por los errores de la dirección de la revolución y agotado por la guerra económica pero está altamente politizado. Y pueden convertir la fiesta opositora de hoy en velorio los próximos meses. Esta debería recordar que más de una vez el chavismo ha sacado de las derrotas más fuerza para volver. Que cada once tiene su trece si pretenden abusar a los que abrieron los ojos para siempre.

Mirando el 6D fríamente, la presión internacional contra el gobierno de Venezuela ha bajado a su mínimo histórico. Los gritos de fraude y dictadura tendrán que exponer razones y no lisonjas de porque ahora si se aceptan resultados, porque todo vale cuando se gana y porque hay violencia cuando se pierde. Los que triunfaron el 6D tendrán que tener presente que ahora son parte del gobierno pues tienen poder absoluto de uno de los cuatro poderes del estado, que hoy los reflectores del mundo estarán sobre sus cabezas y que afuera hay millones que no van aceptar un golpe suave cuando se les ha dado la confianza para que hagan leyes en favor de la gente.

Deje mis críticas al gobierno para el final. Creo que se ha sido excesivamente benévolo con la Oligarquía venezolana. Se les ha entregado divisas a grandes empresarios que se han dedicado a boicotear la economía del pueblo. No se han comprado productos necesarios afuera con celeridad, ni instalado grandes fábricas que resuelvan ese problema localmente. Ha faltado eficiencia en el aparato comunicacional.

Creo, desde este corazón más chavista que nunca, que hay compañeros que deben darse un descanso de la actividad gubernamental. Que falta más fiscalización en los objetivos de la Patria y que este tropiezo, que es solo eso, debe servir de momento oportuno para renovar donde haya que renovar, dar descanso donde toque, depurar donde se necesite.

Pero sobre todo dar espacio a escuelas de formación política que den frutos que sepan transmitir con eficacia lo que pasa en el contexto internacional y sobre todo los anhelos de una revolución que es ejemplo para el mundo y esperanza para millones de empobrecidos, pero que al mismo tiempo le alivien el peso de la historia que recae en los hombros de Nicolás Maduro.

No puede ser que gran parte de esta derrota caiga en la falta de memoria histórica de un sector de la población, corregir eso es como decía el Che, Patria o Muerte.

Esta pelea sigue su curso y de las derrotas se aprende más que de las victorias. Es tiempo de rectificar, pero sin duda estamos en el bando correcto: con Bolívar, con Chávez, el socialismo y la Patria Grande.

Hasta la Victoria Siempre

Guillermo Bermejo Rojas

http://guillermo-bermejo.com/2015/12/08/venezuela-6d-una-derrota-eso-nomas/

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