Valtònyc: «He cometido el delito de ser de izquierdas» (cast/cat)

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La primera conversación tuvo lugar el miércoles por la tarde, en la misma sala oscurísima donde se expone la obra de Sierra. Con las caras de los presos pixeladas en la espalda, Francesc Serés, Josep Maria Minguet, Pilar Parcerisas y Valtònyc (Josep Miquel Arenas) respondían a las preguntas de Jesús Navarro. Era una conversación correctísima, formal, altamente cerebral, de teoría. Pero posiblemente buena parte del público había venido a escuchar, por encima de todo lo valioso o pasajero que podían decir los ponentes, el testigo del rapero mallorquín Valtònyc, que entrará en prisión de un momento a otro, para quedarse  tres años y seis meses. Pero él fue quien menos habló. Y, cuando lo hacía, había aplausos cada vez, sin excepción. Los que la escuchábamos, caíamos en picado de la teorización de Serés, Minguet y Parcerisas a la realidad más feroz. E íbamos así, en una especie de montaña rusa dialéctica, de subidas más bien lentas, de bajadas estrepitosas.

El acto se acaba, me acerco a en Valtònyc y le digo la verdad, que me parece que no ha hablado bastante y que quisiera hacerle una entrevista improvisada. Nos sentamos en un banco a la orilla del Segre.

¿Y por qué te llamas como te llamas?
Porque cuando era un niño me costaba mucho diferenciar las pruebas. Un día la maestra me dijo que parecía valtònic. En lugar de daltónico, sabes? Y me quedó ese nombre. Cuando iba a la escuela era el único hispanohablante, mi madre es madrileña y me había enseñado a hablar y escribir en castellano y eso me hacía diferente, en Sa Pobla.

¿Qué te ha parecido la mesa redonda sobre el arte, la censura, la libertad de expresión …?
Está muy bien que charlamos de libertad de expresión. Pero esto sería un debate para una sociedad muy madura que nosotros no somos. En España no es posible … Mi madre estaba en la cola de espera, sufriendo un cáncer, mientras Aguirre recortaba la sanidad. La única nómina que entraba en casa era mi, en ese momento de 500 euros. Yo he de poder tener el derecho de hacerle una canción para desearle lo peor a esta mujer. Y eso no pasa. ¿Qué hacer con Tarantino, Picasso, Sex Pistols? Son violentos. Pero los sé identificar como lo que son: artistas. O, por ejemplo, qué hacer con las canciones machistas, racistas, homófobas? Yo no las prohibiría, sino que me gustaría crecer en una sociedad en la que se respete la gente, en la que se enseñe a elegir. Y así, en lugar de prohibirla, esta música moriría sola, acabaría desapareciendo.

Te condenan por enaltecimiento del terrorismo, injurias a la corona y calumnias por una canción que escribiste a 18 años …
Sí, pero lo que me pasa no es una mancha en la libertad de expresión, sino a la libertad ideológica. A mi juicio se habla de cuáles son mis intenciones políticas, no sobre mi canción. Me preguntaron cosas como que por qué era comunista … o por qué rapear en catalán! Yo creo que los jueces y la fiscalía, aunque sean fascistas, son inteligentes. Y como no hay resistencia armada, se dedican a perseguir la resistencia ideológica. Lo que está en peligro no es la libertad de expresión, sino la libertad ideológica. Debemos tener claro que España es un estado fascista. Y yo he cometido el delito de ser de izquierdas.

¿Y qué podemos hacer?
La gente viene y me da unas palmaditas en la espalda y me dice: José, me sabe muy mal lo que te pasa. Estoy contigo. ¿Qué puedo hacer por ti? Y yo les respondo que piensen qué pueden hacer ellos, para ellos. Para que esto es un ataque colectivo, no es un ataque contra José. Me ofrecieron rebajar la condena a un año y medio si pedía perdón. Yo no lo hice, consideré que ese juez no podía juzgar, que no tenía autoridad para hacerlo. Ahora iré a la cárcel y he sacado un disco que se llama El reincidente. Buscan la autocensura.

En tu nuevo disco continúas haciendo una crítica clara, sin escrúpulos, de la monarquía. ¿Qué piensas de la autocensura?
Leí en un libro que Picasso sufrió autocensura. Había terminado de pintar el Guernica y un par de nazis fueron a su casa para verlo. Él se lo mostró. Y los nazis le dijeron que volverían al día siguiente. Picasso lanzó pintura gris sobre el cuadro … pero luego se dio cuenta de que no podía hacerlo, que no podía ser, que no podía autocensurarse, y se pasó la noche rascándola y por eso el Guernica tiene como una película oscura por encima. Es eso.

¿Siempre tienes el móvil en la mano?
Sí, estoy muy enganchado. De hecho, tengo una tendencia a engancharme a todos los vicios. El móvil, la Coca-Cola, el café … Si hay un videojuego que me gusta, me engancho, si hay un libro que me gusta, no puedo parar de leerlo una y otra vez. Soy así, me engancho a todo. Y con el móvil … Un propósito por el 2018 era dejarlo, pero no lo he conseguido (río). En la cárcel no tendré. Supongo que con tres años me podré desintoxicar bastante, no? (Me mira y vuelve a reír).

¿Cómo te sientes?
Yo me siento, ahora mismo, más vivo que nunca. Desde el 2007 hasta ahora que escribo y nunca me había sentido con tanta fuerza y ​​con tanta convicción. Ahora siento que puedo hacer un rap que puede argumentar. Y ahora me he aficionado mucho a la lectura, y me ayuda. Leer, no sé, Baudelaire, Boris Vian, Charles Bukowski … me da un enriquecimiento.

¿Y cómo te sientes con respecto a la condena?

Me siente indignado pero no a título personal, sino a título colectivo, por el retroceso que estamos sufriendo. Y me siento indignado con esta gente que se piensa que esto es un caso aislado. Me gustaría que se pensara esto como un ataque colectivo y no individual.

Dices que te sientes indignado con la gente que considera tu caso como un caso aislado … ¿Por qué crees que pasa?

Yo también estoy aquí porque soy pobre. Esto que está pasando también es una lucha de clases. Yo gano 1.000 euros trabajando en una frutería, me levanto a las cinco de la mañana y pago 600 euros de piso. Tengo 24 años y soy frutero.  Y saldré de la cárcel con una deuda de 40.000 euros. Y Brecht lo decía: «Si no está atentos os harán amar al opresor y odiar al oprimido».

Estamos manipulados y la gente cree que me meten en la cárcel porque estoy a favor de que ETA haga un Hipercor o que maten niños de dos años, se piensan que sacan la exposición de Sierra de ARCO porque es un etarra. Estamos manipulados. A mi familia le costó mucho entender que yo voy a entrar en la cárcel porque la fiscalía actúa, después actúa el juez, y detrás está la policía, el ejército, las élites financieras, no tanto el gobierno … Si la independencia de Cataluña se ha detenido es porque haría daño a mecanismos financieros y a la burguesía española, sobre todo. Los medios de comunicación manipulan la gente.

¿Volverías a hacer las mismas canciones?

Sí. Lo único que cambiaría son las frases machistas. Por ejemplo, yo quería atacar la reina u otras mujeres por su clase y me doy cuenta que, tal vez por infantilismo, las he atacadas utilizando argumentos machistas, denigrantes, por su condición de mujeres. Y me he equivocado. Esto lo cambiaría.

¿Tienes miedo?

Sí, mucho, tengo mucho miedo. Yo soy muy casero, me gusta mucho estar en mi casa. Dormir en la cárcel … ¿cómo será? Tengo mucho miedo de alejarme de mi familia y de los míos. Pero siempre he defendido los derechos de los demás, de los grupos desfavorecidos, y ahora que me toca a mí reclamar los míos no me puedo cagar encima.

¿Sabes a qué prisión irás?

A los presos políticos se les aleja de casa, siempre. Por lo tanto, seguro que salgo de la isla, seguro que será lejos de Mallorca. Pero no sé donde iré hasta el día que haya que ir. Esto forma parte de la represión psicológica que nos hacen a los presos políticos. No sabes cuando entrarás, donde entrarás, como … Te quieren hacer sufrir.

¿Qué encontrarás, o has pensado qué harás mientras estés en la cárcel?

Aprovecharé para estudiar idiomas, especialmente el inglés, que lo llevo fatal, y el alemán. En Mallorca viene bien saber idiomas. Aprovecharé para leer, formarme, conocerme a mí mismo, habrá un punto de reflexión personal seguro … (Calla un momento.) Si no me lo tomo así, como me lo tengo que tomar?

¿Crees que tu condena tiene que ver con todo lo que está pasando en Cataluña?

Me detuvieron en 2012. No creo que tenga una relación directa, pero sí tiene que ver. La ola de represión forma parte del régimen del 78 … Está claro que el independentismo ha sido la gota que ha colmado el vaso, pero la represión pasa hace muchos años. Sí que tiene que ver, porque la Audiencia Nacional, que son los mismos que juzgan esta gente, los políticos catalanes, son los mismos que me juzgan a mí. Por lo tanto, diría que tiene que ver, pero que no está claramente relacionado.

¿Has pensado en irte para evitar la cárcel?

Sí, pero no vale la pena. Sólo son tres años y el costo de vida en Bélgica, en Suiza, es muy elevado. Yo no sé hasta qué punto tendría suficiente eco internacional para tener garantías. Y si me fuera y me coge, después me lo tendría que comer todo. Nadie me da ninguna garantía. No estoy en las mismas condiciones que los políticos. Tú qué harías?

Supongo que haría como tú … Y, sabes qué te puedes llevar a la prisión?

Ropa, libros, poco más, supongo …

¿Y has pensado que te llevarás?

Muchos libros! (Sonríe) Libros a saco. Estoy comprando un montón de libros baratos, ofertas, lo compro todo. Sé que hay biblioteca, pero no sé hasta qué punto vale la pena …

¿Me dices tres imprescindibles que te llevarás seguro?

Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, El arte de amar , de Erich Fromm y supongo que un best seller que sea muy Xerec y que pueda inducirme al suicidio (río). No, un libro de Panero, lo conoces? Era un poeta esquizofrénico que dicen que no se entiende, pero yo la entiendo … (calla, como si desapareciera un poco) Supongo que estoy tan loco como él.

¿Y qué libro lees, ahora? (Saca un libro de la bolsa y me lo aproxima)

El proceso, de Franz Kafka.

¿Haces dobleces en los cantos de las páginas?

Sí, pequeños cuando hay alguna frase que me gusta. Y uno grande para saber por dónde voy. No uso puntos.

¿Me dices una frase que te gusta de esta novela?

«Reconoce que ignora la ley pero al mismo tiempo afirma que se inocente.»

Sonríe. Y es entonces cuando me invade el olor putrefacto de la boca engullidora que es la justicia española y la prisión. Esta boca que ya ha empezado a tragárselo y que hace que esté aquí, hablando serenamente, con la luna colgada al cielo y el río que no se detiene, y parezca sobre todo, un espejismo.

https://www.nuvol.com/noticies/valtonyc-he-comes-el-delicte-de-ser-desquerres/



El Museu de Lleida s’ha convertit, aquests darrers mesos, en un nucli de resistència contra la repressió. Per això, i en motiu de l’exposició Presos polítics a l’Espanya contemporània de Santiago Sierra, s’han organitzat taules rodones per a parlar d’art, de censura i d’ara mateix. En la primera hi participa el raper mallorquí Valtònyc, que acaba de ser condemnat a tres anys i mig de presó per “enaltiment del terrorisme, injúries a la corona i calúmnies”. Mònica Boixader l’entrevista.

Josep Miquel Arenas, àlies Valtonyc.

La primera conversa va tenir lloc dimecres al vespre, a la mateixa sala fosquíssima on s’exposa l’obra de Sierra. Amb les cares dels presos pixelades a l’esquena, Francesc Serés, Josep Maria Minguet, Pilar Parcerisas i Valtònyc (Josep Miquel Arenas) responien a les preguntes de Jesús Navarro. Era una conversa correctíssima, formal, altament cerebral, de teoria. Però possiblement bona part del públic havia vingut a escoltar, per sobre de tot allò valuós o passatger que podien dir els ponents, el testimoni del raper mallorquí Valtònyc, que entrarà a la presó d’un moment a l’altre, per a quedar-s’hi tres anys i sis mesos. Però ell va ser qui menys va parlar. I, quan ho feia, hi havia aplaudiments cada vegada, sense excepció. Els que l’escoltàvem, quèiem en picat de la teorització de Serés, Minguet i Parcerisas a la realitat més ferotge. I érem, així, en una mena de muntanya russa dialèctica, de pujades més aviat lentes, de baixades estrepitoses.

L’acte s’acaba, m’apropo a en Valtònyc i li dic la veritat, que em sembla que no ha parlat prou i que voldria fer-li una entrevista improvisada. Seiem en un banc a la vora del Segre.

I per què et dius com et dius?
Perquè quan era un nin em costava molt diferenciar les ves. Un dia la mestra em va dir que semblava valtònic. En lloc de daltònic, saps? I em va quedar aquest nom. Quan anava a l’escola era l’únic castellanoparlant, ma mare és madrilenya i m’havia ensenyat a parlar i a escriure en castellà i això em feia diferent, a Sa Pobla.

Què t’ha semblat la taula rodona sobre l’art, la censura, la llibertat d’expressió…?
Està molt bé que xerrem de llibertat d’expressió. Però això seria un debat per a una societat molt madura que nosaltres no som. A Espanya no és possible… Ma mare estava a la cua d’espera, patint un càncer, mentre Aguirre retallava la sanitat. L’única nòmina que entrava a casa era la meva, en aquell moment de 500 euros. Jo he de poder tenir el dret de fer-li una cançó per a desitjar-li el pitjor a aquesta dona. I això no passa. Què hem de fer amb Tarantino, Picasso, Sex Pistols? Són violents. Però els sé identificar com el que són: artistes. O, per exemple, què hem de fer amb les cançons masclistes, racistes, homòfobes? Jo no les prohibiria, sinó que m’agradaria créixer en una societat en què es respecti la gent, en què s’ensenyi a triar. I així, en lloc de prohibir-la, aquesta música moriria sola, acabaria desapareixent.

Et condemnen per enaltiment del terrorisme, injúries a la corona i calúmnies per una cançó que vas escriure a 18 anys…
Sí, però el que em passa no és una taca a la llibertat d’expressió, sinó a la llibertat ideològica. Al meu judici es xerra de quines són les meves intencions polítiques, no sobre la meva cançó. Em varen demanar coses com que per què era comunista… o per què rapejava en català! Jo crec que els jutges i la fiscalia, encara que siguin feixistes, són intel·ligents. I com que no hi ha resistència armada, es dediquen a perseguir la resistència ideològica. El que està en perill no és la llibertat d’expressió, sinó la llibertat ideològica. Hem de tenir clar que l’estat espanyol és un estat feixista. I jo he comès el delicte de ser d’esquerres.

I què podem fer?
La gent ve i em dóna uns copets a l’esquena i em diu: Josep, em sap molt greu el que et passa. Estic amb tu. Què puc fer per a tu? I jo els responc que pensin què poden fer ells, per a ells. Perquè això és un atac col·lectiu, no és un atac contra en Josep. Em van oferir rebaixar la condemna a un any i mig si demanava perdó. Jo no ho vaig fer, vaig considerar que aquell jutge no em podia jutjar, que no tenia autoritat per a fer-ho. Ara aniré a la presó i he tret un disc que es diu El reincident. Cerquen l’autocensura.

En el teu nou disc continues fent una crítica clara, sense escrúpols, de la monarquia. Què en penses, de l’autocensura?
Vaig llegir en un llibre que Picasso va patir autocensura. Havia acabat de pintar el Guernica i un parell de nazis van anar a casa seva per a veure’l. Ell els el va mostrar. I els nazis li van dir que tornarien l’endemà. Picasso va llançar pintura grisa sobre el quadre… però després es va adonar que no podia fer-ho, que no podia ser, que no podia autocensurar-se, i es va passar la nit rascant-lo, i per això el Guernica té com una pel·lícula fosca per sobre. És això.

Sempre tens el mòbil a la mà?
Sí, hi estic molt enganxat. De fet, tinc una tendència a enganxar-me a tots els vicis. El mòbil, la Coca-cola, el cafè… Si hi ha un videojoc que m’agrada, m’enganxo, si hi ha un llibre que m’agrada, no puc parar de llegir-lo una vegada i una altra. Sóc així, m’enganxo a tot. I amb el mòbil… Un propòsit pel 2018 era deixar-lo, però no ho he aconseguit (riu). A la presó no en tindré. Suposo que amb tres anys em podré desintoxicar prou, no? (Em mira i torna a riure).

Com et sents?
Jo me sent, ara mateix, més viu que mai. Des del 2007 fins ara que escric i mai m’havia sentit amb tanta força i amb tanta convicció. Ara sent que puc fer un rap que puc argumentar. I ara m’he aficionat molt a la lectura, i m’ajuda. Llegir, no ho sé, Baudelaire, Boris Vian, Charles Bukowski…  em dóna un enriquiment.

I com et sents pel que fa a la condemna?
Me sent indignat però no a títol personal, sinó a títol col·lectiu, pel retrocés que estem patint. I me sent indignat amb aquesta gent que es pensa que això és un cas aïllat. M’agradaria que es pensés això com un atac col·lectiu i no individual.

Dius que et sents indignat amb la gent que considera el teu cas com un cas aïllat… Per què creus que passa?
Jo també sóc aquí perquè sóc pobre. Això que està passant també és una lluita de classes. Jo guanyo 1000 euros treballant en una fruiteria, em llevo a les cinc del matí i pago 600 euros de pis. Tinc 24 anys i sóc fruiter. I sortiré de la presó amb un deute de 40.000 euros. I Brecht ho deia: “Si no esteu atents us faran estimar l’opressor i odiar l’oprimit”. Estem manipulats i la gent es pensa que em tanquen a la presó perquè estic a favor que ETA faci un Hipercor o que matin nens de dos anys, es pensen que treuen l’exposició de Sierra d’ARCO perquè és un etarra. Estem manipulats. A la meva família li va costar molt entendre que jo entraré a la presó perquè la fiscalia actua, després actua el jutge, i darrere hi ha la policia, l’exèrcit, les elits financeres, no tant el govern… Si la independència de Catalunya s’ha aturat és perquè faria mal a mecanismes financers i a la burgesia espanyola, sobretot. Els mitjans de comunicació manipulen la gent.

Tornaries a fer les mateixes cançons?
Sí. L’únic que canviaria són les frases masclistes. Per exemple, jo volia atacar la reina o altres dones per la seva classe i m’adono que, potser per infantilisme, les he atacades fent servir arguments masclistes, denigrants, per la seva condició de dones. I m’he equivocat. Això ho canviaria.

Tens por?
Sí, molta, tenc molta de por. Jo sóc molt casolà, m’agrada molt estar a ca meva. Dormir a la presó… com serà? Tenc molta por d’allunyar-me de la meva família i dels meus. Però sempre he defensat els drets dels altres, dels grups desfavorits, i ara que em toca a mi reclamar els meus no em puc cagar a sobre.

Saps a quina presó seràs?
Als presos polítics se’ls allunya de casa, sempre. Per tant, segur que surto de l’illa, segur que seré lluny de Mallorca. Però no sé on aniré fins al dia que hi hagi d’anar. Això forma part de la repressió psicològica que ens fan als presos polítics. No saps quan entraràs, on entraràs, com… Et volen fer patir.

T’ho trobaràs, o has pensat què faràs, mentre siguis a la presó?
Aprofitaré per estudiar idiomes, especialment l’anglès, que el porto fatal, i l’alemany. A Mallorca va bé saber idiomes. Aprofitaré per llegir, formar-me, conèixer-me a mi mateix, hi haurà un punt de reflexió personal segur… (Calla un moment.) Si no m’ho prenc així, com m’ho he de prendre?

Creus que la teva condemna té a veure amb tot el que està passant a Catalunya?
Em varen detenir el 2012. No crec que hi tingui una relació directa, però sí que hi té a veure. La onada de repressió forma part del règim del 78… Està clar que l’independentisme ha estat la gota que ha vessat el tassó, però la repressió passa de fa molts anys. Sí que hi té a veure, perquè l’Audiència Nacional, que són els mateixos que jutgen aquesta gent, els polítics catalans, són els mateixos que em jutgen a mi. Per tant, diria que hi té a veure, però que no està clarament relacionat.

Has pensat en anar-te’n evitar la presó?
Sí, però no val la pena. Només són tres anys i el cost de vida, a Bèlgica, a Suissa, és molt elevat. Jo no sé fins a quin punt tindria prou ressò internacional per a tenir garanties. I si me n’anés i m’agafessin, després m’ho hauria de menjar tot. Ningú no em dóna cap garantia. No estic en les mateixes condicions que els polítics. Tu què faries?

Suposo que faria com tu… I, saps què et pots endur, a la presó?
Roba, llibres, poca cosa més, suposo…

I has pensat què t’enduràs?
Molts de llibres! (Somriu) Llibres a sac. Estic comprant un munt de llibres barats, ofertes, ho compro tot. Sé que hi ha biblioteca, però no sé fins a quin punt val la pena…

Me’n dius tres d’imprescindibles, que t’enduràs segur?
Las venas abiertas de América Latina, d’Eduardo Galeano, L’art d’estimar, d’Erich Fromm i supòs que un best seller que sigui molt xerec i que pugui induir-me al suïcidi (riu). No, un llibre d’en Panero, el coneixes? Era un poeta esquizofrènic que diuen que no s’entén, però jo l’entenc… (calla, com si desaparegués una mica) Supòs que estic tan loco com ell.

I quin llibre llegeixes, ara?
(Treu un llibre de la bossa i me l’atansa) El procés, de Franz Kafka.

Fas doblecs als cantells de les pàgines?
Sí, petits quan hi ha alguna frase que m’agrada. I un de gran per saber per on vaig. No faig servir punts.

Me’n dius una, de frase que t’agrada, d’aquesta novel·la?
“Reconoce que ignora la ley pero al mismo tiempo afirma que es inocente.”

Somriu. I és llavors quan m’embafa la flaire putrefacta de la boca engolidora que és la justícia espanyola i la presó. Aquesta boca que ja ha començat a empassar-se’l i que fa que ser aquí, parlant serenament, amb la lluna penjada al cel i el riu que no s’atura sembli, sobretot, un miratge.

https://www.nuvol.com/noticies/valtonyc-he-comes-el-delicte-de-ser-desquerres/

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