«Utopía y Dignidad»: una lista para poner en valor las luchas del movimiento popular andaluz y su influencia en el impulso de las luchas en todo el estado

“Los que hacen de la política una profesión exclusiva y excluyente (como una propiedad) suelen hablar de conflictos entre ideas y realidades. La diferencia entre ellos y nosotros es esta: para ellos, las realidades de un país son los intereses creados; para nosotros las realidades de un país son los dolores creados por esos intereses»

(Blas Infante)

Es obvio que tanto en Andalucía como en el conjunto del estado español se está viviendo ahora mismo, en pleno directo y a toda velocidad, un proceso político de cambio, enraizado estructuralmente en una situación que podríamos considerar, de facto, como un “escenario destituyente” del régimen del 78, que está moviendo las fichas del tablero como pocas personas podían imaginar hace tan solo un par de años, principalmente fuerte después de las elecciones europeas, y consolidado tras las recientes elecciones municipales y autonómicas. En este contexto, ilusionante y motivador a una misma vez que incierto y volátil, llegamos al fin del año electoral con unas elecciones estatales cruciales para el futuro de los pueblos del estado y de Europa, ya que el Estado español se ha convertido, junto a Grecia, en uno de los dos estados europeos donde el cambio político se puede entender ya como algo más que una posibilidad real, pese a las obvias y evidentes dificultades que tal hecho presenta.

Como reflexionábamos hace ahora algo menos de un año, antes de toda esta vorágine electoral en la que se ha convertido el 2015, mediante el artículo “Es la hora de la política… también en Andalucía”:  “Nuevos espacios políticos se están abriendo ahora mismo y los soberanistas andaluces, los andaluces de conciencia que tenemos claro la necesidad de luchar por nuestro pueblo, no podemos ser ajenos a la apertura de nuevas posibilidades en los mismos. No basta con pensar que tenemos la razón en nuestros argumentos para defender tal lucha, debemos tratar de tener éxito en ella, ser capaces de llegar a la gente allí donde la gente esté, hacer ver a nuestro pueblo que la realidad andaluza tiene unas peculiaridades presentes e históricas, y, por tato, futuras, que no se puede obviar en el debate político actual. Para ello hay que tener altura de miras y darse cuenta del peculiar momento, con todo un proceso destituyente del régimen español del 78 en marcha, que estamos viviendo.

Por eso creemos que el pueblo andaluz necesita tener su voz comprometida y representativa de su lucha en todos aquellos espacios donde se vayan a tomar decisiones importantes en los próximos tiempos. Necesita tener representantes políticos capaces de impulsar tal voz y llevar la problemática andaluza a tales espacios. Creemos que la experiencia del SAT en estos tres últimos años nos ha demostrado que tal hecho es posible. Que el discurso en clave andaluza puede y debe tener éxito entre los andaluces y andaluzas, pero no solo eso. Creemos también que ese discurso de clase y comprometido con la lucha por los derechos humanos y contra la injusticia social, que nace de la tierra y de los dolores del pueblo andaluz pero que se puede aplicar por igual a cualquier otro lugar del mundo donde exista necesidad de ello, en defensa de la soberanía de los pueblos, es beneficioso también para el resto de los pueblos del estado,  y así lo hemos demostrado con nuestro trabajo en las marchas de la dignidad y nuestra capacidad de integrar, a través de ellas y lo que han representado, diferentes luchas de los pueblos del estado, sirviendo como pegamento en la dispersión que muchas veces sufren las luchas comunes. Debemos seguir siendo fieles a ese espíritu y lograr llevar esa dinámica a la lucha institucional en el Congreso.

Como explica el manifiesto de presentación de nuestra candidatura: “Hemos participado en el 15M, y dirigimos las Marchas Obreras en Andalucía en 2012 y otras tantas acciones llamando a la conciencia y la dignidad, a la vez que apoyábamos activamente las luchas de los mineros en Asturias y otros territorios, las mareas en todo el estado, el 11 de Septiembre en Catalunya y tantas otras reivindicaciones contra la austeridad, contra la crisis y sus efectos en las personas, por los derechos básicos como vivienda, alimento, trabajo digno…”. Creemos que desde el movimiento popular andaluz al que tratamos humildemente de representar desde nuestras organizaciones sindicales y políticas, hemos logrado ser parte fundamental en el ciclo de movilizaciones post 15-M que ha hecho posible que se mantenga vivo el debate contra la austeridad, los recortes y la denuncia de las consecuencias de la crisis en la vida de las personas (hambre, pobreza, desempleo, desahucios, etc.), y con ello que hemos hecho posible también que, entre otras cosas significativas, una fuerza como PODEMOS encontrase un espacio fértil para crecer socialmente y convertirse en lo que hoy en día es. Por ello entendemos que debemos seguir la senda que logramos abrir con nuestra presencia en las listas electorales de PODEMOS para las elecciones andaluzas e intentar añadir a nuestras dos diputadas allí la presencia de alguno de nuestros representantes en el Congreso, que se sumen también a los diferentes alcaldes y concejales que nos representan, siendo parte o no de la CUT, por toda Andalucía. Dijimos en el artículo citado antes que creíamos que era la hora de la política también en Andalucía y vemos con ilusión que así está siendo.

Por ello, junto a 57 compañeros y compañeras más, hemos decidido presentarnos a las primarias de PODEMOS para las elecciones generales, acompañando a nuestros dirigentes más luchadores, comprometidos, respetados, valorados y conocidos en el conjunto del estado (Sánchez Gordillo, Diego Cañamero, etc.), así como al cineasta Benito Zambrano, de cuyo éxito e impacto de su cine hemos podido aprender también una importante lección para nuestra causa política presente: que, con talento y dedicación, con pocos recursos disponibles se pueden llegar a conseguir grandes logros y unos excelentes resultados tanto en calidad de la “obra” como en la cantidad de apoyos y reconocimiento recibidos por el “público”. Una lista en la que se hacen presentes los valores y el compromiso de quienes la componen, pero también de muchos otros compañeros y compañeras que sin estar presentes en las mismas nominalmente, lo están en “espíritu”, pues representan exactamente lo mismo que los que sí estamos en ella: honradez, dignidad, lucha, compromiso, apuesta por el futuro y por el presente.

Somos parte de los que sufrimos esos “dolores” de los que hablara en su momento Blas Infante, creados al pueblo por quienes han hecho de la política un arte para el engaño, la mentira, la corrupción y la defensa de unos determinados intereses políticos y económicos que confunden, y hacen confundir interesadamente, con los intereses de todos. Somos de aquellos que tienen clavada en su conciencia, desde la infancia, la visión sombría del trabajador empobrecido. De los que hemos visto pasear a nuestra gente, a nuestro pueblo, sus problemas y miserias, por las calles de nuestros pueblos y ciudades, “confundiendo su agonía con la agonía triste de las tardes invernales…». Somos militantes que miran al mundo desde sus ojos de simples ciudadanos que viven en ese mismo mundo de dolores y que los viven, los sienten y los comparten. Eso es lo que somos en esta lista que presentamos a las listas de las primarias de PODEMOS, y por eso pedimos el voto de todos aquellos que se sientan identificados con nosotros.

Gente como Gordillo, Cañamero, Zambrano y todos los demás que integran esta lista, merecen una oportunidad para estar en el parlamento y poder, desde allí, seguir haciendo lo que mejor han sabido hacer hasta ahora en los diferentes espacios donde han estado participando con su ejemplo: ser la voz de los sin voz, la conciencia de un pueblo que lucha y se resiste a vivir (y morir) arrodillado, el impulso que, junto al resto de personas comprometidas con el cambio político y social, nos permita avanzar hacia la utopía desde la dignidad de saber que, como dijo Galeano, a la utopía no se llega, se avanza. Sabiendo igualmente que, como dijo por su parte Diamantino García, inevitable referente también para esta candidatura y lo que la motiva tanto en su espíritu de acción como en sus pretensiones, “las causas por las que luchamos son difíciles, pero tan justas que algún día las ganaremos”. Ese día puede ser ya, debe ser ya, y el momento tendría que ser ahora. Podemos. Y si no, claro, seguiremos, hasta que podamos.

*José Rodríguez, Nestor Salvador y Pedro Antonio Honrubia Hurtado. Integrantes de la candidatura “Utopía y Dignidad” y militantes de la CUT y el SAT en Granada.

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