Uruguay: El perdón de Breccia

Breccia: "El perdón es una materia que debemos"(El País Digital.uy)

Breccia cree que hay que "trabajar en el perdón" a los represores.
"Este es un país que tiene todavía que trabajar mucho en materia de perdón. Es una materia que debemos", reconoció el secretario de Presidencia, Alberto Breccia, al referirse al tema de los derechos humanos.

Entrevistado por el programa Quién es quién, Breccia señaló que la "única forma" de comenzar a cerrar heridas del pasado es "trabajar sobre el tema del perdón" en la sociedad, pero admitió que esa "es un tarea muy difícil".

El secretario de Presidencia dijo que en más de una oportunidad les manifestó a las distintas organizaciones de familiares de desaparecidos en dictadura que está "absolutamente seguro" que hay una "inmensa mayoría de gente" – sobre todo la "más carenciada, de menores recursos"- que "nos diría que ese tema (de los derechos humanos) ya les dejó de interesar" y que preferiría que los dirigentes políticos "nos aboquemos enteramente a solucionar sus problemas", otros asuntos más "urgentes", entre los cuales mencionó los de vivienda, salud, educación y la crianza de sus hijos.

"Es muy duro lo que estoy diciendo, pero es un convencimiento personal que tengo y lo digo", enfatizó, aunque insistió que es consciente de que no es una tarea fácil para los uruguayos dejar atrás ciertos asuntos del pasado.

"No podemos convencer de esta posición a quienes siguen buscando justicia", reflexionó.

Sin embargo, para Breccia el punto final al tema se logrará únicamente con el perdón.

Consultado sobre la iniciativa que el presidente José Mujica había manejado al asumir el gobierno de liberar a exrepresores de la dictadura porque no quería que "los viejos mueran en la cárcel", Breccia enfatizó que acompañaría esa idea si fuera un medio para alcanzar la solución. Pero además de generar una "brutal polémica" en el seno del Frente Amplio ya fue descartada porque "no sirve" para el fin buscado. "No fue funcional", reconoció Breccia.

De todas formas aclaró que en su opinión "la muerte o no en prisión es un hecho anecdótico" en este asunto.

"Cuando estén todos en prisión, nos van a pedir que no estén más en Domingo Arena, que vayan al penal de Libertad, a pasar en condiciones de prisión graves, o serias, rigurosas, y cuando estén en el Penal de Libertad no va a alcanzar, porque nos van a decir y por qué salen al recreo (…) No va a haber paz. Estoy convencido de que no va a haber paz. Entonces tenemos que trabajar mucho sobre el perdón. Pedírselo a gente que ha perdido hijos es una tarea difícil. Para mí es la única forma", recalcó.

El propio Breccia recordó que él, por su entorno familiar, ha sido afectado directamente por situaciones que tienen que ver con violaciones a los derechos humanos, y sin embargo siente que ha perdonado.

No obstante reconoció que "el perdón verdadero no es el que se otorga a pedido".

El País Digital

Breccia, el abogado del diablo
Veronika Engler
29 de julio del 2011
”El perdón es una materia que debemos”, dice el secretario de Presidencia, omitiendo el hecho de que si sumamos las materias en las que el gobierno ”se va a examen”, no aprueban el período.
Debe estar de moda entre algunos representantes del gobierno el declarar y actuar mostrando una total falta de respeto hacia la gente y hacia los Derechos Humanos. Todos los días leemos o escuchamos declaraciones que parecen venir de la más rancia derecha fascista y lo curioso es que sin embargo vienen de lo que una vez fue representativo de la izquierda revolucionaria. Se empeñaran en demostrar la dirección hacia la que sus ”fidelidades” apuntan. Por supuesto, no todos provienen del mismo lado ya que esa ”izquierda” se ha rodeado de personajes de la más variada calaña y proceder, algunos de ellos conocidos por la falta de escrúpulos y por turbias historias. Después de todo lo que nos tocó ver y vivir, podemos aplicar con propiedad el criterio de no poner las manos en el fuego por nadie, a esta altura muchos osados están bastante chamuscados por haberlo hecho y los más porfiados se siguen quemando. Las máscaras caen junto con los escrúpulos que paradójicamente no sustentan.
En el programa ”Quién es quién” entrevistaron al secretario de la Presidencia, Breccia, que quiere curar las heridas a base de perdón, la receta del momento. No se necesita ser demasiado analítico para darse cuenta de cuales y de quienes son las heridas a las que apunta. Últimamente un sector de la ”izquierda” fija la mira siempre para el mismo lado, son desleales con muchos de los que fueron sus compañeros y compañeras, pero consecuentes con el comportamiento que los empuja cada vez más a la derecha y los acerca a los militares y a su forma de pensar.
”El perdón es una materia que debemos”, dice el secretario de Presidencia, omitiendo el hecho de que si sumamos las materias en las que el gobierno ”se va a examen”, no aprueban el período.
Tiene el atrevimiento de afirmar que está absolutamente seguro de que hay una inmensa mayoría de gente, sobre todo la más carenciada y de menores recursos, que dirían que el tema de los Derechos Humanos ya dejó de interesarles y que preferirían que los dirigentes políticos se ”aboquen enteramente a solucionar sus problemas".
Esto que Breccia declara es sumamente interesante. Me gustaría saber que contacto tiene este hombre con la gente de ”menores recursos”. Debe ser tanto como el conocimiento que tiene Huidobro al afirmar que el barrio de Santa Catalina está muy limpio (?), se ve que piensa que estamos tan perdidos en el mapa que nadie va a decir lo contrario o va a venir a ver si es cierto. Pueden tomar el 124 si lo desean y echar una mirada, o buscar en los archivos de la Intendencia las cartas con fotografías de denuncia que hemos hecho sobre niños y niñas que se bañan y juegan en la cañada repleta de materia fecal, portadores de enormes parásitos, denuncias a las que nadie dio prioridad a pesar de que la situación vulnera los Derechos de los Niños, al igual que lo hace la violencia doméstica, el consumo de pasta base, el frío, el hambre y la miseria, algo que abunda por estas latitudes. Esto me lleva a constatar que el haberse ciscado en este aspecto de los DDHH, me refiero concretamente a la impunidad, no los llevó a resolver el problema de los más carenciados y a solucionar otras carencias de los tan mentados como pisoteados DDHH.
Me pregunto si cuando Breccia declara que a las personas de bajos recursos no le importan los Derechos Humanos (creo que se refiere a la Impunidad), no busca disfrazar el crudo hecho de que es a él a quien no le importan. Me pregunto también si no se da cuenta de que en su desesperación por ”blanquearse” frente a las FFAA y la derecha, en su empeño por demostrar que fueron capaces de ahogar cualquier sombra de guerrillero Tupamaro que pudiera quedar en sus haberes, están denigrándose y denigrando a muchas personas.
Los humildes, sr. Breccia, son a pesar del gobierno de ”izquierda” víctimas continuas y repetidas de la vulneración de varios derechos. ¿Por qué no les explica el motivo por el cual si infringen la ley, se los manda a cárceles muy distintas de las que alojan a los asesinos que pertenecen al ejército?, explíqueles por que existen distintas categorías de presos, o el motivo por el que se pretende otorgar el perdón a los delincuentes que a sangre fría y escudándose en el Estado, torturaron, violaron, asesinaron y secuestraron a otros ciudadanos uruguayos. ¿Por qué no mandan a todos los presos a cárceles como Domingo Arena?. ¿Cuál es la diferencia existente entre unos uruguayos y los otros?.
Lo invito a venir a este o a cualquiera de los asentamientos donde se hacen los famosos ”mega operativos” a contarles a la gente como son los sitios en los que recluyen a los militares. Los lugares a los que el resto vamos a parar si cometemos un delito son conocidos y han sido mentados en la prensa por el tema de hacinamiento y condiciones infrahumanas en la que se encuentran los reclusos. Por más que se ha invertido dinero para mejorar esta situación, me atrevo a suponer que no llegan al nivel de Domingo Arena. El tema cárceles e INAU, es de interés de los habitantes de las ”zonas rojas” de Montevideo. Nivelemos para arriba o busquemos una medida igual para todos, pero no nos traten de vender más versos. No pedimos que a los delincuntes de terrorismo de estado se los torture ni “deje sin recreo”, pero si que se los trate como lo que son: delincuentes. En ustedes está el poder de decidir si igualan para arriba o para abajo.
Por otro lado, aunque deba seguir contradiciéndolo, tengo la enorme suerte de conocer a muchas familias humildes del asentamiento en el que vivo, a las que les importa que se haga justicia. Familias que se empeñan, a pesar de sus problemas de vivienda, salud, educación y la crianza de sus hijos, en defender esos derechos.
Hasta ahora no se ha resuelto ni lo uno ni lo otro, la educación está cada vez peor, las viviendas siguen sin alcanzar, vivimos entre la basura y la salud es todo un tema.
Anuncian otra ola de frío polar para este fin de semana, van a sacar a la gente de las calles?, en los ranchos precarios el frío es igual o peor que en la calle, pero los que mueren en sus casas no engrosan las mismas jodidas estadísticas…entonces pueden esperar…
Lo que expresa no es duro, es irrespetuoso y pone de manifiesto un desconocimiento de lo que gran parte de la población piensa o lo que es peor, es una manipulación en la que intenta erigirse en representación de una voz que poco conoce, la voz de los careciados, como él los nombra, en el colmo de pretender quitarles el derecho a tener principios y luchar por ellos. De todo se pretende despojarlos.
Mire España Breccia y no pretenda que esto se olvide, porque aunque estén poniendo mucha fuerza y empeño para que suceda, no va a pasar. No pertenezco a la generación suya ni a la de Huidobro ni a la de Mujica, hombres que piensan que esto desaparece con ellos, no me voy a olvidar ni a callar como tantos otros y otras compañeras.
Basta acordarse de las marchas del silencio para confirmarlo, algunos políticos hablan como si no lo supieran. Siempre hubo mucha gente acompañando el recuerdo con rostro y nombre de nuestras y nuestros compañeros y a sus familias, pero la última fue impresionante, lo que contradice ampliamente las conclusiones que Breccia y otros trasmiten, a toda costa quieren justificar el hecho de estar en contra de que se sepa la verdad y se aplique justicia. Ya lo dije antes, pero repito que se obtuvieron más votos a pesar de que hubo una sola papeleta por la rosada, de los que el presidente obtuvo para gobernar. Los rostros de papel y cartón de la marcha, eran las fotografías de quienes fueron asesinados, el resto éramos de carne, hueso y sentimientos. Cuando calculen la cantidad de gente que fue a esa marcha (cosa que aunque omitan, ya se hizo), o las edades de los que asistieron, hagan el cálculo de los votos que pierden a medida de que las mentiras crecen. Estoy segura de que si bien el tema de las violaciones a los DDHH les parecen un estorbo para seguir avanzando, el tema de los votos le va a interesar. Sin votos no hay sillón para fabular, ni posibilidad de ejercer el nepotismo o ”amiguismo”, sin votos la carroza del cuento se convierte en zapallo.
A modo de recordatorio: Mujica sacó en la primera vuelta 47, 96 % de votos y la rosada 47,98 %

Hablemos del perdón señor Breccia.

Usted lo pedirá en nombre de quien?
¿De los criminales? ¿De las víctimas?
¿Del estado que se convirtió en terrorista?
Usted manifestó en un programa televisivo que: la "única forma" de comenzar a cerrar heridas del pasado es "trabajar sobre el tema del perdón" en la sociedad, pero admitió que esa "es un tarea muy difícil".
Con esa afirmación da la impresión que usted ya perdonó. La pregunta que sigue es saber:
¿En nombre de quien lo hizo?

Y luego pone en esa conversación estos otros elementos:
-“El secretario de Presidencia dijo que en más de una oportunidad les manifestó a las distintas organizaciones de familiares de desaparecidos
en dictadura que está "absolutamente seguro" que hay una "inmensa
mayoría de gente" – sobre todo la "más carenciada, de menores
recursos"- que "nos diría que ese tema (de los derechos humanos) ya
les dejó de interesar" y que preferiría que los dirigentes políticos "nos
aboquemos enteramente a solucionar sus problemas", otros asuntos
más "urgentes", entre los cuales mencionó los de vivienda, salud,
educación y la crianza de sus hijos”.-
Con estos argumentos puestos sobre esa mesa se podría también suponer que usted pedirá perdón a toda la sociedad: por la miseria, la falta de empleo, la pobreza extrema, los negociados espurios cometidos durante el proceso cívico-militar de entonces…
Y en otro tramo de su conversación dice: "Es muy duro lo que estoy diciendo…

No señor Breccia. Lo que usted menciona como “duro” se llama ofensivo, ultrajante, hacia todos los familiares de las víctimas, y de los luchadores sociales de entonces. Y le agregaría: hacia toda esa sociedad que nació en la indigencia más vergonzosa a causa de los que usurparon el poder durante una década. Y que los condenó a nacer y vivir en la miseria, sin saber quienes eran los responsables…esos a los cuales usted quiere que se los perdone señor.

Luego afirma de su convencimiento sobre este pensamiento que desarrolló tan fervorosamente.

Es extraño todo esto… da la impresión de que todas las responsabilidades del pasado se hayan dirimido en pactos secretos o cálculos políticos donde los muertos de un lado los volvieron a enterrar esta vez con discursos conciliatorios y de perdones.

Y luego continúa ahondando las heridas de las víctimas cuando dice:
"No podemos convencer de esta posición a quienes siguen buscando justicia", reflexionó.

¿Acaso la justicia no es un bien de la sociedad democrática que usted dice profesar? ¿O esta herramienta del estado -ahora progresista- no le satisface señor?

Y para el final discurrió sobre fantasías que quizás la gente (que quiere justicia) le pedirá que los lleve “de un lado a otro” a los criminales de delitos de lesa humanidad…. “No habrá paz” remata diciendo usted señor. Y la frutilla de su propia torta, termina diciendo que: en su entorno familiar que vivió las consecuencias de la dictadura (por su culpa agrego yo) ya perdonó…. No es así (le aclaro ) su propia hermana, que dignamente hoy en su programa desenvainó una larga exposición sobre sus palabras señor.
Hablemos del perdón señor.
Pero eso sí… si hablamos de perdón trae consigo la culpa señor.
Entonces hay culpables, usted lo sabe como un millón de almas los sabemos.
Si hay culpa hay arrepentimiento o expiación de esa culpa…

Los criminales no han dado ninguna señal de decir la verdad de los asesinados por ellos, de los desaparecidos que aún lo siguen siendo, de las torturas aberrantes que aplicaron, de los niños que fueron secuestrados, de los desfalcos económicos que nos empobrecieron por décadas a todos.
Someter a una sociedad a la reconciliación sin saber la verdad, sin que se aplique la justicia a los crímenes cometidos por los agentes del estado es un despropósito incalificable.
Ese perdón del que nos habla usted y sus seguidores es un escándalo a la razón, es por decirlo de otra manera un pasaporte a los criminales para darles la tranquilidad de que vuelvan a cometer lo mismo cuando lo deseen.
Usted está dejando a la sociedad sin memoria, sin historia.

Lo que no pudieron ellos (los responsables de los crímenes), usted le facilita el camino.
A la muerte física los verdugos agregaron la segunda muerte del olvido y el anonimato. Luís Sepúlveda.

La transición de la dictadura hacia la llamada democracia no solo hizo forzar el olvido mediante el miedo, sino que se fue enquistando la impunidad en todo este largo período, usted lo sabe.
A las generaciones que nos sucedieron y las que vendrán ¿que les dirá? Recuerde señor, que las fuerzas armadas en conjunto con civiles cómplices, se enfrentaron a la sociedad toda y nos sometieron a la barbarie y la sevicia.
Se está dejando como legado que hacer sucumbir a la justicia y a los valores morales es una actitud altruista en nombre de la paz.

Es un forma de resignación impregnada de una impunidad abrumadora, que solo sigue negando la violencia de ayer, de hoy…del mañana.
Usted será responsable.
Por Verdad y Justicia. Im memoriam de los compañeros/as.

MARTHA PASSEGGI.

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