Publicado en: 4 febrero, 2018

Uruguay. El flautista de Hamelin (y Marxito)

Por semanario ALTERNATIVAS

Análisis y polémica sobre las causas probables de la derrota del MLN Tupamaros

 

 

 

                                                                     
Cuando entrás en acción

yo desde mi sillón

ebrio de admiración

te canto esta canción

Leo Masliah, Supermán

 

Por Fernando Moyano

POR FIN podríamos tener un comienzo de discusión, o un intento de comienzo, sobre la experiencia del MLNT. ​Me refiero a “¡Ay de los vencidos II”, Elena Roca, Posta 25/1.
http://infoposta.com.ar/notas/9174/ay-de-los-vencidos-ii/

​No es que esté desconociendo ni menospreciando los aportes previos, creo que no han logrado trascender ​el plano de la reyerta. El libro de Marxito sí, sin embargo los pocos comentarios recogidos (entre ellos el ‘Ay.. I’ de Elena también ) de hecho empujaban de nuevo hacia atrás.

Ahora Elena contesta mis comentarios y discute la idea central del libro de Marxito, y lo hace al mismo tiempo con Marxito y conmigo; la única forma en que la discusión puede seguir en ese encuadre es dejando atrás la reyerta sobre el pasado, porque en eso no tuvimos nunca nada que ver.

Dejaría entonces aquí las notas de comentario sobre el libro de Marxito, y trataría de aterrizar la discusión por este otro lado.

Pero ocurre que al día siguiente Elena destruye todo eso y vuelve de nuevo a empantanarse en la reyerta, deja de lado lo que plantea Marxito como si no significase nada, en una nota que se refiere exclusivamente a mí. http://www.infoposta.com.ar/notas/9181/postalinas/ y además dice que vendrán otras notas del mismo tenor.

De lo que quiero discutir es de las CAUSAS DE FONDO de la derrota de la guerrilla urbana, lo demás no me interesa.

Aclararé dos o tres cosas, y luego, a lo que verdaderamente importa, a ver si avanzamos de una buena vez.

Contrario a lo que me dice Elena A MÍ ME INTERESA LA VERDAD, pero en todas las cosas hay órdenes de importancia. ¿Existe en verdad Elena Roca o es un seudónimo, como ha ocurrido en otros casos? No me interesa. Me interesa en cambio responder a lo que dice, pero también eso tiene una importancia relativa, me interesa mucho más ir al fondo de las cosas, lo diga quien lo diga.

Nunca dije que la traición de Amodio fuese la CAUSA de la derrota del MLNT. Si lo dijeron otros, yo no tengo nada que ver.

Digo sí que es un traidor. Nunca lo conocí ni tuve nada que ver con él, no es un tema personal; ¿todo tiene que estar motivado por alguna disputa personal, no hay otra manera de ver las cosas?. (Y digo también, de paso porque no es el tema, que a Amodio poco le importa la verdad, dio al hilo tres versiones diferentes y contradictorias sobre Saúl Feldman).

Para las causas de esa derrota que es lo que importa, trato de ver los aspectos generales del proyecto guerrillero, y creo que aquel planteo, subordinar todo a la lucha armada, fue un error conceptual que iba a llevar NECESARIAMENTE a la derrota. En todo acontecer histórico hay que distinguir los hechos episódicos en que el proceso de fondo se manifiesta, de lo que determina ese proceso de fondo. La “cárcel del pueblo” iba a terminar cayendo igual.

En realidad, lo que el MLNT realmente hizo no fue subordinar todo a la lucha armada porque eso era simplemente una pretensión absurda, LE DIO LA ESPALDA a todas las otras formas de lucha. Y esa es fue causa de la derrota.

Digo que una de las CONSECUENCIAS de la derrota, que empieza a manifestarse ya cuando se perfila claramente como irreversible, es que algunas personas, las que tienen de por sí una condición ética más degradada, buscan una salida individual A PESAR de la lealtad hacia sus compañeros. Una de las formas en lo que eso se dio es la colaboración con los militares. Una forma, ¿de las más degradadas o de las no tan degradadas? De las más. Y si una persona fuese un leal y admirable revolucionario no resultaría un colaborador. Las causas de la derrota me interesan, pero la historia miserable de las traiciones mutuas, no. Las presuntas justificaciones para traicionar, menos que menos. ¿Es tan difícil de entender?

Elena, que dice que Amodio colaboró con los militares, tiene problemas con el calificativo que le aplico. “¿Que colaborar con los militares fue traicionar?”  pregunta. Bueno… La dejamos ahí.

​Volvamos al tema
. Por como lo entiendo, lo que le dice Elena a Marxito…

(Pausa: Yo a Marxito le voy a seguir diciendo Marxito, y no creo que sea una falta de respeto).​

… lo que le dice Elena a Marxito es que, una de dos:

> Que se ponga la camiseta del MLNT y defienda esa idea central que ahora cuestiona, a saber: HABÍA QUE SUBORDINAR TODA LA LUCHA POPULAR A LA LUCHA ARMADA, o bien…

> Que asuma su responsabilidad por haber sido él mismo un ferretero extremo.

En sus propias palabras, que son muy claras:

“Si el teoricismo de la izquierda uruguaya era verbalista, ¿podía el MLN no subordinar todas las formas de lucha a la lucha armada? Y siendo la lucha armada la forma fundamental, ¿quién podía decir en qué momento se daría final a la etapa preparatoria? ¿Cuándo se formaría el ejército? ¿Y cómo se formaría el ejército si no era creciendo, tanto en hombres como en materiales? ¿No será que el error fue tratar “de elevar el nivel de los enfrentamientos”, llevar la guerrilla al interior con civiles o con ciudadanos armados”? 
Mal armados, por otra parte.”. (Subrayados suyos).

Elena JUSTIFICA la tesis de “subordinar… “, y lo que dice definitiva es que había que seguir manteniendo la acción dentro de los límites de la PROPAGANDA ARMADA de la etapa inicial, tal como también lo sostienen otros (Por ejemplo, Amodio. Piensa como Amodio, habla como Amodio, le interesa Amodio, se enoja en los mismos puntos sensibles de Amodio, y de su experiencia en el MLNT lo único que nos cuenta es que fue engañada por otros dirigentes que contaban cosas falsas de Amodio. Pero no importa).

Comparemos, según esa versión, eso que yo llamo acá “ferretero extremo”, que Elena critica, con otra variante dentro del MLNT de lo que no sé como llamar, y sin duda es (en este caso sí) una falta de respeto ponerle el primer nombre que se me ocurre: ferreteros moderados. Serían (si entiendo bien) los partidarios de seguir en el plano de la propaganda armada y no pasar a un nivel de enfrentamiento más elevado.

​La idea de Elena sería entonces: SÍ, había que subordinar todas las luchas populares a la lucha armada, eso era correcto. PERO NO DE LA MANERA EN QUE SE HIZO. Había una forma más inteligente de hacer eso mismo, subordinar… etc. 

No en LO QUE SE QUERÍA HACER sino en LA FORMA EN QUE SE HIZO es donde estaría el error.

Por lo que puedo entender de Marxito esa discusión ya se dio en Libertad al plantearse la autocrítica, y había dos posiciones. El error fue IDEOLÓGICO (tal vez criticar el “foquismo” y buscar un planteo “marxisita-leninista”) o bien fue ESTRATÉGICO, dado en la metodología y la instrumentación. Y esto último es lo que sostiene Elena.​

Lo del “marxismo-leninismo” (¡por favor!) lo dejamos para otra oportunidad, estoy haciendo en paralelo y publicando en etapas un trabajo sobre Rodney Arismendi y allí habrá que ocuparse de esa calamidad ideológica. Pero aquí no importa porque lo de Elena no va por ahí sino por la otra alternativa autocrítica, el error estratégico.

Este es el tema de discusión con Elena, todo lo demás no interesa. Aclarado eso no volveré a ninguno de esos temas secundarios, a no ser que aporten algo al esclarecimiento al tema central.

Trataré de discutir esas idea​s, pero antes que nada voy a señalar dos cosas.

1.- Una vez más, no me interesan en absoluto las disputas internas del MLNT, quién estaba en tal posición o en tal otra, quién era mejor o peor, no voy a ocuparme de nada de eso. Y entonces me pregunta Elena cómo puede ser que eso no interese, si de discutir sobre la experiencia del MLNT se trata. Pues bien, no me interesa porque NO ESTOY DE ACUERDO en que el problema haya sido LA FORMA en que se hizo, sino LO QUE SE HIZO. Y en ese sentido, los detalles de la forma son eso, detalles de la forma.

2.- Y por otro lado quiero marcar de nuevo una coincidencia con Elena (ya que en lo que dije antes tenemos una discrepancia), que creo muy importante. Dice que la lucha armada era necesaria, yo digo lo mismo.

Decir que era necesaria no es lo mismo que decir que debían subordinarse a ella todas las otras formas de lucha. Puede ser al revés, la lucha armada necesaria debería haberse desarrollado ACOMPASADAMENTE dentro de la maduración general de todas las formas de lucha.

En otro momento dije eso mismo usando otra expresión, dije que el accionar armado del MLNT fue PREMATURO. Y al decirlo me ligué un rosario de agravios, entre otros el calificativo de “plejanovista” que alguno me tiró. No vale la pena.

Prematuro quiere decir antes de haber madurado las condiciones. Acompasadamente quiere decir al paso de todo lo demás. Si se hubiese desarrollado acompasadamente no hubiese sido prematuro.

Por supuesto que se puede no estar de acuerdo con esa idea mía, y pensar (tal como fue la tesis del MLNT) que había que lanzar la lucha armada para HACER MADURAR todo lo demás, o, como se decía en aquel tiempo, “LAS CONDICIONES SE CREAN“. Por eso se apartaron del “Coordinador”.

Elena parece estar de acuerdo con esa idea que era el fundamento de la propaganda armada, yo no lo estoy, y Marxito por lo que parece y por lo que dice expresamente, al principio sí, y se fue dando cuenta progresivamente de que esa idea estaba equivocada.

¿Y qué tanto rollo con que así sea
, Elena, como dicen en tu país actual de residencia? Antes no se había dado cuenta, ahora sí. Elena todavía no se dio cuenta, y opina que el  problema estaba en la forma y no en la esencia.

Marxito, aunque Elena no lo vea, no se ha quitado la camiseta tupamara. Sigue reivindicando la experiencia MLNT por sus aspectos positivos, y la critica por sus aspectos negativos. ¿Y?

Antes de seguir quiero referirme expresamente a lo que dice Elena sobre lo que dije de la organización a la que yo pertenecí en ese tiempo, el MUSP (Movimiento de Unificación Socialista Proletaria, ProletariA, y no ProletariO, valga la aclaración, adjetivo femenino referido a la Unificación -proceso o aspiración- y no a al “Movimiento”, a la organización como si fuese una cosa ya acabada).

Dije que eso de “subordinar a” era un error de TODAS las corrientes políticas de esa época (de distinta forma, tratando de subordinar a otras cosas, su propia idea de partido, el parlamento, etc), “Nosotros también”, dije, “Algunas fueron un poco mejores, otras un poco peores. La mía, de las peores”. Y me dice Elena:

“Entonces, Fernando ¿en qué quedamos? Y cuáles fueron los errores que se cometieron si el planteo ideológico era el correcto? Sería muy interesante poder conocer los errores. ¿Tal vez lo insignificante del aparato?” 

El error, Elena, fue querer subordinar la lucha popular al autocrecimiento, aunque el autocrecimiento de cada uno fuese diferente.

​Los errores del MUSP son mucho menos importantes que los del MLNT porque no hay punto de comparación entre la trascendencia de uno y otro, pero igual corresponde, y en especial me toca mí hablar de ellos. Le dedicaré una parte menor porque es lo que cabe, pero hablaré de ello, y comienzo aquí.

Un error del MUSP (entre otros) es haber SUBVALORADO al MLNT​. Nosotros pensamos que su planteo (subordinar todo a la lucha armada, digámoslo así ahora) era equivocado. En eso NO NOS EQUIVOCAMOS.

Lo insignificante de un aparato no es un “error”, es una condición dada. Puede ser en un momento condición de partida o, después, un resultado de otros errores. En sí mismo no es un error, lo que puede ser un error es pasar por alto esa pequeñez o insuficiencia de las fuerzas con las que se cuenta para las cosas en las que uno se embarca. Eso, como bien lo explica Elena, también fue el error del MLNT. Y que el MLNT haya sido más grande no es razón para mirar por encima del hombro a los grupos “modestos”, pero de eso ya hemos hablado.

El error del MUSP fue subvalorar el PODER DE CONVOCATORIA del MLNT que se daba A PESAR de su error básico de concepción. Fue nuestro sectarismo lo que nos impidió verlo. No hicimos una correcta evaluación del impacto de la propuesta armada sobre el sector más avanzado de las masas. Al no evaluar correctamente no supimos enfrentar la situación.

Si Ricardo Cohen lee estas líneas recordará a Mao, y su distinción dentro de las masas de un sector avanzado, otro intermedio, otro atrasado. El MLNT despertaba simpatías en el avanzado, desconcierto en el intermedio, rechazo en el atrasado. Hay que ver todo el paisaje y no sólo lo que nos gusta, AHÍ estaba el problema.

Decía Mao también: consolidar las fuerzas propias, ganarse a los intermedios, aislar al enemigo. La política del MLNT lograba ganarse a una parte importante de los avanzados pero fallaba al organizarlos y por lo tanto al intentar consolidar las fuerzas propias, no logró hacerlo. Despertaba parcialmente simpatía entre los intermedios pero también desconcierto porque le daba la espalda a las luchas de masas, al movimiento obrero y a la actividad político-electoral que eran las áreas principales donde esos sectores avanzado e intermedio, de hecho, desplegaban su lucha en ese momento. Y al provocar el rechazo de los sectores atrasados, facilitaba que el enemigo en lugar de resultar aislado, aislase al núcleo revolucionario.

Los conceptos teóricos pueden ser útiles pero no son suficientes. Está muy claro que el MIR, luego PCR, intentó aplicar esos conceptos de Mao en forma mecánica y supuso que, en Uruguay, la guerrilla se centraría en el campo. El MLNT tuvo una visión mucho más realista.

El error que cometimos en el MUSP fue subvalorar el poder de convocatoria del MLNT sobre gran parte del sector avanzado de las masas, por más que los llevase al desastre. Es la historia del Flautista de Hamelin.

Sin embargo, la cosa es un poco más compleja. ¿Por qué esa convocatoria? ¿Y era todo negativo?

“No me hagas reír -dijo el Viejo- ¿A quién van a poner bombas ustedes, lactantes, nenes de mamá, marxistas de ojito?… Una cosa te digo. Es más probable que algún día un obrero al que yo despida o insulte, porque me gusta insultarlos, vaya rumiando hasta su casa, rumie allí otro poco mientras toma su mate, compre luego un revólver, vuelva hasta la fábrica y me pegue un tiro; es más probable que eso ocurra algún día y no que suceda algo tan descartable y tan insólito como que tus izquierdistas de café se pongan de acuerdo, armen al fin el rompecabezas de sus escrúpulos y matices, y decidan ponerme una bomba en el Impala”. 

Ese que habla es el viejo reaccionario de Gracias por el fuego, mediados de los 60. Las cosas cambiaron luego. Así de desprestigiada estaba la izquierda “teoricista y verbalista”. Y eso puede explicar en parte el prestigio desproporcionado que cobró aquel grupo de civiles mal armados y mal entrenados. Pero ¿era ese el problema? Para armarse alcanza con un Saúl Feldman que acumuló todo un arsenal y el background de logística él solito. Y para entrenarse, los cursos de Amodio según él dice. ¡Si todo fuese tan simple!

¿Qué hubiese pasado si el MLNT no hubiese desarrollado esos planes ofensivos (lo que Marxito llama la “etapa osada o de la osadía”) y hubiese seguido en el plano de la propaganda armada? Nada muy diferente, hubiese sido desmantelado igual porque no hubiese podido defenderse de la ofensiva del aparato represivo que se desataba. La degradación de la vida clandestina cometiendo todo tipo de imprudencias, como lo cuenta Marxito, ya venía ocurriendo. El engorde del aparato, igual. Y se hubiese terminado en lo mismo.

¿Qué hubiese pasado si se hubiese aceptado la propuesta de rendición incondicional que planteaba Alicia Rey Morales? ¿Los militares hubiesen llevado adelante una revolución peruanista? ¿Los tupamaros se hubiesen reciclado en trabajos en el campo y gradualmente recuperado su libertad? La dejamos ahí.

Elena dice que eran los propios compañeros ganados por el MLNT los que pedían integrarse al aparato armado, ¿y qué podía haber hecho la organización entonces? La gente que el flautista trajo, de tan entusiasta, lo empuja y lo tira al río. Y el flautista, de tan linda música que tocaba, se deja llevar por su propia música.

¿Qué podían haber hecho? ¡Podían haber rectificado la orientación errónea! Seguir exclusivamente con la propaganda armada no tenía ya sentido, y era tan suicida como la osadía que se intentó. Marxito plantea la otra alternativa: desarrollar un movimiento clandestino de masas. ¿Por qué no lo hicieron?

Porque no tenían capacidad de hacerlo, porque no se habían preparado para hacerlo. Y por eso fueron derrotados.

Elena dice que Marxito, con lo que plantea sería, incoherentemente,un “critico de sí mismo”. Claro que sí. Crítica de sí mismo = autocrítica.

¡Esa es la idea!

No se trata acá de errores individuales sino de los problemas fundamentales de cada corriente. No se trata de “y vos que hablás, si la que te mandaste“. ¿O se trata?

Yo cometí errores en el MUSP y también hice cosas bien hechas. ¿A quién le importa? Lo que realmente importa es el error GLOBAL. Y que MI ERROR PRINCIPAL fue no haber tenido una actitud crítica ante mi propia organización, no haber buscado corregir el ERROR FUNDAMENTAL DE ORIENTACIÓN desafiado eso de creerse la musiquita que tocábamos (que en nuestro caso era otra, pero es lo mismo).

En mi descargo diré: era difícil hacer eso. Te expulsaban. Parece que a cierta persona lo explusaron del MLNT, y por eso…

En materia de expulsiones o apartamientos, nosotros batimos todos los récords, De una forma u otra, expresamente o de hecho, terminamos expulsando al 90%.

Cometimos el crimen de desperdiciar la calidad humana de aquellos 240, Pero ¿saben algo? NINGUNO colaboró con los militares, no eran de esos. Peor el crimen, entonces.

Nota final sobre el título de esta nota:

Algún crítico de la cultura machista que tenga formación freudiana pude decir que hay allí una alusión fálica. Es cierto, y es a propósito. Ya estamos viejos. ¿Qué piensan los viejos? No los viejos ladillas que solamente piensan en fastidiar todo lo posible, los otros. Piensan: ¿Qué voy a dejar? ¿Y qué tal, entonces, si tratamos de dejar una enseñanza verdadera, una actitud autocrítica, una mirada autocrítica sobre lo que hicimos, intentando ir a la raíz de los errores, en vez de seguir tocando(nos) la flauta? Antes, la disputa era ver quién mea más lejos. Problemas prostáticos y patéticos mediante, ahora sería quién meaba más lejos.

¿Eso vamos a dejar?

Por Fernando Moyano

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