Una respuesta a Alex Callinicos sobre Respect

El artículo de Alex Callinicos en “International Socialism” titulado “¿Hacia dónde va la izquierda radical?” [nº 120] es significativo a la hora de analizar el actual debate interno en el Socialist Workers Party (SWP) así como por la argumentación que defiende. Marca el final de una era: la de John Rees al frente del trabajo electoral, y la transición hacia una nueva mayoría en el Comité Central (CC) del SWP. Callinicos expone su visión sobre el desarrollo de partidos de izquierda radical en Europa durante los últimos ocho o nueve años. El telón de fondo del artículo es la destitución de John Rees y el desarrollo del debate que se está produciendo dentro del SWP.

La cuestión de los partidos amplios y la izquierda radical es hoy de importancia, y Callinicos está en lo cierto al enfatizar que las condiciones objetivas siguen persistiendo para la irrupción de tales partidos, a pesar de los pasos atrás que sin duda se han producido. Él argumenta que: “cualquier revolucionario/a que se precie de serlo debería lanzarse con entusiasmo a construir estas formaciones”. Estamos de acuerdo. Pero esta posición apenas se ve reflejada en la actual práctica del SWP bajo la nueva mayoría en el CC, ya que la Left List está ahora prácticamente sin actividad.

Callinicos, al tratar con la situación en Gran Bretaña (una parte importante de su artículo trata sobre el nacimiento del Nuevo Partido Anticapitalista en Francia) defiende completamente las políticas del SWP durante y después la escisión en Respect a pesar de la destitución de John Rees. Las críticas a John Rees parecen ser confinadas a unos pocos errores y no al conjunto de la línea estratégica que él desarrolló. Alex Callinicos incluso repite el mito de que la consecuencia de la escisión en Respect fué que las dos partes en disputa (Respect y la Left List) sufrieron un “eclipse electoral” en las elecciones de la Asamblea de Londres en Junio de 2008. Si bien esto fue cierto para la Left List, si echamos un vistazo a los resultados de Respect comprobaremos que en términos generales se mantuvo a un nivel aceptable..

El otro mito que Callinicos repite es que la escisión en Respect en Noviembre de 2008 fue una división entre izquierda y derecha, con George Galloway y otros siguiendo la línea derechista del PT brasileño y del PRC italiano y con el SWP defendiendo una línea más de izquierdas. Esto no es cierto. Lo que estaba en juego no eran políticas de izquierdas contra políticas de derechas sino la democracia interna de Respect y el papel y funcionamiento del SWP dentro de las estructuras de Respect. Fue el rechazo del SWP a perder el control sobre estas estructuras y de esta manera responder positivamente a una propuesta de George Galloway que defendía más pluralidad en los órganos de decisión lo que desencadenó la crisis. La propuesta de Galloway de nombramiento de algún nuevo compañero con la misma autoridad que John Rees en los órganos de dirección de Respect , fue presentada por la dirección del SWP como una declaración de guerra contra su organización. El mismo Callinicos describió la carta de Galloway como un “ataque al SWP”. Este fue el motivo real que desencadenó la disputa.

Lo que surgió después de la escisión, es decir, Respect Renewal, no era una sección derechista de la antigua versión de Respect, sino una sección del antiguo Respect que defendía la democracia dentro de la organización. Dentro de Respect Renewal se visualizaban claramente un abanico de diversas posiciones políticas de cara a construir Respect. De hecho algunos de los debates que existían en el antiguo Respect continúan vigentes en el nuevo.

Un factor importante que ayuda a entender la posición del SWP en Respect fue su rechazo a tratar a Respect como un partido político pero insistir en verlo como el ya famoso “frente único de tipo especial”. Este análisis fue desarrollado por John Rees y es fervientemente defendido por Alex Callinicos. El resultado práctico que sigue al análisis del “frente único de tipo especial” es colocar a Respect como cualquier otro frente único entre los cuatro o cinco que el SWP está involucrado. De entre todos ellos Respect era el frente electoral. Callinicos ataca el electoralismo, pero la posición del SWP ha tenido siempre el electoralismo en su ADN, ya que sólo activaba Respect para las contiendas electorales, tal y como corresponde a la lógica del planteamiento de “frente único”.

Esto significó que Respect no podía desarrollarse como un partido político en sentido completo pues sólo era útil cuando había unas elecciones. En la mayoría de las otras campañas el SWP aparecía como tal, a través de sus propias estructuras y bajo su propia dirección. No es cierto lo que argumenta Callinicos sobre que yo o Socialist Resistance defendiéramos que el SWP debía disolverse en Respect. De hecho nosotros argumentamos por lo contrario. Dijimos que es esencial que los socialistas revolucionarios mantengan una presencia organizada en una organización como Respect. Partidos como Respect son de naturaleza multi-tendencias, la vida entre diversas tendencias debería ser transparente, abierta y ser una parte natural más de la vida política y desarrollo del partido. Otro motivo para mantenerse organizados es que los/as socialistas revolucionarios tienen un conjunto de ideas que van más allá de las de un partido amplio y las cuales necesitan ser desarrolladas y defendidas de manera natural. Esta es la situación en la mayoría de partidos amplios en Europa que han surgido en los últimos años, en particular en los más exitosos.

Es cierto que yo mismo, y otros, hemos defendido el modelo del Scottish Socialist Party, y todavía lo hacemos. Pero nunca lo hemos defendido como un principio general. No creemos que haya que copiar cada detalle de su funcionamiento, pues algunos aspectos no podrían ser transportados mecánicamente a la situación inglesa. El tamaño del SWP en comparación a las otras fuerzas políticas es completamente diferente en Inglaterra respecto a Escocia y esto tiene implicaciones a la hora de definir el funcionamiento de un partido amplio. La cuestión por tanto no es que el SWP funcione o no como una organización tanto dentro como fuera de Respect, sino cómo lo hace y qué tipo de relación se establece entre su trabajo dentro y fuera de Respect.

Es cierto que tratar la cuestión del tamaño del SWP en relación a otras organizaciones no era un tema fácil, pero podría haber sido solucionado si el SWP hubiese tenido intención real de hacerlo. Esa intención real hubiera significado que el SWP debía limitar su peso numérico en los procesos de toma de decisiones en Respect y dejar espacio para respirar. Significaba que el SWP debía permitir a sus miembros a participar en Respect sin mandato y que hiciera la mayoría de su trabajo de agitación a través de Respect y no bajo sus propias siglas. Significaba priorizar el perfil de Respect más que el del SWP en los eventos públicos. El SWP no estaba preparado para hacer ninguna de estas cosas. Hay una lógica en su razonamiento: no iba a hacer todas estas cosas porque Respect era únicamente un frente único y no un partido político

Alex Callinicos argumenta que el SWP no quiso ejercer el control aplastante sobre Respect que de hecho ejerció. Esto no es verdad. El SWP, bajo la dirección de John Rees y presumiblemente con el beneplácito del Comité Central, tomó la decisión de hacer exactamente eso hace mucho tiempo (de hecho la decisión se remonta a los últimos días de la Socialist Alliance). Decidieron que no estaban preparados para participar en organizaciones amplias a menos que tuvieran un grado de control que reflejara su tamaño y su inversión de recursos destinados al proyecto. Fue planteado exactamente en estos términos y una elección consciente.

Como resultado de esto incrementaron el tamaño de la delegación del SWP en el Consejo Nacional de la Socialist Alliance (SA) de 5 a 15 (si recuerdo bien) con reuniones previas antes de las reuniones de la SA. Esta decisión representó un punto de inflexión negativo en la buena orientación que el SWP estaba desarrollando hacia la construcción de partidos amplios en el período de 2000-2001.

El SWP practicó esta política en Respect desde el principio. Al cabo de dos años se generó una situación en la cual había poca influencia real de cualquiera que participara en los órganos de decisión de Respect. Para saber que iba a hacer Respect podías preguntar directamente al SWP que querían hacer y no debías preocuparte de nada más. Las decisiones importantes no se tomaban en los órganos de dirección de Respect, sino en las estructuras de dirección del SWP y posteriormente se trasladaban a Respect. Esta fue la causa real de la escisión en Respect y no algunos análisis ficticios sobre la polarización que se vivió en verano de 2007.

Con John Rees fuera del área de trabajo electoral la nueva mayoría del Comité Central está empezando a desmantelar algunos de los logros del período de “partido amplio” y están estableciendo la nueva línea de priorizar “construir el partido (el SWP)”. Un buen indicador de hasta donde llega la nueva orientación es la actitud que Alex Callinicos muestra ahora hacia el componente musulmán de Respect. No hace demasiado John Rees lideró las posiciones de acercamiento a la comunidad musulmana radicalizada contra la guerra en Irak. Esta relación entre la izquierda tradicional y la comunidad musulmana radicalizada fue lo que llevó a Respect a penetrar y participar en la vida política de una comunidad de población inmigrante como nunca antes había hecho una organización de izquierdas en Gran Bretaña. Callinicos en su artículo hace ahora también suya la crítica fácil de muchos que desde la izquierda criticaban a Respect porque no estaba haciendo un desarrollo real en estas comunidades sino que Respect está simplemente buscando “ganar votos de forma oportunista a través de los líderes de las comunidades”. El SWP antes rechazaba estas críticas, era cuando tenía el control de Respect. Las caracterizaba como “Islamofobia”….Cómo han cambiado las cosas…

* Alan Thornett forma parte del Internacional Socialist Group (sección británica de la Cuarta Internacional) y del Consejo Nacional de Respect. Traducción: Pablo Fernández

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS