Una crisis de dimensiones inéditas: las astronómicas cifras de la crisis del capital parasitario siguen creciendo

La crisis costará a la banca mundial 4 billones de dólares

El crédito mundial caerá un 4%, el primer descenso desde la Gran Depresión

Las bolsas mundiales parecían haber atisbado la luz al final del túnel de la crisis bancaria en las últimas dos semanas de subidas. Pero los expertos del Fondo Monetario Internacional advirtieron ayer en Washington que la contracción brutal de crédito y el devastador proceso de desapalancamiento que ha paralizado las finanzas y ha provocado la primera contracción económica mundial desde la Gran Depresión está lejos de su fin. Pese a «alguna mejora del mercado interbancario en los últimos meses – se explica en el informe de estabilización financiera presentado ayer-«al saneamiento de los balances bancarios aún le queda un largo camino».

Concretamente, el Fondo calcula que los bancos se verán forzados a anular activos en sus balances por un valor total de 4 billones de dólares (billones europeos) antes del 2010, debido al deterioro de la calidad de crédito. Esta enorme destrucción de activos bancarios – equivalente a la actividad económica española durante cuatro años-provoca una reducción sin precedentes de créditos esenciales para el funcionamiento de la economía mundial.

En octubre, reconoce el FMI, «se calculaba que las inyecciones de capital al sistema bancario – entonces unos 675.000 millones de euros-evitarían una contracción de crédito. pero «esto ha resultado optimista», confiesa. El Fondo prevé una contracción del 4% del crédito privado e EE. UU. y Europa, la mayor desde los años treinta, y todo indica que hay una espiral descendente en la que la contracción del crédito paraliza la actividad económica y, a su vez, obliga a los bancos a liquidar más activos.

En un proceso de globalización financiera marcha atrás simultáneo al colapso del comercio mundial, «los prestamos transfronterizos caen a un ritmo aún mayor que los créditos totales», advierte el Fondo. Lejos de estar en su fase final – según advirtió el principal autor del informe, que acaba de incorporarse como principal gurú financiero del Fondo, el economista español José Viñals-,»dos terceras partes de las anulaciones de activos bancarios aún están por ver». Lo que significa que las anulaciones aún por producirse, según el Fondo – unos 2,6 billones de dólares-son mayores que las que teníamos hace un año, cuando el equipo financiero de la institución asustó al mundo al prever que el coste de la crisis de las hipotecas subprime sería la liquidación de activos bancarios por 1,5 billones de dólares. Dicho de otro modo, como comentó la semana pasada Robert Reich, economista de Berkeley: «No estamos al principio del fin ni tan siquiera al fin del principio».

Las pérdidas bancarias que calcula el Fondo son más de tres veces lo que estimaba a principios del 2008, cuando su cálculo sólo incluía activos estadounidenses en momentos en los que todavía se creía que la crisis procedía del colapso de las hipotecas subprime en Estados Unidos. Ahora, la crisis es definitivamente mundial y el colapso de la economía global impacta sobre la banca de la misma manera que la crisis bancaria provocó la recesión. Y, si cabe, la situación empieza a tener peor aspecto en Europa y los mercados emergente que en Estados Unidos.

El Fondo calcula que los bancos de la zona euro tienen necesidades de recapitalización por valor de 375.000 millones de dólares -600.000 millones si se incluyen los bancos británicos y otros no pertenecientes a la zona euro-.Estados Unidos ya ha llegado más lejos por el camino de la recapitalización con necesidades de 275.000 millones de dólares. La debilidad de la banca europea – que puede verse forzado a borrar de sus balances créditos a empresas superiores a 250.000 millones de euros-se produce cuando arrecia la preocupación por la situación en la Europa del Este.

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