Una carta para el Cambio 20D

Por Víctor López

Entiendo y comparto en gran medida los argumentos de los que sí votarán a Podemos u otras candidaturas similares, para así posibilitar “pequeños cambios” que creen un clima más favorable a los más desfavorecidos socialmente. Aunque pienso que es preferible un pequeño cambio conseguido por la movilización social, a un gran cambio “otorgado desde arriba”. Los grandes cambios otorgados, suelen ser consecuencia de muchas presiones ejercidas previamente “desde abajo”

Un año hace ahora que escribí junto a Fernando Ventura y Beltrán Roca, un folleto fruto de un debate epistolar a tres bandas sobre el posicionamiento de abstención o participación que tenía cada uno sobre las elecciones municipales(http://kaosenlared.net/los-libertarios-y-las-elecciones-municipales-tres-visiones-contrapuestas/)  y mucho ha cambiado desde entonces.
Al entender que una candidatura municipal que se organizó en mi pueblo era una agrupación de electores, que agrupaba tanto a gente de Podemos como independientes y movimientos sociales, y que no estaba orgánicamente vinculada a nivel estatal ni regional con ningún partido ni ninguna otra candidatura, vi pertinente participar en ella como candidato independiente y tener la posibilidad de intervenir en el Ayuntamiento con tesis municipalistas libertarias, actuar contando con los movimientos sociales, ecologistas, marea verde, bolsa de asociación de parados, municipalizar el suelo, fomentar la autoconstucción… Es decir, trasladar la capacidad de decisión a las organizaciones del pueblo y potenciar y construir instituciones autónomas de contrapoder con municipios libres.
Ahora me planteo no votar en las elecciones generales.
No es un acto religioso el mío, simplemente veo el voto como una transacción: yo te doy mi voto, tú me das algo a cambio (ejemplo histórico CNT y el Frente Popular, cuando se acordó la libertad de presos) pero que yo sepa, ningún partido de los que compiten ahora, va a ofrecerme algo a cambio de mi voto que signifique un “cambio”, un proceso constituyente en el que se sienten las bases de una nueva organización social.
Entiendo y comparto en gran medida los argumentos de los que sí votarán a Podemos u otras candidaturas similares, para así posibilitar “pequeños cambios” que creen un clima más favorable a los más desfavorecidos socialmente.  Aunque pienso que es preferible un pequeño cambio conseguido por la movilización social, a un gran cambio “otorgado desde arriba”. Los grandes cambios otorgados, suelen ser consecuencia de muchas presiones ejercidas previamente “desde abajo”
También pienso, por otro lado, que miles de personas tienen que recorrer su propio camino y que deben, a mi modo de ver, equivocarse votando y adquirir así un pensamiento crítico consigo mismo que contribuya a razonar su decisión a la hora de volver a enfrentarse a próximas elecciones.
Sí veo con claridad que en estas elecciones se deja por el camino el rupturismo, y por tanto  el Proceso Constituyente y la amnistía de los presos sociales (dos puntos que me parecen innegociables) y cómo las listas electorales engordan de arribistas y “especialistas de la política” impregnados de una formación asistencialista y delegacionista que a lo sumo aspiran a ser el recambio de las viejas élites, siendo en definitiva este movimiento una cooptación de lo institucional a los movimientos sociales, algo que no sólo no acelera un hipotético proceso rupturista sino que lo neutraliza.
Por último, votemos o nos abstengamos, creo que es necesario que el pensamiento crítico y rupturista siga extendiéndose en los movimientos sociales y en las aventuras electorales.  Considero imprescindible que la gente que sigue en dichas aventuras y que tenga este pensamiento crítico, lo mantenga en comunión con la que desde los movimientos sociales hace este mismo análisis de necesidad de cambio, propiciando lugares de encuentro y confluencia más allá de estructuras verticales partidistas por un lado, y de enguetamiento por otro.
Nada más.  Sólo espero que esta nueva cita electoral, no acabe por enfriar definitivamente el entusiasmo de muchos nuevos militantes que pusieron grandes esperanzas de cambio y regeneración en la participación institucional y que comprueban día tras día cómo sus expectativas se ven defraudadas.
Victor Lopez candidato de “Sí se puede Dos Hermanas”en las pasadas elecciones municipales.
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