Una aproximación polémica a la teoría marxista de la crisis

El número 1 de Contrarios abría sus páginas con un interesante dossier sobre «las crisis del capitalismo» que pretendía traer «a la memoria los rasgos esenciales de la teoría marxista de la crisis», a la vez que aportar «análisis diferenciados de la situación actual» (p. 21). En este artículo, pretendemos referirnos tan sólo al primer punto —la teoría marxista de la crisis económica en general—, y sólo desde el punto de vista económico, haciendo, pues, abstracción del hecho de que, en efecto, y tal como escribe Manuel Ballestero, «la crisis de la sociedad capitalista hoy es más que económica (…) es una crisis histórico-moral de todo el sistema» (Ballestero 1989:35). En su introducción «polémica» a la cuestión, este autor se propone reflexionar «acerca de los mecanismos últimos y más generales de la crisis» (p. 22), es decir, sobre los «mecanismos profundos que provocan el desarrollo cíclico y crítico del sistema del capital» (p. 23), en una perspectiva crítica contra quienes ven en el capitalismo «un espacio histórico infinito y abierto de expansión», donde se realiza sin problemas el «despliegue ascendente de ese capitalismo benefactor y democrático» (p. 24). A éstos, Ballestero les lanza provocativamente la idea «primaria y simplificada de las crisis, entendidas como de subconsumo y pauperización» (ibidem), si bien matiza que no se trata de una «pauperización generalizada y perceptible a simple vista» (p. 27). Por otra parte, ataca Ballestero la visión «apocalíptica» y «catastrofista» del «desplome automático del sistema», señalando que «E. Varga puso las cosas en su sitio, indicando que en Marx la teoría de la crisis y la del derrocamiento revolucionario del sistema son inseparables» (pp. 24, 27).

Todas estas afirmaciones son muy sugerentes y apuntan directamente a cuestiones verdaderamente centrales de la problemática de las crisis; sin embargo, resulta algo decepcionante para el lector que Ballestero se refiera en su exposición exclusivamente (si prescindimos de los intervinientes del debate organizado en 1956 por la revista Cahiers Internationaux) a autores tradicionalmente considerados como «subconsumistas», tales como Léon Sartre o Paul Sweezy (1[1]), o bien a representantes de la «teoría de la desproporcionalidad» sectorial como origen de la crisis, como por ejemplo Hilferding o Tugán-Baranovski (2[2]). Nuestra decepción procede, concretamente, del hecho de que no creemos que la teoría del subconsumo o la de la desproporcionalidad puedan explicar la necesidad de la crisis económica capitalista. Pero antes de entrar a fondo en esta cuestión, es preciso aclarar algo. Negar la teoría del subconsumo como fundamento de la crisis no equivale a negar el subconsumo. Marx considera el subconsumo relativo de la clase obrera en el capitalismo como una realidad, pero no como algo exclusivo del modo de producción basado en el capital, sino característico de todo tipo de sociedades basadas en el antagonismo de clases. El subconsumo relativo de los trabajadores caracterizaba también a la sociedad antigua, a la sociedad medieval y a la sociedad moderna precapitalista, como caracteriza hoy a la sociedad capitalista contemporánea (3[3]). Por tanto, no puede fundarse sobre esa realidad —una realidad que trasciende al sistema del capital— una teoría que pretenda explicar un fenómeno, la crisis, que, sin embargo, es exclusivamente típico de la sociedad capitalista. Porque, efectivamente, aquí no nos estamos refiriendo a cualquier crisis, sino rigurosamente a la crisis cíclica de la acumulación capitalista, crisis para cuyo estudio Marx recurrió al análisis de las contradicciones del proceso de valorización del capital (como fundamento de la acumulación del capital y del desarrollo de la producción), llegando a la conclusión de que dichas contradicciones se expresan especial y sintéticamente en el conjunto de movimientos que afectan a la tasa y a la masa de ganancia. Estos movimientos, que él caracterizó como «ley de la tendencia descendente de la tasa de ganancia», va a ocupar el resto de nuestra exposición»

Diego Guerrero,

Octubre de 1989



texto completo en archivo adjunto o en

http://www.correntroig.org/spip.php?article568

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS