Publicado en: 19 diciembre, 2015

Un mitin agresivo

Por Pedro Sin Nombre

Ya os dije que la campaña electoral os iba a dejar KO.

Que estamos viviendo una de las campañas más agresivas en años, es un hecho constatado del que Rajoy está siendo la última portada. No pondré las duras imágenes de la torta que le obligará a comprarse unas gafas nuevas, por innecesario, porque ya la hemos podido ver todo el mundo.

Candidaturas de IU-UP y Podemos también han sufrido agresiones por parte de encapuchados y hasta han recibido disparos, pero ha sido un veloz puñetazo el que se ha ganado las simpatías de todas las portadas de los medios de comunicación y los actos de condena de todos los partidos de la oposición, que para eso la derecha también está muy unida, no como la izquierda.

Si hablamos de condenar la violencia, tendremos que hablar de violencia, y mejor que Javi Trasancos no podré hacerlo http://www.ajierro24horas.com/hablemos-de-violencia/. De cualquier forma, son muchas las personas que se han apresurado a condenar el bofetón propinado por un joven antifascista de 17 años.

¿Qué cómo se todo eso de él? Pues, porque como todo lo que atañe a los intereses de la oligarquía, aquí la legalidad no se ha cumplido para preservar el anonimato de un menor, de un “agresor”, porque todos sabemos que para que te pongan un apodo positivo tienes que robar dinero, como “el pequeño” Nicolás.

Entiendo que haya amigos míos que hayan condenado esta explosión de rabia individual, palabras de repudia de personas despolitizadas, pero no veo con buenos ojos que líderes de la oposición que se dicen de izquierdas lo hagan cuando sus propias agrupaciones han recibido peores agresiones y nadie ha puesto el titular ni la repulsa en su calendario. Los líderes de izquierda deben crear conciencia de clase, no degradarla.

Pero que no te engañen los medios de comunicación de la oligarquía y sus candidatos a la presidencia. Somos muchas personas que vimos toda la rabia condensada en un buen puñetazo y que nos arrancó de nuestros sillones para gritar “¡OLÉ!”, y no ha hecho falta estar muy concienciado para ello, la rabia concentrada después de tantos despidos, desahucios, suicidios, multas y cargas en manifestaciones, que no hace falta ser comunista para alegrarse por ello.

Con la inestabilidad emocional provocada por la imagen, los medios se lanzaron a arrojar luz sobre el caso, y no fueron pocas las personas que se detractaron de sus palabras al conocer que el joven es un familiar político del propio Presidente del Gobierno http://www.eldiario.es/politica/agresor-Rajoy-sobrino-mujer_0_463704006.html.

Aquí ya se habla de “atentado de falsa bandera”, como si el invento de Resistencia Galega no valga para estas cosas http://www.eldiario.es/galicia/resistencia-galega-trabajadores_0_243226466.html. Aunque también se dice que el chiquillo sólo tenía ganas de fama, como el que empotró su coche contra la sede del PP o el que antes de prenderle fuego a un bando pidió que todos salieran para no hacer daño a nadie… todos quieren fama, ya nos lo demuestra Amador cuando le desahucian en LQSA… es eso o que ya hay quienes no pueden tragar más mierda.

Para mí, en todo esto, hay tres cuestiones para las que nos tendríamos que sentar a hablar:

1) La rabia acumulada está dando muestras de que le queda poco para estallar. Podemos seguir el camino de la oligarquía, dejarla crecer descontroladamente mientras se amontonan los suicidios por desahucios, o podemos empezar a organizarla en una organización de vanguardia que pegue los puñetazos y tire las piedras en el sitio y lugar más idóneos para nuestros intereses como clase, y no para con nuestros intereses de ciudadanos que se contentan con el estallido de rabia puntual. Yo opto porque nos remanguemos para organizar.

2) El aspecto sociológico, derivado de la falta de conciencia política, en la creación de mil facciones comunistas que dicen casi, casi lo mismo, pero que están enfrentadas entre ellas. Aquí, algunos comunistas siguen aplaudiendo la acción del joven y otros prefieren retractarse de sus emociones iniciales, por lo que se generan dos grupos antagónicos: los que apoyan la acción individual y los que no. Y con cada puñetazo de nuestra historia reciente, se han ido creando los diferentes grupos comunistas que se creen en posesión de la verdad absoluta. Todas las familias tienen “rojos” y “fachas”, y esto no deja de ser una acción aislada e individual. Nuestra tarea como comunistas es reorganizar a cada grupo de comunistas derivados del pasado para hacer frente a las circunstancias presentes, y no crear otros dos grupos nuevos por una torta mal dada.

3) La idolatría de la violencia. Se llame violencia o autodefensa, no dejamos de hablar de situaciones anormales para el común de las personas. Yo mismo me he visto obligado a tener que pelear, y aunque no me fustigue por haber empleado la violencia, sí he sentido la tristeza de tener que llegar a semejantes situaciones. Reconozco en el sistema capitalista que consiente al fascismo toda la violencia que nos genera, pero no puedo permitir que nuestro discurso se base en la misma violencia. En nuestras barricadas entra toda la clase obrera, desde el poeta revolucionario hasta la educadora infantil que se pone la bandera de Francia después de unos terribles atentados, y unos deben entender que la violencia no es el mejor camino y los otros deben aprender que no deben condenar las respuestas agresivas contra el agresor (al igual que nadie criticaría al que apaliza al maltratador).

Debo decir, para finalizar, que debo dar gracias a las noticias de Canal Sur, que, aunque lo criticasen desde la Plaza Podemos después de las elecciones autonómicas, es el noticiero televisivo más objetivo e incisivo de los que me llegan, y es por el que me pude enterar de semejante suceso del que hemos hablado. Y, en homenaje a ellos (que repitieron la imagen hasta tres veces), os dejo con el vídeo de lo sucedido por tierras gallegas que es buenísimo https://www.youtube.com/watch?v=3VwLjHG2LM8.

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