Un grupo de 538 privilegiados eligen al presidente de los EEUU

Barack Obama decidió desde el principio de su carrera presidencial que el colegio electoral no le iba a quitar la presidencia como le sucedió a Al Gore en el año 2000, cuando su derrota en Florida por 537 votos dió la victoria a George Bush por 271 votos electorales frente a los 266 del demócrata. Por eso ha diseñado la mayor operación de promoción de voto en la historia y que alcanza cifras espectaculares en estados como Carolina del Norte, Virginia y, por supuesto Florida, donde unos 657.000 votantes novatos son demócratas.&nbsp

En Estados Unidos no gana el candidato que más votos tenga sino que decide el colegio electoral, ese que crearon los padres fundadores de la nación para elegir al presidente indirectamente. Lo dice el artículo II de la Constitución estadounidense: "Cada Estado debe nombrar, de la manera que cada legislatura lo decida, a un número de electores, igual al número de senadores y de congresitas que representen al estado en el Congreso. Pero ni los senadores, ni los congresistas ni ninguna persona que ocupe un puesto en el gobierno debe ser nombrado un elector".&nbsp

De esta forma el colegio electoral está formado 538 miembros, uno por cada congresista (435), 100 más por cada uno de los senadores y tres electores adicionales que representan al Distrito de Columbia, donde está la capital Washington, y se necesitan 270 votos electorales para ser elegido presidente de Estados Unidos.&nbsp

El colegio electoral se reune en las capitales de cada estado el primer lunes después del segundo miércoles de diciembre, es decir, el 15 de diciembre este año, y en cada estado los electores votan por el presidente y el vicepresidente. El día 6 de enero, son los reyes para los candidatos porque entonces se hacen públicos los ganadores definitivos. Las encuestas dicen que la mayoría de los norteamericanos acabarían con el colegio electoral porque convierte a pequeños estados y localidades que pintan poco nacionalmente en decisivos y reduce a los grandes centros urbanos en meros comparsas.&nbsp

Una de las incongruencias de este proceso es que puede haber un empate entre Obama y John McCain con 269 electores cada uno y que el voto directo de los norteamericanos no sirva para elegir al nuevo presidente.&nbsp La enmienda número 12 de la Constitución de EEUU -adoptada en 1804 después del empate electoral y las deliberaciones por las que Thomas Jefferson terminó convirtiéndose en el ocupante de la Casa Blanca- establece que cuando no existe una mayoría de votos electorales la Cámara de Representantes elige al presidente y el Senado al vicepresidente y se garantiza la cohabitación de los partidos en el poder ejecutivo.&nbsp

En este escenario se espera que Obama salga beneficiado porque los demócratas aspiran a mantener el control de la Cámara de Representantes aunque en el Senado pueden ganar pero sin tener mayoría absoluta lo que asegura que el drama estará garantizado durante semanas.

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