Un fotoperiodista de la ‘Directa’ se querella contra un antidisturbios de los Mossos por romperle un dedo de la mano

Publicidad

Con representación legal de Iridia, Victor Serri se querella contra un agente de la Brigada Móvil de los Mossos por  golpearlo repetidamente con la porra y fracturarle un dedo de la mano. Los hechos se produjeron el pasado 29 de septiembre, mientras el coordinador del área de fotografía de este medio hacía la cobertura informativa del Holi Festival, convocado para hacer frente al homenaje de la plataforma Jusapol los policías del 1 de Octubre

Dieciséis páginas divididas en siete apartados que contienen un buen puñado de argumentos, jurisprudencia y diligencias de investigación para la comprobación de los hechos (testificales, documentales y periciales) con el objetivo de sentarse en el banquillo de los acusados ​​un miembro de la Brigada móvil (BRIMO) de antidisturbios de los Mossos.

Así es el documento de la querella que el Centro para la defensa de los derechos humanos iridia, representado por la letrada Marta Valldaura, y el fotoperiodista y coordinador del área de fotografía de la Directa , Victor Serri, han registrado en el Juzgado de Guardia de Barcelona para que se depuren responsabilidades sobre la agresión policial que le apartó durante un mes de su ejercicio profesional.

En un primer momento, a principios de octubre, se interpuso una primera denuncia que fue desestimada a pesar de las numerosas evidencias existentes y el abundante material probatorio aportado. Es por esta negativa que ahora se ha presentado una querella, que al menos obliga a abrir la instrucción del caso y tomar declaración al denunciante, al acusado ya los testigos, como preludio de la decisión de enviar o no el caso a juicio.

El episodio tuvo lugar en la Via Laietana de Barcelona, ​​a la altura de la plaza del Ángel, el pasado sábado 29 de septiembre, cuando los Comités de Defensa de la República (CDR) y ARRAN Jovent convocaron una movilización que inicialmente debía producirse en la plaza de Sant Jaume. El motivo era protestar contra el homenaje que la plataforma policial Jusapol quería llevar a cabo para honrar los agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y la Guardia Civil que participaron de la Operación Copérnico desplegada en el Principado los meses de septiembre-octubre de 2017.


Dos delitos con agravantes

Sobre las once y media de la mañana de ese día, algunas personas tiraron pintura de colores en polvo contra la línea policial que les cerraba el paso, parapetada ante seis furgonetas que bloqueaban la calzada para evitar que las antifascistas accedieran ante el edificio de la Jefatura Superior de Policía, de donde arrancaba la marcha españolista. Tras una primera carga policial se produjo una segunda acometida por parte de los Mossos, de resultas de la cual el fotoperiodista, que iba visiblemente identificado con el brazalete naranja de prensa aunque no es obligatorio llevarlo, resultó herido.

El texto presentado en el juzgado describe que «mientras el Sr. Serri seguía atrapado entre la multitud y el cordón policial, el agente con NOP D602A1836, con plena conciencia de que se trataba de un periodista y para evitar que siguiera ejerciendo su tarea, lo golpeó con la porra, con la clara intención de lesionarlo «. Posteriormente añade que a pesar de que el fotoperiodista intentaba retirarse para atrás a la vez que decía «soy prensa», el mismo agente «lo golpeó nuevamente propinándole varios golpes».

A pesar de las dificultades a efectos de identificación que provoca el Número Operativo de la Policía (NOP), código alfanumérico ubicado en el dorso del uniforme de los antidisturbios de Mossos que determina la unidad, la furgoneta y el rango del agente, este permitirá determinar la Tarjeta de Identificación Policial (TIP) y dar con el policía responsable de esta actuación.

La querella hace especial énfasis en el hecho de que el agente utilizó la porra con una trayectoria de arriba a abajo, «dirigiendo el golpe directamente contra la mano del Sr. Serri con la que estaba sujetando la cámara de fotos, que seguía teniendo a la altura de la cara «. Este procedimiento es irregular y contrario a los protocolos policiales, al golpear por encima de la cintura y de forma vertical en el suelo con una trayectoria de arriba hacia abajo, por lo que se pide que las lesiones sean consideradas por dolo y no por imprudencia, es decir, efectuadas con pleno conocimiento del riesgo implícito de la acción, «con la única intención de causar el detrimento a la salud e integridad física» del agredido.
Fruto de los diferentes golpes de porra, Victor Serri tuvo que ser atendido en primera instancia al CUAP de Gracia y posteriormente a traumatología del Hospital de Sant Pau, donde le certificaron una fractura del dedo índice de la mano derecha a parte de las contusiones y hematomas en las costillas y la pierna derecha. Estas lesiones le llevaron a estar durante un mes de baja laboral apartado de su tarea profesional, causándole -entre otros- un perjuicio económico.

Por todo ello, tanto el denunciante como su representación legal consideran que los hechos son constitutivos de un delito de lesiones con instrumento peligroso, con el agravante de prevalencia de carácter público y de abuso de superioridad, así como de otro delito cometido por funcionario público contra los derechos individuales. Este último al considerar que los Mossos, una vez más, han querido «impedir al querellante que ejerza su derecho de libertad de prensa y de informar enmarcado en el derecho fundamental de libertad de expresión y de información», reconocidos no sólo en el artículo 20 de la Constitución Española sino en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Convenio Europeo de Derechos Humanos y el Pacto internacional de Derechos Civiles y Políticos.


Un fotoperiodista de la ‘Directa’ es querella contra un antidisturbis dels Mossos per trencar-li un dit de la mà

Amb representació legal d’Irídia, Victor Serri es querella contra un agent de la Brigada Mòbil dels Mossos d’Esquadra per colpejar-lo repetidament amb la porra i fracturar-li un dit de la mà. Els fets es van produir el passat 29 de setembre, mentre el coordinador de l’àrea de fotografia d’aquest mitjà feia la cobertura informativa de l’Holi Festival, convocat per fer front a l’homenatge de la plataforma Jusapol als policies de l’1 d’Octubre

Setze pàgines dividides en set apartats que contenen un bon grapat d’arguments, jurisprudència i diligències d’investigació per a la comprovació dels fets (testificals, documentals i pericials) amb l’objectiu de seure a la banqueta dels acusats un membre de la Brigada Mòbil (BRIMO) d’antidisturbis dels Mossos d’Esquadra.

Així és el document de la querella que el Centre per la defensa dels drets humans Irídia, representat per la lletrada Marta Valldaura, i el fotoperiodista i coordinador de l’àrea de fotografia de la Directa, Victor Serri, han registrat al Jutjat de Guàrdia de Barcelona perquè es depurin responsabilitats sobre l’agressió policial que el va apartar durant un mes del seu exercici professional.

En un primer moment, a principis d’octubre, es va interposar una primera denúncia que va ser desestimada tot i les nombroses evidències existents i l’abundant material probatori aportat. És per aquesta negativa que ara s’ha presentat una querella, que almenys obliga a obrir la instrucció del cas i prendre declaració al denunciant, a l’acusat i als testimonis, com a preludi de la decisió d’enviar o no el cas a judici.

L’episodi va tenir lloc a la Via Laietana de Barcelona, a l’altura de la plaça de l’Àngel, el passat dissabte 29 de setembre, quan els Comitès de Defensa de la República (CDR) i Arran Jovent van convocar una mobilització que inicialment s’havia de produir a la plaça de Sant Jaume. El motiu era protestar contra l’homenatge que la plataforma policial Jusapol volia dur a terme per honrar els agents del Cos Nacional de Policia (CNP) i la Guàrdia Civil que van participar de l’Operació Copèrnic desplegada al Principat els mesos de setembre-octubre de 2017.


Dos delictes amb agreujants

Sobre dos quarts de dotze del matí d’aquell dia, algunes persones van llençar pintura de colors en pols contra la línia policial que els barrava el pas, parapetada davant sis furgonetes que bloquejaven la calçada per evitar que les antifeixistes accedissin davant l’edifici de la Prefectura Superior de Policia, d’on arrencava la marxa espanyolista. Després d’una primera càrrega policial es va produir una segona escomesa per part dels Mossos, de resultes de la qual el fotoperiodista, que anava visiblement identificat amb el braçalet taronja de premsa tot i que no és obligatori portar-lo, va resultar ferit.

El text presentat al jutjat descriu que l’agent amb NOP D602A1836 “va colpejar-lo amb el bastó policial, amb la clara intenció de lesionar-lo”

El text presentat al jutjat descriu que “mentre el Sr. Serri seguia atrapat entre la multitud i el cordó policial, l’agent amb NOP D602A1836, amb plena consciència que es tractava d’un periodista i per tal d’evitar que seguís exercint la seva tasca, va colpejar-lo amb el bastó policial, amb la clara intenció de lesionar-lo”. Posteriorment afegeix que malgrat que el fotoperiodista intentava enretirar-se endarrere a la vegada que deia “sóc premsa”, el mateix agent “el va colpejar novament propinant-li diversos cops”.

Tot i les dificultats a efectes d’identificació que provoca el Número Operatiu de la Policia (NOP), codi alfanumèric ubicat al dors de l’uniforme dels antidisturbis de Mossos que determina la unitat, la furgoneta i el rang de l’agent, aquest permetrà determinar la Targeta d’Identificació Policial (TIP) i donar amb el policia responsable d’aquesta actuació.

Imatge presa entre el cordó policial i els manifestants, moments abans de l’agressió policial / Victor Serri

 

La querella fa especial èmfasi en el fet que l’agent va utilitzar la porra amb una trajectòria de dalt a baix, “dirigint el cop directament contra la mà del Sr. Serri amb la que estava subjectant la càmera de fotos, que seguia tenint a l’altura de la cara”. Aquest procediment és irregular i contrari als protocols policials, en colpejar per sobre de la cintura i de forma vertical a terra amb una trajectòria de dalt a baix, motiu pel qual es demana que les lesions siguin considerades per dol i no pas per imprudència, és a dir, efectuades amb ple coneixement del risc implícit de l’acció, “amb l’única intenció de causar el detriment a la salut i integritat física” de l’agredit.

Fruit dels diferents cops de porra, Victor Serri va haver de ser atès a traumatologia de l’Hospital de Sant Pau, on li van certificar una fractura del dit índex de la mà dreta a banda de les contusions i hematomes a les costelles i la cama dreta

Fruit dels diferents cops de porra, Victor Serri va haver de ser atès en primera instància al CUAP de Gràcia i posteriorment a traumatologia de l’Hospital de Sant Pau, on li van certificar una fractura del dit índex de la mà dreta a banda de les contusions i hematomes a les costelles i la cama dreta. Aquestes lesions el van portar a estar durant un mes de baixa laboral apartat de la seva tasca professional, causant-li –entre d’altres– un perjudici econòmic.

Per tot això, tant el denunciant com la seva representació legal consideren que els fets són constitutius d’un delicte de lesions amb instrument perillós, amb l’agreujant de prevalença de caràcter públic i d’abús de superioritat, així com d’un altre delicte comès per funcionari públic contra els drets individuals. Aquest darrer en considerar que els Mossos d’Esquadra, una vegada més, han volgut “impedir al querellant que exerceixi el seu dret de llibertat de premsa i d’informar emmarcat en el dret fonamental de llibertat d’expressió i d’informació”, reconeguts no només en l’article 20 de la Constitució Espanyola sinó en la Declaració Universal dels Drets Humans, el Conveni Europeu de Drets Humans i el Pacte internacional de Drets Civils i Polítics.

Un fotoperiodista de la ‘Directa’ es querella contra un antidisturbis dels Mossos per trencar-li un dit de la mà

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More