Un congreso de la nación cubana, es posible, oportuno y necesario. II parte


Hay que lograr el reconocimiento internacional a la necesidad de celebrar este Congreso, y nuestro derecho a organizarlo.Paraello resulta imprescindible que personalidades cubanas, residentes en la Isla o fuera de ella, con posibilidades reales de hacerlo y ser tenidas en cuenta, expliquen a los gobiernos seleccionados los antecedentes y el propósito que tiene la celebración de este Congreso de la Nación.Pienso que la Unión Europea pudiera constituirse en un interlocutor de primer orden en todo este proceso.España, próxima a ocupar la Presidencia, Alemania, Francia e Inglaterra, se pudiesen establecer en un frente y servir de garantes ante el gobierno cubano y el resto del mundo, pero también Canadá,México, Ecuador y Brasil, pudieran interponer sus buenos oficios para que esta reunión se llevara a cabo de forma normal y constructiva.Muchas personalidades de reconocido prestigio en el mundo tienen la suficiente autoridad moral para cooperar a un propósito tan justo como honesto. Políticos, Intelectuales, Científicos, etc.….de todas las denominaciones políticas, y nacionalidades,estoy convencido,estarían dispuestos a colaborar con el pueblo de Cuba en su justo esfuerzo por salir adelante y ganar un futuro de amplia justicia social, ejemplo de derechos y libertades individuales y colectivas. Entre los cubanos tenemos muchas personalidades tanto dentro como fuera del país, que pueden promover el interés de estas instituciones y personas y echar a andar un movimiento internacional a favor del Congreso de la Nación.&nbsp

Lo más importante, decisivo y legitimador de este evento es la selección de los participantes.Difícil y delicado.Los años no pasan en vano.Hemos perdido a los referentes históricos de la cubanidad y hoy difícilmente podamos contar, quizás con algún personaje que conserve determinadas cualidades que le permitan participar y transmitirnos sus experiencias en beneficio del objetivo que perseguimos.No obstante, en la sociedad cubana contemporánea, existen otros compatriotas en los cuales se pueden distinguir suficientes méritos como para ser considerados elementos representativos de la sociedad en general.Tantos residentes en Cuba, como en el extranjero, muchos son los cubanos que se han distinguido en distintas actividades públicas y gozan del suficiente prestigio y del reconocimiento de aquellos que comparten con ellos el mismo espacio social en el que se desenvuelven.También existen organizaciones que integran a miles de ciudadanos cubanos que pueden, sin ningún tipo de reparo integrarse en los trabajo de este Congreso en beneficio de sus propios asociados.

La Iglesia ha jugado un papel fundamental en la historia de Cuba, y también hoy está llamada a constituir un factor determinante en este esfuerzo.En el concepto de Iglesia, hoy tenemos que incluir a todas las denominaciones cristianas existentes en nuestra patria, que acogen en su seno a la inmensa mayoría de la ciudadanía nacional.Cuba es, ciertamente, un estado laico, pero de profundas raíces cristianas, y por tanto, en ellas tenemos una organización que puede integrar el Congreso de la Nación, por derecho propio.También deben considerarse representantes de las organizaciones siguientes que puedenser tomadas en consideración siempre que lo hagan a título propio, y no en representación del gobierno: UPEC; UNEAC; FEU; ANAP; COLEGIOS PROFESIONALES; LOGIA MASONICA; M-26-7; y ASOCIACIONES DE COMERCIANTES E INDUSTRIALES CUBANOS EN EL EXTRANJERO; ASOCIACION DE MUNICIPIOS EN EL EXTERIOR; ASOCIANES DE CUBANOS EN EL EXTRANJERO (POR NACIONES), BRIGADA 2506 y ASOCIACION DE EX PRESOS POLÍTICOS, etc.Si aún, en estos momentos estuvieran con vida miembros retirados del Tribunal Supremo de Justicia, Dirigentes políticos de partidostales como: Ortodoxo; PRC-A; antiguos parlamentarios, ex ministros, diplomáticos, todos los que previamente deben aceptar el carácter con que se libra la convocatoria correspondiente.Tanto a título personal, como colectivo, cada uno deberá expresar, de manera convincente, su disposición a trabajar, únicamente, en beneficio de la sociedad cubana, sobreponiendo esta actitud, a sus intereses personales, ajenos a cualquier manifestación de revanchismo político.

He preferido tratar específicamente el tema de la participación del Partido Comunista en el Congreso de la Nación Cubana, por los sentimientos y criterios encontrados que el asunto puede generar entre los lectores. Quiero expresar mi criterio de que resulta imprescindible la participación de los comunistas cubanos en este importante evento, porque por muchas razones que se aduzcan en su contra, resulta imposible desconocer el papel jugado por este partido político, en nuestra historia, desde que fue fundado en el año 1925, por Julio Antonio Mella, Carlos Baliño y José Miguel Gómez, siendo este último,independentista,compañero y amigo de José Martí.¿Cómo obviar a los miles de ciudadanos cubanos que a lo largo de todos estos años han militado en ese partido, de manera honesta, defendiendo una ideología perseguida por fuerzas superiores, a riesgo de su propia seguridad y que en múltiples ocasiones han llegado a calar hondamente en los sentimientos del pueblo cubano?No se puede negar la historia, y más, cuando de todos es conocido que en esta etapa revolucionaria, el Partido Comunista, no ha sido sino un instrumento en manos de la máxima dirección de la Revolución Cubana, para imponer su voluntad, basados y aprovechados del principio del “centralismo democrático”.Cierto es también que en estos aciagos años de gobierno revolucionario, muchos “militantes” se han destacado por profundizar en las causas que han derivado a una evidente desaparición de la ideología marxista – leninista en la dirección revolucionaria y de un incipiente divorcio de ese proceso del movimiento obrero cubano.Sabemos de la separación que sufrieron los viejos dirigentes comunistas al desaparecer el Partido Socialista Popular, de los que solo unos pocos de sus antiguos dirigentes se mantuvo en las filas del PCC hasta su muerte, táctica aplicada para poder obtener el dominio absoluto de la dirección política en la transformación del Movimiento Revolucionario (M-26-7; Directorio Estudiantil; II Frente Nacional del Escambray) en el poder, en un sistema de gobierno Comunista de dirección súper centralizada.

La forma de su participación, si lo hacen, tienen que decidirlo entre los propios comunistas, y determinarán si, integrarse como partido, o a título individual, porque en este Congreso, el protagonismo no corresponde a ninguna organización en particular, sino al conjunto de participantes que lo hacen, en representación de todo el pueblo y siempre bajo el principio de trabajar, únicamente,en beneficio de la sociedad cubana, sin ninguna pretensión grupal de ganar posiciones rumbo al futuro.

El propósito de este artículo, que he escrito, tiene dos vertientes: La primera consiste en invitar a todo aquel que así lo considere oportuno, y que tenga los medios necesarios a su alcance, a promover la celebración del Congreso, que quienes puedan y tengan las posibilidades reales, se haga oir de los gobernantes extranjeros que necesitamos nos brinden su apoyo y colaboración en este empeño.Todo el que acoja esta idea, que comience a trabajar urgentemente a favor del mismo.Preparemos el cartel que propagandice dicho evento, que debemos enviar a cuanto cubano conozcamos dentro de Cuba y fuera de ella utilizando nuestro correo electrónico.Por otra parte, la segunda vertiente pretende que,si alguien, especialista en informática, puede crear un bloc para el Congreso de la Nación,que lo haga, y se brinde a los miles de cubanos con acceso a internet, la oportunidad de expresar sus puntos de vista, criterios, ideas. Que se abra el debate, que sea amplio y abarcador, valiente y honesto, pero absolutamente respetuoso y tolerante.

¡TODO CON CUBA, POR CUBA Y POR LOS CUBANOS!

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