Publicado en: 1 febrero, 2018

Trump: sin novedad, tergiversa datos

Por Noel Manzanares Blanco

Su discurso sobre el Estado de la Unión fue una manipulación de ideas en el plano interno, amén de más de lo mismo hacia el exterior. ¡Solavaya tanta suciedad!

Cuando iba cerrando el 2017, en un recuento me acerqué a la proyección internacional de quien ocupa la primera oficina gubernamental gringa, dibujé su intento de manosear el mundo y llegué a la conclusión de que tal actitud, contraria a la civilización universal, parará en el basurero de la Historia (1). Después, escribí cómo él es una amenaza tangible desde la perspectiva nuclear, ambiental, continental y de su país, todo lo cual exige denunciarlo (2). Ahora, tras leer su discurso acerca de EEUU en su mandato (3), significo que la porquería es su acompañante.

Resultó que, durante una hora y 20 minutos, al referirse al Estado de la Unión el pasado 30 de Enero, Trump mencionó la “nueva oleada de optimismo [que] recorría el país” una vez que lo tuvo a él presidiendo la Casa “Oscura”. Así, no hay que dudar sus alusiones a “que no hay pueblo en la tierra tan valiente, audaz y decidido como el estadounidense”, una razón ¿poderosa? para que defendiera en la ocasión “la Segunda Enmienda” (data de 1791: “Garantizar al pueblo el derecho de tener y portar armas”), al margen de las múltiples desgracias que ello ha traído consigo como el asesinato en Las Vegas (4).

También dijo: “Una de mis primeras prioridades es la de reducir el precio de los fármacos expedidos con receta médica”. “Queremos que todos los estadounidenses conozcan la dignidad de una dura jornada de trabajo. Queremos que todos los niños estén seguros en su casa por la noche. Y queremos que todos los ciudadanos estén orgullosos de esta tierra a la que amamos”. Ello, a contrapelo de su propia confesión: “Hemos derogado el núcleo central del desastroso Obamacare”, un lance que afecta a más de 20 millones de estadounidenses —y reprochado hasta por sujetos distantes de posiciones revolucionarias (5).

Es decir, en el discurso de marras en la parte correspondiente al plano interno se identifica a un aprendiz de estadista disfrutando de un éxtasis por el sinfín de ¿buenas acciones? que ha realizado en los últimos doce meses a favor de sus compatriotas, sin que apareciera por asomo la estrechez como en el rótulo “Miami, la pobreza de la que no se habla” (6) ni como en el título “Trump podría obligar a los camareros a entregar las propinas a los propietarios de restaurantes” (7).

Con este presupuesto, recordé el artículo “Todos mienten, pero Trump es un experto” aparecido en The New York Times en Agosto de 2017 que hace constar:

“Desde aquellos días en los que diseminaba la idea falsa de que el expresidente Barack Obama había nacido en Kenia, hasta sus afirmaciones exageradas sobre la cantidad de personas que asistieron a su toma de posesión, y su descripción de dos llamadas telefónicas —una con Enrique Peña Nieto, presidente de México, y otra del jefe de los Boy Scouts— que nunca ocurrieron, Trump va de la hipérbole, a la distorsión y las mentiras casi de manera cotidiana” (8).

Y por el mismo estilo se comportó Donald John en la perspectiva de política internacional en el discurso en cuestión —pasando por alto su recurrente bochinche sobre China, Rusia, Norcorea, Cuba, Venezuela… Apenas traigo a colación que asimismo expresó:

“Estados Unidos es una nación compasiva. Estamos orgullosos de hacer más que cualquier otro país para ayudar a los necesitados, a los que están en apuros, a los desfavorecidos de todo el mundo”. Ello, provocó que me resonara lo que redacté en “Trump, atrapado en su médula” en insinuación a su pregunta en tono despectivo: “¿Por qué estamos teniendo a toda esta gente de estos países de mierda viniendo aquí?”, en alusión a El Salvador, Haití y países de África. (9).

En síntesis, pienso que el discurso de Trump sobre el Estado de la Unión se caracterizó por su falta de novedad y tergiversación de datos —invito a que cada quien lo patentice—, un aspecto que devino manipulación de ideas en el plano interno, amén de más de lo mismo hacia el exterior. ¡Solavaya tanta suciedad!

Referencias:

1.- http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/249-noel-manzanares-blanco/77540-trump-icon-el-mundo-en-sus-manos.

2.- http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/249-noel-manzanares-blanco/77620-trump-en-el-2018-una-amenaza-tangible.

3.- https://elpais.com/internacional/2018/01/31/actualidad/1517387619_036241.html.

4.- https://elpais.com/internacional/2017/10/08/actualidad/1507425614_809870.html.

5.- http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article179119846.html.

6.- http://cubainformacion.tv/index.php/la-columna/255-arthur-gonzalez-heraldo-cubano/77991-miami-la-pobreza-de-la-que-no-senhabla.

7.- https://es.yahoo.com/finance/noticias/trump-podria-obligar-los-camareros-entregar-las-propinas-los-propietarios-de-restaurantes-173826795.html.

8.- https://www.nytimes.com/es/2017/08/10/mentiras-politicos-trump/.

9.- http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/249-noel-manzanares-blanco/77788-trump-atrapado-en-su-medula.

 

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