Tribunal israelí confirma la prohibición de salir de Gaza a atleta olímpico

Información suministrada por la Oficina de Información Chileno Palestina

“Estoy realmente deprimido y conmocionado por la decisión de no dejarme abandonar Gaza. No veo que haya justificación alguna, más allá de aislar a los deportistas de Gaza y destruir sus ambiciones y aspiraciones”, afirmó.

Con 34 años, Al Masri vive y se entrena en la asediada Gaza, una las regiones más pobres del planeta, por carreteras donde son visibles las heridas de la guerra, con la única ayuda de la Federación de Atletismo de Palestina, a la que representó en los Juegos Olímpicos de Pekín, en 2008.

Con esa edad, la cita en Belén -situada a menos de dos horas de coche de Gaza- aparecía en su calendario como una de las últimas en las que poder competir al máximo nivel.

Un esfuerzo para el que se preparaba desde hacía meses, ahora desvanecido por la sentencia judicial, que alega razones de seguridad -que no detalla- para impedirle el traslado entre los dos territorios palestinos.

“Ya viajé a Cisjordania a través de Israel en 2009 y no tuve problema alguno de seguridad. No sé por qué en esta ocasión Israel no quiere dejarme ir, después de que el último mes haya estado trabajando a tope y preparándome para este maratón”, agregó.

Días atrás, cuando la historia de Al Masri saltó a la prensa israelí, la radio del Ejército aseguró que el corredor no cumplía “con ninguno de los requisitos” establecidos para permitir a los palestinos salir de Gaza, bajo asedio militar de Israel desde 2007.

Desde aquella fecha, las Fuerzas Armadas israelíes controlan el denominado paso de “Eretz”, que une Israel con la Franja y permite el acceso a Cisjordania, mientras que Egipto mantiene cerrado el de Rafah, única conexión de los gazatíes con el mundo.

El caso de Al Masri fue legalmente asumido y elevado la semana pasada al Tribunal Supremo por la organización israelí de defensa de los derechos humanos “Gisha”, que lucha en favor de la libertad de movimientos para la población palestina.

Su recurso fue desestimado, sin embargo, este martes por la juez Daphne Barak-Erez, con el argumento de “bajo las actuales circunstancias, la petición no pude ser aceptada”, evitando detallar a que circunstancias se refería.

En su escueto auto, Barak-Eretz se limitó a subrayar “que no existe espacio legal para intervenir desde el momento en el que el ministerio de Defensa ha tomado esta decisión a discreción propia”.

“Gisha” alegaba, por su parte, que existe un cláusula en las normas de asedio israelíes que abre la puerta a que palestinos de Gaza puedan pasar a través en Israel para participar en eventos bajo patrocinio de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

En ese caso, la petición se debe hacer de forma detallada, por parte de la ANP, y enviada al ministerio de Defensa israelí para su aprobación.

“Al fin y al cabo, soy sólo un atleta y nada tengo que ver con temas de seguridad”, se lamentaba ayer por la mañana Al Masri, nada más recibir la noticia.

“Es realmente doloroso que Israel mezcle deportes con política y seguridad. Aislar a los palestinos de Gaza sin razones, incluidos los atletas y otros deportistas, sólo consigue que la brecha entre Cisjordania y Gaza se amplíe”, agregó.

Su caso es el más sonado, dada su carrera profesional, pero no es el único: otros treinta atletas de Gaza han sido igualmente rechazados por Israel, sin otros motivos que unas difusas razones de Seguridad.

Nadir Hallaweh, director de la federación Palestina de Atletismo (PFA) aseguró, por su parte, que desde la autoridades palestinas han hecho todo lo posible para facilitar la salida de la delegación y su participación en una carrera organizada en colaboración con la institución danesa “derecho a moverse”.

Durante la misma, los cerca de 3.000 participantes inscritos pasarán a través de colonias judías -cuya construcción es ilegal de acuerdo al derecho internacional- y del muro de separación levantado por el Ejército israelí.

De ellos, cerca de 700 son extranjeros, la mayoría residentes en el país por motivos de trabajo.

“Está claro que Israel sólo se dedica a restringir la libertad de movimiento de la población de Gaza, algo que es una flagrante violación de la legalidad internacional y de las convenciones de Ginebra”, denunció Samir Zaqout, miembros del grupo de defensa de los derechos humanos “Al-Mizan”, con sede en Gaza.

“Prohibir a gente inocente viajar al exterior para actividades educativas, tratamiento médico o simplemente participar en eventos deportivos, como hace Israel, es un crimen de guerra”, apostilló.

http://www.oicpalestina.org/?p=15757

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