Transmitir mi mensaje en redes sociales

Debemos siempre partir de la base de que las redes sociales, como muchísimas otras herramientas, sirven no a los usuarios sino al Poder. Vivimos cegados en un mundo en que todo se vende y se compra, y nada suele ser lo que aparenta.

La información personal se usa para vendernos mejor. Es decir, para que las empresas que buscan tal o cual perfil puedan venderle exactamente a las personas con esas características elegidas.

También eligen la información y los posts que quieres que te lleguen. Mediante lo que se vende como una especie de algoritmo mágico que supuestamente sabe lo que necesitamos. Y en base a esa información luego actuamos, cerrando así un círculo perfecto de manipulación.

Para ejercer algo de fuerza en la dirección opuesta sólo se me ocurre usar todas las artimañas y estrategias que usan ellos para promover sus ideas (y bienes de consumo).

En nuestra mano queda el hacer que nuestro mensaje llegue al mayor número de personas posible, aunque visto lo anterior es una labor muy complicada (por si no era suficientemente difícil ya de por sí).

Exploremos algunas maneras de hacer llegar nuestro mensaje a más gente adecuando el tono a la persona que recibe el mensaje. Podríamos usar algunos trucos de marketing…

La presentación importa

Debes cuidar todos los detalles, ya que sólo tardamos una fracción de segundo en decidir si algo nos interesa o no. Si no somos capaces de captar la atención y mantenerla nuestro mensaje no llegará a nadie.

El título es un factor clave. Dependiendo de a qué red social se destina el mensaje se debe ajustar a cómo se va a ver en el dispositivo del usuario, que ya te adelanto que probablemente sea móvil (un smartphone o un tablet).

El uso de iconos o emojis en el titulo se recomienda pero con reservas: nunca debemos cargarlo demasiado de adornos ya que no deben estorbar. Para llamar la atención sí, para acapararla no.

El contenido ha de ser directo al grano. La gente en internet es extremadamente impaciente, debes ponérselo fácil.

Debes acompañar los textos de imágenes para hacerlos más atractivos. Una imagen bien elegida complementa al texto y ayuda a conectar. No en vano una imagen vale más de mil palabras (y un vídeo vale más que mil imágenes).

Hay un artículo excelente que te muestra las mejores páginas para descargar imágenes gratis. Recuerda que para evitar problemas legales (y a menudo muy graves y caros) no vale usar cualquier imagen, ya que normalmente están protegidas por leyes de derechos de autor.

En general siempre has de tener en cuenta el medio donde lo publicarás y las características que presentan los textos visualizados en éste. Ajusta la presentación en consecuencia.

Escribe para las personas

La gente a menudo se olvida que se escribe para ser leído. Debemos intentar conectar con nuestra audiencia usando su tono y lenguaje.

Imagina que le hablas a un buen amigo tuyo al que identifiques dentro de ese grupo al que le hablas. Al fin y al cabo, en parte es lo que se suele hacer en redes sociales.

Apela a sus sentimientos. Es una herramienta muy poderosa para mover a las personas, puedes conseguir (sin dejar nunca de ser ético) que sean los demás los que muevan tu mensaje y lo impulsen aún más lejos.

Responde las dudas antes de que surjan. Como sabes muy bien de lo que estás hablando sabes qué dudas tuviste y por tanto las dudas con que posiblemente se encuentre tu audiencia. Esto te aportará credibilidad ya que les estás mostrando el camino que tú ya has hecho antes.

Usa la controversia para que se hable más de tu mensaje. La gente a menudo se exalta no sé bien si por indignación o por solidaridad o una combinación de ambas.

El resultado es más comentarios y participación.Pero debes tener la cautela de no ofender a tu audiencia.

Estas y muchísimas otras técnicas se usan para vender a veces productos y a veces ideas. Si no contraatacamos usándolas nosotros también, les estamos dejando ganar sin oponer la más mínima resistencia. Y de esa manera nuestras ideas, igual que nuestra voz, no será oída entre tanto mundanal ruido.

En cualquier caso, probablemente sea una batalla perdida. Estamos jugando en su terreno y bajo sus normas. Para hacerte una idea, la mejor manera siempre va a ser pagando. No la incluyo arriba como tal por motivos obvios.

A fin de cuentas, este es otro callejón sin salida del laberinto. Otra herramienta al servicio de los de siempre y además extremadamente peligrosa.

Al oponer resistencia (recuerda: su juego, su terreno, sus normas) en un absurdo intento sólo consigues delatar tu intención… asumiendo absolutamente todas las consecuencias.

Resulta que es mejor evitar del todo las redes sociales. Y si se lleva a cabo alguna campaña de información, hacerla de forma totalmente anónima. Y ya te adelanto que así no vas a llegar muy lejos. Entre otras cosas porque ese algoritmo mágico se encarga de ello.

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