Terminó la heroica lucha de trabajadores de Ssangyong Motors

Hoy, 6 de agosto, después de dos días de duro e inhumano ataque sobre los trabajadores en huelga, el sindicato y la gerencia de la empresa sostuvieron la negociación final, alcanzando un acuerdo: el sindicato aceptaba parte del «exceso de personal» propuesto, salvando aproximadamente la mitad de los empleos de los huelguistas. El resto solicitará el retiro voluntario, un permiso impago de largo plazo, o aceptará otro puesto de trabajo en otros sectores de empresas de nuevos accionistas.

&nbsp Han Sang-gyun, dirigente del sindicato, pidió perdón a los compañeros huelguistas por no haber sido capaz de bloquear todo el plan de «exceso de personal» de la empresa. Solemnemente dijo que las cicatrices de la la lucha no será olvidadas, agregando que luchó con toda su fuerza para evitar que los trabajadores sean cooptados por el capital.

&nbsp Esta tarde, los huelguistas, incluyendo a los dirigentes sindicales, fueron detenidos por la policía. Más de 100 trabajadores serán enjuiciados. En el camino a las comisarías, los trabajadores sintieron las gotas de lluvia que ellos habían esperado tanto tiempo.

&nbsp Sin embargo, los trabajadores de [la empresa automotriz] Ssangyng han hecho todo lo posible, durante la ocupación de 77 días. Aunque se haya alcanzado una victoria completa, estos heroicos guerreros de la clase obrera merecen el homenaje de los trabajadores en el mundo capitalista.

&nbsp 5 de agosto de 2009

Una guerra de clases en medio de la crisis económica: los trabajadores de Ssangyong Motors ocupan la planta contra los despidos

&nbsp Desde hoy, 5 de agosto, la batalla de Ssangyong llega a su etapa final. Esta mañana, miles de policías antidisturbios, con fuerzas especiales de policía totalmente equipadas, trabajadores a favor de empresa y gamberros alquilados, comenzaron un ataque total sobre los trabajadores huelguistas, en la planta de Ssangyong Motors, en Pyongtaek. Por aire, tres helicópteros de la policía dejan caer bombas de gas lacrimógeno, y sobre el terreno, las escuadrillas de la policía antidisturbios rodearon cada taller que los trabajadores habían ocupado, atacándolos con cañones de agua equipados con gas lacrimógeno.

&nbsp Una verdadera guerra se desató sobre los huelguistas. Han sido 76 días desde el principio de la huelga, y dieciocho días desde que la policía antidisturbios comenzó sus ataques, con una tregua durante la negociación final, entre el 30 y 31 de julio. En este período, la gerencia e imbéciles alquilados bloquearon el suministro del agua y el gas durante más de dos semanas y, después de que fuera interrumpido el diálogo, cortaron la electricidad. Así, condujeron a los huelguistas a una situación extrema, sufriendo hambre, sed y falta de energía.

&nbsp El trasfondo: de los «errores empresariales» a la bancarrota

Cuando el impacto de la crisis financiera global golpea pesadamente a la economía surcoreana, las víctimas inmediatas son los trabajadores. En todo el país una dura oleada de despidos barrió las plantas y fábricas, echando a muchos trabajadores de sus empleos. En respuesta, los trabajadores comenzaron su resistencia para defender sus empleos y su sustento.

&nbsp En Pyongtaek, a 50 kilómetros al sur de Seúl, Ssangyong Motors quebró otra vez (las quiebras anteriores fueron en 1998 y 2004). Después de la bancarrota de la Daewoo, que había tomado el control de la Ssangyong, la empresa pasó a manos de Shanghai Motors, en 2004. Sin embargo, a principios de enero, después de los años de mal manejo, la empresa presentó nuevamente una solicitud de declaración de quiebra.

&nbsp Los trabajadores estaban furiosos con la gerencia, sobre todo de Shanghai Motors, porque se habían opuesto al traspaso de la empresa a una automotriz más pequeña y más atrasada en su tecnología. La dirección de la Shanghai nunca cumplió su promesa de grandes inversiones, más bien transfirió la tecnología más avanzada a su casa central en China. Los trabajadores también estaban furiosos con el gobierno coreano, que conocía la dinámica de esta situación absurda y no hizo para evitar que la crisis estallara.

&nbsp Sin embargo, todas las consecuencias de esta mala política fueron transferidas a los trabajadores. La supuesta «solución» sostenida por la gerencia era una futura reestructuración de la empresa incluyendo despidos masivos. La dirección propuso la reducción de 2,656 puestos sobre un total de 7.500 trabajadores.

&nbsp Una nueva dirección sindical combativa

El sindicato de los trabajadores de Ssangyng rechazó la oferta de la empresa, sobre todo bajo la nueva dirección, elegida el 5 de diciembre de 2008. Desde el inicio, la nueva conducción comenzó una lucha por el establecimiento de tiendas en la planta.

&nbsp Históricamente, la sección de Ssangyong Motors, afiliada al Sindicato Coreano de Trabajadores Metalúrgicos (KMWU por sus siglas en inglés), era una de las más débiles, comparada con las secciones combativas de otras empresas automotrices, como Hyundai o Kia. Aunque el sindicato pertenecía a la rama de los trabajadores metalúrgicos de la combativa KCTU, la sección de los trabajadores de Ssangyong había estado dominada por direcciones corruptas y propatronales que preferían «el diálogo» a las huelgas y la lucha.

&nbsp Sin embargo, cuando la crisis se acercó, la base obrera se unió para salvar sus empleos, más allá del pasado de divisiones y lucha interna. Considerando la magnitud del impacto de la crisis y sus luchas subsecuentes, los trabajadores sintieron la necesidad de una dirección fuerte que pudiese luchar contra los ataques de la gerencia y el gobierno. Este era un punto importante de inflexión de la lucha de trabajadores.

&nbsp De la huelga parcial a la ocupación

&nbsp A principios de abril pasado, cuando la gerencia propuso despedir a 2,656 trabajadores, el sindicato rechazó la oferta y se inicia una muy larga lucha. El 8 de mayo, la empresa informó su plan de despidos a la oficina local del Ministerio de Trabajo local. En protesta, el sindicato se moviliza la oficina central de la empresa, en Corea. En este período, se realizaron huelgas parciales en varias ocasiones.

&nbsp Mientras tanto, la gerencia propuso un programa de retiros voluntario para dividir a los trabajadores. Bajo coacción, no menos de 1.700, de 5.000 trabajadores de la cadena de producción, solicitaron la jubilación anticipada. Entre ellos, capataces y delegados del sindicato a favor de la empresa. Sin embargo, la dirección gerencia insistió en el despido de los restantes 960 empleados.

&nbsp El 9 de mayo, tres dirigentes sindicales comenzaron una «sentada» encima de la chimenea principal, en medio de la planta. Estos dirigentes pintaron la entrada de la chimenea, haciendo pública su determinación de ganar la lucha. Y la han mantenido durante más de dos meses.

&nbsp Finalmente, el 21 de mayo, la sindicato resolvió la ocupación de la planta y una huelga total indefinida. Miles de trabajadores se unieron la huelga y ocuparon toda la de Pyongtaek. Frente a la toma repentina de la planta, los gerentes fueron bloqueados de entrar en ella. Y hubo mucho apoyo de grupos políticos, otros sindicatos, movimientos sociales y grupos de la comunidad que se unieron a la lucha y se quedaron en la planta con los trabajadores hasta que comenzó el bloqueo de la policía.

Comité de Apoyo de las Familias

Desde el 13 de mayo, las mujeres de los trabajadores huelguistas comenzaron a organizarse en apoyo de la huelga. Al principio, las mujeres y niños estaban impresionados con el ataque de la empresa sobre trabajadores, sin claridad sobre qué hacer. Muchas familias fueron duramente golpeadas y quedaron cerca de la bancarrota, con menos de la mitad del salario mensual cobrado como consecuencia de las huelgas.

Rápidamente, como los trabajadores estaban listos para la huelga, algunas mujeres decidieron unirse la lucha. Distribuyeron panfletosy se unieron a las reuniones del sindicato, no individualmente sino como un grupo organizado. Se unieron a las protestas con los sindicalistas, sobre todo movilizando el apoyo de comunidad.

&nbsp Desde el principio de la ocupación, las mujeres y niños se unieron a las reuniones de la tarde, en apoyo de la lucha de trabajadores. En el curso de las actividades del Comité de Apoyo de las Familia, estas mujeres desempeñan el papel fundamental de extender el mensaje de los huelguistas a la población.

&nbsp Los sindicatos: KMWU y KCTU

&nbsp La mayor parte de los líderes sindicales nacionales han visitado la planta, expresando su apoyo a la ocupación de Ssangyong Motors. El 19 y 20 de junio, el sindicato de los trabajadores metalúrgicos KMWU realizó una manifestación en Seúl, en protesta contra la política del gobierno contra lod trabajadores.

&nbsp Sin embargo, el movimiento de los trabajadores ha sido bastante desmovilizado y fragmentado, en años recientes. Así, mientras la dirección de la KCTU acentuó retóricamente la solidaridad con los trabajadores de Ssangyong, en realidad, su capacidad real para conducir una lucha nacional está enormemente debilitada. La actual conducción substituyó a la anterior que fue forzada a renunciar como consecuencia de un escándalo de acoso sexual por parte de un dirigente de la KCTU. La crisis se vio intensificada con los esfuerzos de algunos líderes del KCTU para encubrir el escándalo.

&nbsp De este modo, los trabajadores huelguistas tenían pocas expectativas en el apoyo organizacional y sistemático del KCTU, tal como una huelga regional o a nivel de toda la industria, sin mencionar una huelga general nacional.

&nbsp La rutina diaria de la ocupación

Los trabajadores se organizaron como un ejército. Como el gobierno y la gerencia consideraron «ilegal» la ocupación, era probable, en cualquier momento, un ataque de la policía. Bajo una situación aparentemente pacífica, pero internamente tensa, los trabajadores huelguistas, organizados en escuadrillas de defensa, vivían juntos, comían juntos y realizaban reuniones.

&nbsp Además, en preparación de un posible ataque, los trabajadores se entrenaban ellos mismos, en sesiones rotativas, de mañana y tarde sesiones. Al mismo tiempo, tenían reuniones de discusión democráticas, para compartir la información sobre la situación y el proceso de negociación, el plan de lucha del sindicato, etcétera.

&nbsp Y en las reuniones diarias de la tarde, había trabajadores del canto, la danza y la actuación realizaban espectáculos para mostrar la solidaridad con los huelguistas. Las diversas canciones y bailes animaban a los trabajadores y sus familias, que también se unían a las reuniones y tenían la posibilidad de leer cartas y sus propias declaraciones.

Comienza la batalla final

&nbsp Como la ocupación continuaba, la gerencia comenzó a poner en práctica el plan de retomar la planta por la fuerza. Contrataron el llamado «personal de seguridad» y movilizaron, con amenazas, a trabajadores que no estaban en la lista de despidos. Primero, rodearon la planta y bloquearon las puertas de entrada, con la ayuda de miles de policía antidisturbios. Así, a partir de principios de julio, la ocupación quedó aislada.

&nbsp El 22 de julio, la policía antidisturbios y los matones de la gerencia invadieron varios sectores de la plantas, ante la resistencia de los huelguistas. Como la dirección retomó algunos edificios, incluyendo la oficina central, la planta quedó dividida entre el «bloque de la empresa» y el «bloque de la ocupación». Aunque la policía antidisturbios y los matones contratados atacaron a los huelguistas, la ocupación de las secciones de pintura, llenas de materiales inflamables, era una ventaja estratégica para los huelguistas.

Durante finales de julio, la batalla continuaba día a día, dentro y alrededor de las plantas. Aunque los trabajadores estaban armados con tubos de acero, cócteles Molotov y hondas, eran superados por la enorme fuerza física de la policía y los matones de la empresa. Cada día, sobre las plantas, los helicópteros de la policía volaban para tirar gas lacrimógeno sobre los trabajadores en las azoteas de las plantas. Las sustancias químicas tóxicas perjudicaron a muchos trabajadores. Y los matones de la empresa usaron indiscriminadamente hondas con grandes bulones contra los huelguistas.

&nbsp En esas condiciones desfavorables, sin energía ni agua, los trabajadores sobrevivieron comiendo arroz. Frente a estos ataques brutales, los trabajadores fueron disciplinados y se mostraron bien organizados para combates diarios.

&nbsp Los trabajadores resisten y hay solidaridad

&nbsp Cuando este ataque a gran escala se desató, el KCTU movilizó el apoyo a los trabajadores: grupos políticos y movimientos sociales se reunieron delante de la planta. Trataron de entregar agua y medicinas, pero la gerencia bloqueó cualquier clase de ayuda, con el apoyo de policía.

&nbsp El 25 y 29 de julio, el KCTU sostuvo reuniones nacionales de trabajadores en apoyo de los huelguistas de Ssanyong. Pero las marchas de solidaridad hacia la planta fueron bloqueadas por la policía antidisturbios y, en el curso de la confrontación, hubo un ataque de helicópteros combinado con un ataque terrestre con cañones de agua. Muchos trabajadores fueron detenidos y heridos.

&nbsp Sin embargo, el campamento del Comité de Apoyo de Familia y otros grupos del movimiento siguieron intentando entregar el agua y las medicinas, sosteniendo reuniones, ruedas de prensa, y vigilias a la luz de las velas. También, cientos de trabajadores y activistas pasaron sus vacaciones anuales en campamentos delante de la planta.

&nbsp Hoy, los matones de la empresa sacaron las tiendas de esos campamentos, ejerciendo la violencia sobre los trabajadores, los activistas y sus familias.

&nbsp La ofensiva final después de un diálogo engañoso

&nbsp Frente a la presión creciente de la comunidad y de la opinión pública, la dirección de la empresa comenzó un diálogo, el 30 y 31 de julio. Sin embargo, la empresa tenía solo una opción sola en mente: la rendición incondicional del sindicato y la aceptación de los despidos. Esto era inaceptable para el sindicato y el diálogo final fue roto.

&nbsp Mientras las conversaciones se interrumpían, la empresa corta la fuente de energía para las plantas, el 2 de agosto, lo que declaraba el ultimátum. A partir del 3 de agosto, la empresa comenzó la ofensiva final, en cooperación con la policía antidisturbios. En el curso de la batalla, los matones contratados usaron sus hondas bajo la protección de los escudos de la policía antidisturbios.

&nbsp El 3 y 4, el asalto combinado se ve aún más reforzado, y el ataque masivo de hoy retomó la mayor parte de los bloques de la planta, excepto el edificio de la división pintura. En el curso del ataque, tres trabajadores se cayeron de la azotea y resultaron seriamente heridos, y una docena de trabajadores fueron detenidos. La fuerza especial de policía usó una violencia extrema, incluyendo armas de táser (de choque eléctrico), y escopetas de balas de goma sobre los trabajadores.

&nbsp En este momento, los restantes huelguistas están aislados en el edificio de la división de pintura, pero siguen la lucha, a pesar de todas las dificultades. En una entrevista, el dirigente Hahn Sang-gyun proclamó: «Si la gerencia y el gobierno no tienen ninguna intención de tener un diálogo, atáquenos. Pero nunca nos rendiremos».

&nbsp ¡Los trabajadores de Ssangyong Motors han ganado la lucha!

&nbsp Bajo la nube oscura de la crisis económica, todas las consecuencias del fracaso de la empresa son descargadas sobre los hombros de los trabajadores. Sin la resistencia, los trabajadores, sobre todo los trabajadores temporarios, las trabajadoras e inmigrantes, son objetivos fáciles y fácilmente victimizados. Sin embargo, los trabajadores de Ssangyong se levantaron para luchar contra los despidos.

&nbsp Durante más de dos meses, ocuparon la planta, combatieron contra la fuerza combinada de la policía, la empresa y los matones a sueldo. La amplia solidaridad que emanó de sus familias, otros trabajadores, activistas de los movimientos sociales y las comunidades religiosas demostró la legitimidad de su lucha. Las batallas de Ssangyong Motors fueron una guerra por el poder entre el trabajo y la capital.

&nbsp Aunque los trabajadores de Ssangyong pudieron ser derrotados bajo el bombardeo de la fuerza bruta, ellos ya han ganado la batalla. La empresa, negándose a reconocer a los trabajadores como seres humanos, quiere atribuir su fracaso a la lucha de los trabajadores. Pero los trabajadores de Ssangyong expusieron la verdad desnuda a través de su lucha heroica, de modo que la clase obrera y la gente pudieran atestiguar la verdad. ¡Esta vez, podemos perder una batalla, pero, en última instancia, la clase obrera ganará la guerra!

&nbsp Los trabajadores de Ssangyong Motors en la ocupación de la planta todavía gritan con sus puños apretados: ¡El despido es una pena de muerte! ¡¡Derrotemos a los despidos!!!


Escrito por Young-su Won, miembro del Grupo Preparatorio por un Partido de los Trabajadores Socialistas de Corea del Sur. Para fotos y noticias de Corea, visite Media Chungchung: www.cmedia.or.kr.

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