«Tenemos que salir a la calle, defender y luchar por nuestros derechos»

Gara

A su juicio, todos los trabajadores se verán perjudicados, pero «incidirá más en las mujeres».

La reforma laboral del PP es muy regresiva en todos los ámbitos. Isabel Castro, de ESK, pone el foco en el área de la mujer, porque «si, en general, nos va a traer perjuicios a todos, se multiplicarán a peor en la mujer».

¿Qué elementos, por graves, afectarán más a las mujeres?

Lo que más grave me parece desde el comienzo de la crisis económica es la falta de perspectivas de género en todos los análisis. Antes de la crisis, ya denunciamos la situación de las mujeres en cuanto a desigualdad, a precariedad, brecha salarial, la conciliación de la vida laboral y familiar, que prácticamente solo la han aplicado a las mujeres, y la situación de corresponsabilidad. Entramos en la crisis y los argumentos para salir se han enfocado bajo la demanda de un aumento de la productividad y del beneficio. Son ataques globales contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Nos encontramos con un argumento global, que nos está dejando arrinconadas.

¿Vamos hacia atrás?

Todas las medidas que han adoptado así se enmarcan, como la reforma de la pensiones, que fue un ataque a la clase trabajadora, pero las mujeres salimos muy perjudicadas porque tenemos salarios más bajos, el índice de temporalidad y de precariedad es muy elevado. Muchas mujeres están en mercado sumergido, sin derechos, y las pensiones marcan una distancia elevada. Así que la pobreza entre las mujeres es muy alta. Con la reforma laboral del PP se empobrecerá más a la clase trabajadora, pero a nosotras nos ataca en todo lo que hemos reivindicado durante décadas.

¿A qué se refiere?

Cuando hablan de la flexibilidad que demanda el empresario para contratar, con una disponibilidad del 100%, las mujeres estamos atrapadas porque el rol del género no se ha superado. Lo que hace es poner piedras en el camino en todo lo que tiene que ver con la conciliación y la corresponsabilidad. Otro ataque es que se mete de lleno y regula los expedientes de extinción en la Administración pública en base a criterios de falta de presupuestos. En el sector público es donde más mujeres hay, por lo que sufriremos más.

¿Perjudicará más a la mujer?

La facilidad del despido, si antes una de las luchas era proteger el mercado laboral de la mujeres, si facilita el despido, nos seguimos convirtiendo en mercancía barata. La parte que tiene que ver con el absentismo es también lesiva y, aunque afectará a hombres y mujeres, más perjudicará a la mujer. Un ejemplo del contexto es cuando se planteó la congelación del salario mínimo interprofesional. Dan cifras engañosas y se obvia que más de 600.000 mujeres del sector del trabajo de hogar obtienen el salario en base al salario mínimo, que está muy por debajo de la media europea. Nos llevan a la pobreza. Es cierto que atravesamos un complicado momento para dar una perspectiva de género, porque los ataques sin precedentes son contra hombres y mujeres, pero, como decía antes, a nosotras nos deja en peor situación.

¿Qué pueden hacer las mujeres en este contexto tan difícil?

Tenemos que salir a la calle, defender y luchar por nuestros derechos. No acoquinarnos. El sentido de miedo ha calado mucho. No nos merecemos lo que está pasando, ni estamos dispuestas a volver atrás. Queremos luchar por un empleo digno, por unas condiciones salariales dignas y por nuestro espacio social. Si algo podemos reprochar en este momento es que los políticos se permitan no hacer una evaluación del impacto de esta crisis en hombres y mujeres. Partimos de situaciones diferenciadas y, en consecuencia, no toman medidas desde el punto de vista de género. Hay que decir que todas las medidas son regresivas para el conjunto, pero las mujeres no podemos permitir pasos atrás en la igualdad. No podemos permitir que con esta crisis, como ha sucedido en muchos momentos de la historia, los temas de género queden relegados a momentos de bonanza económica.

Tampoco en los años de crecimiento se mejoró en igualdad.

Es cierto. En estos quince años de acaparamiento de beneficios, también se han apoderado de un cierto discurso políticamente correcto, dando a entender que no hay discriminación, cuando en la realidad es evidente. Ahora, con la crisis, no se molestan ni en el discurso, nos ignoran. La reforma del PP es muy grave. Nos ataca a todos y todas en todos los frentes de la regulación laboral. Pero tampoco podemos olvidar las medidas que se adoptan con la excusa de la crisis. Los gobiernos de la CAV y de Nafarroa aplican recortes en materia de protección social que afecta mayoritariamente al sector más desprotegido y que soporta peores condiciones económicas. Un porcentaje mayoritario de ese sector son perceptoras monoparentales a cargo de sus hijos.

¿Llama a la huelga del 29M?

Por supuestísimo. Con una coletilla, porque esperamos que sea una huelga de todo el mundo en la calle, pero no puede significar una meta, sino estar dispuestos a la movilización continua. Una huelga general estaba dentro de los planteamientos del Gobierno del PP y Mariano Rajoy ya la anticipó. No va a ser suficiente para mover y cambiar el camino en el que están encaminados los empresarios. Hay que pensar algo continuado, estar alerta ante los ataques.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS