Techint agrede a trabajadores de Kiteni

11-10-2002

Techint agrede a trabajadores de Kiteni

Aproximadamente 30 efectivos fletados por la empresa argentina Techint de la 44ava Comandancia de la Policía Nacional con sede en Quillabamba, Cusco, reprimieron salvajemente la manifestación pacífica que llevaban a cabo los trabajadores de Kiteni, Alto Urubamba, demandando mejoras en la alimentación, en el trato al personal y herramientas adecuadas para el trabajo que llevan a cabo para el gas de Camisea. Una bomba lacrimógena estalló en el rostro de Carlos Can quien tuvo que ser llevado de emergencia en helicóptero al Cusco y está internado en la Clínica Pardo de esa ciudad.

El miércoles 9, la empresa Techint, acostumbrada a traer al Perú personal chileno, colombiano y argentino a trabajar en Camisea, rompió las negociaciones planteadas por los kitenos que habían presentado su pliego el 14 de setiembre. Ante tal circunstancia el pueblo entero de Kiteni apoyó las reclamaciones pacíficas que ayer comenzaron desde muy temprano en esta localidad selvática.

En Kiteni, Malvinas, Cashiriare, Echarate se están haciendo los acondicionamientos para la instalación del megaproyecto del gas de Camisea, sin embargo, las empresas argentinas Techint y Pluspetrol han demostrado un desprecio censurable hacia los trabajadores locales a través de una alimentación, proporcionada por la firma multinacional Sodexho de pésima calidad. Ha poco se produjo la intoxicación de 40 trabajadores por la ingesta de una comida calificada como “para perros”.

En torno a la firma Sodexho hay un detalle de suma importancia: el gerente general adjunto con sede en Quillabamba es nada más y nada menos que el señor Martín Quijandría, hijo del ministro de Energía y Minas, Jaime Quijandría Salmón. Martín Quijandría se encarga con celo increíble de atajar todo tipo de informaciones acerca de las irregularidades en que incurre su representada y todo cuanto se refiera a Camisea. ¿Son tan largas las uñas de la mafia enquistada también en empresas extranjeras?

A la fecha, son más de 10 las personas muertas en accidentes de trabajo en las diversas localidades por la ausencia de medidas de seguridad industrial que preserven la vida de los trabajadores y por toda respuesta Techint y Pluspetrol callan en todos los idiomas. Pero nada de esto se sabe en Lima y en el resto del país.

¿Están todos los periódicos, radioemisoras y televisoras, compradas por Techint, Sodexho y Pluspetrol?

Desde la dirección de Dignidad, en meses pasados, denunciamos las irregularidades que rodearon la firma del contrato de concesión del gas de Camisea, un negocio que está reputado en un valor agregado de US$ 300 mil millones de dólares y que compromete el destino del Perú por los próximos 100 años. Nunca nadie respondió las múltiples fallas e inmoralidades expresamente puestas en conocimiento de la opinión pública.

Los trabajadores de Kiteni están demandando las medidas justas para la producción de una labor con todas las garantías para su salud física y moral. Es absurdo que extranjeros lleguen a esta zona para reemplazar a los nacionales y, lo que es peor aún, que las autoridades locales de Techint y Pluspetrol se atrevan a maltratar a los peruanos con groserías irreproducibles y agresiones diarias.

Es hora de romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz.

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