Sumario 18/98: Informe sobre la parte referente a la desobediencia civil integrada en la pieza «EKIN»

El presente escrito pretende ser una explicación de la parte referente a la desobediencia civil integrada en una pieza del sumario 18/98 abierta en la Audiencia Nacional. En ella, doce personas son acusadas de pertenecer a la trama de desobediencia civil propiciada por ETA, incluido el abogado laboralista Pepe Uruñuela. Pretendemos que este informe sirva para un mayor conocimiento de quien esté interesado en el tema y no tenga más información que las noticias, muchas veces interesadas y sesgadas que aparecieron en la prensa. Todavía no se conoce la fecha del juicio, pero sí la petición de pena por parte de la fiscalía, por la que se piden 12 años de cárcel a Pepe Uruñuela por pertenencia a banda armada.

En el mes de octubre de 2000, varias personas fueron detenidas y procesadas bien por su pertenencia a la Fundación Joxemi Zumalabe, bien por haber tenido algún tipo de relación con ella, bajo la acusación, elaborada por el juez Garzón de que esta Fundación se incardinaba dentro de lo que él denomina “complejo ETA-KAS-EKIN” y encargada de llevar a cabo la trama de desobediencia civil elaborada por este complejo. Es por ello básico explicar qué es esta Fundación.

La Fundación Joxemi Zumalabe surge de una herencia de una cierta importancia económica, alrededor de un millón de euros. El receptor de la herencia, persona muy vinculada con diversos movimientos populares, y también procesada en el sumario, decide que no quiere asumirla para su beneficio y que es su intención donarla a los movimientos populares en su conjunto. Todo esto está perfectamente acreditado y ni siquiera se pone en duda en ninguno de los autos judiciales.

El beneficiario de la herencia juntó a un grupo de personas, también relacionadas con este tipo de movimientos y de ahí surgió la idea de crear la Fundación. Es también importante destacar que se pretendió que los miembros del Patronato de la Fundación fueran personas que representaran no a un sector determinado de los movimientos populares en Euskal Herria sino a estos movimientos en la medida más amplia posible, reflejando la diversidad ideológica y de actuación existentes en los mismos. Movimientos populares entendidos en el sentido de los surgidos al margen de la política oficial para responder a necesidades de la población y caracterizados por la participación directa, no delegación, solidaridad, etc., como se hizo constar expresamente en los estatutos de la Fundación.

Porque es también muy importante resaltar que, por las circunstancias de todos conocidas, se trata de identificar muchas veces movimiento popular con el que se suele denominar Movimiento de Liberación Nacional Vasco, y, como analizaremos más adelante, en este error se cae también en el sumario, cuando la realidad es que los movimientos populares son una realidad mucho más amplia, participan en los mismos personas de muy diversas ideologías y, en muchos casos, de ideología totalmente contrapuesta a dicho Movimiento, como es el caso de Pepe.

Como decíamos, la Fundación se crea con ese espíritu. En principio el Patronato lo forman cinco personas, que son los fundadores, pero luego se va ampliando, tratando de reflejar esa pluralidad. Hay, efectivamente, personas, relacionadas con el MLNV, pero también hay personas pertenecientes a otros movimientos (por ejemplo, MOC, ecologistas, feministas, grupos pacifistas, etc.) que nada tienen que ver con aquél e incluso mantienen posturas contrarias en muchos temas. De hecho, las dos personas que, a instancias de Pepe, se integraron en la Fundación por Navarra fueron un miembro del MOC y una de la Coordinadora Feminista.

Dentro de esta pluralidad lo que se pretendía, y así consta en los Estatutos, era realizar una labor de ayuda a los movimientos populares, como por ejemplo facilitar infraestructuras, ayuda legal, ayudas a la formación, crear marcos de comunicación entre los distintos movimientos populares que facilitaran su funcionamiento, etc., decidiendo destinar principalmente estas tareas a grupos pequeños, por su mayor dificultad de acceder a ese tipo de recursos.

Dentro de las diversas tareas desarrolladas y que se siguen desarrollando, ya que la Fundación en ningún momento ha visto prohibida su actividad y en la actualidad continúa y se le permite seguir funcionando (cosa tremendamente contradictoria si, como se dice, forma parte de ETA), edita un Boletín, se hacen módulos de formación y se han desarrollado varias jornadas sobre diversos temas solicitados por los propios grupos por considerarlos los más interesantes. Por ejemplo, el consumo alternativo, el papel de la izquierda, la participación institucional, la desobediencia civil, emigración y cultura vasca, democracia participativa…

La detención y el procesamiento de los miembros del Patronato y de personas relacionadas con ellos tiene que ver con el tema de la desobediencia civil.

En la madrugada del día 5 de octubre de 2000 se produce la detención de los miembros del Patronato de la Fundación Joxemi Zumalabe, de los trabajadores de la misma y de algunas personas relacionadas con ella. El día 7 de octubre se dicta un Auto por el que se decreta la prisión de cinco de los detenidos y se deja en libertad bajo fianza a otros tres y sin fianza a otro. Las imputaciones que se hacían en el Auto que se dicta (en ese momento era imposible tener otras fuentes porque el sumario, pese a ser del año 1998, sumario 18/98, estaba declarado secreto) son que existe una estructura formada por ETA, KAS y EKIN que, bajo la dirección de la primera, asume la dirección de la izquierda abertzale, que la dirección de EKIN se incrusta para ello en diversas organizaciones y que la Fundación es una de ellas, con la finalidad de organizar y dinamizar las campañas de desobediencia civil por orden de ETA.

Esto en síntesis, porque se trata de un Auto bastante amplio y farragoso que incide más en esa teoría del entramado, teoría genérica que ya había venido siendo desarrollada por el juez Garzón incluso en comparecencias privadas, que en hechos o situaciones que puedan implicar a la Fundación y, mucho menos, directamente a sus miembros.

Según este Auto, la demostración de esta pertenencia de la Fundación al entramado viene determinada por los siguientes hechos: En unas jornadas celebradas en Donostia donde uno de los temas a tratar era precisamente el de la desobediencia civil se presentó una ponencia (el documento llamado Piztu Euskal Herria) sobre el tema por parte de una persona. Al parecer, y según se dice en el Auto de procesamiento, una copia de esta ponencia fue encontrada en un registro a un miembro de ETA y de ahí surge la teoría de que es esta organización quien instrumenta a la Fundación para desarrollar su proyecto de desobediencia civil.

De nada sirvió que el propio autor de la ponencia explicara clara y públicamente el origen de este texto, cómo había sido él su autor y que ni siquiera tenía nada que ver con la Fundación, habiéndose limitado a presentarla en las jornadas organizadas por ésta. Fue detenido a los días, pese a haberse ofrecido voluntariamente a declarar e igualmente procesado, pero sin que ello cambiara la situación judicial sobre la Fundación y el resto de los procesados.

El proceso judicial, por lo tanto, siguió adelante, dictándose Auto de procesamiento que viene a incidir en los mismos aspectos, encontrándose, por lo tanto, estas personas en la actualidad procesadas por estos hechos y a la espera de un juicio que todavía no tiene fecha. Las peticiones fiscales, que se hicieron públicas a través de los medios de comunicación antes de comunicárselas a los propios encausados, se pueden consultar en los artículos de prensa adjuntos.

El Auto de procesamiento continúa con la misma indefinición del anterior. No existe una individualización de conductas, algo fundamental a la hora de dictaminar la existencia de una responsabilidad penal, que siempre tiene que ser individual y basándose en hechos concretos. Aquí se está partiendo de afirmaciones genéricas: como estás dentro de la Fundación estás dentro de ETA.

Para darle una mínima apariencia jurídica, se tratan de individualizar mínimamente las conductas. En el caso de Pepe, la única imputación concreta que se le hace es haber participado en cinco reuniones en que se habló de desobediencia civil.

Es decir, se cogen las actas de las reuniones, que eran totalmente legales y públicas, desde el momento en que se redactan dichas actas. De entrada, hay que señalar que de las cinco reuniones que se mencionan, en dos de ellas ni siquiera estuvo Pepe, como se puede comprobar leyendo en otro punto del Auto de procesamiento los asistentes a las reuniones. En las que sí estuvo se trata de reuniones en las que, dentro de un extenso orden del día, a la hora de estudiar temas a tratar por la Fundación, una persona, que ni siquiera es Pepe, propone como uno de los temas a tratar el de la desobediencia civil. Aunque parezca increíble, eso es lo que hay y de ahí se sacan unas acusaciones tan graves, que van a llevar a un juicio con una petición fiscal en el caso de Pepe de 12 años de cárcel e inhabilitación por pertenencia a ETA.

Es muy importante señalar que, tras decretarse el fin del secreto del sumario, y poder acceder, por lo tanto, a toda la voluminosa documentación (el sumario lo forman cientos de tomos) tampoco aparece ni una sola prueba directa que pueda acreditar esa relación y subordinación que se imputa salvo informes policiales que así lo aseguran. Volviendo al caso de Pepe, se supone que en todo el tiempo que ha durado el sumario hasta la detención ha tenido los teléfonos intervenidos. Sin embargo no aparece ni una sola conversación que le implique lo más mínimo. Ni siquiera aparecen aportadas al sumario las grabaciones completas de esas conversaciones.

Es más, los documentos que Garzón considera claves para la imputación de los miembros de la Fundación son intervenidos presuntamente a un dirigente de ETA en marzo de 1.999. Pepe, en la práctica, estaba desvinculado de la Fundación desde 1.998 y no acudía a las reuniones del Patronato aunque en los documentos fundacionales siguiera figurando como miembro del mismo.

Tampoco ha servido de nada que en las declaraciones se haya negado totalmente esa posibilidad y, en algunos casos, como es el de Pepe, incluso con manifestación expresa de disconformidad tanto con la actividad de la propia ETA como políticamente con lo que se denomina habitualmente como Movimiento de Liberación Nacional Vasco, lo que no significa que quienes se sientan más cercanos a la ideología del MLNV sean culpables de pertenencia o colaboración con ETA, pero es que en el caso concreto de Pepe su ideología le sitúa en las antípodas de ETA y del MLNV.

La situación, en este momento (* ver última página), es que se llevan más de cuatro años en espera de juicio, pendientes en este momento de la calificación fiscal y sin saber exactamente cuándo se podrá celebrar ese macro juicio que, parece ser, quieren celebrar.

Mientras tanto, tienen que personarse cada quince días en el Juzgado a firmar, pese a tratarse de personas con una actividad pública conocida y que en ningún momento se puede pensar que pretendan eludir la acción de la justicia. Y cada vez que tienen que ir al extranjero, no sólo para vacaciones sino incluso par algo tan sencillo como para ir al monte al Pirineo, tienen que pedir permiso.

El resto del dossier es una explicación más extensa y profunda de lo expuesto aquí y consta de los siguientes apartados:

  • DETENCIONES
  • IMPUTACIONES Y COMENTARIOS A LAS MISMAS
  • FUNDACION JOXEMI ZUMALABE
  • DESOBEDIENCIA CIVIL Y FUNDACION

  • Leer todo el documento:

    http://www.pepeurunuela.net/documentos1.htm

    NOTICIAS ANTICAPITALISTAS