Stalin previno la restauración capitalista

La posibilidad de la reversión del proceso revolucionario y la restauración capitalista, siempre fue un tema que preocupó a los líderes del socialismo soviético. En el XI Congreso del Partido Comunista (bolchevique) celebrado en marzo-abril de 1922, Lenin (1) censuraba el “escolasticismo” de Preobrazhenski por insistir éste en que “el capitalismo de estado era capitalismo” al cual Lenin y otros dirigentes del Partido creían necesario consolidar con la NEP y poder controlar por la dirección que ejercía la vanguardia de la clase obrera, el Partido, sobre el estado.

E. Preobrazhenski, (2) en su trabajo “Perspectivas de la Nueva Política Económica”sentenció: “La alianza contra natura entre el estado socialista y el gran capital extranjero fracasa y es reemplazada por una alianza natural entre este último y todas las fuerzas burguesas de Rusia.”

En 1928, en su discurso “Sobre el peligro de derecha en el Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, (3) Stalin señaló:

“¿Existen en nuestro país, en el país soviético las condiciones que hagan posible la restauración del capitalismo? Sí, existen, tal vez esto parezca extraño, pero es un hecho camaradas… ¿Dónde anidan esas raíces? Anidan en la producción de mercancías, en la pequeña producción de la ciudad y sobre todo del campo. La fuerza del capitalismo reside, como dijo Lenin en la fuerza de la pequeña producción…pues esta engendra al capitalismo y a la burguesía constantemente (La enfermedad infantil del izquierdismo…)”

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Posteriormente, Stalin hace una argumentación más detallada sobre ese supuesto origen pequeño burgués de la amenazarestauracionista, de donde las conclusiones fundamentales derivadas fueron la necesidad de “eliminar los elementos capitalistas de la ciudad y el campo”. Luego de este discurso se abandonaron los principios de la NEP, que habían permitido el desarrollo del capitalismo privado (pequeño y medio), para avanzar aceleradamente a la industrialización bajo dominio pleno del estado en la ciudad, a la promoción de lacolectivización forzosa en el campo para poder aplicar la base técnica de la “gran producción moderna” capitalista; a la centralización de la planificación (empiezan los planes quinquenales) y el comercio y a la represión de las “manifestaciones mercantilistas” en la ciudad y el campo, bajo el criterio de que estatización era sinónimo de socialización. La solución fue el desarrollo máximo del capitalismo monopolista de estado.

Se inicia el período de las represiones abiertas contra las “desviaciones de izquierda y derecha, el trotskismo y el bujarinismo” y todos aquellos procesos que condujeron al asesinato de los propios líderes históricos del partido, la represión a los miembros del Buró Político y del Comité Central, la concentración del poder en el Secretario General, el culto a la personalidad y el tenebroso período del estalinismo. Buscando evitar la restauración capitalista, consiguió luego todo lo contrario.

Los historiadores soviéticos siempre consideraron que sin aquel período de desarrollo acelerado de la industria estatal y la cooperativización forzada en el campo, a costa de obreros, campesinos y pequeño burgueses, y la concentración de todo el poder político, militar y económico hubiera sido imposible el desarrollo militar que permitió el enfrentamiento y derrota del fascismo alemán en la II Guerra Mundial. Otros historiadores marxistas, no comprometidos con aquella visión, estiman que fueron precisamente el totalitarismo estalinista y sus políticas represivas durante esos años, los factores principales que aterrorizaron a la burguesía europea, incluida la pequeña y medianay a parte del movimiento obrero, contribuyeron al aumento de la represión contra la izquierda y los comunistas en Europa y llevaron a la división del frente democrático en el viejo continente, circunstancias que posibilitaron el desarrollo del fascismo, la creación del eje Berlín-Roma-Tokyo y la II Guerra Mundial. ¿Qué engendró qué? Valore Usted.

Lo cierto es que fueron varios los errores conceptuales cometidos por el estalinismo en su análisis sobre las bases de la restauración capitalista, en la identificación de las políticas a seguir y los “blancos” definidos.

El pecado original de esta concepción estuvo en el desconocimiento u ocultamiento por el estalinismo de la concepción cooperativista integral de Carlos Marx sobre el socialismo y en la creencia de que el socialismo se cimentaba en la propiedad estatal y el trabajo asalariado. Dos aberracionesdel “socialismo de estado” que están en la génesis de su autodestrucción como ya se ha explicado ampliamente en otros trabajos de este y otros autores, donde se demuestra que, la esencia de la debacle del “socialismo de estado”o “real”, estuvo en no avanzar a las relaciones de producción socialistas (cooperativistas-autogestionarias), mantener el trabajo asalariado y concentrar la propiedad en el aparato burocrático, cuyas partes más corruptas se convirtieron en una nueva burguesía que terminó pactando con el capitalismo internacional y traicionando a la clase trabajadora y al socialismo.

La práctica demostró que el verdadero peligro de restauración no provenía de la pequeña producción mercantil citadina o campesina, sino del sistema estatal asalariado y la excesiva centralización. No fue la pequeña burguesía la que restauró el capitalismo en Rusia, sino la parte aburguesada de la burocracia engendrada por el propio capitalismo de estado sostenido y “controlado” por el Partido vanguardia de la clase obrera. Al parecer, Preobrazhenski en este aspecto no estaba tan desacertado.

Lenin no se equivocaba, ni tampoco Stalin, al señalar que la pequeña burguesía engendraba capitalismo. Eso es verdad, sí, pero en el capitalismo atrasado. Y por eso precisamente en ese capitalismo de estado que ellos mantuvieron y alimentaron, la pequeña burguesía se desarrolló vertiginosamente en apenas dos años y se convirtió en un peligro para las empresas estatales menos rentables y productivas por razones obvias cuando se desarrolló el capitalismo estatal con la NEP, el cual luego Stalin hiperbolizó cuando declaró la guerra a todos los pequeños capitalistas, estatizó los chinchales de todo tipo, violentó la colectivización de los pequeños granjeros y estatizó todo el comercio. Eso no fue llamado “totalitarismo” por gusto.

Lo que Lenin (4) sí entendió antes de morir y Stalin y sus seguidores nunca comprendieron era que el socialismo para serlo debía pasar del capitalismo de estado a la generalización del sistema cooperativo, dondeciertamente la pequeña producción mercantil simple no tiene ningún futuro, porque demostrado está que el trabajo cooperativo es más productivo, decoroso y estimulante en todos los ordenes. Si la producción mercantil simple tuvo posibilidades de salir adelante en aquel “socialismo” reconocido capitalismo de estado, fue por la incapacidad de su sistema estatal-asalariado parar superar siquiera la productividad que alcanzaban los pequeños negocios.

El error teórico principal estriba, en no entender que la producción mercantil simple, sea individual o familiar, jamás podría tener posibilidades objetivas de pasar a la reproducción ampliada en el nuevo sistema socialista autogestionario por la sencilla razón de que no podría explotar trabajo asalariado, el cual debería quedar –además- prohibido por ley por su carácter explotador. Para prohibirle el trabajo asalariado a los pequeños productores, el estado primero tiene que prohibírselo a sí mismo, lo que solo es posible con el desarrollo de la autogestión obrera socialista. Este mismo factor obligaría de forma natural a la pequeña producción a integrarse paulatinamente –como norma- al trabajo cooperativo, tendencia que sería lógicamente reforzada por la propia naturaleza autogestionaria de la producción mercantil simple.

De todo esto, queda claro que no se trata de eliminar la pequeña producción mercantil simple para evitar la restauración capitalista, sino de sustituir el sistema estatal de trabajo asalariado por el cooperativo-autogestionario.

Por las propias características de algunas labores puntuales y el desarrollo de nuevas tecnologías que permiten la individualización de trabajos productivos, específicamente artistas, artesanos, consultantes y otros, de todas formas deberá permitir la continuidad de este tipo de organización productiva en forma indefinida.

Por último, si vamos a ser consecuentes con la alianza obrero-campesina como uno de los ejes del triunfo del socialismo; con el comportamiento práctico de la pequeña burguesía durante todos los procesos revolucionarios, donde siempre han apoyado las causas más radicales y han estado en las posiciones de vanguardia; con el análisis clasista de la de la pequeña burguesía como productora directa, que nos lleva a aceptar que ella es también trabajadora; y –por último- con el hecho de que el capitalismo tiende a su destrucción, no podemos menos que reconocer que la pequeña burguesía es naturalmente anticapitalista y tiene un papel importante que jugar en el proceso de la construcción socialista, tanto en su fase inicial revolucionaria como en el períodopropiamente socialista hasta su natural y no forzada extinción como clase.

N. Bujarin (5) en su escrito “Una nueva revelación sobre la economía soviética o como se puede deshacer el bloque obrero y campesino”, luego de reconocer que “la teoría del bloque obrero y campesino es el rasgo original esencial del leninismo”, señala: “¿Es cierto que hemos de pasar fatalmente por la destrucción de la pequeña producción agrícola? En nuestra opinión es radicalmente falso. Esta forma de plantear la cuestión no es leninista y de ninguna manera corresponde con la evolución hacia el socialismo”. La práctica parece haberle dado la razón.

En política la creación de un enemigo artificial, solo tiene por objeto evadir el enfrentamiento al real. Convertir a la pequeña burguesía en el enemigo fundamental que engendra capitalismoen el “socialismo de estado” solo sirve para desviar la atención de los trabajadores sobre el verdadero origen de la restauración capitalista: la parte corrupta del aparato burocrático que concentra la propiedad y, por medio del trabajo asalariado, sigue apropiándosey decidiendo sobre los resultados del trabajo de todos, nueva clase burguesa que en todas partes ha preferido pactar con el capital internacional antes que compartir el poder económico y político con los trabajadores.

Según datos recientes de investigadores rusos el 61 % de la clase política actual y el 71 % de los directivos empresariales en la Rusia de hoy provienen de la vieja nomenclatura soviética.

Socialismo por la vida.

La Habana 5 de julio de 2008.perucho1949@yahoo.es

Notas:

1-V.I. Lenin. Discurso de resumen de la discusión sobre el informe político del CC del PC (b) de Rusia. 28 de marzo de 1922 en el XI Congreso. V.I. Lenin. Discursos pronunciados en los Congresos del Partido (1918-1922). Editorial Progreso. Moscú.

2-E. PreobrazhenskiPerspectivas de la Nueva Política Económica. Teoría económica y economía política en la construcción del Socialismo. Ediciones Roca. S.A. México 1974.

3-J. Stalin. Sobre el peligro de derecha en el partido comunista (bolchevique) de la URSS. 19 de octubre de 1928. Cuestiones del Leninismo. Ediciones en lenguas extranjeras. Moscú 1946.

3-V.I. Lenin. Sobre la cooperativización. T- XXXIII. O.C. Editora Política. La Habana.1964

4-N. Bujarin. Una nueva revelación sobre la economía soviética o como se puede deshacer el bloque obrero y campesino. Teoría económica y economía política en la construcción del Socialismo. Ediciones Roca. S.A. México 1974.

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http:/www.kaosenlared.net/rss/kaos_colaboradores_195.xml http://analitica.com/va/internacionales/opinion/8777149.asp.

http://es.geocities.com/amigos_pedroc/index.html

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