[Sor Maravillas] Bono llama «hijos de puta» a sus compañeros de partido

Agencias

Las cámaras de televisión han captado en los pasillos del Congreso el enfado de José Bono, presidente de la Cámara, por las críticas recibidas desde las filas de su propio partido. Esta tarde, Bono salía de su despacho y se dirigía al hemiciclo cuando se ha encontrado con un grupo de diputados del PP. En una breve conversación, los micrófonos han captado con claridad cómo Bono les decía: "en el Congreso hay mucha santa y algún malo… y los del propio partido son unos hijos de puta".

Un desliz que sin duda traerá polémica. Además, el descontento en las filas de su propio partido ha ido in crescendo durante las últimas jornadas. De hecho, esta mañana el portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, ha trasladado personalmente al presidente de la Cámara, José Bono, la oposición de los socialistas a colocar una placa en recuerdo de sor Maravillas.

La placa suscitó la polémica desde el primer momento. A iniciativa de Bono, la Mesa del Congreso decidió colocar esa placa en memoria de María Margarita Pidal, conocida como "sor Maravillas", perseguida durante la guerra civil y canonizada por Juan Pablo II.
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La religiosa nació en la Carrera de San Jerónimo número 36, donde hoy está uno de los edificios que ocupa el Congreso de los Diputados.

La decisión de la Mesa suscitó la protesta inmediata de varios grupos parlamentarios, y hoy el portavoz socialista explicó que ha hablado sobre ello con Bono y le ha expresado el aconfesionalidad del Estado consagrado en la Constitución.
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La Mesa tomó esa decisión con la presencia de uno de los representantes del PSOE y la ausencia de otro, pero Alonso aseguró que hay unidad en el Grupo Parlamentario en el criterio acordado por la dirección del partido de promover la eliminación progresiva de la simbología religiosa en las instituciones del Estado, y el Parlamento no puede serexcepción.
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De acuerdo con la aconfesionalidad consagrada en la Constitución, el PSOE entiende que el Parlamento no tiene por qué acoger simbología que responde exclusivamente a una condición religiosa.&nbsp
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Creen además que una decisión de ese tipo debe ser tomada con un consenso político prácticamente unánime "y en esta ocasión parece que no lo hay". Esperan por ello "que se haga lo razonable" y que esas peticiones sean atendidas por el presidente del Congreso y por la Mesa.&nbsp

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