“Son piojos, ratas…” Las actitudes y grupos nazis que se camuflan en el mundo del fútbol

La inmensa mayoría de aficionados al fútbol se horrorizan ante las vejaciones a mendigos, como las perpetradas por aficionados del PSV Eindhoven en Madrid o del Arsenal en Barcelona en los últimos días. A estas se añade la sufrida por una indigente en Roma, que vio cómo aficionados del Spartak de Praga intentaban orinar sobre ella.

Aunque las imágenes han recorrido como reguero de pólvora las portadas de los principales informativos, para asociaciones como Movimiento contra la Intolerancia, no tienen nada de nuevo.

“La ventaja de las imágenes es que ayudan a tomar conciencia,mucha gente no se percata de que esto ocurre, y ocurre con más frecuencia de lo que se informa”, explica Esteban Ibarra, presidente y portavoz de esta asociación. “Muchos llevan toda la vida haciendo eso, ocultos entre la masa de aficionados”.

Ibarra confirma que la rápida difusión de imágenes como las descritas anteriormente provocan efectos contradictorios. Llenan de indignación a la inmensa mayoría de la sociedad y de los aficionados al deportes. Pero de igual modo provocan que las agresiones se repitan.

En ‘Movimiento contra la Intolerancia’ lo tienen comprobado. Por este motivo, han decidido disminuir su aparición en los medios. Citan el caso de un mendigo que quedó inválido por la paliza que le propinaron unos ultras. Recurrieron a la justicia. Por la gravedad de las heridas producidas, el caso tuvo una gran repercusión mediática. Tal y como temían, en pocos días se reportaron dos agresiones similares en distintas ciudades de España.

“La sociedad existen actitudes ultras, claramente nazis, que con frecuencia se camuflan entre la masa de aficionados de grandes espectáculos como el fútbol”, aseguran.

Vidas que no merecen ser vividas

Aunque las instituciones rectoras del deporte han endurecido su legislación contra la violencia, muchos clubes de fútbol han pactado con sus elementos más radicales. A cambio de algunas prebendas, como entradas más baratas o espacios para guardar sus pancartas, se evitan que los actos violentos se produzcan dentro de los estadios.

Pero esta violencia se traslada a las calles. Y se manifiesta no sólo en los destrozos del mobiliario urbano o las peleas en bares, sino también en la humillación de la persona débil.

“Un punto clave de la ideología nazi consiste en que hay vidas que no merecen ser vividas ni por tanto respetadas. Como ocurrió en los años 30, mendigos, gays, inmigrantes, personas de razas distintas a la blanca son vistos como subespecies humanas, y se convierten en objeto de todas las fobias y los odios. Las despersonalizan llamándoles escoria, ratas, piojos…”, informa Ibarra, que a lo largo de su vida calcula haber atendido a más de 1.600 víctimas de esta intolerancia.

Para su movimiento, la clave principal de estos fenómenos radica aquí: en el desprecio total a un derecho constitutivo del mundo moderno: el respeto absoluto a la dignidad de la persona humana.

De ahí que, en su opinión, artículos como el primero de la Declaración de los Derechos Humanos (leer aquí) y el décimo de la Constitución española (leer aquí) deberían estar grabados en la mente de cualquier ciudadano desde la escuela.

“El gran éxito del mundo democrático fue levantar en un pedestal el concepto de dignidad humana”, explica. “Por tanto, las actitudes de humillación al débil no sólo dañan a la víctima sino a toda la sociedad”.

Esa fue la razón por la que ‘Movimiento contra la Intolerancia’ decidió presentar denuncia a la Fiscalía, por la comisión de un presunto delito de odio, cuando vieron las imágenes en que aficionados del PSV echaban monedas al suelo para que las recogieran los mendigos.

http://noticias.lainformacion.com/espana/piojos-escoria-actitudes-camuflan-futbol_0_899611747.html

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