Sobre el Artículo de Pedro Campos “Cambiar la democracia representativa de tipo burgués por la socialista participa

6

Nota aclaratoria: la enorme cantidad de puntos “positivos” marcados a los poquísimos comentarios generados por el articulo de Pedro Campos, es la mejor expresión de que la verdadera contra-revolución está ya en el poder, en Cuba.

Con el mayor respeto, debo confesar que este artículo resume el carácter Utópico del ideario de Pedro Campos.

El Materialismo Filosófico estableció, muy temprana y claramente, cuáles eran los parámetros básicos del pensamiento humano y su desarrollo consecuente.&nbsp EL Materialismo Histórico, como aplicación específica de una concepción materialista y dialéctica del desarrollo humano, logró resumir una larga historia humana siendo su mejor aporte el del carácter definitivamente DETERMINANTE de la Producción en la consiguiente y consecuente organización social del grupo o grupos humanos.

Pero nunca al revés.&nbsp No al menos con carácter social evolutivo y permanente.

Puede que la Historia recoja excepciones a esta elemental regla de la concepción materialista y dialéctica de la Historia misma; pero como todos sabemos, la excepción confirma la regla.

El artículo de Campos está, como diríamos en buen cubano, bueno para la comidilla popular, pero es absolutamente utópico en tanto que está condicionando la “evolución” del sistema socio-político &nbsp “en sí mismo, por sí mismo y para sí mismo” y eso, respetado Pedro Campos, NO ES Materialismo Histórico.

Yo comparto la agonía de Campos respecto al “des-rumbo” del la Revolución que a la corta terminará en el derrumbe de la misma.&nbsp Un par de cambios de letras y toda la connotación de una frase se hace totalmente diferente, y en ocasiones, contraria.&nbsp Esa es la semántica, y que nos pone en alerta porque la forma de decir las cosas es la forma de pensarlas, generalmente.

Entrando un poco en detalles, debo aclarar que estoy muy de acuerdo con algunos de los cambios señalados en el artículo referentes a modificaciones necesarias a la Constitución de la República de Cuba, pero; si los autoproclamados “socialistas verdaderos” ya están contando con la autoproclamada “dirección histórica” para llevar a cabo las transformaciones necesarias en el proceso social cubano, entonces &nbsp lo único que veo aquí es utopía.

En su obra “El Estado y la Revolución”, Lenin explicó su concepción de la organización del poder en un Estado obrero y campesino. Esta concepción, no tanto personal como conceptual, aplicable como generalidad, ha sido brutalmente silenciada. Aparte de en los estantes empolvados de muchas bibliotecas y otras cloacas más evidentes, esta fenomenal exposición de Lenin a quedado, a mi modo de ver, desde sus inicios (léase Stalin y seguidores) reducida a panfleto y citaciones descontextualizadas para uso de la conveniencia de quienes las traen a colación, como por ejemplo, nuestro conocido de todos Noel Manzanares Blanco, apólogo del “cubanismo burocrático” a ultranza, quine sofísticamente nos enuncia a cada rato que la Revolución es Invencible, precisamente, porque es Invencible.

Jamás en la historia humana una clase social se ha autodestruido a sí misma.&nbsp Pedro, este es el ABC del Materialismo Histórico.&nbsp Las clases sociales se SUCEDEN en el poder y lo imponen sobre las demás.

La clase de los Trabajadores, en Cuba, NO TIENE el poder, no tiene poder político por cuanto no tiene poder económico, y mientras no lo tenga, ninguna de sus propuestas serán realizables, ni serán realizadas.&nbsp Si la Burocracia acepta sus ideas (la de los trabajadores) como válidas, estaría aceptando su propia mediocridad histórica, su propia injustificada existencia como “garante” autoproclamado y eso es un contrasentido.

La clase de los trabajadores no comprende exactamente lo que sucede.&nbsp Cree en la utopía, como otros creyeron en un Cristo legendario que hoy es sustento de una de las más despiadadas y sucias organizaciones del poder de la historia humana.

Medio Siglo de experimento tropicalizado de lo que ya existía en otros lares no ha sido realmente muy innovador que digamos y en eso estamos de acuerdo.&nbsp Aceptamos ciertas diferencias, que yo atribuyo más a la herencia hispano-africana que a otra cosa histórica de mayor envergadura.

No va a suceder, Pedro Campos.&nbsp Para que suceda lo que tú propones tiene que existir una Revolución Proletaria y no una “sustitución revolucionaria”; revolucionaria sí, pero sustitución al fin, por su esencia y por su trascendencia histórico-social. &nbsp Para que suceda la Cuba de Martí tendrá que haber Otra Revolución, martiana de verdad, sin estalinismos oportunistas ni otras incomprensiones más sutiles y quizás menos malsanas de la Ley del Valor.&nbsp De hecho, todavía habrá mucho que discutir sobre la Producción y la Circulación de Valores y su representación en cuanto Valores de Uso y/o de Cambio.&nbsp Pero eso es harina para otro costal.

Saludos cordiales,

Juan Pérez Pérez