Soberanía: autogobierno asambleario, comunales y autosuficiencia

Por Reconstruir el Comunal

Entrevista de Sveinung Legard al Partido da Terra. Publicada en inglés en New Compass, portal internacional de difusión de ideas relacionadas con la democracia directa y la ecología social. Publicado en catalán en “Reconstruir el Comunal” (www.reconstruirelcomunal.net).

El 24 de mayo, la primera concejal del Partido da Terra fue escogida en el ayuntamiento de Lousame, en la Galicia rural, en el noroeste del Estado español. El partido sacó un 12,38% de los votos con un programa explícitamente municipalista libertario. El derechista Partido Popular tiene una ajustada mayoría en el pleno. Iolanda Mato hará de concejal del Partido da Terra durante los primeros cuatro meses puesto que el grupo ha establecido un sistema de rotación, así que nueve personas más tomarán esa responsabilidad durante los próximos cuatro años.

  • ¿Quiénes soys el Partido da Terra y cómo lo hicisteis para ser elegidos en el ayuntamiento de Lousame?

El Partido da Terra (no confundirlo con el partido homónimo portugués) se define a si mismo como una mancomunidad de organizaciones políticas locales autónomas que luchan por el autogobierno asambleario y la autosuficiencia comunitaria, como principios básicos para la soberanía. La estructura de mancomunidad se basa en las organizaciones locales a los niveles de parroquia civil y vecindarios urbanos. En Galicia los actuales ayuntamientos son una imposición del Estado que proviene del siglo XIX y permanece como parte de la estructura de ocupación española. En la mayoría de zonas rurales, como Lousame, los ayuntamientos son más o menos un amalgama aleatoria de parroquias. Yo soy miembro del Partido da Terra de Vila Cova (una parroquia de unas 300 personas) y comunera en una aldea de 25 personas.

Esta es la primera vez que el Partido da Terra se presenta a las elecciones locales. Aunque cuando empezamos, hace ahora cuatro años, nuestro objetivo era estar presentes en muchos más ayuntamientos, Lousame fue el único lugar en el que tuvimos fuerza para hacerlo. Esbozamos una plataforma muy clara de 5 puntos basada en los principios del municipalismo libertario y fuimos casa por casa en las 75 aldeas discutiéndolos con todo el mundo. El primer resultado ha sido ciertamente modesto, pero tambíen alentador. El mensaje principal es que todos somos seres políticos con el derecho y la responsabilidad de decidir directamente sobre nuestras propias vidas a través de asambleas locales de autogobierno, y eso le resonó mucho a la mayoría de la gente. En vez de la imágen de nuestros candidatos, nuestras pancartas tenían una cara cortada con la nota “Tu cara aquí”.

  • ¿Podrías explicarme la historia de vuestro partido y cómo estáis vinculados a la ecología social?

La iniciativa empezó hace cuatro años surgiendo del rechazo a los movimientos políticos existentes y para montar algo radicalmente diferente donde aquellos que quedamos al margen pudieramos participar activamente. El partido empezó en la Galicia rural, y aquí es donde ha mayoritariamente ha persistido, aunque también hay miembros en ciudades y pueblos. La tradición de la que venimos es la del autogobierno comunitario asambleario (que llamamos “concelho aberto” o “concejo abierto”), que siempre ha estado en desacuerdo con la política representativa (basada en “concejos cerrados”), y que enseguida nos conecta con la ecología social y el municipalismo libertario, como lo presentó Murray Bookchin, pero también con el confederalismo democrático o con escritos sobre revolución integral y cooperativas integrales.

En el pasado, esta forma de autogobierno mantenía relación con todos los aspectos de la vida comunitaria, y todavía permanece latente para muchos asuntos de las aldeas, incluyendo el comunal. Aunque el partido se ha presentado en otras elecciones lo ha hecho principalmente para cuestionar las ideas de la política convencional y promover la democracia asamblearia. Por otro lado, nuestro principio fundamental es que la mayoría de esfuerzos no tienen que centrarse en las elecciones o en las instituciones políticas estatales, sino en crear marcos institucionales no estatales alternativos que nos permitan desarrollar el autogobierno y la autosuficiencia.

  • ¿Porqué piensas que el 12,83% de la ciudadanía de Lousame votó a un partido con un programa municipalista libertario?

La gente está harta de la política representativa. Esta significa dar a los “representantes” carta blanca durante un período de cuatro años en el que persiguen sus metas en beneficio propio, eliminando nuestro derecho a decidir sobre nuestras vidas. Contrariamente a esta forma de entender la política, en la que sólo un selecto grupo de personas son “políticos”, nuestras comunidades en Lousame tienen el ejemplo vivo de 33 comunidades de montes vecinales en mano común, un sistema no estatal de autogobierno basado en la gestión de tierras comunales y la cohesión de la aldea. Durante siglos estas asambleas fueron casi soberanas, y hoy todavía autogestionan servicios importantes como el agua potable o la leña que se usa para calefacción doméstica y promueven prácticas de solidaridad comunitaria y apoyo mutuo. Esta es nuestra propia tradición municipalista libertaria, que ahora estamos tratando de llevar un paso más allá, recuperando el terreno perdido a manos del Estado durante el último siglo.

  • Idealmente, ¿qué os gustaría conseguir en el consejo local?

Hemos esbozado un reglamento municipal que implosionaría la política representativa en el municipio, devolviendo todo el poder de toma de decisiones al nivel de las asambleas de las parroquias, para que el pleno elegido se reduzca a un cuerpo puramente formal que ratifica las decisiones populares para dar cumplimiento a la ley estatal. Entendemos que esto no pasará en los próximos cuatro años porque falta una mayoría que lo tire adelante, pero nuestro trabajo servirá para remarcar las deficiencias de la actual forma de entender la política y para promover y construir alternativas.

  • ¿Qué creéis que es realista conseguir en el ayuntamiento?

Nos sorprendió mucho la recepción y comprensión que tuvo la mayoría de la gente en Lousame sobre las propuestas de municipalismo libertario, aunque al final del día decidieran no votar nuestra plataforma. La presión de los partidos convencionales y de los medios de comunicación permanece significativa. A pesar de esto, el Partido Popular pudo ganar la mayoría con un margen muy pequeño y creemos que dentro de cuatro años habrá una oportunidad para llevar nuestras ideas a la práctica. Pero las acciones más importantes para luchar por el autogobierno y la autosuficiencia pueden llevarse a cabo desde fuera del ayuntamiento y las demás instituciones estatales, y ahí es donde seguiremos concentrando nuestros esfuerzos.

  • ¿Trabajáis igual que los demás concejales o tenéis pensado actuar de modo diferente?

La sesión inaugural tuvo lugar el 13 de junio. Lo primero a comentar es que, por primera vez, hemos establecido un sistema de rotación por el que el concejal cambiará cada cuatro meses, para que cada persona en la lista de 11 tome la responsabilidad en algun momento. El concejal o concejala actúa en base al mandato imperativo y no toma ninguna decisión por su cuenta. Como mínimo una vez al mes se convoca un Foro Municipal paralelo y cada habitante de Lousame tiene el derecho a ir y participar en las decisiones colectivas sobre lo que tiene que decir la concejal, votar o presentar propuestas en cada sesión. También es la primera vez que un concejal rechaza sentarse en la mesa con los demás representantes y en lugar de eso se sienta en los bancos reservados al el público, desde los que estaba estrictamente prohibido hablar y ahora tendrán voz. Simbólicamente, también hemos rechazado jurar lealtad al Rey y a la Constitución, jurándola en su lugar a las vecinas de Lousame. El partido también ha rechazado cobrar los subsidios públicos ofrecidos en base a los votos y al número de representantes y los concejales no recibirán ningún dinero del ayuntamiento.

  • ¿Tenéis relación con movimientos o grupos trabajando fuera del ayuntamiento?

Todos trabajamos fuera del ayuntamiento en una variedad de organizaciones independientes, y continuaremos haciéndolo, en ámbitos como la soberanía alimentaria, el gobierno de las comunidades vecinales en mano común, la lucha contra la minería y otros problemas ambientales y los derechos lingüísticos. Nuestra prioridad principal no es salvar las instituciones del Estado en decadencia sino crear instituciones alternativas basadas en la democracia asamblearia. El último año diseñamos un marco legal alternativo para las comunidades de montes vecinales en mano común que ya se ha aceptado en una aldea y está siendo adaptado en otras, ofreciendo una base para una nueva noción de la soberanía comunitaria y el autogobierno asambleario. La primera de estas comunidades también obtuvo reconocimiento internacional, siendo la primera en Iberia que pasa a ser miembro pleno del Indigenous Peoples’ and Community Conserved Areas and Territories Consortium. Nuestro siguiente reto es expandir esto y crear un marco confederal para comunidades que puedan trabajar las unas con las otras a un nivel bioregional.

  • ¿Qué perspectiva a largo plazo tenéis sobre vuestra participación electoral?

Participar en las elecciones es una arma de doble filo y no puede considerarse a la ligera, porque puede legitimar el sistema que estamos intentando destruir. Desde que empezamos, hará ahora cuatro años, nos hemos presentado a las elecciones regionales en Galicia y en las del Parlamento Europeo. En estos casos, dejamos claro que estábamos usando esas elecciones como espacio para llevar nuestras ideas a la esfera pública y nuestras campañas estában claramente centradas en deslegitimar la política representativa. Como ejemplo, en el vídeo de las elecciones del Parlamento Europeo no llamábamos a la gente a votar sino a luchar por el autogobierno y la autosuficiencia de la comunidad durante los 1.825 días que hay entre elecciones, parafraseando al anarquista gallego Ricardo Mella. Los casi 10.000 votos y una campaña financiada con cero euros muestran que las cosas se pueden hacer de un modo diferente.

A nivel local el panorama puede ser muy distinto, especialmente en pequeñas municipalidades (Lousame tiene 3.500 habitantes) donde puedes ir y hablar con cada persona explicando tus ideas. Aunque la autonomía municipal está decreciendo y los poderes locales en regímenes estatales como España son muy limitados comparados con los de otros lugares, creemos que este es el mejor contexto para demostrar que la democracia asemblearia funciona (¡y funciona mejor!). También creemos que una vez las asambleas vuelvan a gestionar los poderes municipales, les será muy difícil a los partidos convencionales recuperar la capacidad de toma de decisiones para ellos. Desde aquí también será más fácil luchar por más poderes de autogestión que ahora mismo se encuentran en otros niveles de gobierno, minando así más las estructuras del Estado.

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