Siria: los suníes también dijeron SI a la reforma constitucional

Uno de los argumentos más repetidos en los medios occidentales es el que afirma que la mayoría de la población siria (sunitas 70%) está en contra de la minoría alawita (rama del chiísmo 16%) en el gobierno del presidente Bashar Al Assad.
 
Los Hermanos Musulmanes sirios (sunitas) son uno de los principales sostenedores de este argumento de separacion étnica-religiosa. Una separación que curiosamente coincide con los viejos planes sionistas en la región desde hace décadas a fin de mantener la hegemonía en la zona a base de separatismos y conflictos internos. 
 
Separatismo y conflictos que el Partido Baaz y su política de laicidad del Estado, panarabismo e igualdad de género ante la ley, rompía definitivamente con estos planes.
 
 
Mapa de Siria y países limítrofes
 
 
Alawitas en el poder… ¿Mito o realidad?
 
 
Desde el momento en que un país como Siria es supuestamente dirigido por los alawíes desde hace más de 40 años levanta las suspicacias de la mayoría suní, en particular, de los Hermanos Musulmanes y sectores islamistas. 
 
Durante la revuelta de los Hermanos Musulmanes (1979-1982), los sublevados  llamaron al yihad contra un gobierno que denominaban apóstata. Al hacerlo traían a la actualidad una fatwa emitida en el siglo XIV por el teólogo sirio Ibn Taymiya, que equiparaba a los alawíes con los idólatras y autorizaba el empleo del yihad contra ellos. 
 
Said Hawa, ideólogo de la rebelión, manifestó entonces: 
 

“Los países musulmanes son dirigidos por incrédulos y ateos. Es obligación de todo musulmán emprender una campaña de purificación destinada a restablecer el orden. Esto sólo ocurrirá por medio de un yihad que elimine, sin compasión ni piedad, a las incrédulas sectas ocultistas y a los alawíes, así como a los comunistas, a los nacionalistas y a quienes reclaman la separación entre Estado y religión” 

 
Es innegable que los alawíes tienen una fuerte presencia en los aparatos de seguridad, pero no puede hablarse técnicamente de régimen alawí. Se trata más precisamente de una alianza entre grupos muy diversos (tanto en lo político como en lo religioso), unidos por su voluntad de conservar su posición hegemónica. 
 
Aunque los alawíes asumieron un papel central en la toma del poder del Baaz, tras el Movimiento de 1970  integraron a la oligarquía suní de Damasco. De hecho, la mayor parte de los cuadros del régimen (primeros ministros y ministros de Defensa, Asuntos Exteriores y Economía) no son alawíes, sino suníes. 
 
 
Distribución de grupos étnico-religiosos
 
 
 
Reformas, referéndum y solución del conflicto 
 
Como todos saben ya, este último Domingo en Siria se ha vivido una jornada electoral en la cual se llamó a un referéndum a los electores sirios para dar su opinión sobre la reforma de la Constitución siria, que abre el camino hacia una Democracia representativa y pluralismo político, como conocemos en la mayoría de países occidentales. Momento histórico que dejará en el pasado la hegemonía del Partido Único y abrirá la posibilidad de un nuevo consenso político-social entre el actual oficialismo y la oposición.

Pero veamos los números, porque en ellos veremos cómo se desvanecen los argumentos que exponíamos al principio de este texto.

Como decíamos al inicio, la mayoría de los medios occidentales dicen que los suníes sirios son contrarios al gobierno sirio. Esto es una media verdad.

Siria tiene alrededor de 20 millones de sirios. El 70% son suníes, es decir, 14 millones de sirios. Un 12%cristianos, es decir, 2 millones 400 mil. Un 16% alawitas, es decir, 3 millones 200 mil. El resto está compuesto por drusos y otras confesiones y etnias, incluso unos pocos judíos.

Bien. En el recuento de votos del Domingo, se estableció que votaron un 60% de los electores sirios. Los electores sirios son 14 millones de personas. Esto es, votaron casi 8 millones 400 mil sirios.

Hubo un 40% de abstención, esto es 5 millones 600 mil sirios. No es un dato menor, desde luego, pero las razones pueden ser variadas, entre gente que no cree en este llamado a reformar la constitución hasta gente que no pudo ejercer su voto por miedo, por terror, por amenazas.

Si sumamos a los cristianos y alawitas, tenemos como resultado la cifra de 5 millones 600 mil sirios. Pero de todos ellos, solo el 70% son electores, ya que el resto son menores. Es decir, tenemos una cifra aproximada de 4 millones de sirios electores entre cristianos y alawitas.

Por otro lado sabemos que el SI ganó por el 89,4% de los que votaron. Es decir, 7 millones 500 mil electores que votaron SI, de los 8 millones 400 mil sirios que votaron (el 60% del electorado)

La pregunta a esta altura es:

¿De qué confesión o grupo étnico son los restantes 3 millones 500 mil sirios que votaron SI, asumiendo que los alawitas y cristianos votarían por el SI, es decir, esos 4 millones de electores que comentábamos?

No es nada difícil responder a esa pregunta. Evidentemente y siguiendo el análisis de los datos y cifras, los restantes 3 millones 500 mil electores sirios que votaron por el SI a la reforma fueron en su grandísima mayoría sunitas.

Es decir, casi la mitad de los que votaron SI a la reforma serían sunitas, si entendemos que la totalidad de los electores alawitas y cristianos votaron, y votaron SI. Ya que es posible que algunos alawitas y cristianos no hayan votado o hayan votado NO. Serían los menos, probablemente, pero todo suma y resta.

Ahora bien, como decíamos, sabemos que el 70% de los sirios son sunitas en un país de 20 millones de personas. Es decir, los sunitas representan 14 millones de sirios. Lo mismo que el padrón electoral. Pero evidentemente no todos los 14 millones son electores. De estos 14 millones suponemos que solo pueden votar el 70%, el resto son menores de edad. Esto no da la cifra aproximada de 10 millones de electores sunitas.

Si, como decíamos antes, tenemos que esos 3 millones 500 mil sirios que votaron SI son sunitas, entonces sabemos que aproximadamente el 35% de los electores sunitas votaron por la reforma. Es decir, casi 4 de cada 10 electores sunitas.

Y todo esto, por supuesto, sin contar con los que no ejercieron el voto por temor, miedo, chantaje y amenaza por parte de los grupos armados que llamaron al boicot del referéndum y que operan en varias ciudades y regiones de Siria financiados y apoyados en armas desde exterior.

En definitiva, no es descabellado pensar que una buena parte de los sunitas aprueba y apoya las reformas en completa contraposición con los grupos armados de la oposición y el llamado Ejército Libre de Siria.

De esta forma, el mito de que solo hay alawitas en el poder y que los suníes están contra el gobierno sirio es eso mismo… un mito y un cuento que viene mejor a las potencias occidentales y a Israel a fin de rediseñar geopolíticamente la región. Y en ello, tienen internamente la nada desdeñable ayuda de los Hermanos Musulmanes sirios.

 

Anuncio del resultado del referendo del Domingo
 
 
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