Si vienes a Euskal Herria

Si vienes a Euskal Herria lo primero que te llamara la atencion son las zonas verdes que rodean todas las ciudades, sus paisajes son verdes. Al fondo, siempre hay un fondo en todo horizonte, los restos de cualquier incendio que te van a indicar la dirección de cualquiera de sus ciudades.


Si entras en una de estas ciudades te llamara la atencion las calles casi solitarias y la mirada furtiva y esquiva de quien se atreve a cruzarlas.


En Euskal Herria todos parecen tener prisa por llegar a cualquier parte, todos creen haber olvidado algo en su constante mirar hacia atrás.


Podrás ver en muchas calles, en especial las mas céntricas, a jóvenes encapuchados que se asoman insolentes tras los cristales de todos los coches que paran en sus semáforos. Llevan camisetas con lemas como Independentzia (independencia), Burujabetza (soberanía), Euskal Presoak (presos vascos), Egunkaria, Egin, Ardi Beltza (son nombres de periódicos o revistas cerradas por el jueces de la Audiencia Nacional), una litrona siempre casi vacía, un porro y un recio palo que aquí llaman makilla.


Grandes coches custodiados por furgones de ertzaintzas (policía autónoma vasca), Guardia Civil, policía Armada o CRS con fornidos armarios (guarda espaldas) protegidos con chalecos antibalas y armados hasta los dientes en tanto que políticos y representantes democráticos intentan ejercer su derecho a la discrepancia son eclipsado por el cuerpo de estos.


Autobuses precedidos y seguidos por dotaciones de policías que llevan a los hijos de políticos del PSE, PNV, PP, UNPV, Aralar, EB, EA, a los colegios del modelo A, únicos donde son admitidos.


Es muy fácil acudir al embarque o desembarque de cualquiera de ellos. Primero oirás pulular sirenas que parecen acudir desde todas las partes, te encontraras en medio de carreras frenéticas de jóvenes que parecen salir desde todos los portales, la calle, momentáneamente, se vestirá de negro y rojo parapetada tras grandes escudos y un pasillo negro de bocachas y relucientes cascos por el que los amenazados serán llevados a volandas por intrépidos guardaespaldas que hacen de muro ante cualquier posible ataque.


A la entrada de muchos centros los podrás ver pidiendo el ENHA (Carnet de identidad vasco) y negando su entrada a todo aquel que no lo tiene o lo ha olvidado.


Grandes carteles te recordaran tu obligación “Kristau, hitz egin euskeraz” (Cristiano, habla en vasco) en tanto otros te recuerdan donde estas. Ez da espaina, es da frantzia (no es España, no es Francia).


De muchos de los balcones cuelgan blancas ikurras (banderas) con el lema “Euskal Presoak Euskal Herrira” (los Presos Vascos a Euskal Herria). En otros balcones escondidos tras ventanales de madera y decorados con grandes explosiones de color rojo y amarillo, azul y blanco en iparalde (Euskal Herria norte), solo o­ndea el silencio y el abandono.


No es difícil encontrar el resto de un contenedor quemado, el chasis de un autobús incendiado o los restos de cien barricadas que nos hablan de otros cien enfrentamientos entre las fuerzas represivas, zipaios, txakurras, maderos o pikolos según un argot que pronto tendrás que aprender (ertzantza, perros, policía armada o guardia civil).


Todas las paredes, no se libran ni los espacios mas pequeños, nos ofrecen graffitis monotemáticos, dianas con Garzón o Savater en el centro, lemas del Alde Hemendik (fuera de aquí) o Herriak ez du barkatuko (el Pueblo no olvidara/perdonara), logotipos de ETA y proclamas a la organización armada ETA Herria zurekin (Eta el Pueblo contigo), ETA mátalos, tal cual, Gora ETA militarra (Viva Eta militar), PNV saltzile (PNV traidor), Ivarreche español.


Todas las paredes tienen algo que decir.


Si vienes a Euskal Herria y entras en cualquiera de sus tabernas, herriko tabernak les llaman aquí, veras en primer lugar las fotos de los etarras presos junto a una pequeña aclaración que puede ser desde el año en el que esta preso a la dirección de la cárcel donde esta.


Sobre su barra una hucha de hierro amarrada a una gruesa cadena con un petición para los grupos (taldeak) de Amnistía, Gestoras, Gurasoak, Batasuna, Presoak, Etxerat o cien mil fuentes de financiación de la lucha armada o de sus presos y familiares. Aprende a depositar los cambios de la consumición si no quieres ser señalado como txakurra.


En todos los pueblos hay calles donde la izkierda (izquierda) abertzale (nacionalista radical separatista) tienen su espacio único, en las grandes ciudades mas de una, y es mejor que las evites. No te será difícil encontrarlas por su fuerte olor a urea, tienen costumbre de mear en plena calle, mezclado con otro olor a pólvora, acostumbran a probar sus cócteles molotov en plena calle, y un sinfín de ikurriñas (bandera nacionalista separatista vasca) y arranos (negra águila sobre fondo amarillo logotipo de los reyes navarros traidores a la corona de castilla).


Si vienes a Euskal Herria el lema ver y callar debe formar parte de tu mochila, de tu equipaje de viaje. Antes de salir a la calle mírate en el espejo y no mezcles nunca los colores rojo y amarillo, blanco, rojo y azul. Nunca


Si vienes a Euskal Herria y tienes la desgracia de tener que detenerte entre su frontera tal vez no tengas tiempo para vivir y contarlo.


Entre Francia y España a caballo de los Pirineos se encuentra un pueblo que es mejor evitar, viven como salvajes, se reúnen en akelarres y dictan sentencias de muerte para todo aquel que opina diferentes, no condenan la violencia y hacen de esta su justificación permanente, su único dialogo y su única razón.


Si vienes a Euskal Herria, si no lo puedes evitar, en tu primer destino adquiere un ejemplar de periódico rojo separatista terrorista Gara y llévalo siempre contigo, el será tu mejor salvoconducto.

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