«Si salgo de la cárcel y continúo militando, les habrá salido el tiro por la culata» 

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Jorge  Jiménez está a la espera de recibir una carta con el aviso de su entrada en prisión. En enero de 2016 participó en el intento de parar un desahucio en Vallecas (Madrid). A raíz de aquel hecho, Jiménez fue condenado «por lesiones y atentado contra la autoridad» a siete meses de cárcel y el pago de una indemnización de 1.200 euros a un agente de la Policía Nacional española. Como se ha negado a efectuar ningún pago al agente, Jiménez, miembro del colectivo Distrito  14 (que ha puesto en marcha varias campañas contra los abusos a los sectores sociales más empobrecidos en la periferia de Madrid) se puede convertir en la primera persona en el Estado que cumple pena de privación de libertad en el ámbito de la lucha por el derecho a la vivienda

Moratalaz. Edificios en ladrillo vista, construcciones solitarias pero alineadas que acaban por formar un enrevesado sistema de pasillos y jardines, donde el césped es un resistente más. Desde una ventana al lado de tierra, una vecina sacude la escoba llenando la luz del sol de pelos y partículas. Dos peatones se saludan a gritos de una acera a otra: «Hoy hace buen día». Es Moratalaz, pero también es la periferia de todo. El Instituto Nacional de la Vivienda franquista, típico producto de los años sesenta. Nos encontramos con Jorge Jiménez (27 años, Madrid) en el centro social okupado La Bankarrota, una antigua oficina propiedad de Bankia, que nunca llegó a usar. Ahora da la bienvenida una pintada con el rostro de Angela Davis. Hay adhesivos en todas partes, sobre todo de motivación antifascista. Algunas compañeras están rozando el suelo. La noche de antes hubo fiesta. «Se puede pisar, esto sólo era para quitar las partes más mugrientas», nos cuenta un chico con la fregona en la mano. Mientras el suelo se seca, conversamos con Jorge Jiménez en un rincón de aquel local diáfano pero frío como una nevera.

Ante las horas graves que estás viviendo y esperando la entrada en prisión, ¿como vas de ánimos?

De ánimos bastante bien. En cuanto a mí, voy a una terapia para mentalizarme y resolver dudas sobre cómo funciona el tema de la prisión. Además de todo el calor que nos está llegando, de mis amigos y del entorno tan fuerte que tengo, que me está ayudando a mantenerme, de momento, bastante sereno. Lo que peor llevo es la incertidumbre de no saber qué día llegará el momento [de entrar en prisión].

Algún consejo de la terapia que quieras compartir?

Me han informado de las peores situaciones que puedo vivir allí dentro. Y pienso que eso me vendrá bien precisamente porque será un mundo nuevo, a pesar de todos los esfuerzos para adelantarme a las situaciones. Agradezco que me hayan hecho pensar en las peores situaciones, que no me las hayan querido blanquear. Si después no me toca vivirlas, perfecto. Y si tienen que pasar, pues ya estaré más o menos mentalizado. También me recomendaron que hiciera meditación. Sobre todo por si tengo que vivir situaciones tensas, mantener el autocontrol.

¿Qué recuerdas de aquella mañana de enero, cuando todo comenzó en Vallecas?

«Cuando ya te han sacado de en medio a hostias, ves como la policía accede a la casa y empiezan a salir con las cosas de la familia, también la mujer con su bebé … son cosas muy, muy duras»

Recuerdo que fue una mañana muy duro. Aparte de que hacía mucho frío, fue una mañana muy larga. En un primer momento, parecía que podríamos detener el desahucio, porque no había policía, más allá de la típica patrulla que siempre está. Pero quisieron pasar dentro del portal y al ver que les cerrábamos el paso, avisaron más refuerzos. Y llegó más policía, y aún mucha más. La cosa se tensó mucho. La procuradora de Bankia dijo que el desahucio se había de ejecutar sí o sí, y la policía nos comunicó que nos teníamos que mover o nos moverían ellos a trompicones. Fue muy duro. Después, cuando ya te han sacado de en medio a hostias, ves como la policía accede y empiezan a salir con las cosas de la familia, también la mujer con su bebé … son cosas muy, muy duras. Y te lo digo yo, que lo viví desde fuera.

¿Y qué recuerdas del día siguiente, cuando la policía te notifica que debes personarse en comisaría?

Yo estaba en el trabajo. Me sonó el móvil y era un número muy largo. Pensé: «Mal rollo». Voy contestar la llamada por si acaso. «Hola, te llamo de la comisaría de Villa de Vallecas». Cuando me lo comunicaron todo, pensé: «Me ha tocado a mí». Hablé con el abogado, y me dijo que había que ir, porque si no irían por mí en el trabajo o en casa, y sería peor.

¿Hoy tienes trabajo? 
Tenía: ayer fue mi último día. Lo he dejado.

¿Una baja voluntaria? 
He pedido una excedencia, y me la han concedido. Un año.

Siempre has argumentado que la denuncia del policía es toda mentira. ¿Cuál era la acusación?

En el juicio, el policía dijo que un momento después de que desalojaran el portal de la gente que resistíamos, él estaba ayudando a una persona mayor a levantarse del suelo (una persona que los policías previamente habían lanzado al suelo, aunque que esto no dijo que pasó) y, según palabras textuales, yo me acerqué, le miré a los ojos y le pisé la mano.

¿Y esta épica de clavarle los ojos?

El abogado nos lo explicó. El hecho de decir que le miré a los ojos es para mostrar que fue cosa hecha expresamente, que no fue un accidente.

Hace unos meses, una vecina de Tetuán, Isa, fue condenada a seis meses de prisión y a pagar una multa económica muy importante para tratar de detener un desahucio. Pero sobre ti recae el triste honor de ser la primera persona que entrará en prisión.

Es un triste honor, pero tarde o temprano esto tenía que llegar. Y no seré el único, eso lo tengo bien claro. Soy el primero, pero porque me ha tocado a mí. El objetivo es desmontar el movimiento por la vivienda, porque es un movimiento potente. He sido yo como podría haber sido Jorge Aranda, de Carabanchel, Ricardo de Parla, o Isa que tú mencionabas.

 

¿Preferir siete meses de cárcel antes que pagar la indemnización al policía denunciante, es consecuencia de un posicionamiento político o una muestra de amor propio?

«La policía miente, y yo no pagaré por no legitimarla. Aprovechamos las circunstancias para poner el foco. Que la gente dé cuenta de que una persona prefiere pasar siete meses de su vida privada de libertad antes que pagar nada «

Podría parecer la segunda opción, pero es la primera. Lo que tratamos de hacer comprender es que todo ello responde a un posicionamiento político antes que no de orgullo. Toda la campaña que hacemos está orientada a eso. Aparte de que no hice nada de todo lo que se me condena, la situación es ésta porque hay desahucios, porque la policía miente, y yo no pagaré por no legitimarla. Aprovechamos las circunstancias para poner el foco, para que la gente que no está tan enterada de estos temas, se dé cuenta de que una persona podría haber pagado mil doscientos euros, que es dinero pero se pueden recoger con la ayuda de gente, y prefiere pasar siete meses de su vida privada de libertad antes que pagar nada.

«Ahora estamos con una campaña contra las casas de apuestas, que también ha hecho bastante revuelo en los medios por una pintada:» No juegue con la clase obrera, no juegues con Moratalaz «. Se lo tomaron como una amenaza. «| Sira Esclasans

Eres miembro del colectivo Distrito 14. Yo tengo una camiseta de Distrito 14 donde dice: «Ama a tu barrio, odia el racismo» …

Esta fue la segunda que hicimos.

También hicisteis otra que decía: «Ama a tu barrio, odia a Cifuentes», lo cual es irónica porque se ha demostrado que un sector dentro del PP estaría de acuerdo, sobre todo con la segunda afirmación.

Nosotros empezamos a odiarla mucho antes de que empezaran a hacerlo otros [rísas].

La cosa es que leyendo El País y por otro prensa de este tipo, cualquiera pensaría que sois unos pinchos de barrio caza-pijo s …

Demandamos El País por el artículo en el que nos acusaba de ello. Primero enviamos un escrito de rectificación porque había cosas que se habían inventado, que eran falsas. Y se negaron a publicar el escrito. Y ganamos la demanda. Tuvieron que publicar tanto en la versión web como en el papel la correspondiente rectificación.

¿Qué hace tan peligroso a Distrito 14 para que seáis el centro de estos ataques?

Para ser honestos, hacemos acciones. Participamos en movimientos y en colectivos que son importantes a nivel de Madrid. Tampoco es que seamos excesivamente transformadores, porque la realidad es la que es. No somos demasiados. Pero pienso que lo que hace más molesta, a la Brigada de Información o los medios que publican este tipo de historias, es la capacidad de difusión que tenemos. No les gusta que según que sea visible. También el hecho de que no tenemos ningún problema con la acción directa. En el sentido de que si tenemos que pintar una casa de apuestas, pues lo hacemos. No te hablo de poner una bomba. Asumimos las detenciones. Nos han detenido a un montón de golpes. Y seguimos. En el tema vivienda, la gente que suele ir a los desahucios no es demasiado joven. Y últimamente hemos tirado del carro aportando mucha, de gente joven. Creo que tampoco les hace demasiada gracia. Al final, son los jóvenes los que les pueden plantar cara.

Cuéntame alguna de las campañas que ha llevado a cabo desde Distrito 14.

«Hace cosa de unos tres años, en la sede del distrito de Moratalaz hicimos una protesta en el pleno: sacamos una pancarta dentro. La policía fue a detenernos por delitos contra las altas instituciones del estado. Todo se archivó, pero la idea era meter el miedo en el cuerpo «

Ahora estamos con una campaña contra las casas de apuestas, que también ha hecho bastante revuelo en los medios por una pintada: «No juegues con la clase obrera, no juegues con Moratalaz». Se lo tomaron como una amenaza. También hay otra muy potente, también contra los desahucios. Hace cosa de unos tres años, en la sede del distrito de Moratalaz hicimos una protesta en el pleno. Nos presentamos con el DNI y sacamos una pancarta dentro. Al cabo de tres semanas, la policía fue a nuestras casas a detenernos por delitos contra las altas instituciones del estado. Después todo se archivó, pero la idea era meter el miedo en el cuerpo. Fue una experiencia que nos unió mucho, porque fue dura: los antidisturbios fueron a buscar a casa a veinte jóvenes, a las seis de la madrugada, grabando todo … No es agradable, pero los dos días que estuvimos en comisaría, todos juntos, fue una experiencia que nos fortaleció. Nos preparábamos para el juicio, y al final se archivó. También hay otra campaña contra las inmobiliarias, por ejemplo: carteles, pintadas. Hacerlo visible. No publicar sólo un comunicado en las redes sociales, que está muy bien, pero queremos que la gente en la calle vea lo que hay.

Aparte de la terapia que mencionabas al principio, ¿como estás preparando el ingreso en prisión?

Estoy leyendo un par de libros sobre el funcionamiento de la prisión, desde las cosas más básicas, la cama, a qué hora te levantas, la comida, hasta cómo presentar quejas o instancias para cosas a las que tienes derecho, pero no lo sabes.
Yo estoy bien, y ahora me estoy preocupando más porque mi madre lo esté. Y mi padre. Mi madre también va a terapia, y bastante bien. No es fácil aceptar que tu hijo tiene que entrar en prisión. Viendo mi madre bien, a pesar de todo, tengo un punto de apoyo clave.

¿Qué implican los siete meses de prisión? Trabajo, casa …?

En el trabajo no pensaba conseguir la excedencia. Para solicitarla, no tienes que explicar los motivos, sólo cumplir los requisitos de antigüedad. Lo hice y al cabo de dos días la estaba firmando. Me sorprendió, la verdad. Y es un punto positivo, para que dentro de un año, aunque no sea en el mismo lugar de trabajo, pero sí en una categoría similar, tendré algo a que aferrarme. Yo vivo en una casa de alquiler, que la perderé. Habíamos planteado pagar los siete meses de alquiler, pero no tenía sentido. Cuando salga de prisión, volveré a casa de los padres. También estaba preparando unas oposiciones, y hasta que no pasen dos años de la condena, no me podré presentar. Eso sí que me hace la puñeta. Con los amigos, aunque pruebes de desconectar, y salgas a cenar o lo que sea, el tema siempre está presente. Pero trato de continuar con mi vida. Evidentemente no puedo hacer planes a semanas vista, para que cuando llegue la carta, tendré diez días para hacer efectivo el ingreso, pero a pesar de todo esto, trato de hacer vida normal. Tener la mente ocupada.

Las oposiciones no serán para ser policía nacional, ¿verdad?

[Risas] Bombero. En Moratalaz, había mucha peña del instituto que decían «policía, puta mierda», pero ahora … Con el tema de las oposiciones a policía, hay gente sin mucha ideología, lo que ve es el trabajo y el sueldo asegurados, no demasiado complicados de conseguir. Amigos de toda la vida del barrio, ahora los ves, y dices: «hostias, como has acabado».

«No sé cómo estaré dentro de siete meses. Confío encontrarme más fuerte, que continúe militante, yendo a parar desahucios, más de lo que lo he hecho hasta ahora «

Hogar Social Madrid ha aparecido nunca por Moratalaz a hacer su recogida xenófoba de alimentos?

Sí, estuvieron sólo una vez hace un tiempo. Se piensan que este barrio es Stalingrado, y aparecieron cincuenta o sesenta tipos con palos y cascos. Vinieron a hacerse la foto.

La última pregunta: dentro de siete meses, a mí me gustaría volverte a entrevistar. ¿Qué mensaje darías ahora al Jorge que con la llegada del verano saldrá de nuevo a la calle?

¿Qué le diría? No sé cómo estaré dentro de siete meses. Confío encontrarse me más fuerte, que continúe militante, yendo a parar desahucios, más de lo que lo he hecho hasta ahora. Le diría que se sienta orgulloso de la gente que me ha mostrado su apoyo, de la lucha que estamos tratando de salir adelante y del mensaje que nos acompaña: la vivienda digna. Que es tan básico! También le diría que se sienta orgulloso de lo que hizo aquella mañana de enero, de los desahucios a los que seguiré yendo. No por la obligación en lo que dirá la gente, sino porque uno de los objetivos de este tipo de condenas es desactivar, tanto a la persona como el entorno, y pienso que están consiguiendo todo lo contrario. Nos estamos fortaleciendo en el ámbito colectivo, en el ámbito familiar, de amistades … Y si yo salgo de la cárcel y continúo militante, los habrá salido el tiro por la culata.


«Si surto de la presó i continuo militant, els haurà sortit el tret per la culata» 

Jorge Jiménez és a l’espera de rebre una carta amb l’avís de la seva entrada a presó. El gener de 2016 va participar en l’intent de parar un desnonament a Vallecas (Madrid). Arran d’aquell fet, Jiménez va ser condemnat “per lesions i atemptat contra l’autoritat” a set mesos de presó i el pagament d’una indemnització de 1.200 euros a un agent de la Policia Nacional espanyola. Com s’ha negat a efectuar cap pagament a l’agent, Jiménez, membre del col·lectiu Distrito 14 (que ha posat en marxa diverses campanyes contra els abusos als sectors socials més empobrits a la perifèria de Madrid) es pot convertir en la primera persona a l’Estat que compleix pena de privació de llibertat en l’àmbit de la lluita pel dret a l’habitatge

Moratalaz. Edificis a maó vista, construccions solitàries però alineades que acaben per formar un enrevessat sistema de passadissos i jardinets, on la gespa és una resistent més. Des d’una finestra a tocar de terra, una veïna espolsa l’escombra omplint la llum del sol de pèls i partícules. Dos vianants se saluden a crits d’una vorera a una altra: “Avui fa bon dia”. És Moratalaz, però també és la perifèria d’arreu. L’Institut Nacional de l’Habitatge franquista, típic producte dels anys seixanta. Ens trobem amb Jorge Jiménez (27 anys, Madrid) al centre social okupat La Bankarrota, una antiga oficina propietat de Bankia, que mai no va arribar a fer servir. Ara hi dóna la benvinguda una pintada amb el rostre d’Angela Davis. Hi ha adhesius per tot arreu, sobretot de motivació antifeixista. Algunes companyes estan fregant el terra. La nit d’abans hi va haver festa. “Es pot trepitjar, això només era per treure les parts més llardoses”, ens explica un noi amb la fregadora a la mà. Mentre el terra s’asseca, conversem amb Jorge Jiménez en un racó d’aquell local diàfan però fred com una nevera.


Davant les hores greus que estàs vivint i esperant l’entrada a presó, com vas d’ànims?

D’ànims prou bé. Pel que fa a mi, vaig a una teràpia per mentalitzar-me i resoldre dubtes sobre com funciona el tema de la presó. A més de tot l’escalf que ens està arribant, dels meus amics i de l’entorn tan fort que tinc, que m’està ajudant a mantenir-me, de moment, força serè. El que pitjor duc és la incertesa de no saber quin dia arribarà el moment [d’entrar a presó].

 

Algun consell de la teràpia que vulguis compartir?

M’han informat de les pitjors situacions que puc viure allà dins. I penso que això em vindrà bé precisament perquè serà un món nou, malgrat tots els esforços per avançar-me a les situacions. Agraeixo que m’hagin fet pensar en les pitjors situacions, que no me les hagin volgut blanquejar. Si després no em toca viure-les, perfecte. I si han de passar, doncs ja estaré més o menys mentalitzat. També em van recomanar que fes meditació. Sobretot per si he de viure situacions tenses, mantenir-ne l’autocontrol.

 

Què recordes d’aquell matí de gener, quan tot va començar a Vallecas?

“Quan ja t’han tret del mig a hòsties, veus com la policia accedeix a la casa i comencen a sortir amb les coses de la família, també la dona amb el seu nadó… són coses molt, molt dures”

Recordo que va ser un matí molt dur. A banda que feia molt fred, va ser un matí molt llarg. En un primer moment, semblava que podríem aturar el desnonament, perquè no hi havia policia, més enllà de la típica patrulla que sempre hi és. Però van voler passar dins el portal i en veure que els hi barràvem el pas, van avisar més reforços. I va arribar més policia, i encara molta més. La cosa es va tensar força. La procuradora de Bankia va dir que el desnonament s’havia d’executar sí o sí, i la policia ens va comunicar que ens havíem de moure o ens mourien ells a trompades. Va ser molt dur. Després, quan ja t’han tret del mig a hòsties, veus com la policia hi accedeix i comencen a sortir amb les coses de la família, també la dona amb el seu nadó… són coses molt, molt dures. I t’ho dic jo, que ho vaig viure des de fora. No vull imaginar com s’ha de sentir la gent que ho viu a la seva pell.

 

I què recordes de l’endemà, quan la policia et notifica que t’has de personar a comissaria?

Jo era a la feina. Em va sonar el mòbil i era un número molt llarg. Vaig pensar: “Mal rotllo”. Vaig contestar la trucada per si de cas. “Hola, et truco de la comissaria de Villa de Vallecas”. Quan m’ho van comunicar tot, vaig pensar: “M’ha tocat a mi”. Vaig parlar amb l’advocat, i em va dir que hi havia d’anar, perquè si no anirien per mi a la feina o a casa, i seria pitjor.

 

Avui tens feina?
En tenia: ahir va ser el meu darrer dia. Ho he deixat.

 

Una baixa voluntària?
He demanat una excedència, i me l’han concedit. Un any.

 

Sempre has argumentat que la denúncia del policia és tota mentida. Quina era l’acusació?

En el judici, el policia va dir que un moment després que desallotgessin el portal de la gent que hi resistíem, ell estava ajudant a una persona gran a aixecar-se del terra (una persona que els policies prèviament havien llançat a terra, tot i que això no ho va dir pas) i, segons paraules textuals, jo em vaig apropar, el vaig mirar als ulls i li vaig trepitjar la mà.

 

I aquesta èpica de clavar-li els ulls?

L’advocat ens ho va explicar. El fet de dir que el vaig mirar als ulls és per mostrar que va ser a cosa feta expressament, que no va ser un accident.

 

Fa uns mesos, una veïna de Tetuán, Isa, va ser condemnada a sis mesos de presó i a pagar una multa econòmica molt important per intentar aturar un desnonament. Però sobre teu recau el trist honor de ser la primera persona que entrarà a presó.

És un trist honor, però tard o d’hora això havia d’arribar. I no seré pas l’únic, això ho tinc ben clar. Sóc el primer, però perquè m’ha tocat a mi. L’objectiu és desmuntar el moviment per l’habitatge, perquè és un moviment potent. He estat jo com podria haver estat el Jorge Aranda, de Carabanchel, el Ricardo de Parla, o la Isa que tu esmentaves.

 

Preferir set mesos de presó abans que pagar la indemnització al policia denunciant, és conseqüència d’un posicionament polític o una mostra d’amor propi?

“La policia menteix, i jo no pagaré per no legitimar-la. Aprofitem les circumstàncies per posar-hi el focus. Que la gent adoni que una persona prefereix passar set mesos de la seva vida privada de llibertat abans que pagar res”

Podria semblar la segona opció, però és la primera. El que mirem de fer comprendre és que tot plegat respon a un posicionament polític abans que no d’orgull. Tota la campanya que fem està orientada a això. A banda que no vaig fer res de tot el que se’m condemna, la situació és aquesta perquè hi ha desnonaments, perquè la policia menteix, i jo no pagaré per no legitimar-la. Aprofitem les circumstàncies per posar-hi el focus, perquè la gent que no està tan assabentada d’aquests temes, se n’adoni que una persona podria haver pagat mil dos-cents euros, que són diners però es poden arreplegar amb l’ajut de gent, i prefereix passar set mesos de la seva vida privada de llibertat abans que pagar res.

 

“Ara estem amb una campanya contra les cases d’apostes, que també ha fet força rebombori als mitjans per una pintada: “No jugueu amb la classe obrera, no jugueu amb Moratalaz”. S’ho van prendre com una amenaça.” | Sira Esclasans

 

Ets membre del col·lectiu Distrito 14. Jo tinc una samarreta de Distrito 14 on diu: “Estima el teu barri, odia el racisme”…

Aquesta va ser la segona que vam fer.

 

També en vau fer una altra que deia: “Estima el teu barri, odia Cifuentes”, la qual cosa és irònica perquè s’ha demostrat que un sector dins del PP hi estaria d’acord, sobretot amb la segona afirmació.

Nosaltres vam començar a odiar-la molt abans no comencessin a fer-ho uns altres [riu].

 

La cosa és que llegint El País i d’altra premsa d’aquesta mena, qualsevol pensaria que sou uns pinxos de barri caça-pijos…

Vam demandar El País per l’article en què ens acusava d’això. Primer vam enviar un escrit de rectificació perquè hi havia coses que s’havien inventat, que eren falses. I es van negar a publicar l’escrit. I vam guanyar la demanda. Van haver de publicar tant a la versió web com al paper la corresponent rectificació.

 

Què fa tan perillós Distrito 14 per a què sigueu el centre d’aquests atacs?

Per ser honestos, fem accions. Participem en moviments i en col·lectius que són importants a nivell de Madrid. Tampoc és que siguem excessivament transformadors, perquè la realitat és la que és. No som massa gent. Però penso que el que fa més nosa, a la Brigada d’Informació o als mitjans que publiquen aquesta mena d’històries, és la capacitat de difusió que tenim. No els hi agrada que segons què sigui visible. També el fet que no tenim cap problema amb l’acció directa. En el sentit que si hem de pintar una casa d’apostes, doncs ho fem. No et parlo de posar una bomba. Assumim les detencions. Ens han detingut un munt de cops. I seguim. En el tema habitatge, la gent que acostuma a anar als desnonaments no és massa jove. I darrerament hem tirat del carro aportant-ne molta, de gent jove. Crec que tampoc els hi fa massa gràcia. Al final, els joves els hi poden plantar cara.

 

Explica’m alguna de les campanyes que heu dut a terme des de Distrito 14.

“Fa cosa d’uns tres anys, a la seu del districte de Moratalaz vam fer una protesta al ple: hi vam treure una pancarta a dins. La policia va anar a detenir-nos per delictes contra les altes institucions de l’estat. Tot es va arxivar, però la idea era ficar la por al cos”

Ara estem amb una campanya contra les cases d’apostes, que també ha fet força rebombori als mitjans per una pintada: “No jugueu amb la classe obrera, no jugueu amb Moratalaz”. S’ho van prendre com una amenaça. També n’hi ha una altra molt potent, també contra els desnonaments. Fa cosa d’uns tres anys, a la seu del districte de Moratalaz vam fer una protesta al ple. Ens hi vam presentar amb el DNI i hi vam treure una pancarta a dins. Al cap de tres setmanes, la policia va anar a les nostres cases a detenir-nos per delictes contra les altes institucions de l’estat. Després tot es va arxivar, però la idea era ficar la por al cos. Va ser una experiència que ens va unir molt, perquè va ser dura: els antiavalots van anar a buscar a casa a vint joves, a les sis de la matinada, gravant-ho tot… No és agradable, però els dos dies que vam estar a comissaria, tots junts, va ser una experiència que ens va enfortir. Ens preparàvem per al judici, i al final es va arxivar. També n’hi ha una altra campanya contra les immobiliàries, per exemple: cartells, pintades. Fer-ho visible. No publicar només un comunicat a les xarxes socials, que està molt bé, però volem que la gent al carrer vegi el que hi ha.

A banda de la teràpia que esmentaves al principi, com estàs preparant l’ingrés a presó?

Estic llegint un parell de llibres sobre el funcionament de la presó, des de les coses més bàsiques, el llit, a quina hora et lleves, el dinar, fins a com presentar queixes o instàncies per a coses a les quals tens dret, però no ho saps.
Jo estic bé, i ara m’estic preocupant més perquè la meva mare ho estigui. I el meu pare. La meva mare també va a teràpia, i va prou bé. No és fàcil acceptar que el teu fill ha d’entrar a presó. Veient la meva mare bé, malgrat tot, tinc un punt de suport clau.

 

Què impliquen els set mesos de presó? Feina, casa…?

A la feina no pensava aconseguir l’excedència. Per sol·licitar-la, no has d’explicar els motius, només complir els requisits d’antiguitat. Ho vaig fer i al cap de dos dies l’estava signant. Em va sorprendre, la veritat. I és un punt positiu, perquè d’aquí a un any, encara que no sigui al mateix lloc de feina, però sí en una categoria similar, tindré alguna cosa on aferrar-m’hi. Jo visc en una casa de lloguer, que la perdré. Havíem plantejat pagar els set mesos de lloguer, però no tenia sentit. Quan surti de presó, tornaré a casa dels pares. També estava preparant unes oposicions, i fins que no passin dos anys de la condemna, no m’hi podré presentar. Això sí que em fa la guitza. Amb els amics, encara que provis de desconnectar, i surtis a sopar o el que sigui, el tema sempre està present. Però miro de continuar amb la meva vida. Evidentment no puc fer plans a setmanes vista, perquè quan arribi la carta, tindré deu dies per fer efectiu l’ingrés, però malgrat tot això, miro de fer vida normal. Tenir la ment ocupada.

 

Les oposicions no seran per ser policia nacional, oi?

“No sé com estaré d’aquí a set mesos. Confio trobar-me més fort, que continuï militant, anant a parar desnonaments, més del que ho he fet fins ara”

[Riu] Bomber. A Moratalaz, hi havia molta penya de l’institut que deien “policia, puta merda”, però ara… Amb el tema de les oposicions a policia, si és gent sense gaire ideologia, el que veu és la feina i el sou assegurats, no massa complicats d’aconseguir. Amics de tota la vida del barri, ara els veus, i dius: “hòsties, com has acabat”.

 

Hogar Social Madrid ha aparegut mai per Moratalaz a fer la seva recollida xenòfoba d’aliments?

Sí, van estar només un cop fa un temps. Es pensen que aquest barri és Stalingrad, i hi van aparèixer cinquanta o seixanta paios amb pals i cascos. Van venir a fer-se la foto.

 

La darrera pregunta: d’aquí a set mesos, a mi m’agradaria tornar-te a entrevistar. Quin missatge donaries ara al Jorge que amb l’arribada de l’estiu sortirà de nou al carrer?

Què li diria? No sé com estaré d’aquí a set mesos. Confio trobar-m’hi més fort, que continuï militant, anant a parar desnonaments, més del que ho he fet fins ara. Li diria que es senti orgullós de la gent que m’ha mostrat el seu suport, de la lluita que estem mirant de tirar endavant i del missatge que ens acompanya: l’habitatge digne. Que és tan bàsic! També li diria que se senti orgullós del que va fer aquell matí de gener, dels desnonaments als quals continuaré anant. No per l’obligació pel que dirà la gent, sinó perquè un dels objectius d’aquesta mena de condemnes és desactivar, tant a la persona com a l’entorn, i penso que estan aconseguint tot el contrari. Ens estem enfortint en l’àmbit col·lectiu, en l’àmbit familiar, d’amistats… I si jo surto de la presó i continuo militant, els hi haurà sortit el tret per la culata. Més enllà dels set mesos de llibertat que perdo, però que els assumeixo i ja està.

“Si surto de la presó i continuo militant, els haurà sortit el tret per la culata” 

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