Se publica el Informe sobre Desarrollo Humano 2010 de Naciones Unidas.

Acaba de publicarse el Informe sobre Desarrollo Humano 2010 de Naciones Unidas: La verdadera riqueza de las naciones: Caminos al desarrollo humano (http://hdr.undp.org/es/centrodeprensa/).

Aunque sus indicadores son discutibles, e incluso sus autores reconocen ciertas controversias, contradicciones y resultados sorprendentes, constituye una de las investigaciones de referencia sobre la marcha del mundo.

Tras la introducción de Amartya Sen, donde ya reconoce algunas de las limitaciones y aspectos de mejora que he comentado más arriba, se presenta el apartado de Perspectiva General, donde podemos leer la siguiente reflexión de Martin Luther King Jr.:

"El progreso humano no se mueve sobre las ruedas de la inevitabilidad. Llega mediante los esfuerzos incansables y el trabajo persistente […]. Sin ese duro trabajo, el tiempo se convierte en un aliado de las fuerzas del estancamiento social"

Las conclusiones del informe son claras:

1) LA EVOLUCIÓN DEL BIENESTAR NO HA SIDO IGUAL PARA TODOS

En las dos últimas décadas, el desarrollo humano ha avanzado considerablemente en muchos aspectos. La mayoría de las personas disfruta hoy de una vida más prolongada y más saludable y puede acceder a más años de educación, así como a una amplia gama de bienes y servicios. Incluso en países con una situación económica adversa, en general la salud y la educación han mejorado bastante. Los avances se observan no sólo en salud, educación e ingresos, sino también en la capacidad de la gente para elegir a sus líderes, influir en las decisiones públicas y compartir conocimientos.

Sin embargo, no todas las aristas de esta historia son positivas. Estos años también han sido testigos del aumento de la desigualdad, tanto entre países como al interior de ellos, y se ha comprobado que los actuales modelos de producción y consumo no son sostenibles en el tiempo. Los promedios pueden llevar a conclusiones erróneas. Desde 1980, la desigualdad en la distribución de los ingresos se ha profundizado en muchos más países que en los que ha disminuido. Por cada país que ha reducido la desigualdad en los últimos 30 años, más de dos han empeorado. En algunas regiones, como el sur de África y los países que formaban la ex Unión Soviética, ha habido períodos de retroceso, especialmente en salud. Las nuevas vulnerabilidades requieren la implementación de políticas públicas innovadoras para luchar contra los riesgos y las desigualdades y conseguir que las fuerzas dinámicas del mercado beneficien a todos.

2) CAMBIO EN LOS IMPULSORES DEL DESARROLLO HUMANO

Uno de los resultados menos esperados en la investigación sobre desarrollo humano, y que este Informe confirma, es la ausencia de una correlación significativa entre crecimiento económico y avances en salud y educación. los países que han logrado ser ricos son aquellos que invirtieron enormes recursos en salud y educación. En la actualidad, la tecnología y los cambios en las estructuras sociales permiten que incluso países mucho más pobres puedan lograr beneficios significativos.

3) LA IMPORTANCIA DE LAS INSTITUCIONES

Las políticas y reformas que fomentan el progreso varían considerablemente en distintos contextos institucionales y su éxito depende, en buena medida, de las limitaciones estructurales y políticas. Por esta razón, con frecuencia los intentos de trasplantar soluciones institucionales o de políticas de un país a otro fracasan rotundamente. Estas observaciones se hacen eco de la brillante presentación de Karl Polanyi hace más de 60 años sobre el mito de la autorregulación del mercado o la idea de que éste puede existir en un vacío político e institucional, y cuestionan dramáticamente la adecuación y viabilidad del actual sistema de "globalización".

4) LA NECESIDAD DE INCLUIR EN EL ENFOQUE DEL DESARROLLO HUMANO OTRAS REALIDADES Y SUS MEDIDAS

El desarrollo humano no se trata solamente de salud, educación e ingresos, sino también de la participación activa de las personas en los procesos de adelantamiento, equidad y sostenibilidad, que forman parte integral de la libertad de la gente para conducir su vida de una manera que le sea significativa.

El Índice de Desigualdad de Género muestra que la desigualdad de género varía ampliamente. De un lado, la pérdida de logros que causa fluctúa entre 17% y 85%; siendo los Países Bajos quienes lideran la lista de países igualitarios en términos de género, seguidos por Dinamarca, Suecia y Suiza. Por otro lado, los países cuya distribución del desarrollo humano es desigual también muestran una alta desigualdad entre hombres y mujeres y viceversa; los países con indicadores más bajos en ambos frentes son República Centroafricana, Haití y Mozambique.

El Indicador Multidimensional de la Pobreza muestra que alrededor de 1.750 millones de personas en los 104 países que abarca el Índice (un tercio de su población) viven en situación de pobreza multidimensional. Es decir, al menos un tercio de los indicadores reflejan graves privaciones en salud, educación o nivel de vida. Esta cifra supera a los 1.440 millones de personas que viven con menos de US$1,25 al día en esos países, pero es menor al número de personas que vive con menos de US$2 al día. Los patrones de privación también difieren significativamente de los de la pobreza vinculada al ingreso. Este mismo indicador de pobreza también pone de manifiesto que África Subsahariana es la región con la mayor incidencia de pobreza multidimensional; ésta fluctúa de un magro 3% en Sudáfrica al terrible 93% en Níger. El porcentaje promedio de privaciones oscila entre 45% en Gabón, Lesotho y Swazilandia y 69% en Níger. Sin embargo, según este indicador la mitad de la población pobre vive en Asia Meridional (51% u 844 millones de personas) y más de una cuarta parte vive en África (28% o 458 millones).

5) LA NECESIDAD DE AFRONTAR LOS GRANDES RETOS ACTUALES DEL DESARROLLO HUMANO: EL DESEMPLEO Y LA DEGRADACIÓN MEDIOAMBIENTAL

En los últimos años también hemos podido constatar la fragilidad de algunos logros. Este hecho se hace patente tras la peor crisis financiera que ha afectado al mundo en varias décadas, que causó la destrucción de 34 millones de puestos de trabajo y llevó a otras 64 millones de personas a caer por debajo de la línea de pobreza de US$1,25 al día. Todavía existe la amenaza de volver a entrar en recesión después de un breve período de crecimiento y podrían pasar varios años antes de lograr la plena recuperación.

Pero quizás el mayor desafío para sostener los avances en desarrollo humano estriba en la insostenibilidad de los patrones de producción y consumo. Para que dichos avances sean realmente sustentables, urge romper el estrecho vínculo entre crecimiento económico y emisiones de gases de efecto invernadero. Algunos países desarrollados han comenzado a mitigar sus efectos más perniciosos, por medio del reciclaje y la inversión en transporte público e infraestructura. Pero para la mayoría de las naciones en desarrollo, el alto costo y la baja disponibilidad de energías limpias suponen obstáculos difíciles de salvar.

Saludos,

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